web
analytics
Estadísticas
 
 
 
 
 

Neale Donald Walsch

Conversaciones con Dios 3

Capitulo I 

 

Título Original: Conversations with God.

Traducción: Francisco J. Ramos

Ó1998, Neale Donald Walsch

http://www.conversationswithgod.org/

Digitalizador: @ Jorge Salama ?

L03 – 15/06/02

 Es Domingo de Pascua de 1994 y estoy aquí, con la pluma en la mano, como me lo indicaron. Estoy esperando a Dios. Prometió presentarse, como lo hizo en las dos Pascuas Pasadas, para iniciar otra conversación de un año. La tercera y última, por ahora.

Este proceso, esta comunicación extraordinaria, empezó en 1992. Estará terminado en la Pascua de 1995. Tres años, tres libros. El primero trató asuntos principalmente personales, como las relaciones románticas, encontrar el trabajo adecuado, tratar con las energías poderosas del dinero, el amor, el sexo y Dios y como integrarlas a nuestras vidas cotidianas. El segundo libro amplió esos temas, tratando consideraciones geopolíticas importantes, como la naturaleza de los gobiernos, cómo crear un mundo sin guerra, la base para una sociedad internacional unificada. Esta tercera parte final de la trilogía se enfocará, según me dicen, en los asuntos más grandes que enfrenta el hombre. Conceptos que tratan con otros reinos, otras dimensiones y cómo toda la intrincada trama encaja entre sí.

El proceso ha sido:

 Verdades Individuales

Verdades Globales

Verdades Universales

 Al igual que con los dos primeros manuscritos, no tengo idea hacia dónde se dirige éste. El proceso es simple Coloco la pluma en el papel, formulo una pregunta y veo los pensamientos que llegan a mi mente. Si no hay nada allí, sino recibo palabras, dejo todo hasta otro día. Todo el proceso tomo aproximadamente un año para el primer libro y más de un año para el segundo. (Ese libro todavía está en proceso cuando éste comienza.)

Espero que este sea el libro más importante de todos.

Por primera vez desde que empezó este proceso, me siento muy cohibido respecto a él. Han transcurrido dos meses desde que escribí los primeros cuatro o cinco párrafos. Dos meses desde la Pascua y nada se ha presentado, nada aparte de mi timidez.

He pasado dos semanas revisando y corrigiendo errores en el manuscrito del primer libro de esta trilogía y apenas esta semana recibí la versión final corregida del Libro 1, sólo para enviarla nuevamente para que lo corrijan, con 43 errores separados por corregir. Mientras tanto, el segundo libro todavía en manuscrito, se terminó apenas la semana pasada, con dos meses de “retraso”. (Se suponía que estaría terminado para la Pascua de 1994.) Este libro, iniciado el Domingo de Pascua, a pesar del hecho de que el Libro 2 no estaba terminado y ha permanecido en su carpeta desde entonces. Ahora que el Libro 2 esta terminado, pide atención.

No obstante, por primera vez desde 1992, cuando todo esto empezó, parece que me resisto ante este proceso, sino es que casi lo resiento. Me siento atrapado por la tarea y nunca me ha gustado hacer nada que tenga que hacer. Más aún, después de haber distribuido entre algunas personas copias no corregidas del primer manuscrito y de haber escuchado sus reacciones, estoy convencido de que estos tres libros serán ampliamente leídos, examinados, analizados por su relevancia teológica y apasionadamente discutidos durante docenas de años.Esto dificultó mucho llegar a esta página y considerar mi amiga a esta pluma, por que aunque sé que este material debe publicarse, también sé que me estoy exponiendo a los ataques más soeces, al ridículo y quizá incluso al odio de muchas personas, por atreverme a dar esta información y por anunciar que Dios me la dio directamente.

Creo que mi mayor temor es que demostraré ser un “vocero” inadecuado e inapropiado de Dios, debido a la serie de errores y transgresiones que parecen interminables y que han marcado mi vida y caracterizado mi comportamiento.

Las personas que me conocieron en el pasado, incluyendo mis ex esposas y mis propios hijos, tendrán todo el derecho de dar un paso hacia delante y denunciar estos escritos, basándose en mi desempeño sin brillo como ser humano en las funciones simples y rudimentarias de esposo y padre. Fracasé miserablemente en esto, así como en otros aspectos de la vida relacionados con la amistad, la integridad, la industria y la responsabilidad.

En resumen, estoy muy consciente de que no soy digno de presentarme como hombre de Dios o mensajero de la verdad. Debería ser la última persona en asumir dicho papel o incluso en suponerlo. Cometo una injusticia con la verdad al suponer que la expreso, cuando toda mi vida ha sido un testimonio de mis debilidades.

     

Por estos motivos, Dios, te pido que me releves de mis deberes como Tu escriba y que encuentres a alguien cuya vida lo haga digno de tal honor.

Me gustaría terminar lo que empezamos aquí, aunque no tienes obligación de hacerlo. No tienes “obligaciones” Conmigo ni con nadie más, aunque comprendo que tu pensamiento te hace sentir mucha culpa.

Le he fallado a la gente, incluyendo a mis propios hijos.

Todo lo que ha sucedido en tu vida sucedió perfectamente para que tú y todas las almas relacionadas contigo crecieran con exactitud de la manera que necesitaban y deseaban crecer.

Ésa es la “salida” perfecta construida por todos los que en la New Age desean escapar de la responsabilidad de sus acciones y evitar los resultados desagradables.

Siento que he sido egoísta, increíblemente egoísta, la mayor parte de mi vida y que he hecho lo que me agrada, sin importar el impacto que esto cause en otras personas.

No hay nada de malo en hacer lo que te agrada...

Sin embargo, muchas personas resultaron lastimadas, decepcionadas...

Está sólo la pregunta de qué te agrada más. Parece que dices que lo que ahora te agrada más son los comportamientos que causan poco o ningún daño a los demás.

Eso es expresarlo con gentileza.

A propósito. Debes aprender a ser amable contigo mismo y dejar de juzgarte.

Eso es difícil, en particular cuando los demás están listos para juzgar. Siento que voy a ser una vergüenza para Ti y para la verdad; que si insisto en terminar y publicar esta trilogía, seré un embajador pobre de Tu mensaje y lo desacreditaré.

No puedes desacreditar la verdad. La verdad es la verdad y no puede ser probada ni desaprobada. Simplemente es la verdad.

La maravilla y la belleza de mi mensaje no pueden ser ni serán afectadas por lo que piense la gente de ti.

En realidad, eres uno de mis mejores embajadores, porque has vivido tu vida de una manera que llamas menos que perfecta.

Las personas pueden relacionarse contigo, incluso cuando te juzgan. Si comprenden que eres verdaderamente sincero, pueden incluso perdonar tu “sórdido pasado”.

No obstante, te diré esto. Mientras estés preocupado por lo que los demás piensen de ti, ellos serán tus dueños.

Sólo cuando no requieras la aprobación exterior; podrás ser dueño de ti mismo.

Mi preocupación era más por el mensaje que por mí. Me preocupaba que el mensaje se deshonrara.

Si te preocupa el mensaje, entonces comunícalo. No te preocupes por deshonrarlo. El mensaje hablará por sí solo.

Recuerda lo que te enseñé. No es tan importante lo bien que se reciba el mensaje, sino lo bien que se envíe.

Recuerda también esto: enseñas lo que tienes que aprender.

No es necesario haber logrado la perfección para hablar sobre ésta.

No es necesario haber logrado la maestría para hablar de ella.

No es necesario haber alcanzado el nivel más alto de evolución para hablar de éste.

Sólo trata de ser genuino. Esfuérzate por ser sincero. Si deseas deshacer todo el “daño” que imaginas que hiciste, demuéstralo en tus acciones. Haz lo que puedas hacer y después deja las cosas en paz.

Resulta más fácil decirlo que hacerlo. En ocasiones me siento demasiado culpable.

La culpa y el temor son los únicos enemigos del hombre.

La culpa es importante. Nos indica que actuamos mal.

“Mal”... no hay tal cosa. Sólo hay lo que no te sirve; que no dice la verdad acerca de Quién Eres y Quién Eliges Ser.

La culpa es el sentimiento que te mantiene apegado a quién no eres.

Sin embargo, la culpa es el sentimiento que al menos nos permite notar que erramos el camino.

Estás hablando de consciencia, no de culpa. Te diré esto. La culpa es una plaga en la tierra, el veneno que mata la planta.

No crecerás a través de la culpa, sino que sólo te marchitarás y morirás.

La consciencia es lo que buscas. No obstante, la consciencia no es culpa y el amor no es temor.

Repito que el temor y la culpa son tus únicos enemigos. El amor y la consciencia son tus verdaderos amigos. No debes confundir uno con el otro, puesto que uno te matará, mientras que el otro te da vida.

Entonces, ¿no debo sentir “culpa” por nada?

Nunca, jamás. ¿Qué bien hay en eso? Únicamente te permite no amarte a ti mismo y eso mata cualquier posibilidad de que puedas amar a otra persona.

¿Y no debo temer nada?

El temor y la precaución son dos cosas diferentes. Sé precavido, sé consciente, pero no seas temeroso. El temor sólo paraliza, mientras que la consciencia moviliza.

Debes movilizarte, no paralizarte.

Siempre me enseñaron el temor a Dios.

Lo sé y desde entonces has estado paralizado en tu relación Conmigo.

Sólo cuando dejas de temerme, podrás crear cualquier clase de relación significativa Conmigo.

Si pudiera darte cualquier don, o cualquier gracia especial, eso te permitiría encontrarme, eso sería arrojo.

Benditos sean los que no temen, porque ellos conocerán a Dios.

Eso significa que debes ser lo bastante osado como para olvidar lo que piensas que sabes acerca de Dios.

Debes ser lo suficientemente valiente para alejarte de lo que otros te han dicho sobre Dios.

Debes ser tan intrépido como para osar entrar en tu propia experiencia de Dios.

Entonces no debes sentir culpa por eso. Cuando tu propia experiencia viole lo que pensabas que sabías y lo que todos los demás te han dicho sobre Dios, no debes sentir culpa.

El temor y la culpa son los únicos enemigos del hombre.

Aún así, hay quien dice que hacer lo que Tú sugieres es negociar con el diablo; que sólo el diablo sugeriría algo así.

No hay diablo.

Eso es algo que también diría el diablo.

El diablo diría todo lo que Dios dice, ¿no es así?

Sólo que más inteligentemente.

¿El diablo es más inteligente que Dios?

Digamos que más astuto.

Entonces, ¿el diablo “confabula” al decir que Dios diría?

Con un pequeño “giro”, sólo lo suficiente para sacar a uno del camino, para conducirlo por el camino equivocado

Creo que tenemos que hablar un poco sobre el “diablo”.

Hablamos mucho sobre esto en el Libro 1.

En apariencia, no lo suficiente. Además, quizá algunas personas no leyeron el Libro 1 o el Libro 2. Por lo tanto, creo que un buen comienzo sería resumir algunas de las verdades que aparecen en esos libros. Eso establecerá la base para las verdades universales más grandes en este tercer libro. Hablaremos sobre el diablo desde el principio. Deseo que sepas cómo y por qué se inventó esa entidad.

Muy bien, de acuerdo. Tú ganas. Ya estoy en el diálogo y en apariencia va a continuar. Sin embargo, hay algo que la gente debe saber cuando yo inicié esta tercera conversación: ha transcurrido medio año desde que escribí las primeras palabras aquí presentadas. Hoy es el 25 de noviembre de 1994, el día siguiente al Día de Gracias. He tardado 25 semanas en llegar hasta aquí; 25 semanas desde tus últimas palabras que aparecen arriba, hasta mis palabras en este párrafo. Han sucedido muchas cosas durante esas 25 semanas. No obstante, algo que sucedió es que este libro no ha avanzado ni un centímetro. ¿por qué esta tomando tanto tiempo esto 

¿Te das cuenta cómo puedes bloquearte? ¿Comprendes cómo puedes sabotearte? ¿Comprendes cómo puedes detenerte de pronto cuando estás a punto de lograr algo bueno? Has hecho esto toda tu vida.

¡Hey, espera un minuto! No soy quién está obstruyendo este proyecto. No puedo hacer nada, no puedo escribir ni una sola palabra, a no ser que me sienta... Odio emplear esta palabra, pero supongo que tengo que hacerlo... inspirado para acercarme a este block de papel amarillo y continuar. ¡La inspiración es cosa Tuya, no mía!

Comprendo. Entonces, piensas que Yo me he estancado, no tú.

Sí, algo parecido.

Mi maravilloso amigo, esto es algo muy tuyo... y de otros seres humanos. Te sientas sobre las manos medio año, no haces nada acerca de tu mayor bien, en realidad, lo apartas de ti y después culpas a alguien o a algo ajeno a ti porque no llegas a ninguna parte. ¿No ves un patrón aquí?

Bueno...

Te diré esto: no hay un momento en que no esté contigo; nunca hay un momento en que no esté “listo”. ¿Acaso no te dije esto con anterioridad?

Bueno, sí, pero...

Siempre estoy contigo, incluso hasta el final del tiempo. No obstante, no impondré Mi voluntad sobre ti... nunca. Elijo el mejor bien para ti, pero principalmente, elijo tu voluntad para ti. Esta es la medida de amor más segura.

Cuando deseo para ti lo que deseas para ti, entonces, en verdad te amo. Cuando deseo para ti lo que yo deseo para ti, entonces, me estoy amando, a través de ti.

Por lo tanto, con la misma medida puedes determinar si otras personas te aman y si tú en verdad amas a los demás. El amor no elige nada para sí, sino que sólo busca hacer posibles las preferencias de la persona amada 

Eso parece contradecir en forma directa lo que tu dijiste en el Libro 1 acerca de que al amor no le preocupa lo que la otra persona es, hace y tiene, sólo lo que el Yo esta siendo, haciendo y teniendo.

Esto me hace formular otras preguntas, como... ¿qué hay acerca de la madre que le grita al niño, “¡Aléjate de la calle!” O mejor aún, que arriesga su propia vida al correr entre el tráfico para quitar de allí al niño? ¿Qué hay acerca de esa madre? ¿Acaso no está amando a su hijo? Sin embargo, impuso su propia voluntad. Recuerda que el niño estaba en la calle porque quería estar allí.

¿Cómo explicar estas contradicciones?

No hay contradicción; sin embargo, no puedes ver la armonía. No comprenderás esta doctrina divina acerca del amor, hasta que comprendas que para Mí, mi elección más preciada es la misma que la tuya. Esto se debe a que tú y Yo somos uno.

La Doctrina Divina es también una Dicotomía Divina y esto es porque la vida en sí es una dicotomía, una experiencia dentro de la cual dos verdades aparentemente contradictorias pueden existir en el mismo espacio y al mismo tiempo.

En este caso, las verdades en apariencia contradictorias son que tú y Yo estamos separados y que tú y Yo somos uno. La misma contradicción aparente se presenta en la relación entre tú y todos los demás.

Sostengo o que dije en el Libro 1: el error más grande que cometen las personas en las relaciones humanas es preocuparse por lo que la otra persona desea, es, hace o tiene. Deben preocuparse únicamente por el Yo. ¿Qué está siendo, haciendo o teniendo el Yo? ¿Qué desea, necesita o elige el Yo? ¿Cuál es la elección más preciada para el Yo?

Sostengo también otra afirmación que hice en ese libro: La elección más preciada para el Yo se convierte en la elección más preciada para otra persona, cuando el Yo comprende que no hay nadie más.

Por lo tanto, el error no está en elegir lo que es mejor para ti, sino en no saber lo que es mejor. Esto surge por no saber Quién Eres Realmente , mucho menos quién buscas ser.

No comprendo.

Permite que te dé un ejemplo. Si intentas ganar las 500 millas de Indianápolis, conduciendo a 240 kilómetros por hora, podría ser lo mejor para ti. No obstante, si tu intención es llegar a salvo al supermercado, no es la elección correcta.

Estás diciendo que todo es contextual.

Sí. Todo en la vida lo es. Lo que es “mejor” depende de quién eres y quién intentas ser. No puedes elegir con inteligencia lo que es mejor para ti, hasta que inteligentemente decidas quién y qué eres.

Yo, como Dios, lo que intento ser. Por lo tanto, sé lo que es “mejor” para Mí

¿Y qué es eso? Dime, ¿qué es “mejor” para Dios? Esto debe ser interesante... 

Lo que es mejor para Mí es darte lo que decidas que es mejor para ti, porque lo que estoy tratando de ser es Yo mismo, expresado y lo estoy siendo a través de ti.

¿Estás comprendiendo esto?

Sí, lo creas o no, en realidad lo comprendo.

Bien. Ahora te diré algo que quizá se te dificulte creer.

Siempre te doy lo que es mejor para ti... aunque admito que no siempre lo sabes.

Este misterio aclara un poco que has empezado a comprender lo que me propongo.

Soy Dios.

Soy la Diosa.

Soy el ser Supremo. El Todopoderoso. El Principio y el Fin, Alfa y Omega.

Soy la Suma y la Substancia. La Pregunta y la Respuesta. Lo Superior y lo Inferior. La Izquierda y la Derecha. El Aquí y el Ahora. El Antes y el Después.

Soy la Luz y soy la Oscuridad que crea la Luz y la hace posible. Soy la Bondad sin fin y la “Maldad” que hace buena la “Bondad”. Soy todas estas cosas, el Todo de Todo y no puedo experimentar alguna parte de Mi Ser sin experimentar Todo Mi Ser.

Y esto es lo que no comprendes acerca de Mí. Deseas hacerme uno y no el otro. Lo alto y no lo bajo. El bien y no el mal. No obstante, al negar la mitad de Mí, niegas la mitad de tu Yo y al hacerlo, nunca puedes ser Quién Eres Realmente.

Soy el Todo Magnífico y lo que intento es conocerme experimentalmente. Hago esto a través de ti y a través de todo lo que existe. Estoy experimentando Mi Yo como magnífico mediante las elecciones que hago, puesto que cada elección es autocreativa. Cada elección es definitiva. Cada elección me representa. Esto es, representa a Mí y a Quién Yo Elijo Ser Ahora.

Sin embargo, no puedes elegir ser magnífico, a no ser que haya algo de lo cual elegir. Alguna parte de Mí debe ser menos que magnífica para que Yo elija la parte de Mí que es magnífica.

Lo mismo sucede contigo.

Soy Dios, en el acto de crear Mi Yo.

Tú también lo eres.

Esto es lo que tu alma anhela hacer. Esto es lo que ansía tu espíritu.

Si evitara que tuvieras lo que eliges, evitaría que Mi Yo tuviera lo que Yo elijo. Mi mayor deseo es experimentar Mi Yo como lo Que Soy. Como lo expliqué cuidadosa y esmeradamente en el libro 1, sólo puedo hacer lo que está en el espacio de lo Que No Soy.

Por este motivo, creé cuidadosamente lo Que No Soy, para poder experimentar lo Que Yo Soy.

Sin embargo, soy todo lo que creo; por lo tanto, Yo Soy, en un sentido, lo Que Yo No Soy.

¿Cómo alguien puede ser lo que no es?

Fácil. Lo haces todo el tiempo. Sólo observa tu comportamiento.

Trata de comprender esto. No hay nada que Yo no sea. Por lo mismo, Yo Soy lo que Yo Soy y Yo Soy Lo Que Yo No Soy.

ESTO ES DICOTOMÍA DIVINA.

Éste es el Misterio Divino que, hasta ahora, sólo las mentes más sublimes pueden comprender. Aquí te lo revelo de una manera en la que más personas puedan comprenderlo.

Éste era el mensaje del Libro 1 y debes comprender esta verdad básica, debes conocerla profundamente, si deseas entender y conocer las verdades incluso más sublimes que presentaré aquí, en el Libro 3.

Ahora, permite que mencione una de estas verdades más sublimes, ya que contiene la respuesta a la segunda parte de tu pregunta.

Esperaba que regresáramos a esa parte de mi pregunta. ¿Cómo es que la madre ama al niño, si dice o hace lo que es mejor para el hijo, incluso si tiene que contrariar la propia voluntad del niño para hacerlo? ¿O acaso la madre demuestra el amor más verdadero al permitir que el niño juegue en el tráfico?

Ésta es una pregunta maravillosa. Es la pregunta que formulan todos los padres, en una u otra forma, desde que empezó la paternidad. La respuesta es la misma para ti como padre, que para Mí como Dios.

Entonces, ¿cuál es la respuesta?

Paciencia hijo Mío, paciencia. “Todas las cosas buenas llegan a aquellos que esperan”. ¿Nunca has oído e

Sí, mi padre solía decirlo y yo lo odiaba

Sí, puedo comprender eso. Sin embargo, debes tener paciencia contigo mismo, en especial, si lo que eliges no te proporciona lo que piensas que deseas. La respuesta a la segunda parte de tu pregunta, por ejemplo.

Dijiste que quieres la respuesta, pero no la eliges. Sabes que no la estás eligiendo, porque no experimentas tenerla. En verdad, tienes la respuesta y la has tenido todo el tiempo. Sencillamente, no la estás eligiendo. Eliges creer que no conoces la respuesta, por lo tanto, no la conoces.

Sí, ya hablaste también sobre esto en el Libro 1. Tengo todo lo que elijo tener en este momento, incluyendo la comprensión total de Dios; no obstante, no experimentaré tenerla, hasta que sepa que la tengo.

¡Precisamente! Lo expresaste a la perfección.

¿Cómo puedo saber que lo tengo, hasta experimentar que lo tengo? ¿Cómo puedo saber algo que no he experimentado? ¿Acaso no dijo una gran mente, “Todo saber es experiencia”?

Estaba en un error.

Saber no sigue a la experiencia, sino que la precede.

En esto, la mitad del mundo entiende lo contrario.

Entonces, quieres decir que tengo la respuesta a la segunda parte de mi pregunta, ¿sólo que no sé que la tengo?

Exactamente.

Sin embargo, no sé que la tengo, entonces, no la tengo.

Sí, ésa es la paradoja.

No la tengo... excepto que lo sepa.

Así es.

Entonces, ¿cómo puedo llegar a esta situación de “saber que sé” algo, si no “sé que lo sé”?

Para “saber que sabes, actúa como si supieras”.

Mencionaste también algo acerca de eso en el Libro 1.

Sí. Un buen punto para comenzar aquí sería recapitular lo que se habló en la enseñanza previa. “Sucede” que formulas las preguntas correctas, permitiéndome resumir en pocas palabras, al principio de este libro, la información que discutimos con cierto detalle en el material anterior.

Ahora, en el Libro 1, hablamos acerca del paradigma Ser - Hacer - Tener y cómo lo han invertido casi todas las personas.

Casi toda la gente cree que si “tiene” alguna cosa (más tiempo, dinero, amor o lo que sea), puede finalmente “hacer” algo (escribir un libro, tener un pasatiempo, ir de vacaciones, comprar una casa, iniciar una relación), lo que le permitirá “ser” algo (feliz, pacífico, contento o estar enamorado).

En realidad, están revirtiendo el paradigma Ser - Hacer - Tener. En el universo como es en realidad (opuesto a como tú piensas que es), “el tener” no produce “ser”, sino todo lo contrario.

Primero eres ese algo llamado “feliz” (o “conocedor” o “sabio” o “compasivo” o cualquier otra cosa), luego empiezas a “hacer” las cosas desde este punto de ser y pronto descubres que lo que estás haciendo termina proporcionándote las cosas que siempre deseaste “tener”.

La manera de poner en movimiento este proceso creativo (y eso es lo que es... el proceso de la creación) es saber lo que deseas “tener”, preguntarte lo que piensas que “serías” si “tuvieras” eso y, enseguida, ir directamente a ser.

De esta manera, inviertes la forma en que has utilizado el paradigma Ser - Hacer - Tener en realidad, lo estableces correctamente y trabajas con la fuerza creativa del universo, en lugar de contra ella.

Ésta es una forma resumida de expresar este principio:

En la vida, no tienes que hacer nada.

Todo es cuestión de lo que estás siendo.

Éste es uno de los tres mensajes que mencionaré de nuevo al final de nuestro diálogo. Cerraré el libro con él.

Por el momento y para ilustrar esto, piensa en una persona que sepa que si sólo pudiera tener un poco más de tiempo, un poco más de dinero o un poco más de amor, sería en verdad feliz.

No capta el vínculo entre “no ser muy feliz” en este momento y no tener el tiempo, dinero o amor que desea.

Eso es correcto. Por otra parte, la persona que esta “siendo” feliz parece tener tiempo para hacer todo lo que es realmente importante, todo el dinero necesario y suficiente amor para que dure toda la vida 

¡Descubre que tiene todo lo que necesita para “ser feliz”... “siendo feliz”!

Exactamente. Decidir con anticipación lo que eliges ser produce eso en tu experiencia.

“Ser o no ser. Ese es el dilema”.

Precisamente. La felicidad es un estado mental. Al igual que todos los estados mentales, se reproduce en forma física.

Hay una frase para un imán de refrigerador:

“Todos los estados mentales se reproducen a sí mismos”.

¿Cómo puedes “ser” feliz, para empezar, o “ser” cualquier cosa que intentes ser (más próspero, por ejemplo, o más amado), si no tienes lo que piensas que necesitas para “ser” eso?

Actúa como si lo tuvieras y atraerás la felicidad hacia ti.

Lo que actúas como si lo fueras, en eso te conviertes.

En otras palabras, “Fíngelo, hasta que lo logres”.

Sí, algo parecido. Sólo que en realidad no puedes estar “fingiendo”. Tus acciones tienen que ser sinceras.

Todo lo que hagas, hazlo con sinceridad o se perderá el beneficio de la acción.

Esto no es porque no “te recompensaré”. Dios no “recompensa” ni “castiga”, como sabes. La Ley Natural requiere que el cuerpo, la mente y el espíritu estén unidos en pensamiento, palabra y acción, para que el proceso de creación funcione.

No puedes engañar a tu mente. Si no eres sincero, tu mente lo sabe y así es. Terminaste con cualquier posibilidad de que tu mente pueda ayudarte en el proceso creativo.

Por supuesto, puedes crear sin tu mente, sólo que resulta mucho más difícil. Puedes pedirle a tu cuerpo que haga algo que tu mente no cree y, si tu cuerpo lo hace durante bastante tiempo, tu mente empezará a olvidar su primer pensamiento acerca de esto y creará un Pensamiento Nuevo. Una vez que tengas un Pensamiento Nuevo respecto a algo, estas en camino de crearlo como un aspecto permanente de tu ser, en lugar de algo que sólo actúas.

Esto es hacer las cosas de la manera más difícil e incluso en tales casos, la acción debe ser sincera. A diferencia de lo que puedes hacer con las personas, no puedes manipular el universo.

Aquí tenemos un equilibrio muy delicado. El cuerpo hace algo en lo que la mente no cree; sin embargo, la mente sólo agrega el ingrediente de la sinceridad a la acción del cuerpo para que esto funcione.

¿Cómo puede la mente agregar sinceridad, cuando no “cree” en lo que está haciendo el cuerpo?

Retirando el elemento egoísta del beneficio personal.

¿Cómo?

La mente quizá no pueda aceptar con sinceridad que las acciones del cuerpo pueden proporcionarte lo que eliges; no obstante, la mente sabe claramente que Dios proporcionará cosas buenas a otra persona a través de ti.

Por lo tanto, lo que elijas para ti, dalo a otra persona.

¿Podrías repetir eso, por favor?

Por supuesto.

Lo que elijas para ti, dalo a otra persona. Si eliges ser feliz, haz que otra persona sea feliz.

Si eliges ser próspero, haz que otra persona sea próspera.

Si eliges más amor en tu vida, haz que los demás tengan más amor en la suya.

Haz esto con sinceridad (no porque busques un beneficio personal, sino porque en realidad desees que la otra persona tenga eso) y todas las cosas que des vendrán a ti.

¿Cómo es eso? ¿Cómo funciona eso?

El sólo acto de que tú des algo hace que sientas que lo tienes para darlo. Puesto que no puedes dar a otra persona algo que no tienes ahora, tu mente llega a una nueva conclusión, un Pensamiento Nuevo, acerca de ti (esto es, que debes tener esto o no podrías darlo).

Este Pensamiento Nuevo se convierte en tu experiencia. Empiezas a “ser” eso. Una vez que empiezas a “ser” algo, pones en marcha la máquina de creación más poderosa en el universo, tu Yo Divino.

Lo que estás siendo, lo estás creando.

El círculo es completo y crearás más y más de eso en tu vida. Se manifestará en tu experiencia física.

Éste es el mayor secreto de la vida. El Libro 1 y el Libro 2 se escribieron para decirte esto. Todo está allí, con mucho más detalle.

Explícame, por favor, por qué la sinceridad es tan importante para dar a otra persona lo que eliges para ti.

Si das a otra persona algo, como maquinación o manipulación con el objeto de obtener algo para ti, tu mente lo sabe. Le diste la señal de que tú no tienes eso. Puesto que el universo no es otra cosa que una maquina copiadora, que reproduce tus pensamientos en forma física, ésa será tu experiencia. Esto es, continuarás experimentando “no tenerlo”, ¡sin importar lo que hagas!

Más aún, ésa será la experiencia de la persona a la que tratas de darlo, notará que sólo intentas conseguir algo, que en realidad no tienes nada que ofrecer y el hecho de dar será un gesto vacío, visto desde toda la trivialidad autointeresada de la cual surge.

Eso que tratas de atraer lo alejarás.

No obstante, cuando das algo a alguien con pureza de corazón, porque comprendes que lo desea, lo necesita y debe tenerlo, entonces descubrirás que lo tienes para darlo. Eso es un gran descubrimiento.

¡Eso es verdad! ¡En realidad funciona de esa manera! Recuerdo que en una ocasión, cuando las cosas no iban muy bien en mi vida, me sostenía la cabeza y pensaba que ya no tenía dinero, que tenía muy poca comida y que no sabía cuando comería mi siguiente trozo de carne o cómo pagaría la renta. Esa misma noche, conocí a una joven pareja en la terminal del autobús. Había ido a recoger un paquete y estos pequeños se encontraban abrazados en una banca y usaban sus abrigos como manta.

Al verlos, mi corazón fue hacia ellos. Recordé cuando era joven, cómo era cuando éramos niños, andando por ahí, de un lado al otro. Me acerque a ellos y les pregunté si querían ir a mi casa, sentarse junto a la chimenea, beber un poco de chocolate caliente y tal vez abrir el sofá cama y descansar bien durante la noche. Me miraron con los ojos muy abiertos, como niños en una mañana de Navidad.

Llegamos a la casa y les preparé una comida. Esa noche, todos comimos mejor de lo que lo habíamos hecho en mucho tiempo. La comida siempre había estado allí. El refrigerador estaba lleno. Sólo tuve que extender la mano y asir todo lo que había guardado allí. Sofreí “todo lo que encontré en el refrigerador” ¡y fue magnífico! Recuerdo que me pregunté, ¿de dónde vino toda esta comida?

A la mañana siguiente, serví el desayuno a los niños y los despedí. Metí la mano en el bolsillo, cuando los dejé en la estación del autobús y les di un billete de veinte dólares. “Tal vez esto ayude”, dije, los abrasé y los envié para que siguieran su camino. Todo el día me sentí mejor respecto a mi propia situación; mejor dicho, toda la semana. Esa experiencia, la cual nunca he olvidado, produjo un cambio profundo en mi enfoque y en mi comprensión acerca de la vida.

A partir de ese momento, las cosas mejoraron y esa mañana, cuando me miré al espejo, note algo muy importante. Todavía estoy aquí.

Ésa es una hermosa historia y tienes razón. Así es exactamente como funciona. Por lo tanto, cuando desees algo, dalo. Entonces, ya no lo “desearás”. De inmediato experimentarás “tenerlo”. A partir de ese momento, es sólo una cuestión de grado. Psicológicamente, te resultará mucho más fácil “agregar”, que crear de la nada.

Siento que escuche aquí algo muy profundo. ¿Puedes relacionar esto ahora con la segunda parte de mi pregunta? ¿Existe un vínculo?

Lo que te propongo es que ya tienes la respuesta a esa pregunta. En este momento estas viviendo el pensamiento de que no tienes la respuesta; que si tuvieras la respuesta, tendrías sabiduría. Entonces, te acercas a Mí en busca de sabiduría. Sin embargo, te digo, sabio y tendrás sabiduría.

¿Cuál es la manera más rápida de “ser sabio”? Has que otra persona sea sabia.

¿Eliges tener la respuesta a esta pregunta? Da la respuesta a otra persona.

Ahora, Yo te formularé la pregunta. Fingiré que “no sé” y tú Me darás la respuesta.

¿Cómo puede la madre que aleja a su hijo del tráfico amar verdaderamente al niño, si el amor significa desear para la otra persona lo que ella desea para sí misma?

No lo sé.

Sé que no lo sabes. Sin embargo, si pensaras que lo sabías, ¿cuál sería la respuesta?

Diría que la madre deseaba para el niño lo que el niño quería; esto es, permanecer con vida. Diría que el niño no deseaba morir, sino que sencillamente, no sabía que al andar allí entre el tráfico podría causarle la muerte. Por lo tanto, al correr hasta allí para alejar al niño, la madre no privó al niño de la oportunidad de ejercitar su voluntad, sino que simplemente se puso en contacto con la verdadera elección del niño, con su deseo más profundo.

Ésa sería una muy buena respuesta.

Si eso es verdad, entonces Tú, como Dios, no harías nada que no fuera evitar que nos lastimáramos a nosotros mismos, puesto que nuestro deseo más profundo no puede ser dañarnos a nosotros mismos. No obstante nos dañamos constantemente y Tú sólo permaneces sentado y nos observas.

Siempre estoy en contacto con sus deseos más profundos y siempre les doy eso.

Incluso cuando hacen algo que les causaría la muerte, si ése es su deseo más profundo, eso es lo que obtienen: la experiencia de “morir”.

Jamás interfiero con sus deseos más profundos.

Quieres decir que cuando nos dañamos a nosotros mismos, eso es lo que deseamos hacer? ¿Ese es nuestro deseo más profundo?

No pueden “dañarse” a sí mismos. Son incapaces de ser dañados. El “daño” es una reacción subjetiva, no un fenómeno objetivo. Pueden elegir experimentar el “daño” a sí mismos en cualquier encuentro o fenómeno, más esa es totalmente su decisión.

De acuerdo con esa verdad, la respuesta a tu pregunta es: sí, cuando te has “dañado”, es porque deseaste hacerlo. Hablo en un nivel esotérico muy elevado y en realidad, tu pregunta no “viene de allí”.

En el sentido al que te refieres, como un asunto de elección consciente, diría que no, que cada ves que haces algo que te daña, no es porque lo “deseabas”. El niño que resulta atropellado por un coche, porque andaba en la calle no “quería” (deseaba, buscaba, elegía conscientemente) ser atropellado por el auto.

El hombre que continúa casándose con la misma clase de mujer (una que no es adecuada para él), con apariencia diferente, no “quiere” (desea, busca, elige conscientemente) continuar teniendo matrimonios malos.

No podríamos decir que la persona que se golpea el pulgar con el martillo “quería” esa experiencia. No la deseó, buscó o eligió en forma consciente.

Sin embargo, todos los fenómenos objetivos son atraídos hacia ti subconscientemente; tú creas todos los eventos inconscientemente; tu atrajiste hacia ti a toda persona, lugar o cosa en tu vida; fue autocreada, si así lo deseas, para proporcionarte las condiciones exactas y perfectas, la oportunidad perfecta, para experimentar lo que deseas experimentar en seguida, a medida que evolucionas.

Nada puede suceder, te digo que nada puede ocurrir en tu vida, que no sea una oportunidad precisamente perfecta para que sanes algo o experimentes algo que deseas sanar, crear o experimentar para ser Quién Eres Realmente.

¿Y quién soy en realidad?

Quién elijas ser. El aspecto de la Divinidad que desees ser; eso es Quién Eres. Eso puede cambiar en cualquier momento. En realidad, a menudo cambia, de un momento a otro. No obstante, si deseas establecer tu vida, dejar de proporcionarte una variedad tan amplia de experiencias, hay una forma de hacerlo. Simplemente, deja de cambiar de opinión tan frecuentemente respecto a Quién Eres y Quién Eliges Ser.

¡Eso se dice con más facilidad que con la que se hace!

Noto que tomas estas decisiones en niveles muy diferentes. El niño que decide salir a la calle a jugar entre el tráfico no toma la decisión de morir. Puede tomar muchas otras decisiones, más morir no es una de ellas. La madre lo sabe.

El problema aquí no es que el niño eligió morir, sino que el niño tomo decisiones que podrían conducir a más de un resultado, incluyendo su muerte. Ese hecho no está claro para él, no lo conoce. Es la información faltante, la que evita que el niño tome una decisión clara, que haga una mejor elección.

Como ves, lo analizaste perfectamente.

Ahora Yo, como Dios, nunca interferiré con tus decisiones, pero siempre las conoceré.

Por lo tanto, puedes asumir que si algo te sucede, es perfecto que así sea, porque nada escapa a la perfección en el mundo de Dios.

El diseño de tu vida (las personas, los lugares y los eventos en ella) fueron creados perfectamente por el creador perfecto de la perfección: tú... y Yo... en, como y a través de ti.

Ahora podemos trabajar juntos en este proceso creativo de manera consciente o inconsciente. Puedes ir por la vida consciente o inconsciente. Puedes seguir tu camino dormido o despierto.

Tú eliges.

Espera, volvamos a ese comentario acerca de tomar decisiones en niveles muy diferentes. Dijiste que si deseaba establecer mi vida, debería de dejar de cambiar mi opinión acerca de quién soy y quién deseo ser. Cuando dije que quizá eso no sea fácil, hiciste la observación de que todos nosotros tomamos decisiones en niveles muy diferentes. ¿puedes ahondar más en eso? ¿Qué significa eso? ¿Cuáles son las implicaciones?

Si todo lo que deseaste es lo que tu alma deseó, todo sería muy simple. Si escucharas la parte de ti que es espíritu puro, todas tus decisiones serían fáciles y todos los resultados felices. Esto es porque... las decisiones del espíritu siempre son las decisiones más elevadas.

No necesitan justificarse. No necesitan analizarse o evaluarse. Sencillamente, necesitan seguirse y actuarse.

Sin embargo, no eres únicamente un espíritu. Eres un ser Trinidad, formado de cuerpo, mente y espíritu. Esa es la gloria y la maravilla de ti. A menudo tomas decisiones y eliges simultáneamente en los tres niveles y no siempre coinciden.

No es poco común que tu cuerpo desee una cosa, mientras que tu mente busca otra y tu espíritu desea una tercera. Esto puede resultar especialmente cierto en los niños, que con frecuencia no tienen la suficiente madurez para distinguir entre lo que parece “divertido” al cuerpo y lo que tiene sentido para la mente, mucho menos entre lo que resuena con el alma. Por lo tanto el niño juega en la calle.

Como Dios, estoy consciente de todas tus elecciones, incluso de las que haces subconscientemente. Nunca interferiré con ellas, sino todo lo contrario. Es Mi tarea asegurar que tus elecciones sean concedidas. (En verdad, tú las concedes a tu Yo. Lo que yo hago es colocar en su lugar un sistema que te permita hacer eso. Este sistema se llama el proceso de la creación y lo explico con detalle en el Libro 1.)

Cuando tus elecciones entran en conflicto, cuando el cuerpo, la mente y el espíritu no actúan como uno, el proceso de la creación funciona en todos los niveles, produciendo resultados mezclados. Por el contrario, si tu ser está en armonía y tus elecciones están unificadas, pueden ocurrir cosas sorprendentes.

Los jóvenes tienen una frase, “tener todo junto”, que podría utilizarse para describir este estado unificado de ser.

Hay también niveles dentro de niveles en tu toma de decisiones. Esto es particularmente cierto en el nivel de la mente.

Tu mente puede y toma decisiones y hace elecciones entre uno de al menos tres niveles interiores: la lógica, la intuición, la emoción y, en ocasiones, desde los tres, produciendo el potencial para un conflicto interior mucho mayor.

Dentro de uno de esos niveles, la emoción, hay cinco niveles más. Estas son las cinco emociones naturales: aflicción, ira, envidia, temor y amor.

Dentro de estas emociones hay también dos niveles finales: el amor y el temor.

Las cinco emociones naturales incluyen el amor y el temor; no obstante, el amor y el temor son la base de todas las emociones. Las otras tres de las cinco emociones naturales son consecuencias de estas dos.

Por último, todos los pensamientos están dominados por el amor o el temor. Ésta es la gran polaridad. Ésta es la dualidad primordial. Finalmente, todo se convierte en una de estas emociones. Todos los pensamientos, las ideas, los conceptos, las comprensiones, las decisiones, las elecciones y las acciones se basan en una de éstas.

Al final, sólo hay una en realidad.

El amor.

En verdad, el amor es todo lo que hay. Incluso el temor es fruto del amor y cuando se utiliza en forma efectiva, expresa amor.

¿El temor expresa amor?

Sí, en su forma más elevada. Todo expresa amor, cuando la expresión está en su forma más elevada.

¿La madre que salva al hijo de morir en el tráfico expresa temor o amor 

Supongo que ambas cosas. Temor por la vida del niño y amor, suficiente para arriesgar su propia vida para salvar al niño.

Precisamente. Aquí vemos que el temor en su forma más elevada se convierte en amor... es amor... expresado como temor.

De manera similar, al ascender por la escala de las emociones naturales, la aflicción, la ira y la envidia son alguna forma de temor, que a su vez, es alguna forma de amor.

Una cosa conduce a la otra. ¿Comprendes?

El problema surge cuando alguna de las cinco emociones naturales se distorsiona. Entonces se vuelven grotescas y no son reconocibles como fruto del amor, mucho menos como Dios, que es lo que es el Amor Absoluto.

Ya había oído hablar sobre las cinco emociones naturales, durante mi maravillosa asociación con la doctora Elisabeth Kübler-Ross. Ella me enseñó sobre estas.

Así fue y fui Yo quien la inspiró para que te enseñara esto.

Comprendo que cuando tomo decisiones, mucho depende de “dónde vengo” y de que de dónde “vengo” podría tener varias capas de profundidad.

Sí, así es.

Por favor, háblame sobre las cinco emociones naturales, me gustaría escucharlo de nuevo, porque he olvidado mucho de lo que me enseñó Elisabeth.

La aflicción es una emoción natural. Es esa parte de ti que te permite despedirte cuando no deseas decir adiós; expresar (expulsar, sacar) la tristeza dentro de ti debido a la experiencia de cualquier clase de pérdida. Puede ser la pérdida de un ser amado o la pérdida de un lente de contacto.

Cuando se te permite expresar tu aflicción, te liberas de ésta. A los niños que se les permite estar tristes cuando se sienten tristes se sienten muy sanos respecto a la tristeza cuando son adultos y, por lo tanto, generalmente pasan por ese período de tristeza con mucha rapidez.

A los niños que les dicen “No llores”, se les dificulta llorar cuando son adultos. Después de todo, durante toda su vida les han dicho que no lloren. Por lo tanto, reprimen su aflicción.

La aflicción que se reprime en forma continua se convierte en depresión crónica; una emoción muy poco natural.

Las personas han matado debido a la depresión crónica; se han iniciado guerras y han caído naciones.

La ira es una emoción natural. Es la herramienta que tienes y que te permite decir “No, gracias”. No tiene que ser abusiva y nunca tiene que dañar a los demás.

Cuando a los niños se les permite expresar su ira, muestran una actitud muy saludable respecto a esta cuando son adultos y, por lo tanto, generalmente atraviesan por su ira con mucha rapidez.

A los niños que les hacen sentir que su ira no es correcta, que es malo expresarla y que no deberían sentirla, se les dificultará manejar en forma apropiada su ira cuando sean personas adultas.

La ira que se reprime continuamente se convierte en cólera, una emoción muy poco natural.

La gente ha matado debido a la cólera; se han iniciado guerras y han caído naciones.

La envidia es una emoción natural. Es la emoción que hace que un niño de cinco años desee poder alcanzar el picaporte de la puerta, como su hermana, o andar en bicicleta. La envidia es una emoción natural que hace que desees hacerlo de nuevo, esforzarte más, continuar luchando hasta lograr el éxito. Es muy saludable sentir envidia, muy natural. Cuando a los niños se les permite expresar su envidia, muestran una actitud muy sana durante sus años de adultos y, por lo tanto, casi siempre atraviesan por la envidia con mucha rapidez.

A los niños que les hacen sentir que la envidia no es buena, que es malo expresarla y que ni siquiera deberían sentirla, se les dificultará manejarla en forma apropiada cuando sean adultos.

La envidia reprimida en forma continua se convierte en celos, que es una emoción muy poco natural.

La gente ha matado debido a los celos; se han iniciado guerras y han caído naciones.

El temor es una emoción natural. Todos los bebés nacen con dos temores únicamente: el temor de caer y el temor a los ruidos fuertes. Todos los otros temores son respuestas aprendidas, proporcionadas ala niño por su medio ambiente, enseñadas por sus padres. El propósito del temor natural es desarrollar un poco de preocupación. La precaución es una herramienta que ayuda a mantener vivo el cuerpo. Es un fruto del amor. El amor por el Yo.

A los niños que les hacen sentir que el temor no es correcto, que es malo expresarlo y que ni siquiera deberían sentirlo, se les dificultará manejarlo en forma apropiada cuando sean adultos.

El temor que se reprime continuamente se convierte en pánico, que es una emoción muy poco natural.

La gente ha matado debido al pánico; se han iniciado guerras y han caído naciones.

El amor es una emoción natural. Cuando a un niño se le permite expresarlo y recibirlo, en forma normal y natural, sin limitación ni condición, sin inhibición ni vergüenza, él no requiere de nada más, puesto que la alegría del amor expresado y recibido de esta manera es suficiente. Sin embargo, el amor que ha sido condicionado, limitado, regido por reglas y reglamentos, por rituales y restricciones, controlado, manipulado y reprimido, se convierte en algo no natural.

A los niños que les hacen sentir que su amor natural no es bueno, que es malo expresarlo, y que ni siquiera deberían sentirlo, se les dificultará manejarlo en forme apropiada cuando sean personas adultas.

El amor que se reprime en forma continua se convierte en actitud posesiva, que es una emoción muy poco natural.

La gente ha matado debido a una actitud posesiva, se han iniciado guerras y han caído naciones.

Las emociones naturales, cuando se reprimen, producen reacciones y respuestas no naturales. Casi toda la gente reprime las emociones más naturales. No obstante, éstas son sus amigas. Éstas son sus dones. Éstas son sus herramientas divinas con las que pueden crear su experiencia.

Reciben estas herramientas al nacer y son para ayudarlos a negociar la vida.

¿Por qué la mayoría de al gente reprime estas emociones?

Les enseñaron a reprimirlas, les dijeron que lo hicieran.

¿Quiénes?

Sus padres, las personas que los criaron.

¿Por qué? ¿Por qué hicieron eso?

Porque sus padres se los enseñaron y a sus padres se los enseñaron los suyos.

Sí, sí, pero, ¿por qué? ¿Por qué continúa?

Lo que continúa es que la paternidad es ejercida por personas no adecuadas.

¿Qué quieres decir? ¿Quiénes son las “personas no adecuadas”?

La madre y el padre.

¿La madre y el padre son las personas no adecuadas para criar a los hijos?

Sí, cuando los padres son jóvenes. Sí, en la mayoría de los casos. En realidad, es un milagro que muchos de ellos hagan el buen trabajo que llevan a cabo.

Nadie está peor equipado para criar a los niños que los padres jóvenes. La mayoría de los padres asumen la tarea de la paternidad con muy poca experiencia en la vida. Apenas acaban de ser educados. Todavía buscan respuestas e indicios.

Ni siquiera se han descubierto a sí mismos; no obstante, tratan de guiar y de proporcionar descubrimiento a otros, incluso más vulnerables que ellos. Ni siquiera se han definido a sí mismos y se les confía el acto de definir a otros.

Todavía tratan de superar lo mal que sus padres los definieron.

Ni siquiera han descubierto Quiénes Son y tratan de decirles quiénes son ustedes. La presión es muy grande para ellos para hacerlo bien; ni siquiera pueden dirigir “correctamente” sus vidas. Por lo tanto, dirigen todo mal: sus vidas y las vidas de sus hijos.

Si tienen suerte, el daño a sus hijos no será demasiado. Los hijos lo superarán, aunque tal vez no antes de transmitir algún daño a sus hijos.

Casi todos ustedes obtienen la sabiduría, la paciencia, la comprensión y el amor para ser padres maravillosos después que terminan sus años de paternidad

¿Por qué es esto? No lo comprendo. Me doy cuenta que Tu observación es correcta en muchos casos, pero, ¿por qué en este?

Porque nunca se tuvo la intención de que los jóvenes que dan vida a los niños fueran educadores de niños. Sus años para criar niños deberían empezar en realidad ahora que ya terminaron.

Todavía me siento un poco perdido aquí.

Los seres humanos son biológicamente capaces de crear niños cuando ellos mismos son aún niños, lo cual quizá les sorprenda saberlo a la mayoría de ustedes, pues lo son durante 40 o 50 años.

¿Los seres humanos son “niños” durante 40 o 50 años?

Sí, desde cierta perspectiva. Sé que resulta difícil mantener esto como tu verdad, pero mira a tu alrededor. Quizá los comportamientos de tu raza podrían ayudar a demostrar Mi punto de vista.

La dificultad yace en su sociedad. A los 21 años les dicen que son “mayores” y están listos para enfrentar el mundo. A esto hay que añadir el hecho de que a muchos de ustedes los criaron madres y padres que no tenían más de 21 años de edad cuando empezaron a criarlos. Puedes empezar a comprender el problema.

Si se esperara que las personas que dan vida a los niños también los educaran, ¡no podrían darles vida hasta que tuvieran cincuenta años!

Se esperaba que el dar la vida fuera una actividad de los jóvenes, cuyos cuerpos están bien desarrollados y fuertes. Se esperaba que el criar a los niños fuera una actividad de los mayores, cuyas mentes están bien desarrolladas y fuertes.

En su sociedad han insistido en hacer responsables de criar a los niños a las personas que les han dado la vida, con el resultado de que no sólo han dificultado mucho el proceso de la paternidad, sino que distorsionaron muchas de las energías que rodean al acto sexual.

¿Podrías explicarlo?

Sí.

Muchos seres humanos han observado lo que Yo observe aquí. Esto es, que muchos seres humanos, quizá la mayoría, no son realmente capaces de criar a los niños cuando son capaces de tenerlos. Sin embargo, al descubrir esto, los humanos eligieron exactamente la solución errónea.

En lugar de permitir que los jóvenes disfruten el sexo y si produce hijos, que las personas mayores los eduquen, dicen a los jóvenes que no tengan sexo hasta que estén listos para aceptar la responsabilidad de criar a los hijos. Han hecho que sea “malo” para ellos tener experiencias sexuales antes de ese tiempo y, de esta manera, crearon un tabú alrededor de lo que se intentaba fuera una de las celebraciones más placenteras de la vida.

Por supuesto, la prole presta poca atención a este tabú y por un buen motivo: es totalmente no natural obedecerlo.

Los seres humanos desean tener pareja y copular tan pronto como sientan la señal interior que les indica que están listos. Ésta es la naturaleza humana.

Sin embargo, su pensamiento acerca de su propia naturaleza estará más relacionada con lo que ustedes, como padres, les han dicho sobre lo que sienten en su interior. Sus hijos los buscan para que les digan lo que es la vida.

Cuando sienten sus primeras urgencias de mirarse a hurtadillas, de jugar inocentemente uno con el otro, de explorar las “diferencias” mutuas, los observan en busca de señales sobre esto. ¿Es “buena” esta parte de su naturaleza humana? ¿Es “mala”? ¿Se aprueba? ¿Se debe reprimir? ¿Sofrenar? ¿Desalentar?

Se observa que lo que muchos padres han dicho a sus hijos sobre esta parte de su naturaleza humana tiene su origen en muchas cosas: en lo que les dijeron; lo que dice su religión; en lo que piensa su sociedad, en todo, excepto en el orden natural de las cosas.

En el orden natural de su especie, la sexualidad se presenta entre los 9 y los 14 años. Desde los 15 en adelante, está muy presente y la expresan casi todos los seres humanos. Así se inicia una carrera contra el tiempo, con los niños corriendo en estampida hacia la liberación plena de su propia y alegre energía sexual y los padres apresurándose para detenerlos.

Los padres necesitan toda la asistencia y todas las alianzas que puedan encontrar en esta lucha, puesto que, como se ha indicado, le piden a sus hijos que no hagan algo que es parte de su naturaleza.

Así, los adultos han inventado toda clase de presiones familiares, culturales, religiosas, sociales y económicas, así como restricciones y limitaciones para justificar sus demandas poco naturales a sus hijos. Los niños han crecido aceptando que su propia sexualidad no es natural. ¿Cómo algo que es “natural” puede ser tan vergonzoso, siempre evitado, tan controlado, mantenido a raya, restringido, frenado y negado?

Considero que exageras un poco en esto. ¿No crees que estás exagerando?

¿En realidad? ¿Cuál crees que es el impacto que recibe un niño de cuatro o cinco años, cuando sus padres ni siquiera utilizan el nombre correcto para ciertas partes de su cuerpo? ¿Qué le dicen al niño acerca de su nivel de comodidad con eso y cuál consideran que debe ser el suyo?

Uh...

Sí... “uh...”, en verdad.

“No empleamos esas palabras”, como mi abuela solía decir. Es sólo que “pipí” y “pompis” suena mejor.

Eso es sólo porque tienen demasiada “negatividad” ligada a los nombres reales de esas partes del cuerpo que rara vez utilizan las palabras en una conversación común.

Por supuesto, en la edad temprana, los niños no saben por qué sus padres sienten de esta manera, sino que sólo se quedan con la impresión, la impresión a menudo indeleble de que ciertas partes del cuerpo “no son buenas” y que cualquier cosa relacionada con ellas no sólo es vergonzosa, sino que es “mala”.

A medida que los niños crecen y llegan a la adolescencia, comprenden que esto no es verdad, pero entonces les hablan en términos muy claros sobre el vínculo entre embarazo y la sexualidad y acerca de cómo tendrán que educar a los niños, por lo que ahora tienen otro motivo para sentir que la expresión sexual es “mala” y así se completa el círculo.

Esto ha causado confusión en su sociedad, así como estragos. Esto siempre es el resultado de juguetear con la naturaleza.

Han creado la vergüenza sexual, la represión y el pudor, lo que ha conducido a la inhibición sexual, a la disfunción y a la violencia.

Como sociedad, siempre estarán inhibidos por eso que los avergüenza; siempre serán disfuncionales con comportamientos que han reprimido y siempre actuarán con violencia, como protesta porque les hacen sentir vergüenza por algo que en su corazón saben no deberían sentirla.

Entonces, Freud tenía razón cuando dijo que gran parte de la ira en la especie humana podría estar relacionada con la sexualidad (una ira profunda por tener que reprimir los instintos físicos básicos y naturales, así como los intereses y las necesidades.

Más de uno de sus psiquiatras se ha aventurado bastante. El ser humano está enfadado porque sabe que no debe sentir vergüenza por algo que se siente tan bien y, sin embargo, siente culpa y vergüenza.

Primero el ser humano se enfada con el Yo por sentirse muy bien respecto a algo que se supone que obviamente es “malo”.

Entonces, cuando al fin comprende que ha sido víctima del engaño, que se supone que la sexualidad debe ser una parte maravillosa, honorable y gloriosa de la experiencia humana, se enfada con los demás: con los padres, por reprimirlo; con la religión, por avergonzarlo; con los miembros del sexo opuesto, por desafiarlo y con toda la sociedad, por controlarlo.

Por último, se enfada consigo mismo, por permitir que todo esto lo inhiba.

Gran parte de esta ira reprimida se canaliza hacia la construcción de valores morales distorsionados y desencaminados, en la sociedad en la que ahora viven, una sociedad que glorifica y honra con monumentos, estatuas, timbres conmemorativos, películas, fotografías y programas de televisión, algunos de los actos de violencia más feos del mundo, pero que oculta o, peor aún, que desprecia algunos de los actos de amor más hermosos del mundo.

Todo esto (todo esto) ha surgido de un solo pensamiento: que las personas que tienen hijos, tienen también la responsabilidad de criarlos.

Entonces, si las personas que tienen hijos no son responsables de educarlos, ¿quién lo es?

Toda la comunidad, con énfasis especial en las personas mayores.

¿Las personas mayores?

En las razas y sociedades más avanzadas, las personas mayores crían a los niños, los alimentan, los entrenan y les transmiten la sabiduría, las enseñanzas y las tradiciones de su raza. Más adelante, cuando hablemos sobre algunas de estas civilizaciones avanzadas, tocaré de nuevo este tema.

En una sociedad donde no se considera “malo” producir hijos a una edad joven (porque los ancianos de la tribu los crían y, por lo tanto, no existe un sentido abrumador de responsabilidad y carga), no existe la represión ni la violación ni la desviación ni la disfunción social y sexual.

¿Existen tales sociedades en nuestro planeta?

Sí, aunque han estado desapareciendo. Han tratado de erradicarlas, de asimilarlas, porque las consideran bárbaras. En lo que ustedes llaman sociedades no bárbaras, los niños (las esposas y los esposos) se consideran como una propiedad, como posesiones personales. Por lo tanto, las personas que tienen hijos deben criarlos, porque deben cuidar eso que “poseen”.

Se considera que la raíz de muchos de los problemas de su sociedad es esta idea acerca de que los cónyuges y los hijos son posesiones personales, que son “suyos”.

Más adelante examinaremos todo este tema de la “propiedad”, cuando exploremos y discutamos la vida entre los seres sumamente evolucionados. Por el momento, sólo piensen en esto durante un minuto. ¿Cualquier persona está emocionalmente preparada para criar a los hijos en el momento en que está físicamente lista para tenerlos?

La verdad es que la mayoría de los seres humanos no están equipados para criar a los niños incluso cuando tienen 30 y 40 años y no debe esperarse que lo estén. En realidad, no han vivido lo suficiente como adultos para transmitir una sabiduría profunda a sus hijos.

Ya he escuchado eso con anterioridad. Mark Twain habló sobre esto. Se dice que comentó: “Cuando yo tenía 19 años, mi padre no sabía nada. Sin embargo, cuando yo tenía 35, me sorprendió cuánto había aprendido mi padre”.

Lo captó a la perfección. Nunca se tuvo la intención de que sus años jóvenes fueran para enseñar la verdad, sino para reunir la verdad. ¿Cómo pueden enseñar a los niños una verdad que todavía no han acumulado?

Por supuesto que no pueden. Por lo tanto, sólo les dirán la verdad que conocen, la verdad de otros, la de sus padres, sus madres, su cultura y su religión. Sólo su propia verdad. Todavía la están buscando.

Buscarán, experimentarán, encontrarán, fracasarán, formarán, y reformarán su verdad, su idea sobre ustedes mismos, hasta que hayan permanecido medio siglo en este planeta o casi este tiempo.

Entonces, quizá al fin empiecen a establecerse con su verdad. Es probable que la verdad más grande que acepten sea que no existe una verdad constante; esa verdad, como la vida en sí, es algo que cambia, algo que crece y evoluciona. Entonces, cuando piensen que el proceso de la evolución se detuvo, no se ha detenido, sino que en realidad apenas se inició.

Sí, ya comprendí eso. Tengo más de 50 y ya llegué a ese punto

Bien. Ahora eres un hombre sabio, una persona mayor. Ahora debes criar hijos o mejor aún, dentro de diez años. Son las personas mayores las que deben criar a los niños y eso fue lo que se intentó.

Son las personas mayores las que conocen la verdad y la vida; lo que es importante y lo que no lo es; lo que significa en realidad términos tales como integridad, honestidad, lealtad, amistad y amor.

Comprendo lo que has tratado de explicar aquí. Es difícil aceptarlo, pero muchos de nosotros apenas hemos pasado de ser “niños” a “estudiantes”, cuando ya tenemos hijos propios y sentimos que tenemos que empezar a enseñarlos. Entonces suponemos que debemos enseñarles lo que nos enseñaron nuestros padres.

Así, los pecados del padre pasan al hijo, incluso hasta la séptima generación.

¿Cómo podemos cambiar eso? ¿Cómo podemos terminar el ciclo?

Dejen la educación de los niños en las manos de las respetables personas mayores. Los padres pueden ver a sus hijos cuando lo deseen, incluso vivir con ellos si así lo deciden, pero no son los únicos responsables de su cuidado y educación. Las necesidades físicas, sociales y espirituales de los niños las satisface toda la comunidad, con la educación y los valores que ofrecen las personas mayores.

Más adelante en nuestro diálogo, cuando hablemos sobre otras culturas en el universo, veremos algunos nuevos modelos para vivir. No obstante, estos modelos no funcionarán en la forma como tienen estructuradas en la actualidad sus vidas.

¿Qué quieres decir?

Quiero decir que no sólo es la paternidad lo que están haciendo con un modelo inefectivo, sino toda su forma de vida.

Una vez más, ¿a qué te refieres?

Se han alejado uno del otro. Han separado sus familias, desmantelado sus comunidades más pequeñas, a favor de ciudades enormes. En estas ciudades enormes hay más personas, pero menos “tribus”, grupos o clanes cuyos miembros consideran que su responsabilidad es incluir responsabilidad para todos. En realidad, no tienen ancianos. No al alcance de la mano.

Aún peor que alejarse de las personas mayores, las han apartado, las han marginado, les han quitado su poder e incluso se sienten agraviados por ellas.

Sí, algunos miembros de su sociedad se sienten agraviados por las personas mayores que hay entre ustedes, aseguran que de alguna manera desangran el sistema, exigen beneficios que los jóvenes tienen que pagar con porcentajes de sus ingresos cada vez mayores.

Es verdad. Algunos sociólogos predicen una guerra de generaciones, en la que se culpará a las personas mayores por requerir cada vez más, mientras contribuyen cada vez menos. Ahora hay mucho más ciudadanos mayores, puesto que los “baby boomers” se aproximan a la vejez y la gente en general vive más tiempo

Sin embargo, si las personas mayores no contribuyen, esto se debe a que no les han permitido contribuir. Les han pedido que se retiren de sus trabajos, cuando podrían proporcionarle algún bien a la compañía. Les piden que se retiren de una participación más activa y significativa en la vida, justamente cuando su participación podría dar algún sentido a los procedimientos.

No sólo en la paternidad, sino también en la política, en la economía e incluso en la religión, donde las persona mayores tenían al menos un punto de apoyo, se han convertido en adoradores de la juventud, en una sociedad que aparta a los ancianos.

Su sociedad se ha convertido en una sociedad singular y no en una plural. Esto es, en una sociedad formada por individuos y no por grupos. Al individualizar y rejuvenecer a su sociedad, perdieron mucho de su riqueza y recursos. Ahora carecen de ambos y muchos de ustedes viven en una pobreza y agotamiento emocionales y psicológicos.

Te preguntaré de nuevo, ¿hay alguna forma en que podamos dar fin a este ciclo?

Primero, reconozcan que es real. Muchos de ustedes viven en negación. Muchos de ustedes fingen que lo que es así, simplemente no lo es. Se mienten así mismos y no desean escuchar la verdad, mucho menos expresarla.

Sobre esto hablaremos también más adelante, cuando examinemos las civilizaciones de seres sumamente evolucionados, porque esta negación, este fracaso de observar y reconocer esto no es algo insignificante. Si en verdad desean cambiar las cosas, espero que Me escuchen.

Ha llegado el momento de decir la verdad, sencilla y simple. ¿Estás listo?

Lo estoy. Por eso vine a Ti. Por eso se inició toda esta conversación.

Con frecuencia, la verdad resulta incómoda. Sólo conforta a aquellos que no desean ignorarla. Entonces, la verdad no sólo se vuelve confortante, sino también inspiradora.

Para mí, todo este diálogo de tres partes ha resultado inspirador. Por favor, continúa.

Hay algunos buenos motivos para sentirse animado, optimista. Observo que las cosas han empezado a cambiar. Hay más énfasis entre su especie para crear comunidad y formar familias amplias, más que en años recientes. Están honrando cada vez más con mayor frecuencia a sus mayores, produciendo significado y valor en sus vidas y de éstas. Es un gran paso en una maravillosa dirección útil.

Las cosas están “cambiando”. Parece que su cultura ha dado ese paso. Ahora, es hacia delante desde allí.

No pueden hacer estos cambios en un día. Por ejemplo, no pueden cambiar toda su forma de paternidad, que es como se inició esta corriente actual de pensamiento, de un solo golpe. No obstante, pueden cambiar su futuro, paso a paso.

Leer este libro es uno de esos pasos. Este diálogo tocará de nuevo muchos puntos importantes antes de que hayamos terminado. Esa repetición no será accidental, sino que es para dar énfasis.

Pediste ideas para la construcción de tus mañanas. Empecemos examinando tus ayeres.

 

 
 
 

 

     
         
         
       
       
       

Conferencias Místicas