Llama Violeta

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LAS NUEVAS REVELACIONES

 

Capitulo 10

 

 Neale Donald Walsch

 

Capitulo 10

Muy bien, sigo trabajando en el Paso 3. Estoy dispuesto a concebir una nueva comprensión de Dios y la

Vida. Pero déjame ver si me queda claro. ¿Dices que debemos hacerle tanto caso a las palabras de un

taxista de Phoenix como a las de Moisés, Jesús o Mahoma?

        ¿Por qué lo preguntas de esa manera? ¿Por qué no preguntas eso sobre Confucio? ¿O Siddhartha

Gautama? ¿O Patanjali?

 
   

        ¿Por qué no eliges como comparación, a Baha'u’llah?¿O Jalal al-Din Rumi? ¿O Joseph Smith?

        ¿Y qué tiene de malo Paramahansa Yogananda?

        Es la segunda vez que sacas a relucir esta cuestión. ¿Estás diciendo que personas como Siddhartha Gautama fueron tan santas como Jesús?

        Lo llamaron Buda, ¿no es así?

 

        Está bien, elegí el equivocado. ¿Qué pasa con joseph Smith? ¡Seguramente no lo vas a poner en la

misma categoría que Buda, Moisés, Jesús y Mahoma!

        ¿Por qué no?

        Porque. .. Simplemente no es “correcto”, es todo.

        Ahora déjame a mí ver si esto me queda claro. Mahoma inspiró el Corán, ¿verdad?

        Sí. Es lo que sé.

        Y Joseph Smith escribió el Libro de Mormón.

        Sí.

        ¿Entonces afirmas que el Corán es más sagrado que el Libro de Mormón porque Mahoma es

“más santo” que Joseph Smith?

        Bueno, no digo eso -pero sospecho que la mayoría de los musulmanes lo dirían.

        Y los cristianos dirían lo mismo sobre el Nuevo Testamento y Jesús si los compararan con Joseph

Smith, y los judíos dirían lo mismo sobre la Torah y Moisés al compararlos con Joseph Smith, ¿es eso lo

que me estás diciendo?

        No quiero hablar por nadie más. Sólo puedo hablar sobre mi observación a través de los años. He

observado que la mayoría de los cristianos no dirían que la Palabra de Dios en el Libro de Mormón

estan autorizada como la Palabra de Dios en el Nuevo Testamento, a pesar del hecho de que los

miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos del Último Día -mormones- definitivamente se

consideran cristianos...

Y no sé lo que dirían los judíos respecto a si el Libro de Mormón es tan claramente la Palabra de Dios

como la Torah. Tal vez dirían: “¿Quién puede saber?” Probablemente entablarían un buen debate al

respecto. Como dije, estoy confundido.

        De acuerdo, vayamos a otras comparaciones. ¿Quién es más “santo': Jesús, Moisés o Mahoma?

        No lo sé. Me preguntas algo que no sé.

        Bueno, Moisés trajo los Diez Mandamientos, ¿no es así? Jesús creó las enseñanzas del Nuevo

Testamento, ¿estás de acuerdo? Y el Corán trata sobre las palabras de Mahoma, ¿no es así? Entonces,

¿quién es más “santo”?

        ¿Estás tratando de iniciar una discusión aquí?

Yo no, pero los seres humanos sí. De hecho, comenzaron una hace mucho tiempo y nunca la terminaron.

En su esfuerzo por terminarla amenaza con acabar con ustedes.

        Allí está el problema.

        Eso esparte de lo que está sucediendo en el mundo.

        Sigues diciendo eso.

        Sí, porque te estoy preparando para la TERCERA NUEVA REVELACIÔN.

        ¿Cuál es?

        Ningún camino hacia Dios es más directo que otro. Ninguna religión es la “única religión

verdadera “, ningún pueblo es “el pueblo elegido” y ningún profeta es el “profeta más grande”.

        Si eso es cierto, entonces debemos descartar todas las suposiciones que hemos hecho en la creación

de nuestras creencias. Tenemos que arrancar cada tabique que hemos puesto.

        Esos tabiques han dejado de sostener una estructura que albergue un mundo de paz, armonía y

felicidad.

        Les he dicho aquí que el problema que hoy enfrenta el mundo es espiritual. No puede resolverse

por medios políticos. No puede resolverse por medios económicos ni por medios militares. Sólo se puede

solucionar mediante un cambio de creencias.

        Las creencias a las que hoy se les invita a explorar, y las que tal vez quieran adoptar, están

expresadas en las Nuevas Revelaciones que se les entregan aquí.

        Examinen estas Nuevas Revelaciones con cuidado. Reflexionen sobre ellas seriamente. No se les

han estado dando sin razón.

        Han pedido ayuda. Han preguntado cuáles son las nuevas ideas que la raza humana puede tomar

en cuenta. ¿Cuál es nuestro punto de apertura para la discusión? ¿Cuáles son los nuevos pensamientos

en los que podemos inspirarnos, y con cuáles podemos inspirar a otros?

        Estas Nuevas Revelaciones se les dan como respuesta a su petición de ayuda.

        ¡Pero nos pides que tomemos todas nuestras creencias actuales y las volteemos de cabeza!

        Sus creencias actuales pusieron su mundo de cabeza. Y de adentro hacia afuera. Ustedes mismos

se están despedazando, reventando, rompiendo en jirones, jalándose en todas direcciones, envenenándose

con sus creencias. Sus creencias actuales ya no los sostienen, los están matando.

        Pueden detener esto si siguen los Cinco Pasos para la Paz.

        De acuerdo. Estoy dando el Paso 3 ahora mismo. Declaro que estoy dispuesto a concebir una

nueva comprensión de Dios y de la Vida.

        Bien. Ahora, ¿te acuerdas del Paso 4?

        El Paso 4 es elegir ser tan valientes como para explorar y examinar nuevas comprensiones y, si se

alinean con nuestra verdad y conocimiento internos, ampliar nuestro sistema de creencias para incluidas.

        Perfecto. Y eso es exactamente lo que este diálogo se propone darte la oportunidad de hacer.

¿Estás listo para hacer una exploración?

        De acuerdo, pero estoy nervioso. Sigo sintiendo algo de miedo. Siento como si fueras a sacudir los

cimientos de todo lo que la gente en el mundo considera cierto.

        Pero eso es exactamente lo que su planeta necesita en este momento. Muy pocas personas están

explorando esas ideas. Muy pocas están siquiera dispuestas a considerarlas. Necesitan tener el valor

para hacerlo, porque las nuevas ideas pueden ser desafiantes. ¿Tú lo tienes?

        Bueno, si no tengo que estar de acuerdo contigo... Si sólo vamos a hablar...

        En algunas sociedades eso es algo muy grande. A la gente no se le motiva a hacerlo. De hecho, en

algunas partes ni siquiera se les permite que lo hagan. No hay duda de que en algunos círculos se

prohibirá la lectura de este libro.

        Bueno, supongo que estoy entre los valientes entonces.

        No sólo tú, sino cualquiera que lea este libro y cualquiera que no haya abandonado su lectura

hasta este momento.

        Muy bien, aquí estamos, así es que vamos a explorar. Vamos a examinar creencias, ¿verdad?

        Sí. Son los puntales de toda la experiencia humana. Aunque algunas de ellas parecen tener que ver

sólo con Dios y, por lo tanto, parecería que sólo afectan a quienes creen en Dios, ahora verán cómo esas

ideas sobre Dios han influido profundamente en la vida secular.

        Sí, ya hablaste de eso antes.

        No hay que creer en Dios para que influyan en uno las convenciones sociales creadas por quienes

sí lo hacen. Esas convenciones sociales producen imperativos culturales -maneras en que todas las

personas creen que tienen que vivir sus vidas, porque “así son las cosas “.

        Entonces, a veces la religión afecta a lo no religioso.

        Así es, exactamente. Al final, la religión organizada sólo es un sistema de creencias. Todas las

conductas humanas se basan en creencias humanas, y un conjunto de creencias alimenta a otro, creando

lo que llamarían Supercreencias que trascienden las religiones particulares o las filosofías seculares.

        Con las creencias, como sucede con todas las cosas, el todo es mayor que la suma de las partes.

Por ello es pertinente explorar las creencias religiosas básicas, sea uno religioso o no.

        Abordé esto brevemente por respeto a los ateos sinceros y a los agnósticos. Quería darles una

razón para continuar en la discusión.

        Lo único que tiene que hacer cualquiera a quien le preocupe la vida es echar un vistazo al mundo

que lo rodea. Ésta debe ser una razón suficiente.

        Sin duda estamos en un lugar muy precario.

        Y son sus creencias las que los han puesto allí.

        Desde luego hay muchas creencias sobre Dios, aunque cinco de ellas son fundamentales,

promulgadas por los cientos de religiones hoy establecidas en la Tierra, que comparten la mayoría de las

religiones organizadas, yen las que basan sus dogmas fundamentales, aunque variados.

        La principal creencia humana sobre Dios es que Dios necesita algo.

        Esta idea es fundamental en la mayoría de las construcciones de Dios que la gente ha hecho.

Según esta fórmula, Dios es un Ser en el Universo que necesita y quiere algo para ser feliz.

        Aunque se describe a Dios como el Ser Supremo, también es cierto, según esta fórmula, que en

ciertas experiencias y condiciones Dios se molesta. Por último, esta molestia se convierte en ira, la cual

finalmente provoca un justo castigo.

        En resumen, Dios les pide que ustedes sean, hagan y tengan unas cosas, y que no sean, hagan ni

tengan otras. Éstas son las expectativas y exigencias de Dios, y si no las cumplen, ¡ay de ustedes!

        ¡Eso es exactamente lo que las monjas solían decirme en la primaria católica! “Ay de ti si no

obedeces las Leyes de Dios”. Así decían las Hermanas de la Caridad.

        Estas exigencias de Dios han sido enunciadas y compendiadas de distintas maneras en los

cánones de sus diferentes religiones, pero en esencia dicen lo mismo. Tal vez el sumario más familiar es

el que se conoce como el Decálogo, o los “Diez Mandamientos”.

        La creencia de que Dios pide cosas para ser feliz es una falacia. Es la falacia No. l de las Cinco

Falacias Sobre Dios.

        Dios es todo lo que existe, todo lo que ha existido y todo lo que existirá. No hay nada que no sea

Dios, por lo tanto, Dios no quiere ni necesita nada en absoluto.

        Por consiguiente, aquí está la CUARTA NUEVA REVELACIÓN.

        Dios no necesita nada. Dios no exige nada para ser feliz. Dios es la felicidad misma. Por lo

tanto, Dios no exige nada de nadie o de algo en el Universo.

        Eso no puede ser cierto.

        Lo es.

        No puede ser. Casi todas las Escrituras Sagradas de todas las religiones del mundo tienen una

larga lista de exigencias que Dios ha impuesto a la raza humana. Esto incluye conductas, rituales,

ceremonias y hasta costumbres relacionadas con la dieta y la ropa.

        Su Gracia Divina A.C: Bhaktivedanta Swami, fundador de la Sociedad Internacional para el

Conocimiento de Krishna, quien escribió el libro Bhagavad-Gita tal cual es, afirmó en su introducción

que uno debe entender que el punto central del Bhagavad-Gita es éste:

        “En vez de satisfacer sus propios sentidos materiales personales, el hombre tiene que satisfacer

los del Señor. Ésta es la perfección más alta de la vida. El Señor lo quiere y lo exige.”

        Eso no es cierto.

        ¿Su Gracia Divina se equivoca?

        Su Gracia Divina no fue precisa en ese escrito. Ésa es una afirmación inexacta.

        Bueeeeeno... Entonces tomemos la Torah. Tiene una larga lista de arriba abajo de reglas que hay

que respetar como Ley de Dios. Lo mismo hace el Corán, por mencionar sólo otras dos de las sagradas

escrituras de la humanidad.

        Sí, lo hacen. Es verdad. Entonces echemos un vistazo a lo que dicen algunas de esas escrituras.

Veamos si son la clase de afirmaciones que atribuirían a Dios.

        El Libro del Deuteronomio dice que si un hombre se casa con una mujer y descubre que no es

virgen, y su familia no puede probar que era virgen antes de su matrimonio, “será llevada a la puerta de

la casa de su padre y allí los hombres de su pueblo la lapidarán hasta matarla”.

        Espera un minuto. ¿Ésa es la ley de Dios?

        Como se dijo que fue entregada a Moisés, sí. La Torah también dice que, si se descubre que un

hombre y una mujer mantienen una relación adúltera, ambos serán llevados a las puertas de la ciudad y

lapidados hasta morir.

        Huy, ¿podemos detenemos sólo un minuto?

        Y a Dios le preocupan también otros asuntos de la vida real. La ropa, Por ejemplo. Una mujer

“no debe usar ropa de hombre..., pues Dios nuestro Señor abomina a cualquiera que lo haga “, dice la

Torah.

        Bueno, allí van pantalones y trajes sastre.

        También dice, “No usen ropa de lana y lino tejidos juntos”.

        Oye, espera un minuto...

        Por consiguiente, sólo algunas personas son bienvenidas en la casa de Dios. Si resulta que eres un

niño nacido fuera del matrimonio, no puedes entrar.

        ¿No?

        No. Ningún hijo ilegítimo, “ni ninguno de sus descendientes pueden entrar a la congregación del

Señor, hasta la décima generación”.

        Además, si cierta parte de su cuerpo es herida en un accidente o como resultado de la guerra,

tampoco pueden unirse a otros devotos de Dios.

        ¿Perdón?

        La Biblia dice: “Si los testículos de un hombre son aplastados o se le ha cercenado el pene, no

puede ser incluido en la asamblea del Señor”.

        Muy bien, muy bien, vamos a pararle aquí.

        Pero si ésas son palabras sacadas de la Biblia. ¿Acaso te molestan o te avergüenzan?

        ¿Ésas palabras están en la Biblia?

        Ve a Deuteronomio 23: 1-2, Nueva Traducción Viva.

        Ah, una de esas Biblias “modernas”.

        Sí. La versión del rey James lo dice así: “Aquél que sea herido en las piedras, o le corten su

miembro secreto, no entrará a la congregación del Señor': Pero viene a ser lo mismo.

        Está bien, no sé qué más decir... y tengo sorprendentes noticias para aquellas mujeres que toman

esas clases de defensa Personal que se ofrecen hoy en día.

        ¿De veras?

        Sí. Hacer algo de lo que aprenden en esas clases les puede ocasionar graves problemas.

        ¿Qué quieres decir?

        La Biblia dice: “Si dos hombres están peleando y la esposa de uno de ellos, por rescatar a su

esposo, extiende el brazo y agarra las partes privadas del contrincante, se le cortará la mano sin piedad”.

        Vaya, los escritores de la Biblia se traían algo con los genitales masculinos, ¿verdad?

        ¿Quién supones que la escribió?

        Entiendo.

        Ah, y también tienen algunas máximas respecto a los niños que no obedecen a sus padres.

Probablemente no sean puntos de vista que muchas madres compartan.

        Está bien... ¿Qué tiene esta particular Escritura Sagrada que decir sobre los niños que no

obedecen?

        Lo que dice es: “Mátenlos”.

        ¿Qué?

        Según la Torah, Dios dice que los maten.

        No lo creo.

        Bueno, está allí, tan claro como el agua.

        “Si un hombre tiene un hijo obstinado y rebelde que no obedece a su padre y a su madre y no los

escucha cuando lo corrigen, su padre y su madre lo cogerán y lo llevarán con los ancianos a las puertas

de su pueblo.

        Dirán a los ancianos: 'Este hijo nuestro es obstinado y rebelde. No nos obedece. Es licencioso y

borracho'. Entonces todos los hombres de su pueblo lo lapidarán hasta matarlo.

        Deben liberarse del mal que hay entre ustedes.”

        Me imagino que con eso lo lograrían muy bien...

        Pero Dios no siempre confía en Sus súbditos para realizar Su castigo. Con frecuencia -según

varias de sus “sagradas escrituras”- castiga directamente.

        Espera un minuto. ¿Quieres decir que no esperas el Día del Juicio? ¿Castigas a la gente cuando

todavía está en la tierra?

        Por supuesto que sí. ¡En especial si no creen en Mí y en Mi bondad! ¿No lo harías tú? Si tú fueras

todo Poderoso, toda sabiduría, toda bondad y gentileza y todo amor, ¿no castigarías a quienes no

creyeran en ti? Quiero decir, ¿no te pondría eso verdaderamente furioso?

        Estás bromeando, ¿verdad? Me estás tomando el pelo, ¿o no?

        ¿Estás diciendo que tus “escrituras sagradas” están equivocadas?

        ¡Ten cuidado! Podrían castigarte por ello.

        Oh, vamos...

        El Corán afirma claramente: “En cuanto a aquellos que no creen, sus actos son como un

espejismo en el desierto al que el sediento toma por agua, hasta que extiende la mano para darse cuenta

de que no había nada y encuentra a Dios, quien le salda la cuenta, pues Dios es raudo para ajustar

cuentas”. (Sürah 24:39)

        Los musulmanes saben qué acto de Dios espera a quienes creen en mi bondad y a quienes no.

        Sürah 9:26 ¡Pero Alá derramó Su serenidad en el Mensajero y en los Creyentes, y mandó fuerzas

que vosotros no visteis: castigó a los no creyentes. Así es como premia a quienes no tienen fe.”

        Entonces estamos “obligados” a tener fe, o si no...

        Así es.

        Yo no sé nada al respecto. Pero simplemente no parece razonable que la Fuente de Toda Bondad,

Gentileza y Sabiduría castigue a la gente que, por una u otra razón, no cree en Él.

        ¡Pero yo siempre le doy a la gente una oportunidad! ¿Acaso no es razonable? Yo nunca castigo a

alguien sin mandarle primero una advertencia de que haría bien en volver al redil y creer en Mí. Si aún

así no cree en Mí, los destruyo por completo, pero nunca, nunca, sin una advertencia.

        ¡No conozco a ese Dios del que hablas! ¡Creo que lo estás inventando!

        ¿Lo estoy inventado yo? O, ¿... ustedes?

        ¿Qué quieres decir?

        Lee tus propias sagradas escrituras, los escritos de los humanos.

        Leamos una vez más del Corán, en Sürah 17:15-16

        “… ni habremos de visitar con Nuestra Ira hasta que hayamos enviado un mensajero (hecho una

advertencia)

        Cuando decidimos destruir una población, primero enviamos una orden absoluta a quienes se les

han otorgado las cosas buenas de esta vida y aun así la transgreden; de modo que la palabra demuestre

ser verdad contra ellos. Entonces los destruimos totalmente. “

        La verdad es que el mundo está lleno de pecadores por todos lados -gente que no cree que soy

Dios y que soy bueno, y que hace cosas que no quiero que hagan. De hecho, los seres humanos son tan

malos que tendré que destruir a la mayoría de la humanidad, castigarla a toda, antes del día final.

        ¿Qué? ¿Qué me estás diciendo?

        ¡Te estoy diciendo lo furioso que estoy! Lo dije en muchas de sus sagradas escrituras, como en el

Corán en Sürah 17:58:

        “No habrá morada que no destruyamos antes del Día de la Resurrección, o sobre la que no

inflijamos un severo castigo. Esto es conforme a la ley (de Dios).”

        Pero, pensé que eras un Dios amoroso, indulgente.

        Lo soy, siempre y cuando no me hagas enfurecer.

        Te estás burlando de nosotros ¿verdad? Has estado citando un montón de fragmentos obsoletos de

esas escrituras sólo para ridiculizar a los humanos.

        ¿Citar lo que han dicho sobre Mí es ridiculizarlos?

        Mi buen y maravilloso amigo, Dios no ridiculiza a los humanos: son los humanos quienes me

ridiculizan.

        Ustedes dicen que Dios decreta esta clase de cosas, y utilizan escritos a los que llaman sagrados

para probarlo.

        Han justificado y racionalizado las conductas más bárbaras exhibiendo estas Sagradas Escrituras.

        No se vale. Los pasajes que citaste son “obsoletos”. En la actualidad nadie tiene la intención de

aplicarlos literalmente.

        Creí que sus sagradas escrituras nunca se volvían “obsoletas” ¿No es eso lo que las hace

sagradas? ¿Estás seguro de que en la época actual nadie tiene la intención de aplicarlos literalmente?

        Por supuesto, estoy seguro. No podrían aplicarse.

        Quizá quisieras decirles eso a algunos de los fundamentalistas de tu mundo. Ellos dicen algo muy

diferente.

        Entre ustedes hay quienes se apegan a ellas al pie de la letra.

Aseguran que su sagrada escritura -la Biblia, el Corán, la que sea debe leerse al pie de la letra y

aplicarse literalmente.

        Bueno, eso sí lo sé. Pero esos fundamentalistas son una minoría. No influyen verdaderamente en la

vida diaria.

¿En serio?

        Está bien, admito que en algunos lugares del mundo los gobiernos convirtieron en leyes

aseveraciones que primero aparecieron en sus escrituras. Y las autoridades de esos países sí cortaron las

manos a los ladrones, lapidaron a los adúlteros, asesinaron a los apostatas y con frecuencia aplicaron esos

castigos en estadios deportivos a manera de eventos públicos.

        Sí, cosas primitivas suceden en tiempos primitivos.

        Bueno, ni siquiera estaba hablando de tiempos primitivos. Hablaba del siglo XXI. De estos días y

este tiempo.

        Igual yo.

        Oh. Bueno, la mayoría de los humanos no piensa que éstos sean tiempos primitivos.

        Entonces no están viendo con mucha atención el mundo que los rodea.

        Sin embargo, la observación que yo hacía era que tales fundamentalistas radicales no influyen

tanto en la vida diaria de la mayoría de la gente.

        Quizá no de la mayoría de la gente en la cultura en la que tú vives, o en los círculos en los que te

mueves, pero hay otras culturas y otros círculos dentro de tu propia cultura donde los estrictos puntos

de vista fundamentalistas repercuten enormemente en la vida diaria.

        Supongo que debo estar de acuerdo contigo cuando oigo historias acerca de Afganistán por

ejemplo, donde por cinco años las autoridades imperantes observaron que lo que afirmaban era una

verdadera y apropiada interpretación de los escritos sagrados del Islam al cortar las manos a los

ladrones y matar a los no creyentes.

        No es sólo un país el que ha mostrado conductas primitivas.

        No, pero en ese país en particular las cosas se volvieron muy extrañas -casi surrealistas. El

gobierno no permitía que se tocara en ningún lugar otra música que no fueran himnos sagrados y cantos.

Prohibió la televisión. Convirtió en una ofensa que debía castigarse mostrar una imagen o una fotografía

de cualquier ser humano o animal, y afirmó que era una violación a la ley sagrada crear o mostrar

“imágenes talladas”. Y ya he hablado de sus prohibiciones contra las mujeres.

        Las leyes de algunos otros países son casi igual de estrictas.

        El mundo se horrorizó en abril de 2002 cuando se informó que más de una docena de jovencitas

adolescentes murió en un incendio en su escuela en Arabia Saudita, porque al parecer no se les permitió

salir corriendo del edificio en llamas porque no tenían puesto el atavío islámico apropiado. En realidad,

en Arabia Saudita hay una “policía religiosa” que tiene autoridad para citar a la gente por infracciones

a la ley religiosa tal como ellos la interpretan. Se puede castigar a las mujeres allí mismo si se juzga que

van vestidas de manera inapropiada en público. Una mujer no puede comer en un restaurante con su

prometido. Las parejas que salen juntas sólo pueden sentarse de manera que la mujer no quede junto a

otro hombre que no sea su esposo.

        Y cuando tales prácticas se ponen en tela de juicio, se afirma que quien lo hace es “insensible” a

las normas culturales, las costumbres religiosas y las viejas tradiciones del pueblo local. Sin embargo,

¿vamos a abandonar valores humanos básicos por respetar la diversidad religiosa o cultural? ¿Es

insensible ser sensible a leyes que son insensibles?

        Supongo que podría argüirse que se “es” insensible si se critica lo que la propia gente del lugar

dice que quiere, pero en la mayoría de estos casos la gente no tiene opción al respecto. Son leyes

“sagradas” que no tienen nada que ver con protecciones civiles, y sí todo que ver con prejuicios y

creencias religiosas particulares que se le “imponen” a la gente.

        Cuando los talibanes abandonaron Kabul, la capital de Afganistán, les llevó un medio día a las

mujeres empezar a salir de sus casas sin cubrirse de pies a cabeza, a los hombres rasurarse sus barbas

no   deseadas, y a los comerciantes volver a tocar música.

        Ahora bien, ¿examinamos las creencias culturales primitivas y las conductas surrealistas de

algunos países?

        Oh, ¿te refieres a creencias tales como que las personas de cierto color de piel deben ser

compradas, vendidas y usadas como esclavas? ¿Tales como el prejuicio que persiste hasta hoy de que hay

que tratar a esa gente con menos respeto, darle menos educación, menos oportunidades y, en general, una

menor participación de todo?

        ¿O el de que las mujeres, al igual que la gente con diferentes preferencias sexuales, deben caer en

la misma categoría?

        ¿Te refieres a los países que creen que es correcto usar la fuerza? ¿Alas naciones que ajustan su

moral para que se amolde a sus propósitos? ¿A los gobiernos que deforman la verdad para que convenga

a sus propios programas? ¿A la gente que conquista, destruye, bombardea, mata, saquea, oprime

económicamente y priva de manera sistemática a otros de una décima parte de lo que tienen para ellos

tener más?

        Tú estás haciendo la lista, no yo.

        Pero ayúdame a entender. Muchos pueblos y naciones en el mundo hacen lo que hacen, dicen lo

que dicen y creen lo que creen basándose en lo que saben que Dios ha proclamado.

        Yo no hago proclamaciones.

        ¿Quieres decir que no fuiste Tú -que no fue Dios- quien dijo que la gente debe comportarse de

esas maneras?, ¿que no fuiste Tú quien seleccionó a una raza para que fuera tu “pueblo escogido”? ¿Que

no fuiste Tú quien puso a una nación “bajo Dios”?, ¿Que no fuiste Tú quien dijo, tal como el Nuevo

Testamento lo aclara, que las razas nunca deben casarse entre sí, que los homosexuales son abominables

o que, como declara la Torah, “Si los testículos de un hombre son aplastados o su pene es cercenado, no

puede ser incluido en la asamblea del Señor?”

        ¿'Tú qué crees?

        No sé qué pensar. .

        Sí, sí sabes. Sabes exactamente qué Pensar. Sabes la verdad sobre eso. Lo sabes gracias a ese

sistema de guía interno del que te hablé.

        Tienes una sensación de seguridad de que de ninguna manera Dios podría haber dicho esas cosas

-o la mitad de otras que se me han imputado. Tú lo sabes, yo lo sé y todo el mundo lo sabe.

        La cuestión no es si lo saben, sino si son capaces de admitirlo, de decir lo a gritos, de contradecir

la idea prevaleciente de que no se deben pisotear las creencias sagradas y las tradiciones antiguas.

     De que se pueden pisotear entre sí, pero no pueden pisotear sus creencias.

De hecho, se ha vuelto una tradición pisotearse uno a otro a causa de sus creencias. Y así, lo absurdo cierra el círculo.

 

 
 
 
 
 
 
         
         
       
       
       

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