Llama Violeta

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Neale Donald Walsch

Conversaciones con Dios 2

Capitulo VIII 

 

Lo más importante de hablar Contigo es que siempre me dejas con más preguntas que respuestas. ¡Ahora tengo preguntas acerca de la política y también sobre el sexo!

 Algunos dicen que son lo mismo, que en política lo único que haces es...

 ¡Espera un minuto! No vas a usar una obscenidad, ¿o sí?

 Bien, sí, pensé que debía sacudirte un poco.

 ¡Hey, hey! ¡Ya basta! Se supone que Dios no habla así.

 ¿Entonces, por qué lo hacen ustedes?

 La mayoría de nosotros no lo hacemos.

 ¡Cómo diablos no!

 ¡Las personas que temen a Dios nunca lo hacen!

 Oh, ya veo, tienen que temer a Dios a fin de no ofenderlo.

¿Y a propósito, quién dice que me ofendo con una simple palabra?

Y por último, ¿no crees que es interesante que una simple palabra que algunos usan en la cumbre de la pasión para describir un sexo estupendo, también la usen como el insulto más grande? ¿Te dice algo acerca de la forma en que se percibe la sexualidad?

 

Pienso que te has confundido. No creo que la gente use ese término para describir un momento sexual, glorioso, realmente romántico.

 Oh, ¿de verdad? ¿Has estado en algunos dormitorios últimamente?

 No. ¿Tú sí?

 Estoy en todos todo el tiempo.

 Bueno, eso debe de contribuir a que nos sintamos cómodos.

 ¿Qué? ¿Me estás diciendo que en el dormitorio haces cosas que no harías frente a Dios?

 La mayoría de las personas no están cómodas cuando alguien las observa, y si es Dios, mucho menos.

 Sin embargo, en algunas culturas, como las aborígenes, algunas de ellas polinesias, se hace el amor abiertamente.

 Si claro, pero la mayoría de las personas no han progresado a ese nivel de libertad. De hecho, considerarían esa conducta como una regresión a un estado primitivo, pagano.

Estas personas a las que llamas "paganas" tiene un enorme respeto por la vida. Desconocen la violación y prácticamente no hay asesinatos en sus sociedades. Tu sociedad le adjudica al sexo - una función humana normal y muy natural - un carácter clandestino, y después se da la vuelta y asesina a otros sin ningún tapujo. ¡Esa es la obscenidad!

¡Han convertido el sexo en algo tan sucio, bochornoso, tabú, que les avergüenza hacerlo!

Tonterías. Se trata simplemente de que la mayoría de las personas tienen un sentido diferente, podría incluso decir que más elevado, del decoro acerca del sexo. Lo consideran como una interacción privada; y algunos, una parte sagrada de su relación.

La falta de privacidad no es igual a la falta de santidad. La mayoría de los ritos más sagrados de la humanidad se realizan en público.

No confundas la privacidad con lo sagrado. La mayor parte de las peores acciones se efectúan en privado, y sólo se reserva la mejor conducta para exhibición pública.

Esto no es argumento para el sexo público; es únicamente una observación de que privacidad no es necesariamente igual a sagrado, y la presencia de espectadores no te despoja de ello.

En cuanto al decoro, esa sola palabra y el concepto conductual que la respalda han contribuido más para inhibir los mayores júbilos de hombres y mujeres que cualquier otro designio humano - excepto la idea de que Dios es punitivo -, la cual término la tarea.

     

Aparentemente, no crees en el decoro.

El problema con el "decoro" es que alguien tiene que establecer los estándares. Eso significa, automáticamente, que la conducta está limitada, dirigida, dictada por los conceptos de otra persona, acerca de lo que debe brindar disfrute.

En cuestiones de sexualidad - como en todas las demás cuestiones - esto puede ser más que "limitante"; puede ser devastador.

No puedo pensar en algo más triste que un hombre y una mujer que sienten que les gustaría experimentar ciertas cosas, y después se reprimen porque creen que sus sueños, sus fantasías, ¡quebrantarían los "Estándares del Decoro"!

Fíjate, no es algo que ellos no harían, sólo es algo que va en contra del "decoro".

Y no sólo en cuestiones de sexualidad, sino en cualquier terreno de la vida, nunca, nunca, nunca, dejes de hacer algo simplemente porque podría infringir los estándares de decoro de alguien.

Si tuviese un engomado en el parachoques de mi automóvil, diría:

INFRINGE EL DECORO

Y, ciertamente, pondría ese letrero en cada dormitorio.

Sin embargo, nuestro concepto de lo que está "bien" y de lo que está "mal" es lo que mantiene unida a la sociedad. ¿Cómo podemos convivir si no tenemos un acuerdo acerca de eso?

El "decoro" no tiene nada que ver con los valores relativos de "bien" o "mal". Todos coincidiríamos en que esta "mal" asesinar a un hombre, ¿pero es "malo" correr desnudo bajo la lluvia? Todos estarían de acuerdo con que esta "mal" enamorar a la esposa de un vecino, ¿pero esta "mal" que enamores a tu propia esposa, o que tu esposa te enamore en una forma particularmente deliciosa?

Rara vez el "decoro" se refiere a limitaciones legalistas sino, con más frecuencia, a cuestiones más simples de lo que se considera "adecuado".

La conducta "adecuada" no es siempre la conducta que se ajusta más a lo que ustedes llaman sus "mejores intereses". Casi nunca es la conducta que produce el mayor júbilo.

Regresemos a la sexualidad. ¿Estás diciendo, entonces, que cualquier conducta es aceptable siempre y cuando haya un mutuo consentimiento entre los que participan y pueden verse afectados?

¿Acaso tal concepto no debería aplicarse a todo lo que concierne a la vida?

Pero algunas veces no sabemos quién resultará afectado, o cómo...

Debes ser sensible ante esa situación, ser intensamente consciente. Y cuando realmente no puedas saberlo, y no puedas imaginarlo, inclínate hacia el lado del amor.

La pregunta central en CUALQUIER decisión es: ¿Qué haría el amor en este caso?

El amor por ti mismo y el amor hacia todos los demás que participan o pueden verse afectados.

Si amas a otro, no harías nada que creas que podría perjudicar o que lastimaría a esa persona. Si hay alguna pregunta o duda, esperarás hasta que puedas obtener más claridad sobre la situación.

Pero eso significa que los demás lo mantendrán a uno como "rehén". Pueden manipularnos. Todo lo que tienen que decir es que tal y tal cosa los "lastimaría", y entonces, se restringen nuestras acciones.

Sólo por ti mismo. ¿No querrías restringir tus propias acciones de modo que no perjudicaras a los seres que amas?

¿Y si yo me siento perjudicado por no hacer algo?

Entonces debes decirle a tu ser amado tu verdad, que te sientes lastimado, frustrado, reducido, por no hacer cierta acción que para ti significa mucho; que te gustaría que tu ser amado estuviera de acuerdo contigo.

Debes esforzarte por buscar tal acuerdo. Trabaja para alcanzar un compromiso; busca un curso de acción en el cual todos puedan ganar.

¿Y sí no se puede encontrar un curso así?

Entonces, repetiré lo que he dicho antes:

La traición a ti mismo a fin de no traicionar a otro

es, de todas formas,  traición.

Y es la traición  más alta.

Shakespeare lo expuso en otra forma:

Para que vuestro propio Ser sea verdad,

y deba seguir, como la noche al día,

vos no podríais, entonces, ser falso

con ningún hombre.

Pero el hombre que siempre "se deja llevar" por lo que quiere se convierte en un hombre muy egoísta. No puedo creer que tú aconsejes eso

Tú supones que el hombre siempre hará lo que llamas la "elección egoísta". Yo te digo: el hombre es capaz de hacer la elección más elevada.

Sin embargo, también te digo lo siguiente:

La elección más Elevada no es siempre la elección que parece ser más conveniente para el otro.

En otras palabras, algunas veces debemos situarnos a nosotros mismos en primer lugar.

¡Oh, siempre se deben situar en primer lugar! Después, dependiendo de lo que tratan de hacer, o lo que busquen experimentar, realizarán su elección.

Cuando un propósito - el propósito de la vida - sea muy elevado, también lo serán las elecciones.

El hecho de colocarse en primer lugar no significa lo que tú calificas de "egoísta", significa tener consciencia de uno mismo.

Has trazado una base muy amplia para la conducta en los asuntos humanos.

Sólo mediante el ejercicio de la mayor libertad se alcanza, o es posible, incluso, la mayor madurez.

Si todo lo que haces es seguir las reglas de alguien más, entonces no has madurado, has obedecido.

Al contrario de lo que puedas interpretar, la obediencia no es lo que quiero de ti. Lo que Yo deseo es madurez, y la obediencia no es madurez.

Y si no "maduramos" nos lanzas al infierno, ¿correcto?

Equivocado. Pero ya he analizado eso en el libro anterior, y lo haremos con más detalle en el Libro 3.

De acuerdo. Ahora bien, dentro de esos amplios parámetros que has trazado, ¿puedo plantearte algunas preguntas finales acerca del sexo antes de que dejemos el tema?

Dispara.

¿Si el sexo es una parte tan maravillosa de la experiencia humana, por qué tantos líderes espirituales predican la abstinencia? ¿Y por qué, aparentemente, tantos maestros fueron célibes?

Por la misma razón que la mayoría de ellos  han sido representados como viviendo simplemente. Aquellos que han evolucionado a un nivel elevado de entendimiento alcanzan un equilibrio entre sus deseos físicos y sus mentes y almas.

Los seres humanos están integrados por tres partes, pero la mayoría de las personas se experimentan a sí mismas sólo como un cuerpo. Incluso la mente se olvida después de los 30 años. Ya nadie sigue leyendo. Nadie escribe. Nadie enseña. Nadie aprende. Se olvida la mente. No se nutre. No se expande. No hay entrada de información nueva. Se requiere el mínimo rendimiento. La mente no se alimenta. No se despierta. Está adormecida inactiva. Se hace todo lo que se puede para desconectarla. La televisión, las películas, los libros baratos de bajísima calidad. ¡Cualquier cosa que se haga, el objetivo es no pensar, no pensar!

Así la mayoría vive en un nivel corporal. Alimenta el cuerpo, viste el cuerpo, proporciona "material" al cuerpo. Muchos no han leído un buen libro en años, un libro del cual puedan aprender algo. Pero te pueden decir toda la programación televisiva para la semana. Esto es extraordinariamente triste.

La verdad es que la mayoría no quiere tener que pensar. Elige líderes, apoya gobiernos, adopta religiones que no requieran pensamiento independiente.

"Pónmelo fácil. Dime que debo hacer."

La mayoría quiere eso. ¿Dónde me siento? ¿Cuándo me pongo de pie? ¿Cómo debo saludar? ¿Cuánto pago? ¿Qué quieres que haga?

¿Cuáles son las reglas? ¿Dónde están mis limites? Dime, dime, dime. Lo haré, ¡qué alguien me lo diga!

Después se siente disgustada, desilusionada. Siguió todas las reglas, hizo lo que se le dijo. ¿Qué salió mal? ¿Cuándo se amargó? ¿Por qué se vino abajo?

Se vino abajo en el momento en que abandonó su mente, el mayor instrumento creativo que haya tenido.

Es hora de volver a entablar amistad con la mente. Ser una compañía para ella - se ha sentido muy sola -. Es el momento para alimentarla - ha pasado mucha hambre.

Algunos - una minoría - entienden que poseen un cuerpo y una mente. Tratan bien a su mente. Sin embargo, incluso entre aquellos que honran a su mente y lo que le atañe, pocos aprendieron a usarla en más de una décima parte de su capacidad. Si supieras de lo que es capaz tu mente, nunca dejarías de participar de sus maravillas y sus poderes.

Y si crees que es reducido el número de personas que equilibran su vida entre cuerpo y mente,  el número de las que se ven como seres de tres partes - Cuerpo, Mente, Espíritu - es minúsculo.

Sin embargo, todos ustedes son seres de tres partes. Son más que su cuerpo, y más que un cuerpo con una mente.

¿Nutres tu mente? ¿La notas siquiera? ¿La mantienes sana o la perjudicas? ¿Estás madurando o te estás marchitando? ¿Te estás expandiendo o te estás contrayendo?

¿Está tu alma tan solitaria como tu mente? ¿Está aún más descuidada? ¿Y cuando fue la última ves que sentiste que se expresaba tu alma? ¿Cuándo fue la última ves que lloraste de felicidad? ¿Escribiste poesía? ¿Compusiste música? ¿Bailaste bajo la lluvia? ¿Horneaste un pastel? ¿Pintaste algo? ¿Arreglaste algo que estaba descompuesto? ¿Besaste a un bebé? ¿Sostuviste a un gato junto a tu rostro? ¿Escalaste una colina? ¿Nadaste desnudo? ¿Caminaste al amanecer? ¿Tocaste la armónica? ¿Conversaste hasta romper el día? ¿Hiciste el amor durante horas... en la playa, en el bosque? ¿Comulgaste con la naturaleza? ¿Buscaste a Dios?

¿Cuándo fue la última ves que te sentaste a solas con el silencio, viajando a la parte más profunda de tu ser? ¿Cuándo fue la última ves que saludaste a tu alma?

Cuándo vives como una criatura unifacética, te quedas preso en los asuntos del cuerpo: dinero, sexo, poder posesiones, estímulos y satisfacciones físicos, seguridad, fama, ganancia económica.

Cuándo vives como una criatura bifacética, amplías tus intereses para incluir asuntos de la mente. Compañerismo, creatividad, estimulación de nuevos pensamientos, ideas nuevas; creación de nuevos objetivos, nuevos retos, crecimiento personal.

Cuándo vives como un ser de tres partes, por fin alcanzas un equilibrio contigo mismo. Tus intereses incluyen asuntos del alma: identidad espiritual; propósito de vida; relación con Dios; la senda de evolución; crecimiento espiritual; destino fundamental.

Mientras evolucionas a estados cada vez más altos de conciencia, llevas a la realización plena cada aspecto de tu ser.

Sin embargo, la evolución no significa abandonar algunos aspectos del Ser a favor de otros. Significa simplemente expandir el centro de atención; separarse de cualquier compromiso casi exclusivo con un aspecto, y dirigirse hacia el amor genuino y la apreciación de todos los aspectos.

¿Por qué, entonces, tantos maestros fomentan la total abstinencia del sexo?

Porque no creen que los humanos puedan lograr un equilibrio. Creen que la energía sexual, y las energías que rodean otras experiencias mundanas, es demasiado poderosa para moderarla simplemente; llevarla al equilibrio. Creen que la abstinencia es el único camino que conduce a la evolución espiritual, en vez de ser meramente un posible resultado de ella.

¿No es verdad, sin embargo, que algunos seres que evolucionaron muy alto "renunciaron al sexo"?

No en el sentido clásico de la palabra "renunciar". No es un desprendimiento obligado de algo que todavía quieres pero sabes que no es "bueno que lo tengas". Más bien es una simple omisión, un alejamiento, como cuando uno rechaza la segunda ración de postre. No porque el postre no este bueno, ni siquiera porque no sea benéfico para ti. Se trata simplemente de que, delicioso como era, ya tuviste bastante.

Cuando puedas renunciar a tu interés en el sexo por esa razón, es posible que quieras hacerlo. Y a la vez, podrías no quererlo. Es factible que nunca decidas que ya "tuviste suficiente" y siempre seguirás deseando esa experiencia, en equilibrio con las otras experiencias de tu Ser.

Así es, en efecto. Es verdad. Las personas activas sexualmente no están menos calificadas para la iluminación, ni menos evolucionadas espiritualmente, que las inactivas sexualmente.

La iluminación y la evolución propician que desistas de tu adicción al sexo, de tu profunda necesidad de tener la experiencia, de tus conductas compulsivas.

Asimismo, se desvanecerá tu preocupación por el dinero, el poder, la seguridad, las posesiones y otras experiencias del cuerpo. Sin embargo, no desaparecerá, ni debe hacerlo, tu apreciación genuina por estos aspectos del vivir. La apreciación de todo lo que conforma la vida es lo que honra el Proceso que has creado. El desdén por la vida o cualquiera de sus alegrías, incluso las físicas más básicas, es desdén hacia Mí, el Creador.

¿Cuándo llamas impía a Mi Creación, como me llamas a Mí? Sin embargo, cuando calificas de Sagrada mi creación, santificas tu experiencia de ella, y a Mí, a la vez.

Yo te digo: no he creado nada desdeñable, y como dijo Shakespeare, nada es "malo" a menos que el pensamiento le adjudique ese calificativo.

Esto me lleva a otras preguntas finales acerca del sexo. ¿Esta bien cualquier clase de sexo entre adultos que están de acuerdo?

Sí.

Me refiero al sexo "desviado", al sexo sin amor, al amor homosexual...

Primero, aclaremos una vez más que Dios no desaprueba nada.

Yo no me siento aquí para juzgar, llamando Buena a una acción y Mala a otra.

(Cómo bien lo sabes, analizamos esto detenidamente en el libro anterior.)

Ahora, en el contexto de lo que te favorece o te perjudica, en tu Senda de Evolución, sólo tú puedes decidirlo.

Sin embargo, existe un lineamiento amplio acerca del cual la mayoría de las almas evolucionadas han estado de acuerdo.

Ninguna acción que cause perjuicio a otra conduce a una rápida evolución.

Hay un segundo lineamiento, asimismo:

No se debe tomar ninguna acción que afecte a otro sin su consentimiento y permiso.

Consideremos ahora las preguntas  que has formulado en el contexto de estos lineamientos.

¿Sexo "desviado"? Bien, si no lastima a nadie y se hace con el permiso de los participantes, ¡qué razón hay para que alguien lo califique de "malo"?

¿Sexo sin amor? El sexo por el "interés del sexo" ha sido debatido desde el principio del tiempo. Siempre que escucho esa pregunta, pienso que algún día me gustaría presentarme en un sitio concurrido y decir: "De todos los que están aquí, levante la mano quién nunca haya tenido sexo fuera de una relación de amor profundo, constante, comprometido, perdurable".

Permíteme decir sólo esto: cualquier cosa sin amor no es el camino más rápido hacia el principio femenino de Dios.

Ya sea sexo sin amor, o espagueti con albóndigas sin amor, si preparaste el festejo y lo estás consumiendo sin amor, te estás perdiendo la parte más extraordinaria de la experiencia.

¿Esta mal perderse eso? De nuevo, es posible que "malo" no sea la palabra adecuada. "Desventajoso" se acercaría más, dado que deseas evolucionar a un ser espiritual más elevado lo más rápidamente que puedas.

¿Homosexualidad? ¡Son tantas las personas que quieren decir que Yo estoy en contra de la homosexualidad o de su expresión! Sin embargo, no hago ningún juicio, ni en ésta ni en cualquier otra elección que se haga.

Los seres humanos quieren hacer toda clase de juicios de valor acerca de todo, y parece que Yo arruino la fiesta. No me uniré a ellos en esos juicios, lo cual es especialmente desconcertante para aquellos que dicen que Yo los originé.

Yo hago esta observación: Hubo una época en la cual la gente pensaba que el matrimonio entre personas de razas diferentes no sólo era desaconsejable, sino contrario a la ley de Dios. (Sorprendentemente, algunas personas todavía piensan así.) Señalaban a la Biblia como su autoridad, igual que se basan en ella como autoridad en cuestiones en torno a la homosexualidad.

¿Quieres decir que está bien que se unan en matrimonio personas de diferentes razas?

La pregunta es absurda, pero no tan absurda como la certeza de algunas personas de que la respuesta es "no".

¿Las preguntas sobre la homosexualidad son igualmente absurdas?

Tu decide. Yo no tengo ningún juicio al respecto, ni sobre cualquier otra cosa. Sé que desearías que lo tuviera, eso te facilitara mucho la vida. No tendrías que tomar ninguna decisión, ni tendrías que esforzarte. Todo estaría decidido. No tendrías que hacer nada, excepto obedecer. No es una gran vida, al menos en términos de creatividad y crecimiento, pero, ¡que ventaja!, ningún estrés, tampoco.

Déjame hacerte algunas preguntas acerca del sexo y los niños. ¿A qué edad es conveniente permitir que los niños sean conscientes de la sexualidad como una experiencia de la vida?

Los niños están conscientes de sí mismos como seres sexuales, es decir, como seres humanos desde el principio de su vida. Lo que muchos padres en tu planeta tratan de hacer ahora es desalentarlos de que presten atención al hecho. Si la mano de un bebé se va al "lugar equivocado", la retiran de inmediato. Si un niño muy pequeño empieza a encontrar momentos de autoplacer en su inocente deleite con su propio cuerpo, reaccionan con horror, y transmiten ese horror al niño. El niño se pregunta qué hizo, por qué mamá está enojada.

A lo largo de la historia la cuestión no ha sido cuándo introducir al sexo a los vástagos, sino cuando dejar de demandar que ellos nieguen su propia identidad como seres sexuales. Entre las edades de 12 y 17 años, la mayoría de los padres renuncian a la batalla y dicen, esencialmente (aunque no con palabras, como es natural, porque no suele hablarse de esos temas): "Está bien, ahora puedes darte cuenta de que tienes partes sexuales y que hay ciertos actos que puedes realizar con ellas".

Sin embargo, para entonces ya está hecho el daño. Durante toda la infancia se enseñó a los hijos a avergonzarse de esas partes del cuerpo. Oyen todo desde "cosita" y "ahí", hasta palabras que algunos se esfuerzan poderosamente por inventar, a fin de eludir simplemente las palabras "pene" o "vagina".

Una vez que ha quedado bien en claro que todo lo que tiene que ver con esas partes del cuerpo debe esconderse, no mencionarse, negarse, los hijos explotarán a la pubertad con un desconocimiento absoluto sobre lo que les está pasando. No cuentan con ninguna preparación. Y, por supuesto, entonces actúan de modo lamentable, respondiendo torpe, si no es que inadecuadamente, a sus apremios más nuevos y urgentes.

Esto no es necesario, ni observo que sea de utilidad para los chicos, quienes, en un número muy significativo, entran a la vida adulta con tabúes sexuales, inhibiciones y problemas en un grado increíble.

Ahora, en las sociedades iluminadas, a los hijos nunca se les desalienta, reprende o "corrige" cuando empiezan a lograr un deleite temprano en la naturaleza de su ser. La sexualidad de sus padres, es decir, la identidad de sus padres como seres sexuales, no se elude en particular, ni se esconde necesariamente. Los cuerpos desnudos, ya sea de los padres, de los niños o de sus hermanos, se ven y se tratan como que son totalmente naturales, totalmente maravillosos y totalmente correctos, no como algo de lo que deben avergonzarse.

Asimismo, las funciones sexuales se ven y se tratan como totalmente naturales, totalmente maravillosas y totalmente aprobadas.

En algunas sociedades, los padres tienen relaciones sexuales a plena vista de sus hijos. ¿Y qué podría dar a los niños un mayor sentido de la belleza y la maravilla y el deleite puro y la total anuencia de la expresión sexual que ese acto? Los padres están constantemente modelando la "corrección" y la "impropiedad" de todas las conductas, y los niños, a través de lo que sus padres piensan, dicen y hacen, capta señales sutiles y no tan sutiles acerca de todas las cosas.

Como señalé antes, se podrían llamar "paganas" o "primitivas" a estas sociedades, sin embargo, se ha observado que en ellas la violación y los crímenes pasionales son prácticamente inexistentes, la prostitución es motivo de risa y se considera absurda, y las inhibiciones y las disfunciones son algo inaudito.

Si bien esa apertura no se recomienda por ahora para sociedades como en la que vives (en todos, excepto en los escenarios más extraordinarios, sería sin duda, merecedora de un estigma cultural muy fuerte), es hora de que las llamadas civilizaciones modernas en este planeta hagan algo para terminar con la represión, la culpa y la vergüenza que muy a menudo rodean y caracterizan la totalidad de la expresión y experiencia sexual de la sociedad.

¿Sugerencias? ¿Ideas?

Dejar de enseñar a los niños desde el principio de su vida que las cosas que tienen que ver con el funcionamiento muy natural de sus cuerpos son vergonzosas e impropias. Ya no demostrar a los hijos que debe ocultarse cualquier asunto sexual. Permitir que vean y observen el lado romántico de ustedes, los adultos. Dejarlos ver que se abrazan, se tocan, se acarician con cariño; dejarlos ver que sus padres se aman y que el mostrar su amor físicamente es algo muy natural y maravilloso. (Te sorprendería saber en cuántas familias nunca se ha enseñado una lección tan simple.)

Cuando los niños empiezan a percibir sus propias sensaciones, curiosidad y apremios sexuales, alentarlos a conectarse con esta nueva y expansiva experiencia de si mismos, con un sentido interior de júbilo y celebración, y no de culpa y vergüenza.

Y por amor a Mí, dejen de ocultar sus cuerpos a sus hijos. Está bien si los ven nadando desnudos en un lago mientras acampan o jugando con ellos en el chapoteadero de la casa; que no les dé una apoplejía si los ven cuando se dirigen del dormitorio al cuarto de baño sin una bata; terminen con esa necesidad frenética de cubrirse, cerrar, bloquear cualquier oportunidad, por inocente que sea, de que los hijos se presenten ante ustedes como un ser con su propia identidad sexual. Los niños piensan que sus padres son asexuales debido a que se representan a si mismos en esa forma. Entonces se imaginan que ellos deben ser iguales, ya que todos los niños imitan a sus padres. (Los terapeutas dirán que, a algunos, aun ya de adultos, les resulta muy difícil imaginarse a sus padres "haciéndolo" realmente, lo cual, desde luego, llena a estos descendientes - ahora en el consultorio del terapeuta - de rabia, o culpa o vergüenza, ya que, naturalmente, desean "hacerlo", y no pueden descifrar qué es lo que está mal en ellos.)

Por lo tanto, hablen del sexo con sus hijos, bromeen acerca del sexo con ellos, enséñenles y permítanles y recuérdenles y muéstrenles cómo celebrar su sexualidad. Y háganlo desde el día en que nazcan, con el primer beso, el primer abrazo, el primer contacto que reciban de ustedes, y que ellos vean que están recibiendo uno del otro.

Gracias. Gracias. Estaba esperando que le dieras cierta cordura a este tema. Una pregunta final: ¿Cuándo es apropiado introducir, o hablar o describir específicamente la sexualidad en los niños?

Ellos lo dirán cuando llegue la hora. Si realmente observan y escuchan, cada niño lo expondrá clara e inequívocamente. Es gradual realmente. Llega por partes. Y ustedes sabrán la forma, adecuada para la edad, de tratar esas inquietudes de la sexualidad del niño o la niña si son claros, si pusieron fin a sus propias dudas e inhibiciones acerca de todo esto.

¿Cómo llegamos a ese punto?

Haciendo todo lo necesario: asistir a cursos, conferencias; ver a un terapeuta; unirse a un grupo; leer libros; meditar al respecto. Descubrirse mutuamente y, sobre todo, descubrirse de nuevo como pareja, como masculino y femenino; descubrir, reconocer, recuperar, reclamar la propia sexualidad. Celebrarla. Disfrutarla. Poseerla.

Al ser dueños de su propia y jubilosa sexualidad, podrán permitir y alentar en sus hijos la que les pertenece.

Otra vez, gracias. Ahora, alejándonos de la consideración de los niños y regresando al tema más extenso de la sexualidad humana, tengo que formularte una pregunta más. Y puede parecer impertinente e incluso ligera, pero no puedo permitir que termine este diálogo sin plantearla.

Bien, deja de disculparte y pregunta.

Estupendo, ¿Existe lo que llaman "demasiado" sexo?

No, por supuesto que no. Pero sí se puede presentar una necesidad en demasía de sexo.

Yo sugiero lo siguiente:

Disfruta todo.

No necesites nada.

¿Incluyendo a la gente? Incluyendo a la gente. Especialmente a la gente. La necesidad de alguien es la forma más rápida de terminar con una relación.Pero a todos nos gusta sentir que se nos necesita.

Entonces, deja de hacerlo. Inclínate en cambio por sentirte no necesitado, ya que el mayor regalo que le puedes dar a otra persona es la fortaleza y el poder para no necesitarte, no necesitarte para nada.

 

 
 
 

 

     
         
         
       
       
       

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