Llama Violeta

Llama Violeta


 

 
 
 
 
 
 
 

.

viajeros del tiempo

 

INTRODUCCIÓN

 

POR HORACIO VELMONT

 

 

El tema de los viajes en el tiempo es, en realidad, algo muy sencillo de comprender una vez que se hayan clarificado los puntos oscuros o dudosos.   

Naturalmente, no me estoy refiriendo a las fórmulas científicas para realizarlo, sino exclusivamente a sus bases fundamentales.

El principal escollo que tiene que sortear el neófito es la creencia de que el viaje en el tiempo solamente se puede realizar hacia el pasado, ya que también se puede viajar sin inconvenientes hacia el futuro.

El viaje en el tiempo se logró en la Tierra en el año 2500, pero por un error de técnica solamente se construyó una máquina hacia el pasado, y ésta es la razón por la que el viajero del tiempo terrestre Kronbus, con quien dialogamos telepáticamente cuando estuvo en este presente, en su ignorancia dice que al futuro no se puede ir.

Como se verá, en otros planetas el viaje en el tiempo tanto se puede hacer hacia el pasado como hacia el futuro, y para sus habitantes es algo tan simple como para nosotros es simple tomar un avión y trasladarnos a otro país. Y de la misma forma que el viaje en avión no es accesible para todos, también el viaje en el tiempo es solamente accesible para aquellos privilegiados que se puedan dar ese lujo.

Como diría mi abuela, parece que en todos lados se cuecen habas.

Otro de los escollos que hay que dejar de lado para comprender la posibilidad del viaje en el tiempo es la creencia de que el pasado no puede modificarse porque si se modificara podría afectar el futuro.

Esto, sin embargo, como también se verá, no es así, pues el pasado puede modificarse. Naturalmente que si se modifica el pasado el futuro también será modificado, pero esto no es ningún impedimento para el viaje en el tiempo y ha sucedido muchas veces en la historia de la humanidad.

Por ejemplo, hoy todos sabemos que Jesús fue crucificado, pero mañana podemos despertar “sabiendo” que Jesús no fue crucificado porque Herodes Antipas se enteró de que el Maestro era su propio nieto y lo salvó de la muerte.

Naturalmente, para que la historia pueda ser modificada tiene que haberse trasladado a la época de Jesús un viajero del tiempo, entrevistado con Herodes Antipas −obviamente sin haberse dado a conocer como tal− y por supuesto convencerlo de que Jesús era su nieto.

 

Esto, que parece algo alucinante, es perfectamente posible, y quizás haya sucedido en el futuro y entonces todos “sabremos” que Jesús no fue crucificado porque fue salvado por su abuelo.

¿Qué sucede cuando un viajero del tiempo modifica algo del pasado o del futuro? Pues simplemente se forma un universo alterno que finalmente se transforma en el real, y el que era real desaparece automáticamente como si nunca hubiera sucedido.

Este universo alterno que finalmente se transforma en el original, borra automáticamente toda la memoria que tenemos del universo anterior. Es por esta razón que no recordamos el universo original en el que John F. Kennedy no fue asesinado porque le avisaron del complot y tampoco que quien viajó a Dallas fue un doble, que fue el que en realidad asesinaron.

Una de las preguntas claves que se hacen quienes no comprenden la esencia de los viajes en el tiempo es que si un viajero se trasladara al pasado y asesinara a sus padres, él no hubiera nacido. ¡Pero esto es precisamente lo que sucede!

Es decir, se forma un universo alterno que sustituye al real y éste finalmente se transforma en el original, y en ese nuevo universo que se forma, esa persona simplemente no nació. No es muy difícil de entender [1].

 

En una hipótesis opuesta, mi existencia hoy aquí podría deberse, por ejemplo, a que en la historia real mis padres fueron asesinados y por lo tanto yo no nací, pero como un viajero del tiempo evitó esos asesinatos, y en el universo alterno que se formó −hoy original− tuvieron un hijo…, bueno, aquí estoy.

Tal como ha sido diseñada esta Creación por el Absoluto, estas cosas son posibles y, además, suceden constantemente.

Veamos ahora el viaje hacia el futuro. ¿Qué sucede si yo viajo al futuro y compruebo que dentro de un año atropellé con mi automóvil a un transeúnte distraído?

Lo que ocurre es que cuando regrese a mi tiempo traeré en mi memoria el recuerdo de ese accidente y lo tendré muy presente para, cuando dentro de un año suceda, evitarlo.

Y si logro evitarlo, se formará un universo alterno donde yo no atropellé a ese transeúnte distraído, en cuyo caso el universo original desaparece, quedando como real el universo alterno que yo creé con mi decisión exitosa de evitar el accidente.

Y éste es todo el misterio de los viajes en el tiempo.

Naturalmente que desde el punto de vista del Absoluto todas estas posibilidades ya existen, porque para él todos los sucesos de la Creación son un presente continuo.

Pero, como diría Kipling, ésa es otra historia.

 

 

NOSTRADAMUS

¿VIDENTE O VIAJERO DEL TIEMPO?

 

Nostradamus (1503-1566), médico y astrólogo francés, a pesar de la fama que alcanzó por su eficaz tratamiento contra la peste, es más conocido por sus profecías del futuro.

Sus predicciones aparecieron en 1555 en el libro Centurias astrológicas, escrito con un lenguaje ambiguo en cuartetos rimados, y describen acontecimientos ocurridos desde mediados del siglo XVI hasta el fin del mundo, que según sus profecías tendrá lugar en el 3797 d.C.

Su nombre proviene de la latinización de su apelativo original, Michel de Nostredame.

Nostradamus nació en Saint-Rémy, en el sur de Francia, y recibió una educación católica. Estudió medicina en Montpellier y comenzó a ejercer esta profesión alrededor de 1525. Poco después empezó a tratar a las víctimas de la peste en el sur de Francia.

Nostradamus empleó un innovador método de tratamiento y su éxito en la curación de personas muy enfermas le dio fama de médico excepcional.

Hacia el año 1550 Nostradamus se trasladó a Salon de Provence (Francia), donde comenzó a escribir sus profecías. La publicación de las Centurias hizo crecer aún más su fama, y numerosas personas acudieron a visitarle.

Catalina de Medici, reina de Francia, le pidió que elaborara los horóscopos de su marido, Enrique II, y sus hijos.

En 1560, Carlos IX de Francia nombró a Nostradamus médico de la corte.

 

Los datos precedentes son los que más o menos se conocen oficialmente, pero la verdadera historia aún no se ha escrito, porque Nostradamus no era vidente sino un viajero del tiempo.

Muchas personas que han sido catalogadas como videntes no eran más que este tipo de viajeros y sus predicciones del futuro no eran más que observaciones de hechos y circunstancias que para ellos ya habían transcurrido.

Es de sentido común que si Nostradamus hubiera sido en verdad un vidente, con facultades para ver lo que a la humanidad le iría a suceder en el futuro, el libre albedrío del hombre no sería más que un mito.

Así, por ejemplo, Oswald estaría condenado desde un principio a ser acusado por el  asesinato de Kennedy y, a su vez, a ser asesinado luego por Jack Rubi, y éste como su victimario, tal como si fuera una obra de teatro donde los personajes siguen inexorablemente las secuencias escritas por el autor y donde la libertad para apartarse del papel que les tocó en suerte no existe o  es muy poca.

Con fecha 29/8/98, el Grupo Elron celebró una sesión donde se presentó a dialogar telepáticamente L. Ronald Hubbard a través del médium Jorge R. Olguín, quien respondió a una serie de preguntas que teníamos en carpeta.

Teníamos sumo interés en conocer detalles de los famosos casos de David Lang, el granjero que el 12/9/1880 se esfumó a la vista de toda su familia y varios amigos (es un hecho histórico, registrado profusamente en los diarios de la época), de Orion Willamson, un caso parecido, de Kaspar Hauser, un jovencito que apareció como surgido de la nada un día de 1828 en Nüremberg, Alemania y, obviamente, de Nostradamus.

El caso de Kaspar Hauser era uno de los más intrigantes.

Tal como decían las autoridades de la época, ese joven actuaba como si acabara de caer de algún otro mundo.

 El informe que se levantó sobre él dice que renqueaba de modo muy pronunciado, como si tuviera alguna deformidad en las piernas que le impidiera caminar normalmente.

Además, tenía los pies sumamente hinchados, como si hubiera tenido que caminar mucho, aunque nadie lo había visto por ningún lado, y sus ojos trataban de evitar la luz.

El alcalde y otras personalidades interrogaron al muchacho, pero éste no parecía comprender lo que le preguntaban. No obstante, cuando le pusieron una pluma en la mano rió nerviosamente y con letra bien legible escribió: Kaspar Hauser… y eso fue todo.

Cuando los asombrados ediles de la ciudad de Nüremberg aún no sabían qué hacer con el enigmático forastero, éste les presentó dos piezas más del rompecabezas que terminó por desconcertarlos totalmente: dos cartas envueltas en un trapo, que guardaba en su andrajoso chaleco.

Una de las cartas decía ser de su madre, estaba fechada 16 años antes, y rogaba a quien lo encontrara que lo enviara a Nüremberg cuando tuviera diecisiete años para que pudiera alistarse en el Sexto Regimiento de Caballería al cual, según la carta, había pertenecido el padre de éste.

La otra carta, bastante mal escrita, decía ser de quien había encontrado al muchacho y lo había cuidado, pero que no podía continuar manteniéndolo.

Lo extraño de ambas cartas era que estaban escritas en una especie de cuero o pergamino nada familiar para las autoridades de la ciudad.

Por otra parte, y lo que era más extraño aún, ¿cómo sabía su madre, 16 años antes, que el Sexto Regimiento de Caballería estaría acantonado en Nüremberg?

Debido a su penoso estado, todo Nüremberg adoptó a Kaspar, tratándole como a un hijo. Fue colocado bajo el cuidado personal de un tal profesor Daumer y atrajo la atención de toda la sociedad alemana y europea del época.

Von Feuerbach, uno de sus biógrafos, dijo, acerca del enigma del forastero: "Kaspar Hauser mostró una falta tal de palabras y de ideas, una ignorancia tan absoluta de las cosas y fenómenos más corrientes de la naturaleza, tal horror por todas las costumbres, convencionalismos y necesidades de la vida civilizada y, sobre todo, unas peculiaridades tan extraordinarias en su actitud social, mental y física, que uno podría sentirse inclinado a aceptar la alternativa de que era un ciudadano de otro planeta, transferido milagrosamente al nuestro".

Kaspar, bajo la bondadosa y paciente tutela del doctor Daumer, aprendió rápidamente, primero a hablar y luego a escribir.

Cuando pudo expresarse relató que desde su infancia había crecido en la completa oscuridad de un sótano, qué jamás había conocido otro alimento que no fuera pan negro y agua, y que, en la oscuridad, nunca pudo ver a quien le llevaba ese alimento.

Poquísimas veces había oído hablar, y sólo muy pocas palabras en cada una de esas rarísimas ocasiones. Pero no tenía la menor idea de cómo, ni por qué, ni dónde había transcurrido aquellos años.

El 17 de octubre de 1829, Kaspar Hauser fue encontrado en casa de Daumer con la frente sangrando de una cuchillada propinada por un hombre que llevaba una máscara negra y había aparecido repentinamente y desaparecido de la misma forma.

Como consecuencia de este atentado, las autoridades le pusieron dos agentes de policía para prevenir cualquier otro ataque.

Sin embargo, el 14 de diciembre de 1833, Kaspar cruzó la calle y fue a pasear por el parque, regresando al poco tiempo mortalmente herido. El parque fue registrado minuciosamente pero no se encontró a nadie, ni tampoco el arma.

Los cirujanos dictaminaron que esa herida jamás pudo habérsela producido él mismo. Murió tres días después.

Lo extraño era que el parque estaba cubierto de nieve, pero a pesar de ello no se encontraron más huellas que las del propio Kaspar.

Los hechos que forman parte del enigma de Kaspar Hauser están bien documentados y figuran en los archivos de Nüremberg como uno de los más sorprendentes en su género.

 

Se transcribe seguidamente parte de los diálogos telepáticos mantenidos por Horacio Velmont, que ofició de interlocutor, con la entidad que en vida animó a L. Ronald Hubbard.

...

Interlocutor: ¿Y la desaparición del granjero David Lang? Supongo que también fue una abducción extraterrestre...

Ronald Hubbard: En este caso su desaparición se debió a otras causas...

Interlocutor: ¡No me diga que se lo tragó la Tierra! Digo esto porque lo primero que se buscó fue alguna abertura en el suelo donde pudiera haber caído y no se encontró nada...

Ronald Hubbard: David Lang fue abducido por terrestres.

Interlocutor: ¿Por terrestres? No entiendo... ¿Ya en el siglo pasado la humanidad tenía la tecnología para hacer desaparecer a las personas en el aire, como le ocurrió a David Lang?

Ronald Hubbard: No fue abducido por terrestres de la época en que David Lang desapareció, sino por terrestres del futuro.

Interlocutor: Maestro, estoy completamente perplejo.

Ronald Hubbard: David Lang era un viajero del tiempo que violando las reglas quiso quedarse en esa  época. Eso está prohibido porque puede modificar el futuro, en cuyo caso un viajero del tiempo tiene que regresar al pasado para volver a poner las cosas tal como estaban originalmente.

Interlocutor: ¿Pero por qué quiso quedarse en un tiempo que no era el suyo, máxime que el siglo pasado era casi prehistórico comparándolo con nuestra época?

Ronald Hubbard: Simplemente se enamoró de una joven y para evitar que lo pudieran transportar destruyó el aparato que le permitía viajar en el tiempo. Pero sus superiores utilizaron un aparato  de mayor complejidad y potencia y lo llevaron de vuelta a su tiempo.

Interlocutor: ¿De qué época en el futuro provenía David Lang?

Ronald Hubbard: Provenía del año 2500, de la misma época que provenían Kaspar Hauser y Nostradamus.

Interlocutor: Maestro, ¿usted me está diciendo que Kaspar Hauser y Nostradamus eran viajeros del tiempo?

Ronald Hubbard: Así es. Eran todos —lo son aún— compañeros de la misma época.

...

 

Más tarde, con fecha 3/10/98, se celebró otra sesión donde, con gran sorpresa nuestra, se presentó a dialogar un viajero del tiempo llamado Kronbus, proveniente del futuro del planeta Tierra, del año 2555, contemporáneo —en su tiempo— de Nostradamus y Kaspar Hauser, ambos también, como ya señalamos, viajeros del tiempo.

Actuaron como médium Jorge Olguín y como interlocutor Horacio Velmont.

 

Interlocutor: ¿Quién se va a presentar en primer lugar?

Kronbus: Mi nombre es Kronbus...

Interlocutor: Escucho tu mensaje.

Kronbus: Soy un viajero del tiempo.

Interlocutor: ¿Terrestre?

Kronbus: Así es. Vengo, según la fecha de ustedes, del año 2555.

Interlocutor: ¿Dónde está usted en este momento? Me refiero a su cuerpo físico...

Kronbus: En cuerpo físico estoy aquí, en este tiempo, en este presente de ustedes.

Interlocutor: ¿En qué lugar?

Kronbus: En lo que ustedes llaman los alrededores de Buenos Aires, y comunicándome telepáticamente.

Interlocutor: ¿En los alrededores de Buenos Aires? ¡Qué interesante! Obviamente no naciste en este tiempo de mujer sino que simplemente apareciste... ¿Es así?

Kronbus: Soy viajero. Nací en el futuro de ustedes.

Interlocutor: Claro, pero pregunto si apareciste en nuestro tiempo.

Kronbus: Nací en el año 2525. Es decir que tengo 30 años.

Interlocutor: Eso está claro, pero mi pregunta apunta a saber cómo apareciste aquí en nuestro tiempo partiendo del 2555. ¿Apareciste como de golpe, para expresarlo de alguna manera?

Kronbus: Claro, es como que de repente hay una luz, se ve como un agujero y aparece la imagen mía...

Interlocutor: Entiendo algo de cómo puede ser porque aquí hay muchas películas de ciencia ficción —que evidentemente no lo son tanto— donde se muestra eso que mencionas... ¿Hay alguna relación?

Kronbus: ...Aparte no vengo con ninguna máquina voladora, que ustedes llaman Ovnis, ni nada por el estilo. Directamente es como una especie de traslación, yo tengo conmigo el aparato en mi poder, y con este aparato vuelvo a trasladarme.

Interlocutor: Hay una película norteamericana filmada para televisión, y que se emite por capítulos, que se llama "Viajeros", donde se muestra precisamente eso que estás diciendo...

Kronbus: Lo que sucede es que esa serie habrá sido filmada hace alrededor de 30 años del tiempo de ustedes —estamos ahora en 1998—, allá por 1960, y no existen desapariciones instantáneas como se muestra allí.

Pero la comparación es válida porque las misiones que nosotros hacemos es prácticamente similar a las de esa serie. Pero la desintegración molecular es mucho más lenta. Tardamos hasta casi 20 segundos. No es instantánea.

Interlocutor: ¿Hay algún dolor en el momento de la traslación?

Kronbus: No, sólo hay un poco de picazón, como un hormigueo, pero nada más.

Interlocutor: ¿Son muchos los viajeros en el tiempo que hay aquí en la Tierra?

Kronbus: Habrá 30 ó 40 más o menos.

Interlocutor: ¿Tus datos, cuáles son? Me refiero a los de filiación. Naturalmente si se pueden conocer.

Kronbus: Bueno, mido 1,80 m, peso 88 kilos, tengo el pelo rojizo, lo que ustedes llaman pelirrojo, cortito pero a cepillo, tengo ojos celestes, soy muy corpulento y aprendí todo tipo de artes marciales, presentes y futuras.

Es decir que tengo un dominio total de mi cuerpo y puedo bajar los latidos de mi corazón a 20 por minuto y puedo subirlos, si quiero, hasta aparentar una supertaquicardia, a 150 por minuto.

Interlocutor: ¿Hay alguna relación entre tú y Kaspar Hauser, que sabemos que también era un viajero del tiempo?

Kronbus: Es un compañero mío que ha venido en su momento, antes y ahora, porque viajamos permanentemente.

Interlocutor: ¿Específicamente, cuál es tu misión aquí?

Kronbus: Tengo distintas misiones. Pero en este momento he venido porque estoy corrigiendo en la provincia de Buenos Aires un problema político que se ha presentado —y que no es el momento de ser revelado— y de paso aprovecho para comunicarme telepáticamente a través de este receptáculo, para que se saquen todas las dudas que tengan.

Interlocutor: Nuestro Guías nos informaron que Nostradamus era un viajero del tiempo...

Kronbus: Nostradamus es un viajero del tiempo... Aparte, no se llama así. Todos nuestros nombres terminan con "bus". Yo, por ejemplo, me llamo Kronbus.

Interlocutor: ¿Hasta qué punto conoces las preguntas que yo te hago?

Kronbus: Voy a dar una respuesta como un ser humano normal, común y corriente: no soy ningún espíritu desencarnado, simplemente soy una persona que me estoy comunicándome telepáticamente, porque tenemos el poder de hacerlo, y lo que puedo responder lo respondo, y lo que no lo sé no lo sé, y lo que me está vedado decirlo no lo voy a decir. Así de simple.

Interlocutor: Además, según tengo entendido, las entidades espirituales que están presidiendo esta sesión te transmiten telepáticamente algunas respuestas que puedas desconocer. ¿Es así en este caso?

Kronbus: Por supuesto.

Interlocutor: ¿El propio receptáculo constituye algún impedimento para las respuestas? Lo pregunto porque tengo conocimiento que las entidades que se comunican a través de un receptáculo quedan limitadas por el conocimiento que éste posea.

Kronbus: Claro, es así. Aparte, yo también soy médium, y en mi época recepciono seres angélicos del sexto nivel, entidades divinas del séptimo nivel, y así sucesivamente.

Inclusive he tomado un Eloah, pero no soy el primer ser humano que lo ha hecho.

Interlocutor: ¿Es posible saber quien fue el primer ser humano que lo logró?

Kronbus: Sí, es este receptáculo, que lo hará a la brevedad. Lo máximo que ha tomado hasta ahora es una Energía, el Cristo.

Interlocutor: ¿Cuándo regreses a su tiempo, en qué fecha lo harás?

Kronbus: Normalmente, para no tener problemas psicológicos, si yo estoy aquí una semana, en mi tiempo transcurrió una semana. Pero yo, si lo deseo, puedo volver al segundo exacto en el que me fui, sin transcurso de tiempo alguno.

Yo, por ejemplo, me fui el 3 de marzo del año 2555, a las 3 de la tarde, y puedo regresar el 3 de marzo de 2555 a las 3 y un minuto de la tarde.

Interlocutor: El punto está aclarado.... ¿Cuánto tiempo te vas a quedar en este presente?

Kronbus: Aún no lo sé, porque tengo algunas cosas que terminar... Yo tengo un aparato "traslator", aparatos de comunicación, un visor óptico implantado en mi frente, en lo que sería el "tercer ojo", donde se me puede controlar desde el futuro para que no cometa errores.

Interlocutor: ¿Cómo te mimetizas aquí? Me refiero a cómo pasas desapercibido entre nosotros.

Kronbus: No me mimetizo. Actúo como una persona normal, simplemente porque soy una persona normal.

Interlocutor: ¿Pero aquí tienes alguna actividad, es decir, trabajas o algo así?

Kronbus: No, porque el tiempo que me quedo es poco. Pero tenemos la habilidad —¿cómo no la vamos a tener después de varios siglos de adelanto a ustedes?— para tener toda la documentación necesaria para pasar desapercibidos: documentos de identidad —que ustedes llaman D.N.I.—, libreta de trabajo, carnet médico, tarjetas de crédito, de las viejas, es decir de las de ustedes, porque en mi tiempo esto se maneja de otro modo; aparte no existen pesos ni dólares; se llaman "créditos" el dinero de nuestro tiempo...

Interlocutor: ¿Tú podrías, según deduzco por lo comentado, regresar al día de ayer y asesinarme?

Kronbus: Teóricamente sí, pero es imposible en la práctica... Tenemos, y esto está computarizado...bueno, no se llaman "computadoras" en mi tiempo a este tipo de máquinas, pero lo expreso así para ser entendible... Nosotros tenemos el libre albedrío absoluto para hacer lo que queramos, nadie nos maneja como títeres desde el futuro, pero sí tenemos un aparato donde inmediatamente se incorporaría otra persona, también en este tiempo, para subsanar un acto así.

Aparte, si hubiera una modificación temporal, en contra de lo que es el destino general, como se dice en vuestro tiempo, se prendería una "luz roja" y automáticamente sabrían que yo cometí un error y vendrían de inmediato a impedirlo.

No podemos modificar nada. Lo que nosotros hacemos es justamente lo contrario: impedir que nada se modifique.

Como te dijo hace un rato mi receptáculo, del cual leo perfectamente su mente, antes de comenzar la sesión, si Brutus se hubiera caído de una carroza y se hubiera desnucado, un día antes de matar a César, o hubiera contraído una enfermedad y muerto por un virus, una semana antes, nosotros, como viajeros, tendríamos la obligación: o de evitar que tome esa carreta o de evitar que muera mediante esa peste inyectándole una vacuna, porque no podemos dejar que la historia deje de producirse, porque Bruto tiene que matar a César...

Interlocutor: Está claro, pero con eso me estás demostrando que es posible, por lo menos en teoría, que yo, por ejemplo, en este momento podría tomar un cuchillo y matar a este receptáculo...

Kronbus: ¡Claro que se puede!

Interlocutor: Bien... ¿Entonces cómo se entronca esto con el libre albedrío? Me refiero que según surge de todo lo anterior el libre albedrío sería extremadamente relativo.

Kronbus: Es un libre albedrío relativo al destino de cada uno. Por ejemplo, tú en lugar de tomar un taxi tomas un colectivo y en ese colectivo conoces una persona que te va a ofrecer una fuente de trabajo, que si hubieras tomado el taxi no la hubieras conocido. Tú elegiste tomar ese colectivo, pero en esta obra de teatro, que creó Dios, ya estaba programado que tomaras ese colectivo.

Interlocutor: No entiendo, porque si la obra de teatro la creó Dios, ¿dónde está mi libre albedrío?

Kronbus: En realidad lo has elegido tú. El libre albedrío está. Tú tienes un libre albedrío total, absoluto, que nadie te lo va a limitar. Pero una vez que has actuado con base en tu libre albedrío, ya queda escrita esa historia. Y ahí sí que ya no se puede modificar.

Es como si yo te dijera: tú tienes una computadora de las viejas... Viejas para mi tiempo, obviamente; no sabes los cientos y cientos de gigas que tienen nuestros aparatos, y las más comunes de este tiempo apenas llegan a una pocas gigas... En nuestro discos rígidos, que son más pequeños que una moneda de 1 centavo de los vuestros, caben 10 bibliotecas nacionales de cada país.

Lo que quiero decir... ¿cómo podría explicarlo?, pues no tengo la facilidad de dicción de una entidad espiritual desencarnada... por eso dudo... Voy a tratar... Por ejemplo, yo te doy la computadora que tú tienes y debes hacer una obra, pero resulta que el teclado anda mal, y si tú tratas de escribir, como no borra lo que está encima, no puedes escribir lo nuevo... estoy leyendo tu mente telepáticamente... Te doy otro ejemplo similar: si tu grabadora anda mal y no pudieras grabar mi voz encima de una música que tenías antes, entonces ese casete no te serviría para hacer dos grabaciones... ¿Hasta aquí me sigues?

Interlocutor: Sí, perfectamente.

Kronbus: Imagínate lo mismo con un disquete de este tiempo que sólo permitiera hacer una grabación: tú escribes una obra, que la puedes hacer como quieras, pero una vez que la terminante, ya no puedes escribir encima. La máquina te hace correcciones ortográficas o de gramática o de lo que sea, pero si en vez de "cena" quienes poner "lunch", no lo puedes hacer porque ya pusiste "cena". Así que lo escrito en primer lugar es inmodificable.

En la vida de las personas es exactamente lo mismo. Puedes casarte, divorciarte, ser soltero, abstenerte de tener una relación sexual, etc. Pero una vez que te has casado, ya no puedes volver al pasado y modificar ese casamiento.

Entonces, no es que tienes el libre albedrío limitado. Una vez que la obra se escribió y se vivió con todo el libre albedrío, ya está.

Interlocutor: ¿O sea que yo, de alguna manera, con lo que hice hoy delimité el día de mañana?

Kronbus: ¡Claro! Supongamos que mañana de invitan a una quinta, y tú hoy dijiste "no, yo mañana me voy a quedar a rehacer algunas copias que tengo que entregar el lunes". Ya prácticamente programaste tu día. Entonces, no es que te cortaste el libre albedrío de mañana. Ya lo programaste así. Y luego, aunque quieras ir, ya no puedes porque esa gente ya se llevó el coche, no tienes forma de comunicarte telepáticamente con ellos y no sabes exactamente si la quinta quedaba en Garín, en Tortuguitas o en Pilar... Entonces, tú vas a decir: "Me corté mi libre albedrío"... No, no te lo cortaste...

Interlocutor: Esto está clarísimo.

Kronbus: Pero sí puedes dejar de trabajar e ir a un cine, pero ya no ir a la quinta.

Interlocutor: ¿Se dado la circunstancia, alguna vez, de que esto haya fallado?

Kronbus: No, es imposible porque como la historia anterior ya está registrada, toda modificación saltaría en nuestros computadores.

Interlocutor: ¿Sería algo así como una película ya filmada?

Kronbus: Claro... Nosotros tenemos grandes pláticas filosóficas al respecto en el futuro. Por ejemplo, por qué sigue con vida Hitler, por qué sigue con vida Atila, por qué permitimos que se incendie la Biblioteca de Alejandría, por qué no hicimos trampa: por ejemplo, por qué no hicimos microfotografías de todos los libros de la Biblioteca de Alejandría y las utilizamos en el futuro... ¡Porque modificaríamos cosas del futuro que tampoco deben modificarse por ese conocimiento!

Interlocutor: Quizás aquí entraría a regir eso de que lo que parece bueno ahora, en el mañana, si uno viera los resultados, no sería tan bueno...

Kronbus: De cualquier manera sí hay cosas que se han modificado en el futuro, pero se han modificado porque ya se tenían que modificar.

Y ahora te voy a decir algo que agregará más confusión: hasta los propios viajero del tiempo ya están previstos en la historia, porque son eventos que ya han sucedido y quedado registrados...

Interlocutor: ¿Cómo es eso?

Kronbus: Te lo explico. Yo, Kronbus, viajo al pasado, tengo un diálogo filosófico con Aristóteles. En el futuro, hago un ensayo sobre ese diálogo y publico —en mi tiempo no hay libros, hay microfilms, pero supongamos que hubieran libros— ese libro con esos diálogos de Aristóteles, y estoy modificando algo, porque yo estoy sacando una filosofía del pasado. Pero eso también está previsto.

Interlocutor: Comprendo... ¿Incluso el sólo hecho de estar vos aquí, entonces, algo está modificando el futuro?

Kronbus: ¡Claro! Algo estoy modificando porque ahora tú, el día del mañana, vas a publicar un libro sobre que hablaste conmigo acerca de que el viaje en el tiempo es posible... Hay gente que lo va a creer, hay gente que no lo va a creer, pero por lo menos vas a modificar algunas teorías.

Pero esto también está previsto, si no yo no me comunicaría. Para aclararte mejor esta cuestión, yo, desde mi tiempo, veo como pasado esta comunicación, es decir, ya forma parte de la historia que ahora ambos estamos reviviendo en este momento. Esta comunicación la estamos haciendo porque ya ha sucedido.

Interlocutor: Ahora lo veo más claro... ¿Qué alcance perceptivo tienes tú para saber qué sucederá mañana, pasado, y cualquier día del futuro?

Kronbus: Si te refieres a la autorización para decirlo, ninguna, porque no lo puedo decir.

Interlocutor: No me refería a la autorización sino a si sabes con certeza lo que sucederá —o sucedió— mañana, por ejemplo.

Kronbus: Si te estás refiriendo a si yo puedo saber mi futuro, es decir, si estoy en 3 de marzo de 2555 —fecha hasta donde mi presente llegó— si puedo saber lo que va a suceder el 4 de marzo, la respuesta es no, no lo sé. Pero si te referís a que si yo puedo saber lo que sucederá mañana de tu tiempo, eso sí lo sé, porque para mí es pasado, pero no lo puedo decir.

Interlocutor: A ver si lo entendí: ¿Tú puedes saber con toda certeza, sin ningún tipo de duda, con toda exactitud y claridad, lo que me sucederá mañana?

Kronbus: ¿Pero cómo no lo voy a saber si soy un viajero del tiempo? Lo sé perfectamente. Yo puedo saber si ustedes han triunfado, si salieron adelante, si el grupo fue conocido fuera del país... Todo eso yo lo sé, pero me está vedado decirlo porque los estaría condicionando.

Y si yo les dijera: "Sí, hay un triunfo total", capaz que se "achanchan" —estoy hablando con un modismo de ustedes para que me entiendan— y ese triunfo no es tal. Y de la misma manera, si yo les digo: "Han fracasado totalmente", a partir de hoy, seguramente ésta es la última sesión y se dedican, por ejemplo, a la carpintería. Y tal vez se modifique algo que sí es importante. Por eso, repito, no se puede decir.

Pero también esto me está vedado en mi futuro, porque la máquina, de la forma en que fue programada, en una especie de worm, en un agujero de gusano temporal, pero espacial, no permite hacerlo. La máquina está siendo siempre programada hacia el pasado. No podemos, entonces, ir a nuestro futuro.

Interlocutor: ¿De ninguna forma pueden ir a vuestro futuro?

Kronbus: A nuestro futuro, no... Yo podría hacer trampa... Hay una ley física que no se puede traspasar. Tú puedes ir a tu pasado pero no a tu futuro.

Interlocutor: ¿Tú tienes también un Thetán, alma o Yo Superior, es decir, una parte espiritual? Quizás no sea una pregunta muy inteligente, pero quiero de todas maneras confirmarlo.

Kronbus: ¿Pero cómo no lo voy a tener? ¡Claro que sí! Lo que quiero aclarar es que yo no tengo la sabiduría, sino más bien una aplicación técnica del asunto. Si me preguntan cuál es mi cociente de inteligencia en este momento yo diría que cerca de 180, que es un cociente altísimo.

Pero no es un cociente filosófico, tal vez, sino más bien de tipo tecnológico. Yo puedo armar en este momento cualquier aparato con mis manos.

Aparte, si en este instante yo me midiera con los más grandes campeones de karate de la Tierra, los vencería. Sería décimo Dan. Tengo una velocidad tan, pero tan grande, que puedo derrotar físicamente a cualquiera...

Interlocutor: Lo que quiero preguntar es...

Kronbus: Lo que quiero decir es que si quisiera hacer trampa... Por ejemplo: yo estoy en el 3 de marzo del 2555 y como Kronbus viajo 3 días al pasado para darle a mi otro Kronbus el aparatito para viajar en el tiempo, pues bien, este Kronbus no puede venir al futuro.

Si yo te doy el aparatito a ti y te digo: Ven que te llevo a dar un paseo por el 2500, pues no puedes venir por un problema de masa... y ni siquiera puede venir tu masa espiritual... Está vedado.

No se puede ir al futuro. Al pasado sí porque el pasado... Hay una paradoja dimensional por la que se puede viajar al pasado para evitar modificaciones pero no al futuro.

Interlocutor: ¿Algún viajero regresó a la época de Jesús y le dijo, por ejemplo, "Maestro, soy un viajero del tiempo", y Jesús reconoció en él verdaderamente a un viajero? ¿O este receptáculo, por ejemplo, cuando estuvo encarnado como Juan Zebedeo?

Kronbus: A este receptáculo no le sucedió tal cosa, pero a Jesús sí. Pero Jesús no lo sabía. Hay un libro que tienen ustedes, desde hace 15 ó 20 años, más o menos, llamado "Caballo de Troya", cuyos datos no son tan exactos, donde Jesús estaba considerado prácticamente como un Dios... Jesús no era ningún adivino ni nada por el estilo.

Sí se le han presentado dos veces viajeros del tiempo y él les ha preguntado, no con avidez, sino con simple curiosidad, si la palabra de él iba a ser difundida, y qué iba a pasar con él...

Interlocutor: ¿Le respondió el viajero?

Kronbus: Sí, le respondió. Le dijo: "Quédate tranquilo, lo que deba ser, será", y le palmeó el hombro. Con esto Jesús se dio por satisfecho. Las palabras, "lo que deba ser será", Jesús las tomó como válidas, como que su misión iba a tener éxito.

Interlocutor: Pasando a otro tema... ¿Tú puedes leer mi mente?

Kronbus: Tengo cierto don de la telepatía nada más.

Interlocutor: La pregunta es si tú puedes decirme algo sin que yo lo pregunte, es decir, sacando los interrogantes que tengo en mi mente que me interesaría que me respondieras...

Kronbus: Sí, puedo hacerlo... Hay muchas cosas. Fundamentalmente quieres saber de tu parte física, si vas a empeorar mentalmente..., cosas que tienes incorporadas a tu subconsciente que ni siquiera te las sacas a la luz, tienes miedo de tener en algún momento un problema psicológico grave, de tener algún disturbio mental, cuántos años vas a vivir, si el día del mañana vas a estar bien físicamente o vas a empeorar, si vas a estar en una silla de ruedas...

Interlocutor: Exacto, esas son mis inquietudes, fundamentalmente pensando en mi misión... Pero yo más bien me refería a los interrogantes que me planteo acerca de los viajes en el tiempo.

Kronbus: Está bien. Entonces, antes de retirarme, te voy a dar alguna información... Notbus, es decir Nostradamus, viajó muchas veces por el tiempo, y de alguna manera, como él estuvo en varias épocas oscuras —no es que se lo autorizó ni tampoco se lo prohibió— dio como algún tipo de información —fue visto como algún adivino, quiromante o algo así, como una cosa rara— y después es como que no viajó más por el tiempo, porque psicológicamente se alteró mucho y lo invadió el ego.

Interlocutor: ¡Estoy sorprendido!

Kronbus: ¡Claro! Cuando nosotros viajamos tenemos que estar con las facultades psíquicas bien plantadas para no cometer errores...

Interlocutor: ¿Ustedes, los viajeros del tiempo, tienen relaciones sexuales?

Kronbus: ¡Gracias a Dios eso en el futuro sigue existiendo! Yo tengo con mi pareja relaciones sexuales diariamente...No nos casamos con papeles ni todas esas tonterías formales... directamente somos inscriptos, y si la vida en común es negativa directamente nos separamos... Mi pareja mide 1,70 y es una mujer rubia, cabello hasta la cintura... tenemos relaciones sexuales que si las llegaran a filmar harían una fortuna vendiéndolas...

Interlocutor: Mi pregunta apuntaba en otra dirección... Yo quería saber si aquí, en este tiempo que no es el tuyo, puedes tener relaciones sexuales o te está vedado por alguna razón.

Kronbus: No, no está vedado, las puedes tener con una protección adecuada, para no dejar embarazada a ninguna. Eso no modifica nada.

Interlocutor: ¿La mujer de nuestro tiempo es tan bonita o tan fea como la del futuro?

Kronbus:  Quizás, en nuestra época, venga otra vez, igual que para fines del siglo XX, la mujer delgada, porque para el 2200 vino otra vez la mujer rellenita... Los gustos fueron cambiando... Aparte, no son tantos años. ¿Qué  crees que se va a modificar en 500 o 1000 años?

Interlocutor: ¿Estuviste encarnado aquí? Lo pregunto para saber si es posible que tú, como viajero del tiempo, te enfrentes a ti mismo, pero del Kronbus de esta época.

Kronbus: Es perfectamente posible que yo me enfrente a mí mismo, pero sin darme a conocer, ni quien fui, ni quien soy, ni quien dejo de ser. De lo contrario estaría desestabilizando a quien fui anteriormente y podría hacerle perder el control.

Interlocutor: ¿Y modificarte a ti también, quizás?

Kronbus: Esto quizás sea cierto o quizás no, pero te voy a dejar un interrogante: ¿qué sabes si el día de mañana, capaz que no tienes karma, pero vuelves a encarnar dentro de 500 años en misión y qué sabes si tú no eres yo, Kronbus...?

Interlocutor: Como decimos aquí, en la Argentina, "me la has dejado picando"...

Kronbus: Tal vez no encarnes más, porque si haces una misión humanitaria no tienes más karma ni engramas, pero puedes venir en misión...

Interlocutor: En este momento deseo dejar en suspenso este tema para hacerte una pregunta antes de que te retires. Yo le envié unas cartas a un periódico local, y me gustaría saber qué efecto producirán...

Kronbus: Eso no te lo puedo responder porque eso es del futuro —que obviamente yo sé cual es— y no puedo revelarte nada de tu futuro...

Interlocutor: Pero si yo le preguntara, por ejemplo a mi Maestro Ron Hubbard, él me diría algo al respecto.

Kronbus: Sí, pero no porque lo sepa sino porque simplemente especula.

Interlocutor: Ahora entiendo.

Kronbus: No creo que las entidades espirituales sepan el futuro.

Interlocutor: ¿Te puedo convocar nuevamente? Lo pregunto porque el tema ha sido muy interesante y si bien no me ha producido demasiada confusión, sí me ha descolocado en algunos aspectos.

Kronbus: Sí, por supuesto. Aquí lo más importante es lo siguiente: la historia, en cuanto se trata de hechos ya vividos, no puede modificarse. Nosotros, como viajeros, precisamente lo que hacemos es impedir que la historia se modifique, es decir, hacemos que quede como está.

Entonces, es al revés de lo que la gente piensa, que si se pudiera viajar al pasado también se podrían modificar los hechos: "¡Ah —dicen—, si yo pudiera viajar al pasado mataría a tal tirano...!". No, no es así. Lamentablemente es al revés.

En nuestra época, como te dije antes, nosotros tenemos muchísimos diálogos. Por ejemplo, decimos: "¿Por qué dejamos vivo a tal desgraciado?". Pero bueno, la historia era ésa.

Lo reitero: no es que el libre albedrío esté limitado. Cada uno puede hacer lo que quiere. El tema es que una vez que lo hizo, ya está.

Nadie te está diciendo: "No bajes al kiosco a comprar caramelos", o "no vayas a la esquina a comprar el periódico" —todavía ustedes venden diarios de papel—, "no vayas a comprar cigarrillos" y cosas por el estilo... ¿Sabes que el vicio del cigarrillo siguió también durante el 2100?

Interlocutor: ¡No lo puedo creer!

Kronbus: Aquí no te estoy diciendo nada del futuro que puede modificarlo. Pero es lo único que te puedo decir.

Interlocutor: Cuántos viajeros de tu tiempo hay entre nosotros en esta época?

Kronbus: En estos momentos debe haber alrededor de 37.

Interlocutor: ¿Podrías precisarme alguna de las cosas que tienen que hacer los viajeros del tiempo?

Kronbus: Hay cosas que hay que modificar para que la historia no se altere.

Interlocutor: ¿Por ejemplo?

Kronbus: Por ejemplo, en una de las naves Apolo había una gran nave Langar, la de esos seres tipo langosta, y era una nave de 1000 metros de largo y estaba a la vista de los astronautas, y eso era imposible negarlo porque hasta se podía filmarla...

Interlocutor: ¿Ustedes hicieron algo al respecto?

Kronbus: Nosotros, de alguna manera, tuvimos que viajar... Hablo en plural porque fueron dos los viajeros, ya que uno solo no era suficiente... Tuvimos que viajar hasta la década del 70, hace 20 años atrás... viajamos al espacio, pero con una de nuestras naves más pequeñas, hicimos como una especie de espejo refractario, simulando las estrellas, e impedimos que se viera esa nave Langar para que todavía no se diera noticia de nada.

Interlocutor: Antes de retirarte, ¿nos podrías decir algo de la humanidad del 2500, aunque sea algo?

Kronbus: Sólo puedo decirles que van a haber grandes aparatos para vencer enfermedades, se pueden modificar todos los genes, la raza va estar un poco más avanzada... Por el otro lado corremos el riesgo —y ahora estoy siendo prudente y diciendo lo que podría ser— de que tal vez prospere el hambre y todo eso, y es como que la división se hace cada vez más grande, donde cada vez haya países donde los genes se modifiquen a punto tal que sean todos superhombres y en los países del Tercer Mundo todos empobrecidos y muertos de hambre...

Interlocutor: En realidad, entonces, la creación es como un huevo, donde ya están dadas todas las posibilidades y donde yo mismo, de alguna manera, tengo mi desarrollo desde el principio de la creación hasta la singularidad...

Kronbus: Tendría que ser así... Lo que sucede es que hay que vivirlo y hay que hacerlo. Yo no puedo hacer como esas personas que van a correr la Maratón y dicen "esto es pan comido", porque hizo un tiempo dos minutos menos que los otros, y por ahí a mitad de la prueba le agarra un calambre, se cae, y le pasan todos por arriba.

Las cosas hay que vivirlas, las cosas hay que pasarlas. De Singularidad a Singularidad, ya está todo escrito, pero hay que vivirlo.

Interlocutor: Bueno, Kronbus, hasta luego y muchas gracias por tus explicaciones, y espero que se presente Ron para aclarar todas las dudas que han surgido.

Ron Hubbard: ¿Hola, que tal, como estás?

Interlocutor: Bien, pero bastante sorprendido con esta comunicación con Kronbus...

Ron Hubbard: Aparte era un personaje un poco extraño esta entidad que vino, porque tienen otros valores en ese tiempo, hay filósofos y demás, pero Kronbus se dedicó a cultivar el cuerpo exclusivamente. Es un poco amante de su cuerpo. Es un campeón de artes marciales y, bueno, le gusta mucho el karate, el boxeo chino, y aparte le gusta mucho el sexo... tiene sexo todos los días...

Hay una cosa que deseo aclarar. Nosotros en ningún plano de espiritualidad, en ningún plano de vibración espiritual, podemos visualizar el futuro. Directamente no podemos visualizarlo.

Cuando yo digo que tal programa o tal diario va a dar tal o cual propuesta o tal o cual cosa, lo que estoy utilizando es una intuición mayor que la de ustedes, que es la que me permite el ser un espíritu puro, el que me permite mi nivel espiritual, y a veces es como que doy "en el clavo" —utilizo aquí una frase terrestre para hablar—, pero doy en el clavo porque tengo la intuición más desarrollada, y no porque pueda "ver" lo que va a suceder.

Nosotros también somos prisioneros del tiempo. Así como en el plano físico 1 no se puede pasar de un día para el otro, tampoco nosotros podemos pasar en nuestro plano.

 

La siguiente sesión fue celebrada el 10/10/98, actuando también como médium el profesor Dr. Jorge Olguín y como interlocutor Horacio Velmont.

Se presentó a dialogar Johnakan Ur-el, especialmente para aclarar algunas dudas que dejó planteada la comunicación con el viajero del tiempo Kronbus.

 

Nota: Obsérvese y téngase en cuenta la confusión del interlocutor al hacer las preguntas respecto a los viajes en el tiempo y su relación con el libre albedrío, con olvido de que en la línea del tiempo los hechos no se están meramente viviendo sino reviviendo, y los esfuerzos de Johnakan Ur-el, casi infructuosos, para hacerle comprender el punto.

Lamentablemente, en el idioma terrestre no hay ningún término que pueda expresar con exactitud lo que se quiere significar cuando se habla de revivir la historia, es decir, experimentar los hechos ya vividos o sucedidos que, como tales, no pueden ser modificados (razón por la que existen precisamente los viajeros del tiempo).

Quizás la mejor comparación que puede hacerse de la Historia para comprender la posibilidad de los viajes en el tiempo sea con una película ya filmada, en la cual existiera identificación de las infinitas conciencias de los actores con cada uno de los infinitos fotogramas, y en donde también existiera la posibilidad de modificación de dichos fotogramas, caso en el cual debería actuar un viajero del tiempo retrocediendo hasta el fotograma alterado y repararlo para que esa película ya filmada no se modifique después.

Pero la paradoja es que ese viajero del tiempo también debería existir en la película ya rodada, pues de lo contrario ese viaje al pasado no podría tener lugar porque alteraría la trama histórica.

De ahí que Kronbus utilice el término "previsto" (antes visto) para referirse a los hechos revividos.

También cabe la posibilidad, siempre siguiendo con el ejemplo de la cinta cinematográfica, de que se produjera un cambio en la película ya rodada y que estuviera previsto que no se traslade al pasado ningún viajero del tiempo a repararla, con el resultado de que se modificaría el filme sin que ninguno de los involucrados se enterara, ya que para saberlo tendrían que estar fuera de la filmación  y no en ella.

Pero aun esto, es decir el cambio y su no reparación por un viajero del tiempo, debería formar parte de la trama histórica de la película.

 

Interlocutor: ¿Quién se va a presentar en primer lugar?

Johnakan Ur-el: Soy Johnakan Ur-el...

Interlocutor: ¿Cómo le va, Maestro?

Johnakan Ur-el: Bien, siempre tratando de presentar el Servicio como puntal, que lamentablemente se ve obstaculizado, haciendo que la tarea sea más dificultosa, por la obcecación que tienen todos los seres humanos en pensar sólo en sí mismos...

Pero no por eso vamos a dejar de darles todo el amor... Vamos a pasar directamente a las inquietudes que tienen agendadas y a tratar de despejarlas...

Interlocutor: Hay preguntas que han surgido, fundamentalmente con la cuestión del libre albedrío, que no parece ser compatible con el viaje en el tiempo, porque el viaje en el tiempo significa un futuro que también es presente.

La pregunta clave, entonces, es la siguiente: si yo hago algo que no está..., vamos a suponer que yo le doy un cachetazo a tu parte encarnada, Jorge Olguín, que no está previsto dentro del plan... Entonces viene un viajero del tiempo, diez segundos antes, y hace que, de alguna manera, yo no le dé el cachetazo, o directamente lo anula.

Nostradamus, hace cuatrocientos años predijo, porque era un viajero en el tiempo, el asesinato de Kennedy y también que iba a ser acusado un inocente, que todos saben ahora, por las investigaciones que se han hecho, que nunca pudo matar a Kennedy, aunque nadie niega que sí lo intentó.

¿Dónde está entonces el libre albedrío de Kennedy y el libre albedrío de Lee Oswald, si de alguna manera estaba previsto?

Johnakan Ur-el: Vamos a lo primero que es en la época reciente. El dar el cachetazo no está dentro del libre albedrío porque se supone que si fue "escrito" en el tiempo, la primera versión que ya quedó registrada en los anales de la historia, es no dar el cachetazo.

Voy a dar un ejemplo. Mi parte encarnada, Jorge Olguín, está en este momento siendo mi propio receptáculo...

Interlocutor: Sí, correcto.

Johnakan Ur-el: Si Jorge Olguín hubiera optado por no venir, prácticamente hubiera venido un viajero del tiempo, para de alguna manera modificar esa historia y hacer que venga.

¿Por qué? Porque ya vine. Ya mi parte física está aquí. Entonces, no es correcto lo que dices del cachetazo. Voy a repetir tus palabras:

"Si yo le doy a Jorge un cachetazo, viajan en el tiempo, y como ya está escrito anteriormente que no di el cachetazo, me modifican para que no se lo dé".

¿Pero por qué te lo modifican para que no lo des? Porque en tu intención original no lo diste.

Entonces, sí se respetó tu libre albedrío. Esto es una paradoja ilusoria, en el sentido de que... Vamos a empezar desde la singularidad inicial, cuando empezó el Big Bang que dio origen a este universo —destaco de "este universo" porque tú ya sabes que hubo otros Big Bang anteriores, según lo explicó Roger Penrose, el maestro de Stephen Hawking—, y en el cual a partir de allí, el Absoluto dispone el libre albedrío para todos. Recalco que para todos sin excepción.

Entonces, un pitecanthropus lleva a su hembra a la caverna y procrean la especie...

Interlocutor: Jesús es crucificado...

Johnakan Ur-el: Jesús es crucificado, Nerón incendia Roma, y así sucesivamente la historia va desarrollándose.

¿Pero qué sucede si por alguna paradoja temporal se repitiera un brazo de esa historia donde Jesús cruza el Jordán, dejándose convencer por Pedro, y escapa?

Esto tendría que ser impedido porque la historia ya fue escrita de esa manera. Pero no es que se esté cortando el libre albedrío de mi Maestro. En ningún momento se está cortando, porque el Maestro optó por no escapar.

Es decir que no hay dos historias paralelas. Cuando se habla de dos historias paralelas es porque se está fantaseando sobre una segunda posibilidad. En ningún momento se está cortando el libre albedrío de Kennedy ni el libre albedrío de Oswald.

Interlocutor: O sea que el libre albedrío está desde el principio de la Creación...

Johnakan Ur-el: Hay un libre albedrío que no es modificado. En este momento, yo, como Johnakan Ur-el, utilizando mi receptáculo, que es mi propia entidad física, estoy hablando contigo... No es que por una aleatoria del tiempo, yo, en otro momento, en este mismo segundo decida no hablar y alguien me lo impida.

Interlocutor: Pero lo que nosotros estamos haciendo ya estaba previsto, como los viajeros en el tiempo, desde el mismo comienzo de la Creación... Lo difícil de comprender es que haya, al mismo tiempo, un libre albedrío, poro un lado, y por el otro lado, que algo ya esté completamente dispuesto y que no pueda ser de otra manera.

Johnakan Ur.el: No, no es que ya esté dispuesto por el Creador. Insisto en que el Creador nos da libre albedrío. Desde la singularidad, desde el Big Bang, el Creador permite que todos los seres de este universo y de los 22 universos paralelos, hagan su vida.

Mira qué fácil es demostrar el libre albedrío... porque muy posiblemente, en alguno de los 22 universos, el profesor Jorge Olguín no sea parapsicólogo ni Johnakan Ur-el esté en el 5º nivel de vibración espiritual.

Esto significa, entonces, que el libre albedrío existe. ¿Qué pasa entonces? ¿Por qué los viajeros retroceden en el tiempo y modifican algunas cosas? Si el tiempo se escribió una vez sola, ¿por qué alguien puede hacer hincapié y tratar de modificar la historia, si no hay cómo?

Sin embargo, hay cómo. El tema es así: Voy a tratar de explicarlo de una manera entendible. Así como en el universo físico hay 22 universos paralelos, en el tiempo hay corrientes alternativas de tiempo. Esas corrientes alternativas de tiempo... haz de cuenta que el tiempo es una corriente que solamente va hacia delante, que no retrocede, como un río.

Bien. Este río tiene brazos, tiene vertientes paralelas, y estas vertientes paralelas pueden ser paradojas. ¿Pero qué sucede si una vertiente paralela hace un surco más grande, más grande, más grande hasta que ese surco se transforma en río madre, desplazando al otro?

Interlocutor: Bueno, este cauce paralelo llegaría a ser el cauce madre...

Johnakan Ur-el: Claro, dejando al otro cauce verdadero como alternativo.

Interlocutor: Esto está clarísimo.

Johnakan Ur-el: Bien, entonces vamos a Nerón. Nerón incendió Roma en un arranque de mente reactiva.

Interlocutor: ¿Pero el incendio de Roma por Nerón no estaba ya previsto desde el principio de la Creación?

Johnakan Ur-el: No, porque Dios dio libre albedrío. Nerón optó, eligió incendiar Roma.

Interlocutor: Un momento por favor. Aquí hay algo que no comprendo. Si hay un futuro, que también es presente, es imposible que Nerón no haya incendiado Roma...

Johnakan Ur-el: Espera... ¿Por qué no hacemos al revés? ¿Por qué no vamos por lo que se está trazando y después por lo que fue trazado? ¿No es mejor así?

Interlocutor: Pero lo que sucede es que todo es un presente... El futuro es todo un presente...

Johnakan Ur-el: Por ejemplo, hay 10 participantes...

Interlocutor: Por favor, Johnakan, espera. Hay un futuro que ya está hecho y tan es así que hay un futuro basado en que Nerón incendió Roma. Entonces es imposible que Nerón no haya incendiado Roma, porque si no ese futuro será distinto. Todo es un presente... Entonces, ¿cómo podría Nerón no incendiar Roma si para el Absoluto es todo un presente, donde Nerón ya había incendiado Roma?

Johnakan Ur-el: No es así. Si Nerón hubiera optado por no incendiar Roma, o hubiera tenido una madre más comprensiva, o no hubiera sido traicionado, o no hubiera sido halagado en una forma totalmente servil, y no hubiera crecido tanto su ego...

Interlocutor: O no hubiera tenido engramas...

Johnakan Ur-el: O no hubiera tenido engramas, la historia que se hubiera escrito sería otra y Nerón figuraría en la historia como el emperador más famoso de la antigüedad por su sabiduría y bondad, en lugar de Marco Aurelio, que en estos momentos se considera el emperador más desprendido, menos egoico, que escribió una sabiduría tan extensa, en una época tan atrasada, pero que sería todo lo contrario si hubiera sido vejado por un cortesano y se hubiera creado engramas contra todos los cortesanos y hubiera sido tiránico y él hubiera violado a su vez a chicos jovencitos, y no hubiera escrito sus textos tan famosos...

Interlocutor: Todo lo que dices está perfecto, pero no combina con el futuro ya hecho del cual hay un viajero que regresa a este tiempo. Esto no está claro para mí.

Johnakan Ur-el: Creo que es una falta de aceptación de tu parte. Vamos a rebobinar todo como si fuera una tarea a repetir.

El Padre crea nuevamente, después de tantas veces que lo ha creado, y por su propia creación, por una ley de la física, el universo se ha contraído y hemos vuelto todos a Él, ha creado nuevamente el universo, conteniendo su libre albedrío: lugares donde hay vida, lugares donde no hay vida —en el planeta Tierra se creó la vida—; vinieron las amebas, los dinosaurios, la época carbonífera...

Interlocutor: ¡Pero para el Creador todo esto es un presente!

Johnakan Ur-el: Dejemos de lado la metafísica del Creador. Vamos a nosotros, los espíritus…Optamos, elegimos, una conducta determinada. Una vez que elegimos esa conducta determinada, recién entonces el Libro de la Historia —inmodificable ya— comienza a escribirse.

Interlocutor: ¿Pero entonces cómo puede haber un futuro si todo es un presente?

Johnakan Ur-el: Para comprender el punto, repito, tienes que apartarte de la metafísica del Creador. Olvídate por un momento de que la Creación es todo un presente.

Hay un futuro porque el futuro lo estamos haciendo a medida que hablamos.

Interlocutor: ¿Pero cómo puede haber venido Kronbus del futuro, de un futuro ya hecho? Entonces estaríamos modificando, de alguna manera,  ese futuro de Kronbus...

Johnakan Ur-el: No, no, no... Para ellos, para los habitantes del futuro, ese futuro lo están viviendo como presente y nuestro presente para ellos es pasado. Pero para nosotros es un presente donde nosotros podemos hacer lo que queramos. Tú dices, por ejemplo, en el futuro está escrito —en el caso de que te lo digan— que yo mañana voy a ir a Berazategui. ¿Y si yo no quiero ir a Berazategui? Ahora me encapriché, le voy a ganar al futuro.

Interlocutor: ¡Pero yo tendría que saber lo que no está escrito para poder modificarlo!

Johnakan Ur-el: No. Te voy a decir una cosa, que quizás no sea cierta, pero es para que lo puedas entender... En este momento viene Kronbus y dice: "Les voy a decir una cosa en confidencia: Horacio va a viajar mañana a Berazategui", y se va.

Entonces, tú no viajas a Berazategui. Dices entonces: "Kronbus evidentemente es un delirante". Viene Kronbus la semana entrante, a la próxima sesión y dice: "Estaba previsto que no viajaras".

—¿Cómo, si tú me dijiste la semana pasada que iba a viajar y yo me encapriché y no viajé.

—Está bien, porque tú el destino lo puedes modificar cien mil veces. El futuro se va escribiendo a medida que tú estás participando.

Interlocutor: ¿Pero Kronbus no viene de un futuro ya hecho, inconmovible?

Johnakan Ur-el: Inmodificable según él, porque ya hay una historia que ya está escrita. ¿Qué sucedería si nosotros viajamos al pasado y le decimos a esta entidad tan maravillosa, llamada San Martín, "dentro de dos años vas a cruzar la cordillera y vas a libertar a Chile y después el Alto Perú?

—¿Tú de dónde vienes —te pregunta San Martín—? Y tú le contestas: "Yo vengo del futuro, de casi el año 2000".

—Ah, pero entonces ya está cantado que voy a modificar eso. Pero yo no estoy preparado para eso. Me voy a cuestionar si yo puedo libertar a tres países. No estoy preparado. Recién ahora me ascendieron a teniente general y ni siquiera sé si voy a llegar a capitán general.

Entonces creamos un engrama de miedo en San Martín, quien se acobarda al saber que él va a ser el libertador y no liberta.

Entonces mañana, tú y mi parte física encarnada se despiertan, quizás por una paradoja del tiempo te despiertas con la memoria intacta... acuérdate que al cambiar el tiempo también se cambia la memoria... ¿entiendes lo que quiero decir?

Interlocutor: Está claro...

Johnakan Ur-el: Supongamos entonces que por una paradoja temporal no cambia tu memoria ni la de mi receptáculo Jorge Olguín. Compras un manual de historia o tomas el de tus hijas y lees: "O'Higgins, de Chile, libertó a Argentina, al Alto Perú, mientras que San Martín escapaba a Francia".

¿Cómo puede ser? —exclamas— ¡Ésta no es la historia que yo recuerdo!

Porque esa historia fue modificada, porque San Martín optó por no libertar porque alguien del futuro le "llenó la cabeza" y él se acobardó antes de tiempo. ¿Hasta ahí me entiendes?

Interlocutor: Perfectamente.

Johnakan Ur-el: Pero eso, en la vida real no sucede porque tu memoria y la memoria de Jorge, si esa historia cambiara, cambiaría también la memoria y tú y este receptáculo aprenderían en la escuela que O'Higgins libertó esos tres países y no San Martín.

Entonces jamás sabrías que pasó realmente. No sé si fui claro...

Interlocutor: Con sinceridad, tengo que escuchar la grabación con tranquilidad para coordinar todo esto...

Johnakan Ur-el: Lo ideal sería que alguien saliera de la paradoja temporal y recordara la otra historia paralela, que eso tal vez suceda en otros universos paralelos y quizás —esto es un "delirio" de Johnakan Ur-el—, los universos paralelos estén trazados con los "riachos" de otra historia. Digamos que el río al que yo me referí tiene 22 brazos y en cada brazo hay una historia distinta.

Interlocutor: Te repito, Johnakan, que esto lo tengo que estudiar escuchando y repasando la cinta varias veces...

Johnakan Ur-el: Y voy a volver al comienzo, a lo de la cachetada. Tú dices: "Si yo le doy una cachetada a Jorge, y no estaba previsto que yo le diera una cachetada"...

Interlocutor: Pero lo que sucede es que eso ya estaba previsto...

Johnakan Ur-el: Estaría previsto y no lo hiciste de un primer momento. Pasa por ahí el tema. Vamos ahora a lo del cauce, que quedó inconcluso.

Supongamos que en ese río temporal hay un cauce que va tomando grosor y se transforma en un cauce-madre y la historia original se desvirtúa. Y en una paradoja temporal, en el primer siglo de nuestra historia cristiana, Nerón opta por no incendiar Roma —en esta Historia paradojal, atención—, como en el cauce-madre, en el brazo-madre, Nerón sí incendió Roma, ahí va a intervenir un viajero, porque se va a forma como una historia paralela.

No es que la primera historia anula a la segunda, sino que se va a formar una historia paralela y se crearía una paradoja temporal... Como te dije antes, no descuento que algo así suceda en alguno de los universos paralelos, pero estamos hablando de éste universo.

Entonces, habría un segundo surco que intentaría borrar el primero... Vamos a hacer esto. Supongamos que en este momento son las 17, 30 hs del 10 de octubre de 1998, y yo —Johnakan Ur-el— estoy hablando a través de mi receptáculo encarnado. Pero supongamos que en un cauce paralelo, Johnakan opta por no hablar, porque no quiere dar mensajes.

Pero como este Johnakan sí ya está dando mensajes, ya esto está registrado en una grabación histórica. Entonces, los viajeros impedirían que no hable, es decir, optarían porque sí hable, porque ya está trazado, pero está trazado porque yo elegí hablar.

Interlocutor: ¿Pero cómo se compagina esto con lo que dijo Kronbus respecto a que él sabe si el Grupo Elron va a triunfar o no?

Johnakan Ur-el: Porque en los anales de la historia ya está escrito. Mañana tú decides largar todo y, bueno, en los anales va a estar escrito que el Grupo Elron fracasó. Vamos a seguir hasta las últimas consecuencias y triunfamos, pues en los anales de la historia va a estar escrito que se triunfó. Kronbus no dijo que fue lo que pasó. Dijo que ya está escrito. Y va a estar escrito de acuerdo a las decisiones a tomar entre nosotros.

Interlocutor: Claro, pero Kronbus vive en el año 2555... ¿Acaso la vida que Kronbus esté llevando en ese año 2555 depende de lo que nosotros hagamos ahora? Me refiero a que esa vida nosotros se la podemos modificar ahora... ¿Es así?

Johnakan Ur-el: No puede ser modificado...

Interlocutor: Salvo que nosotros estemos haciendo lo que ya está previsto que hagamos.

Johnakan Ur-el: Ahora sí es correcto lo que tú dices. Pero no es que al estar previsto nos corten el libre albedrío. No nos cortan ningún libre albedrío. Porque si yo en este momento le digo al grupo que se disuelva todo porque no va a dar resultado, Kronbus igual va a estar en esa época. Si yo le digo al Grupo que siga hasta las últimas consecuencias, Kronbus igual va a estar en esa época. O sea que esto no va a alterar la línea del destino.

Todas las decisiones que nosotros tomemos son una sola... y aquí está la paradoja temporal... Supongamos que Hitler gana la guerra y como en algunas películas de ciencia ficción que hubo en este siglo, los nazis se apoderan del planeta. Caen en decantación, 40 ó 50 años más tarde, como cayó el comunismo, y automáticamente el capitalismo vuelve a tomar el control.

O sea que esa ola de 40 ó 50 años, donde el nazismo tomó el control no salpica el 2200, y vuelve a su cauce normal.

Incluso, si hubiera una tercera Guerra Mundial en el 2100, capaz que eso no salpica la historia y después la humanidad sigue su curso.

En el 2500, quizás se quejen, quizás digan: "Por culpa de esos seres del 2092, que causaron la tercera Guerra Mundial, la humanidad estuvo 60 ó 70 años entre los escombros y retrasó un siglo y medio la humanidad".

¿Qué tenemos que decir nosotros, casi al borde del 2000, que la Iglesia Católica atrasó la friolera de un milenio —repito, para que no quede ninguna duda de lo que estoy diciendo, un milenio— a la humanidad? ¿Acaso no es lo mismo?

Pero la humanidad, en estos momentos, está siguiendo su curso. Quizás, si la Iglesia Católica no hubiera atrasado tanto a la humanidad, quizás en el año 1800 ya habría naves planetarias, quizás en el año 1900 habría viajes a otros sistemas estelares, y en el 2000 ya se podría viajar en el tiempo.

Quizás el viaje en el tiempo podría haberse adelantado 500 años a la historia.

¿Y qué? Lo que no se hace en el 2000 se va a hacer en el 2500. O sea que la Iglesia Católica retrasó, pero no frenó del todo a la humanidad. Quizás en el 2095 haya una guerra mundial que va a retrasar 160 años a la humanidad, pero no la va a retrasar del todo. Esto va a ser como una ola que después se va a frenar.

O sea que todas las modificaciones que se hagan en el tiempo, después el río principal va a tener su cauce normal.

Incluso si Jesús no hubiera sido crucificado, el Cristianismo no hubiera tenido la fuerza que tuvo, porque el Cristianismo tuvo la fuerza por el misterio del Catolicismo cretino de una supuesta resurrección de la carne.

¿Pero qué hubiera pasado? Hubiera habido un nuevo avatar en el año 200 —cabe aclarar que ya no hubiera sido Era Cristiana: a partir de Jesús ya hubiera sido otro tipo de calendario, pero vamos a llamarlo así para no confudirnos—, y este nuevo avatar quizás se hubiera llamado "Cirius", y hubiera transmitido nuevas enseñanzas y esa supuesta iglesia que se hubiera formado con sus seguidores se hubiera regido por las enseñanzas de Cirius, que en lugar de una cruz hubiera tenido quizás una flor de Lis.

O sea, lo de la cruz, a pesar de yo amar a la Cruz Violeta... es una anécdota... quizás hubiera amado a Cirius, de color verde, o a la flor de lis, de color naranja... ¿Se entiende lo que quiero decir?

No cambia la historia gruesa. Cambian las puntas. Cambia lo aleatorio. Ni siquiera nosotros, como Grupo Elron, vamos a cambiar la historia. Simplemente vamos a lo mejor acelerar a que el mundo no sea tan ignorante y a transmitir un poquito antes un mensaje que, tarde o temprano, otro avatar, en lugar de Jorge Olguín, lo hubiera descubierto.

Interlocutor:  A ver si entendí las explicaciones... Nosotros, en cada presente, para llamarlo así, porque hay diversos presentes...

Johnakan Ur-el: Cada día es un presente, cada segundo es un presente.

Interlocutor: Perfecto. Entonces, nosotros, en este presente tenemos —o todo el cosmos tiene— alternativas, miles de millones, de alternativas que...

Johnakan Ur-el: Decir miles de millones es limitar las alternativas. Decir que son infinitas sería el término correcto.

Interlocutor: ¿Esas infinitas alternativas, entonces, por más que se realicen, no van a modificar el futuro en lo esencial, es decir, la historia trazada?

Johnakan Ur-el: Así es, no va a modificar lo esencial, porque, por ejemplo, dicen que en el universo físico toda acción tiene una reacción. Pero si este receptáculo respira con toda la fuerza, no va a gravitar sobre la estrella de Barnard, que está a más de 6 años luz...

Interlocutor: Bueno, creo que todo esto está bastante claro... Ahora quería hacer algunas preguntas complementarias... ¿Los viajeros en el tiempo son solamente del plano físico?

Johnakan Ur-el: Así es, porque en el plano físico es donde se puede modificar un agujero temporal, así como se ha modificado en otros planetas —el llamado worm o "agujero de gusano"—, donde se puede directamente ganar tiempo y espacio... De la misma manera, mediante un cálculo matemático, se puede modificar ese agujero temporal hacia el pasado, no para modificarlo sino para impedir que se modifique.

Lo que no se puede hacer es viajar hacia el futuro. Cada entidad que nace en un plano determinado, en un futuro o en un presente determinado, no puede ir hacia el futuro porque, de alguna manera, sabiendo lo que va a suceder, de alguna manera podría actuar en su propio beneficio, como por ejemplo con los juegos de azar, que como es una cosa muy trillada ni vale la pena comentar.

Interlocutor: Esto está muy claro... Los viajeros del tiempo, ¿de dónde pueden venir? ¿De la misma singularidad futura?

Johnakan Ur-el: Pueden venir desde el final del tiempo a donde llegó la raza humana en este planeta y hasta dónde llegaron en otros planetas sus razas.

Interlocutor: Es decir que no somos el único planeta cuyos habitantes viajan en el tiempo...

Johnakan Ur-el: Obviamente. Hay infinidad de viajes en el tiempo en el universo.

Interlocutor: ¿Por supuesto, entonces, inclusive más allá del 2500, época de donde vino Kronbus?

Johnakan Ur-el: Por supuesto. Hacia el futuro, sí.

Interlocutor: ¿Podríamos conversar en alguna sesión futura con ellos?

Johnakan Ur-el: Claro que sí.

Interlocutor: ¿Y esos viajeros de más allá del año en que vive Kronbus, podrían contactarse con él?

Johnakan Ur-el: ¿Y por qué no?

Interlocutor: Pero sin darse a conocer...

Johnakan Ur-el: Pueden darse a conocer, porque, ¿cuál sería el problema de que Kronbus sepa que más allá de su tiempo hay futuro? ¿Y acaso nosotros no estamos sabiendo que existe otro futuro?

Interlocutor: Ahora bien, ¿cómo es posible que Kronbus le haya dicho a este receptáculo que iba a ser —o que fue, según el punto de vista, porque lo dio como hecho— el primer ser humano en la historia de este planeta que tomara a un Eloah?

Johnakan Ur-el: Bueno, ahí fue una infidencia que ha filtrado Kronbus...

Interlocutor: ¿Tú lo sabías?

Johnakan Ur-el: No, no lo sabía...

Interlocutor: Doy por descontado que desde el momento en que sabemos esto es porque el hecho de saberlo no significa ningún problema en la línea temporal... Me refiero a que si lo hubiera sido habría tenido que viajar alguien para taparle la boca a Kronbus, hablando simbólicamente...

Johnakan Ur-el: Así es.

Interlocutor: Aclarado, entonces, el punto... Pasando a otro tema, ¿De todos los planos vibratorios, hasta el más elevado, hay alguno desde donde se pueda ver o percibir el futuro como lo ve o percibe el Absoluto? Lo pregunto para saber si todos los habitantes de los planos vibratorios, aún los más elevados, están viviendo en un presente como nosotros...

Johnakan Ur-el: Entiendo que todos tienen limitaciones. Yo también tengo mis dudas, porque en mis limitaciones —que también las tengo—, siendo un espíritu que estoy por debajo de las Energías divinas, yo dudo con respecto a los elohim, si ellos podrían visualizar el futuro. Y la duda surge por todos los pesares que tuvo que pasar Jehová, que ha sido invadido por su ego. Quizás si él hubiera sabido el futuro, en el nivel 8 lo hubiera evitado no ofreciéndose siquiera para esa misión...

Interlocutor: Hay ahora una pregunta que quiero hacer sobre algo que intriga sobremanera... Yo estoy aquí "abajo", en el plano físico 1, y no tengo conciencia de que también soy mi Thetán o Yo Superior. Cuando converso con mi Thetán, para mí es como si fuera otro y no yo mismo. ¿Por qué puede ser tal cosa?

Johnakan Ur-el: Porque no estás preparado... Este receptáculo, por ejemplo, tiene perfecta conciencia de que es Johnakan Ur-el.

Interlocutor: No tengo ninguna duda de que es así..., pero mi pregunta apunta a otro lado. Tú, Johnakan, sabes que existe un Johnakan de mañana, que también es un presente... ¿La relación es esa? O sea, de la misma forma que yo no tengo conciencia de que soy mi Thetán, tú tampoco tienes conciencia de que también eres un Johnakan de mañana... ¿Está clara la pregunta?

Johnakan Ur-el: Sí, pero la pregunta es incorrecta. Yo tengo conciencia de que hay un Johnakan de mañana y un Johnakan dentro de 10 años y dentro de 300 años.

Interlocutor: ¡Pero ese mañana ya existe y ya hay un Johnakan del futuro que también es un presente! ¿Cómo es que nosotros no tenemos conciencia de ese futuro que ya es?

Johnakan Ur-el: Hay una conciencia, hay una imaginación de conciencia. La parte encarnada mía, Jorge, no tiene conciencia de un Jorge dentro de 100 años porque, por lógica, se supone que dentro de 100 años no va a estar la parte física Jorge. Sí, Johnakan tiene la conciencia de que va a haber un Johnakan dentro de 100 años, porque el espíritu es inmortal.

Interlocutor: Claro, pero Kronbus puede estar en el año 2555 conmigo mismo encarnado en esa época...

Johnakan Ur-el: Correcto.

Interlocutor: ¿Y cómo yo, que soy también ese Thetán encarnado en el año 2555, no tengo conciencia de ese Thetán que soy yo mismo? ¿Cuál es la razón? ¿Hay alguien que pueda tener esa conciencia?

Johnakan Ur-el:  Vamos a suponer, como dio a entender Kronbus, que tú podrías ser él. Él lo debe estar sabiendo, porque a lo mejor su Thetán le dijo que él —Thetán— es el Thetán tuyo del año 2555 y que él —Kronbus— está hablando con él mismo de 1998. Pero tú no lo sabes.

Interlocutor: No entiendo...

Johnakan Ur-el: Claro... Si tú le tomaras prestado el aparato "traslator" a Kronbus para poder viajar al pasado, cambiaras de vestimenta y pudieras contactarte con Nerón, tú sabrías quien es él, y él no quien eres tú.

Interlocutor: Ahora entiendo. Estaba clarito...

Johnakan Ur-el: Entonces estarías actuando con ventaja porque verías el futuro, pero no porque seas ni mejor ni peor...

Interlocutor: De acuerdo, pero mi pregunta clave es: ¿Cómo es posible que exista un Thetán mío del año 2555 —no hablemos de la parte encarnada sino directamente de mi Thetán— y que nosotros acá lo tengamos que ver como una cosa imaginativa nada más, pero sin embargo existente.

Johnakan Ur-el: Lo vemos como una cosa imaginativa porque no llegamos a ese día...

Interlocutor: ¡Pero mi Thetán —yo mismo, obviamente desencarnado— existe en el año 2555!

Johnakan Ur-el: Claro que existe.

Interlocutor: ¿Y cuál es la conciencia mía cómo Thetán en el año 2555?

Johnakan Ur-el: Hay unas pequeñuelas que van a viajar dentro de un mes a una región de Argentina que se llama Bariloche... Ese viaje, dentro de un mes, es presente. Para las pequeñuelas no pasó, están organizando, juntando plata para pagar el viaje, no saben en qué hotel se van a hospedar...

Interlocutor: Si ha venido un Kronbus del futuro, donde ya existe un Thetán mío del año 2555 y nosotros no tenemos conciencia de ese futuro,  ¿quién, entonces, es el que tiene conciencia?

Johnakan Ur-el:  En ese futuro tiene conciencia solamente el Thetán del año 2555 y nadie más.

Interlocutor: ¡Pero no soy yo!

Johnakan Ur-el: No, no eres tú. Es ese "tú" del año 2555. Tienen conciencia todos los "tú" de los años posteriores... De años posteriores, no de los años anteriores, porque no han pasado por eso.

Recuérdate esto. Tú tienes conciencia de todo lo que viviste ayer, antes de ayer, etc. Pero el tú de la semana pasada presentía que hoy podría haber una sesión, pero podría haberse modificado por lluvia, o por muchas otras circunstancias, como ya sucedió otras veces.

Interlocutor: Lo curioso es que ese "yo" de hace una semana no tuviera la conciencia que tengo ahora que esto ya existía hace una semana.

Johnakan Ur-el:  Claro. Pero mi receptáculo sí tenía esa conciencia de que sabía que iba a existir. Y si no hubiera habido esta reunión, por alguna lluvia o por lo que fuere, sabía que no existiría ésta pero que existiría la que viniere, salvo que cayera un asteroide y destruyera la ciudad.

Interlocutor: Dejemos pendiente esto y vamos a algo que se relaciona. Me es a mí muy difícil —no a ti con tu receptáculo— por qué yo estoy aquí, en el plano físico y, lleno de tribulaciones, y mi Thetán pasándola bien en el plano 4... ¿Cómo se comprende que yo esté dividido, por expresarlo de alguna manera?

Johnakan Ur-el: Eso es egoísmo. Primero, no sabes si tu Thetán la está pasando bien, porque a medida que tu Thetán está creciendo espiritualmente, él está absorbiendo, viviendo, compartiendo el sufrimiento de los otros. Y quizás, mientras tú estás lo más tranquilo hablando conmigo, él en este momento está sufriendo horrores porque está viendo espíritus que tienen un ego tremendo y se están desintegrando y batallando entre ellos y están bajando a la Octava Esfera, y él está sufriendo enormemente al ver que no hacen caso de sus consejos y trata de ayudarlos pero no puede, porque escapan y se desvanecen... Y además, tú elegiste venir aquí...

Interlocutor: Creo que pregunté mal... Quise decir que no tengo conciencia, salvo como idea posible, de que yo y mi Thetán somos uno, que somos lo mismo. Y me pregunto la razón.

Johnakan Ur-el: Porque estás encarnado y estás limitado a tu 10 %. Y como tienes un poco de ego, estás limitado a ese 10 % y por eso no te pudiste comunicar con tu Yo Superior, ese Yo Superior que es el 90 % tuyo que está desencarnado.

Muchas veces, estando mi receptáculo despierto, lo he orientado espiritualmente y le modifiqué parte de su ego, pero entiéndeme, no se lo modifiqué suprimiéndolo, sino que es como que volqué mi idea en su conciencia y él, inconsciente o conscientemente, dio paso a la integración.

O sea que hice Psicointegración con mi parte encarnada. Él sí tiene conciencia. Si tú no tienes conciencia de tu Thetán, es un problema tuyo, que es porque aún tienes el ego bastante desarrollado.

Interlocutor: Pero todo este tema del futuro y de los viajeros en el tiempo, pienso que no debe ser una cosa fácil de comprender...

Johnakan Ur-el: Es excelentemente fácil de comprender y te cuesta entender porque piensas que, como dijiste al comienzo de la charla, es un libre albedrío ficticio porque si la obra ya fue escrita no puede modificarse... ¿sí?

Interlocutor: Sí.

Johnakan Ur-el: Después lo razonaste —a medias— repitiendo que había miles de obras para escribir y que la raza eligió una obra, como podría haber elegido otra obra y que como yo te corregí —en el sentido de que no hay miles de obras sino que hay infinitas cantidad de obras— y elegimos una obra, pero una vez que la elegimos, no la podemos modificar. Pero no por una cuestión de libre albedrío... Es como si yo en este momento te digo: ¿qué quieres, una galleta o una gelatina. Tu eliges la gelatina porque quieres algo frío porque hace calor. Al rato, me dices: "En realidad yo hubiera preferido la galleta. Espera, tú elegiste la gelatina; la galleta me la diste a comer a mí y yo, como la parte encarnada Jorge, me comí la galleta. En ese momento, montas en cólera, no conmigo ni contigo sino con el destino y dices: "Caramba, hubiera elegido la galleta, pero yo ya me comí la gelatina. ¿Cómo puedo modificar eso?

Eso no es que te hayan cortado el libre albedrío, sino que elegiste la gelatina y convidaste a la persona que está contigo con la galleta. La persona que está conmigo se comió la galleta. Tú te comiste la gelatina. Elegiste eso. Si después te arrepientes, como un chico, y dices "no, quiero la galletita", ya está, ya pasó.

Interlocutor: Lo que se me dificulta es comprender cómo yo existo y hay al mismo tiempo un "yo" del futuro del que no tengo conciencia...

Johnakan Ur-el: No hay un "tú" del futuro, hay un "tú" del presente. Ese "tu" del futuro no nació aún. Aclaremos: no nació no, porque ese "tú" está, el espíritu es inmortal. Al decir no nació me refiero a que si el día de mañana vas a encarnar nuevamente, todavía no naciste o sea que estás en el presente. Ese "tú" del futuro no existe para nosotros. Repito: No existe para nosotros, y recalco "para nosotros".

Interlocutor: ¡Ah, para nosotros!

Johnakan Ur-el: Claro...

Interlocutor: ¡Pero existe! No hablemos de mi Thetán actual, hablemos de la encarnación de mi Thetán del año 2555.

Johnakan Ur-el: Sí, pero como hipótesis, porque para nosotros no existe, no lo estamos viviendo. Nosotros no existimos para Napoleón. No existimos para Pasteur...

Interlocutor: Vamos a suponer que Kronbus sea mi Thetán encarnado en el año 2555, y que se ha contactado conmigo en este presente. De hecho lo hizo en la sesión pasada...  Es una paradoja que yo esté conversando con mi Thetán encarnado del año 2555, viajero del tiempo y presente en este ahora, que tiene conciencia de sí mismo pero del año 2555... Es decir que él la tenga para atrás, hacia el pasado, esa conciencia y yo para el otro lado, hacia el futuro, no la tenga...

Johnakan Ur-el: Pero no modifica en nada... ¿Sabes qué modificaría tu futuro? Pues si tú del presente te comunicaras con tú del 2010, es decir, 12 años en el futuro... Esto modificaría tu futuro, porque entonces tú pensarías, después que esa comunicación terminó: ¡Ah, entonces quiere decir que yo voy a estar vivo dentro de 12 años, entonces no me cuido. ¿Para qué me voy a cuidar? ¡Fumo, tomo, me dedico al alcohol, me dedico al placer, si total no me va a pasar nada! ¡No miro al cruzar la calle, para qué, si yo sé que en el 2010 voy a estar vivo! Y entonces un camión con acoplado te pasa por encima y te mata y desencarnas. Entonces, tu espíritu 100 %, es decir tú 10 % más tu Thetán, 90 %, se queja, se contacta con el Johnakan local y le dice: "Johnakan, aclárame esto: yo me comuniqué con mi Thetán del 2010... ¿cómo es que al día siguiente de esa sesión morí aplastado por las ruedas de un camión con acoplado? Y Johnakan del día siguiente te va a contestar: "Porque tú modificaste tu futuro!". Y si en este momento hablas con alguien del 2010, no va a haber ningún tú en esta época, porque tu modificaste tu futuro...

Y lo mismo sucedería si a tú del 2010 le prestan la máquina del tiempo y puede viajar al presente. Entonces tú dirías, viéndote a ti mismo como viniendo del futuro y por lo tanto también existiendo en el futuro: ¿Para qué me voy a cuidar si yo, haga lo que hiciera, voy a estar vivo dentro de 12 años?

Interlocutor: Ahora voy entendiendo un poco más.

Johnakan Ur-el: En cambio, hablando con ese tú del 2555, no sabes lo que va a pasar contigo dentro de tres días con esta parte encarnada, porque el problema aquí es la parte encarnada, porque los seres humanos tienen tanto apego que lo único que les interesa es saber cuánto van a vivir, cuándo van a morir, que a mí no me lo digan, que a mí sí...

En cambio, al espíritu no le preocupa, porque como el espíritu es inmortal, si yo en este momento me entero que dentro de mil años está Johnakan, ¿qué voy a responder? ¡Pues ya lo sé!

En cambio, a mi parte encarnada no le interesa cuando va a desencarnar para no programarse. Le interesa vivir el día tal como es para no programarse y no porque a mi parte encarnada le tenga miedo a la muerte, porque ya lo asumió, porque no tiene tanto apego a lo mejor como tu persona. Simplemente quiere vivir para transmitir las enseñanzas que yo le estoy enviando.

Interlocutor: Entiendo... ¿La visita de Kronbus, telepáticamente...?

Johnakan Ur-el: No nos afecta en la parte encarnada...

Interlocutor: Está bien..., pero ¿la visita de Kronbus es inmodificable para el futuro, ya está trazada?

Johnakan Ur-el: Sí, ya está trazada.

Interlocutor: ¿Es decir que hay cosas que ya están trazadas y hay cosas que son modificables?

Johnakan Ur-el: Está trazada desde el momento en que utilizó su libre albedrío y decidió venir y vino y habló con nosotros.

 

 

EL CASO DE ANDREW CARLSSIN

 

Viajeros del tiempo IV.

Estimado profesor Velmont: Me dirijo a usted para preguntarle si Andrew Carlssin es un viajero del tiempo. Lo digo porque en Nueva York, investigadores federales arrestaron a un enigmático personaje de Wall Street acusándolo del uso de información privilegiada (Insider-trading). El detenido aseguró ser un viajero del tiempo del año 2256. Le transcribo la traducción del inglés de lo que dijo un diario sobre esta persona y que fue publicado en Yahoo el 19 de marzo 2003, en un artículo firmado por Chad Kultgen:

 

Fuentes de la Comisión de Seguridad del Intercambio de Valores confirmaron que un hombre de 44 años, Andrew Carlssin,  ofreció una extraña explicación para su increíble éxito en la Bolsa después de ser arrestado el 28 de Enero: "No nos podemos creer la historia de este tipo, o es un lunático o un mentiroso patológico. Pero el hecho es que, con una inversión inicial de tan sólo 800 dólares, al cabo de 2 semanas tenía una cartera de valores estimada en 350 millones de dólares. Cada inversión que hizo sufrió una inesperada e inexplicable subida de valor, lo cual no puede ser simple cuestión de suerte. La única manera de conseguir estos logros es a través de información privilegiada ilegal. Se va a sentar en la celda de la cárcel de Rikers Island hasta que nos confiese sus fuentes."

Los desastres bursátiles del año pasado dejaron a la mayoría de los inversores desesperados. Así que cuando Carlssin consiguió que todas y cada una de las 126 operaciones de alto riesgo que realizó terminaran en un completo éxito de ganancias, atrajo sobre sí todas las sospechas  de los inspectores de Wall Street.

"Si la acción de una empresa sube como la espuma debido a una fusión o a un importantísimo avance tecnológico, esta información, que se supone que debe ser secreta, Mr. Carlssin de alguna manera la sabía con antelación", dijo una fuente cercana a la investigación.

Cuando los investigadores interrogaron a Carlssin, obtuvieron más de lo que se imaginaban: cuatro horas de una sorprendente confesión que rompió todos los esquemas.

Carlssin declaró que había viajado al pasado desde más de 200 años en el futuro, cuando es de conocimiento general que en nuestra era se produjo uno de los mayores vaivenes bursátiles de la historia. Por lo que cualquiera armado con el suficiente conocimiento de los valores que subirían como la espuma haría una fortuna.

"Simplemente era demasiado tentador para resistirse", alegó Carlssin. "Planeé hacerlo de modo que pareciera natural, ya sabes, perder un poco aquí y allá de manera que no pareciera demasiado perfecto. Pero me detuvieron  en el momento".

En una apuesta por su clemencia, Carlssin se ofreció a difundir "hechos históricos", como la localización de  Osama Bin Laden y una cura para el SIDA.

Todo lo que pedía era que se le permitiera volver al futuro en su "máquina del tiempo".

De cualquier manera, rechaza revelar el lugar donde está la máquina o explicar cómo funciona, supuestamente debido a que la tecnología pueda "caer en las manos equivocadas".

Los investigadores están bastante seguros de que las afirmaciones del "viajero del tiempo" son falsas, aunque no dejan de admitir que “nadie puede encontrar ningún documento de Andrew Carlssin anterior a Diciembre del 2002."

 

Bueno, hasta aquí llega el artículo. El tema me tiene sumamente intrigado y le ruego una respuesta urgente. Desde ya agradecido.

Edgard Z.

 

RESPUESTA

Apreciado Edgard: Naturalmente que cuando recibí tu mail lo primero que hice fue reunirme con el profesor Jorge Olguín, director del Grupo Elron, para hacer una sesión de contacto telepático y trasladarle tu pregunta a mi Guía personal Ronald Hubbard. Creo que nada mejor transcribirte la parte de la sesión donde se toca el tema.

 

Bueno, Maestro, hasta aquí llega el artículo…

Ron Hubbard: Sí, te confirmo que es un viajero del tiempo.

Interlocutor: ¿Pero cómo es posible que haya dicho que provenía del año 2256, si los viajes en el tiempo no fueron descubierto sino hasta el 2500? ¿Se tratará de un error tipográfico?

Ron Hubbard: No, no es un error. Esta persona se ha comunicado con viajeros del futuro de su tiempo y… El tema es así: Los viajeros del tiempo no siempre son seres de Luz. Nadie dijo algo así. Hay químicos, físicos, cuyo Thetán se encuentra en los planos del Error 2 y 3… No son perfectos. Hay una especie de orden implícita que dice que los viajeros del tiempo no deben contactarse con su pasado, no deben interactuar, salvo para corregir errores a fin de evitar que haya universos alternos tan dispares.

Digamos que los viajeros del tiempo son, y creo que la expresión es bastante ilustrativa, como “moderadores” de la historia, evitando que pasen demasiadas cosas fuera del trazado normal. Pero siempre hacen caso omiso de estas reglas, como hizo Dominic Litio con Nostradamus.

Bueno, con Edward Carlssin también se ha comunicado un viajero del tiempo del año 2500, precisamente en el año 2256, y como Edward era un estudiante de las leyes cuánticas y cuestiones afines –estamos hablando de un futuro de ustedes–, se hicieron muy amigos y en un momento dado, en un descuido del viajero del tiempo del año 2500, viajó a la última etapa del Siglo XX, que tanto le encantaba estudiar.

Interlocutor: ¿Entonces este caso no es reciente?

Ron Hubbard: No, reciente no. Viajó a 1999.

Interlocutor: ¿Está detenido en estos momentos?

Ron Hubbard: Digamos que está demorado en una prisión federal.

Interlocutor: ¿Cómo sabe usted todas estas cosas, Maestro?

Ron Hubbard: Obviamente porque me estoy comunicando con su Thetán, que en este momento está a mi lado asesorándome. De lo contrario no tendría forma de saberlo.

Interlocutor: ¿Y por qué no lo abducen desde el futuro, como hicieron con David Lang?

Ron Hubbard: Lo que se está buscando en este asunto es que la civilización del Siglo XXI, en el que estamos, lo tome por una persona alienada. No sería prudente que de pronto desapareciera del lugar en que lo tienen encerrado, porque comenzarían las especulaciones y podrían desatarse hechos que alteraran la historia ya trazada, que es precisamente lo que se busca evitar con los viajeros del tiempo. Ya se verá en que forma se soluciona este asunto.

Interlocutor: Me quedo pensando en lo que ganó Carlssin, que en realidad fue una verdadera fortuna…

Ron Hubbard: Así es, y esta conducta revela lo básico que es esta persona, porque un viajero que regresa al pasado podría hacer muchas más cosas que ganar fortunas. Podría ayudar a la humanidad, entre otras cosas.

Interlocutor: Ahora bien, por lo que usted me explica, Carlssin no era un verdadero viajero del tiempo…

Ron Hubbard: Literalmente sí, porque viajó en el tiempo. Pero entiendo lo que quieres decir y la respuesta es que no, porque no era una persona preparada para los viajes en el tiempo…

Interlocutor: Se podría decir que es un “oportunista”.

Ron Hubbard: El término es válido.

Interlocutor: Concretamente, Carlssin le robó el aparato para viajar en el tiempo a su amigo y ahora ese aparato está escondido en algún lugar de esta época. ¿Es así en síntesis?

Ron Hubbard: Sí, es así.

Interlocutor: ¿Es muy grande el aparato de traslación en el tiempo?

Ron Hubbard: No, no es muy grande. Por lo que me dice el Thetán de Carlssin se trata de algo parecido a una burbuja de energía que contiene un asiento con diversos mecanismos. Es un aparato distinto a los otros, ya que hay varios modelos.

Interlocutor: Lo que usted dice concuerda con lo que había aclarado Kronbus, en el sentido de que los viajes en el tiempo no fueron descubiertos en la Tierra sino hasta el año 2500… En el año 2256, de donde provino Carlssin, ¿ni siquiera un atisbo de una máquina del tiempo hubo?

Ron Hubbard: No, para nada. El viajero del tiempo vino del futuro de Carlssin… Aquí me está transmitiendo el Thetán de esta persona que si lo revisaran a su parte encarnada, con uno de esos equipos que utilizan en los aeropuertos para detectar metales, descubrirían un pequeño aparato implantado dentro de su cuerpo donde puede manejar el cronomóvil.

Interlocutor: A ver si entendí bien: ¿Carlssin tiene implantado en su cuerpo algo así como un microchip que le permite manejar la máquina del tiempo, que usted llama “cronomóvil”.

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: ¿Y quién se lo implantó?

Ron Hubbard: Él mismo. Es algo similar a como cuando cierran los paquetes con ganchos y éstos quedan incrustados con un simple clic. Con solo pasar los dedos sobre él puede hacer visible o invisible a la máquina del tiempo.

Interlocutor: ¡Ah, ya entendí!... ¿Se puede decir que el Thetán de Carlssin debe estar bastante molesto con lo que hizo su parte encarnada, que lo trajo a la rastra a nuestra época, para decirlo de una manera clara?

Ron Hubbard: ¡Por supuesto que sí! ¿Qué esperabas?

Interlocutor: Bueno, antes de concluir el tema de los viajeros del tiempo quiero preguntarle algo sobre lo cual estoy bastante confuso. Yo le pregunté a usted, y después también a Kronbus, por Nostradamus, y ambos me dijeron que era un viajero del tiempo. Pero después resultó que no era un viajero del tiempo porque el viajero del tiempo había sido otro, Dominic Litio. ¿Cómo es posible este error? Recuerde que lo averiguamos de casualidad porque una persona nos mandó un mail pidiéndonos explicaciones, ya que Michael de Nostradamus estaba, en su época, perfectamente registrado en cuanto a su nacimiento, su casamiento e incluso su descendencia.

Ron Hubbard: Nostradamus fue un viajero del tiempo. Lo sostengo.

Interlocutor: No entiendo… ¿El viajero del tiempo no era Dominic Litio?

Ron Hubbard: Dime una cosa: ¿Carlssin no viajó acaso en el tiempo?

Interlocutor: Sí, obviamente.

Ron Hubbard: Bueno, entonces es un viajero del tiempo. La diferencia entre este viajero del tiempo y Kronbus es que Kronbus es un viajero del tiempo oficial. Y en cambio la persona que está ahora demorada es un viajero extraoficial.

Interlocutor: ¿Lo que usted me quiere decir es que Nostradamus era también un viajero del tiempo pero extraoficial?

Ron Hubbard: ¡Claro, has captado la idea perfectamente! Nostradamus se contactó con Dominic Litio, que era un viajero del tiempo oficial, que le ha dicho muchas cosas del futuro. Pero a su vez lo convenció para moverse en el tiempo y ha visitado otras épocas. Nostradamus es una persona de su época, no vino del futuro.

Interlocutor: ¿Nostradamus viajó en el tiempo junto con Dominic Litio?

Ron Hubbard: No, viajó solo, con el aparato que le prestó el verdadero viajero del tiempo.

Interlocutor: Ahora entendí perfectamente. El conocimiento del futuro, de su futuro, no provino de él, sino de Dominic Litio.

Ron Hubbard: Así es, provino del viajero original. Ésta es la palabra correcta.

Interlocutor: Pero sigue en pie mi pregunta sobre cuál pudo ser la razón de que todas estas cosas no fueran aclarada desde un principio…

Ron Hubbard: Simplemente se debió a razones circunstanciales de las sesiones. No te olvides que el tiempo del que ustedes pueden disponer, especialmente este receptáculo, es exigua y se pasó quizás a otro tema sin agotar primero éste.

Interlocutor: ¿Usted sabía todo esto?

Ron Hubbard: Por supuesto que sí. Entonces, para que te quede claro, el viajero del tiempo original es el de la época en que se descubrió la forma del viajar en el tiempo hacia delante. Reitero hacia adelante. Si en el día del mañana aparece frente a ti un viajero del tiempo y te invita a que viajes al Buenos Aires de principio de siglo y lo haces, tú serás también un viajero del tiempo, aunque no serás un viajero del tiempo original.

Interlocutor: El tema quedó totalmente clarado. Muchas gracias, Maestro.

 

Lo que acabas de leer es la trascripción literal de la sesión, en su parte correspondiente. Espero que tus tudas hayan quedado satisfechas como han quedado las mías. Bienvenido al Club. Un fuerte abrazo.

Horacio Velmont.

 

 

EL CASO DE RUDOLPH FENZ

 

Viajeros del tiempo V.

Estimado profesor Velmont: Quisiera que preguntara a los Maestros de Luz sobre el caso de Rudolf Fenz. Los datos que he podido recoger en la Red son los siguientes:

En Nueva York, en el año 1950, en la época de verano, apareció de pronto, como salida de la nada, en la concurrida y ruidosa Quinta Avenida, una persona de unos treinta años con el rostro demudado. Comenzó a vagar entre la gente completamente desconcertado, mirando de un lado a otro y sorprendiéndose por las cosas que veía. Su ropa no era de la época sino de casi un siglo atrás. Vestía una gran levita negra, un traje estrecho, un sombrero a juego, y calzaba unos grandes negros de hebilla. Su desconcierto no duró mucho, ya que cuando se disponía a cruzar la calle (a apenas unos cien metros de Times Square), no se percató de que el semáforo estaba en rojo, y un automóvil lo atropelló. Muchas fueron las personas que fueron a socorrerlo, pero no había nada que hacer, aquella persona yacía muerta en la fría carretera.

   Cuando la policía hizo acto presencia en la escena de tal brutal accidente, no esperaban que tendrían frente a ellos un enigma que les quitaría el sueño. A simple vista se dieron cuenta de las ropas tan inusuales que vestía aquel hombre, y que pese a que sus ropas eran de otra época estaban impecablemente cuidadas y en un estado de conservación perfecto. Aparte de lo inusual de sus ropas, también el grosor de la tela de las mismas llamó su atención, ya que era verano y hacía calor. Su asombro aumentó tan pronto como le registraron. En sus bolsillos encontraron diversos objetos que poco tenían que ver con una persona del año 1950. Esto es lo que encontró la policía en los bolsillos de aquel misterioso individuo:

bulletUnas tarjetas a nombre de Rudolf Fenz.
bulletUnos cuantos dólares en billetes, que desde hacía unos años se encontraban fuera de circulación.
bulletUna carta dirigida a Rudolf Fenz, con matasellos de Junio de 1876, en perfecto estado de conservación.
bulletUnos recibos que hacían referencia a una suma entregada por la manutención de unos caballos y un carruaje.

   No es de extrañar que los policías que allí se encontraban se quedasen un tanto asombrados por los efectos personales que portaba esta extraña persona, que según las tarjetas y la carta indicaban, debía llamarse Rudolf Fenz.

   Tras el levantamiento del cadáver, el laborioso trabajo de intentar buscar a los familiares de la víctima se puso en marcha. Y digo laborioso, porque sin lugar a dudas requirió de un gran esfuerzo por parte de los que se encargaron de este trabajo. Consultaron registros municipales, listines telefónicos, expedientes médicos,... y no encontraron rastro alguno de Rudolf Fenz. Era como si no existiera.

Dado el apellido del individuo (Fenz), de raíz claramente germana, decidieron probar en la oficina de inmigración  y el FBI, contactando con las autoridades europeas, buscando alguna pista en la República Federal Alemana, Austria, o incluso Suiza. Todos los intentos tuvieron resultados negativos, que minaron los ánimos por encontrar algo sobre aquel hombre. Cuando todo parecía perdido, encontraron una pista clave. En un listín telefónico de Nueva York, que databa del año 1939, encontraron un nombre que les dio un rayo de esperanza, Rudolf Fenz Jr. ¿Sería familiar de Rudolf Fenz? La única manera para encontrar respuesta a esta pregunta era ir al domicilio que figuraba en aquel listín.

   Las sorpresas no habían hecho más que empezar. Cuando fueron a la casa en la que vivía Rudolf Fenz Jr., conocieron la noticia de que hacía ya unos años que había fallecido. Gracias a las investigaciones realizadas por Hubert V. Rhin, consiguieron dar con la viuda de R.F.Jr.. Cuando el investigador describió a la anciana viuda el aspecto de del víctima del atropello, sorprendentemente la anciana mujer le confesó que era su suegro, padre de su marido. Según relató la anciana al investigador, Rudolf Fenz (el padre de su marido) era una persona afable, inquieta y desprendida, de complexión fuerte, y sano. Solo tenía un vicio, que a pesar de que a su mujer no le gustaba, era el de realizar largos paseos por el campo fumando unos cigarrillos. Una noche, se despidió de su familia y se fue a dar uno de sus paseos, pero esta vez, nunca volvió. 

   Desde luego, el relato era sorprendente, por no catalogarlo como algo de ciencia-ficción. ¿Podría darse el caso de que fuesen los mismos Rudolf Fenz? A los encargados del caso se les ocurrió una idea. Decidieron consultar las listas de desparecidos del año 1876. En una página amarillenta de aquellas listas, encontraron el nombre de Rudolf Fenz. La referencia que se hacía a su persona era la siguiente:

“Rufolf Fenz. Desaparecido en el año 1876 de su hogar. Sus familiares desconocen el paradero de éste”.

   El misterio que rodea a ese último paseo que realizó Rudolf Fenz en el año 1876 es inmenso, ¿es posible que apareciese 74 años después, en mitad de la quinta avenida neoyorquina, sin haber envejecido nada? Referente a este caso existe multitud de informes que llevan a pensar que Rudolf Fenz de alguna manera “dio un salto en el tiempo”. Lo que todavía no se sabe es cómo pudo ocurrir tal cosa. Hay teorías para todos los gustos, desde que pudo haber atravesado alguna puerta dimensional (que lo hubiera llevado al Nueva York de 1950), pasando por la teoría de que fue abducido por extraterrestres.

   La verdad es que éste es un caso entre otros muchos, pero es de los pocos en los que se puede “probar” que la persona aparecida es la persona que desapareció.

  Aclaro, finalmente, que el autor de estos datos se llama Joseba Zubialde y puede consultarse en Internet.

Desde ya, agradecido por su respuesta.

Ernesto J.

 

RESPUESTA

Apreciado Ernesto: Lo hemos preguntado en sesión y la respuesta es sorprendente. Seguidamente te transcribo los diálogos:

 

Interlocutor: Ahora quiero ir al extraño caso de Rudolf Fenz, que dio un salto hacia el futuro de 74 años, y la historia al parecer está bien documentada, desde 1876 hasta 1950, donde apareció en una calle de Nueva York y fue atropellado mortalmente por un vehículo. ¿Cómo puede haber viajado al futuro si, según lo dijo el viajero del tiempo Kronbus, al futuro no se puede viajar, sino solamente al pasado?

Ron Hubbard: La respuesta es muy simple. Ha viajado hacia el futuro con la ayuda de un viajero del tiempo. Te voy a dar un ejemplo. Ustedes no tienen máquinas para viajar al futuro, y por lo tanto no pueden viajar al futuro. Pero si viene un viajero del futuro, se presenta ante ti, y de pronto te sujeta a su campo cuántico, sí que te puede llevar al futuro. Lo que quiso decir Kronbus es que no se puede construir una máquina del tiempo que lleve al futuro. Las máquinas del tiempo solamente se pueden construir para trasladarse al pasado.

Interlocutor: ¿Qué hizo durante esos 74 años Rudolf?

Ron Hubbard: No hubo espacio temporal porque apareció súbitamente 74 años después.

Interlocutor: Creo que el punto está debidamente aclarado…

 

Bueno, hasta aquí llegan los diálogos con Hubbard, breves pero suficientemente precisos  como para disipar el enigma.

Bienvenido al Club. Un fuerte abrazo.

Horacio Velmont.

 

 

LOS CAMBIOS EN LA HISTORIA

 

¿Qué sucede cuando se alteran los hechos ya ocurridos?

Estimado profesor Velmont: En uno de los diálogos que usted tuvo con Johnakan sobre los viajeros del tiempo se habló de que si un viajero del tiempo altera la historia y esta alteración no es corregida, ninguno se entera de que la historia fue alterada. ¿Podría explicarme con más detalles esta cuestión, que de por sí es abstrusa? Gracias.

Ing. Armando G.

 

RESPUESTA

Apreciado ingeniero: La pregunta que me haces ya la hemos hecho al propio Eón, de modo que nada mejor que transcribirte los diálogos, porque yo no podría −obviamente− explicarlo mejor. La sesión fue celebrada el 11 de noviembre de 2003.

 

Interlocutor: ... ¿En nuestro planeta se dio alguna vez que se haya cambiado la historia y nos despertamos con una historia diferente sin saberlo? Por ejemplo, que Kennedy no haya sido asesinado… Esta pregunta tiene relación con los viajeros del tiempo, porque ellos viajan para reparar hechos alterados de la historia. Ya sabemos que no hay necesidad de repararlos, pero, bueno, los viajeros del tiempo parece que creen que sí, que hay que reparar las alteraciones. La pregunta concreta es ¿cómo puede desarreglarse lo que ya aconteció, si lo que ya acontenció es inamovible? ¿Quién desarregla los hechos acontecidos?¿Únicamente los viajeros del tiempo?

Eón: Muchas veces se ha cambiado la historia en este planeta y el planeta ha involucionado.

Interlocutor: La pregunta concreta es cuál fue ese hecho y quién lo modificó.

Eón: El viajero del tiempo que modifica algo, prácticamente crea un universo alterno nuevo y ese universo alterno nuevo puede transformarse en el original.

Interlocutor: ¿Y el universo alterno anterior?

Eón: Simplemente se seca como una raíz que no tiene agua.

Interlocutor: ¿Únicamente los viajeros del tiempo pueden alterar los hechos ya sucedidos?

Eón: Los viajeros del tiempo y también las decisiones.

Interlocutor: ¿Podría darme algún ejemplo concreto?

Eón: Tu conoces la memoria reencarnativa, pero hay otra memoria, que es la llamada memoria temporal.

Interlocutor: ¿Cuál es la memoria temporal?

Eón: Tú habrás escuchado, o lo habrás leído en algún libro de historia, que Carlomagno conquistó muchos territorios. Pues bien, si un viajero del tiempo mata a Carlomagno a los cinco años, esa historia de Carlomagno como conquistador no ha ocurrido. Y lo mismo podría suceder con Alejandro el Grande, si lo matan de joven, en cuyo caso la historia de Alejandro conquistador no ha sucedido… En estos casos, tú no vas a saber nunca ni de uno ni de otro conquistador. Pero tu memoria temporal tiene como una especie de resabio de eso.

Interlocutor: Esto está claro, pero es una historia hipotética… ¿Hay alguna historia real que podamos conocer?

Eón: Una historia real es la de Jesús, que se salvó de la crucifixión.

Interlocutor: ¿Ésa sería la verdadera historia?

Eón: No se puede hablar de la verdadera historia. La verdadera historia es siempre la actual, la que tú estás viviendo. Lo que ocurre es que yo estoy por encima de todas las alternativas.

Interlocutor: ¿Cómo fue entonces esa historia de Jesús en la que no fue crucificado?

Eón: Esa historia continuó en que no hizo ninguna misión en otro planeta, no fue resucitado por extraterrestres, tuvo una vida normal, volvió a buscar a Miriam, la samaritana del Pozo de Jacob, que estaba sola porque una peste había asolado a toda su familia, muriendo también su esposo y sus hijos…Por este motivo ella se fue con él, ya que de lo contrario nunca los hubiera abandonado…

Interlocutor: ¿Estamos hablando de un universo alternativo?

Eón: Así es… Estoy hablando de la samaritana del relato del eloah Arbillac…

Interlocutor: Sí, lo tengo presente.

Eón: Jesús y la samaritana se van a vivir en Cachemira, tienen hijos y él muere en este lugar…

Interlocutor: Hay justamente un libro llamado “Jesús murió en Cachemira”…

Eón: Exacto. Ese libro fue escrito con memoria temporal.

Interlocutor: ¡Notable!

Eón: Pero el libro está incompleto porque no habla de la samaritana, ni del encuentro de Jesús con ella en el Pozo de Jacob ni nada de esas cosas.

Interlocutor: ¿Pero la historia original es la que nosotros conocemos, es decir que Jesús fue crucificado?

Eón: Correcto.

Interlocutor: ¿Pero quién modificó esa historia en la que Jesús muere en Cachemira como para que Jesús terminara finalmente crucificado?¿Acaso viajeros del tiempo?

Eón: Fueron decisiones. Ya señalé que no en todos los casos son los viajeros del tiempo los que modifican la historia.

Interlocutor: ¿Usted está diciendo que fue una decisión de Jesús?

Eón: Así es. Él pensó que podría servir mejor a la humanidad siendo crucificado… Aquí sí que hay una línea muy delgada entre servicio y sacrificio. Porque de alguna manera estamos hablando de sacrificio con dolor y no con gozo. Jesús de alguna manera hubiera querido seguir con sus mensajes, pero eligió ese golpe de efecto, por llamar de alguna manera a su crucifixión, para que el Cristianismo fructificara con más fuerza.

Interlocutor: ¿Sin la crucifixión, Jesús hubiera trascendido igual?

Eón: No, en absoluto. Hubiera sido una historia como tantas otras. A Jesús se lo recuerda precisamente por su martirio. Además, el Catolicismo Apostólico Romano es tan básico que lo que menos le interesa son los mensajes de Jesús y su amor por la humanidad. Solamente se interesa en sus milagros y en esa supuesta resurrección.

Interlocutor: Obviamente a la religión le interesa únicamente lo fenomenológico…

Eón: Exacto.

Interlocutor: ¿Ese universo alternativo donde Jesús murió en Cachemira se secó?

Eón: Así es. Los mundos alternos no persisten. Los que persisten son los universos paralelos.

Interlocutor: ¿Hay algún otro caso en que la historia se haya modificado?

Eón: Hay muchísimos universos alternos que se han secado. En esos universos alternos el Che Guevara seguía vivo, a Kennedy no lo mataban porque le había advertido y en su lugar había puesto a un doble, el que es asesinado, Marilyn Monroe no muere, hay una Tercera Guerra Mundial en 1989…Incluso hay un universo alternativo que se secó donde mi receptáculo no se encontraba contigo, porque ese día tenía una consulta y no fue a la reunión que tú habías preparado y después no te ubicó nunca más…

Interlocutor: ¡Qué interesante!

Eón: Y el Grupo Elron tampoco existió y por lo tanto nunca hubiera salido a la luz nada, porque tú has sido parte activa de todos los mensajes que Johnakan ha dado a través de su canalización telepática.

Digamos como que tú… El decodificador de este receptáculo tiene en estos momentos dificultades para traducir mi “superconcepto”, por así llamarlo… Es como que has hecho hincapié en hacer crecer la mediumnidad de mi receptáculo, lo has incentivado, o tal vez su espíritu de competencia −que es una cosa buena cuando es sana−, al ver que había otro médium que decía un montón de groserías, inconscientemente pensó, me refiero al 10 %,  “¿y por qué no?” y se lanzó de lleno…

Es decir que hubo una serie de factores que incidieron para que mi receptáculo hiciera de médium, sea el haberse contactado contigo, sea que luego el 90 % vio que su 10 % estaba preparado y entonces le dictó los Aforismos, que los hizo en una semana y ya superan los trescientos… Todas estas cosas contribuyeron a que luego comenzara el camino de la mediumnidad con los mensajes.

Interlocutor: Esto quedó totalmente aclarado… Voy a aprovechar los minutos de sesión que quedan para hacer otras preguntas… ¿Cuál es la razón de que un viajero del tiempo pueda viajar tanto hacia el pasado como hacia el futuro? ¿Es acaso porque la Creación es en sí un presente, independientemente del punto de vista del Absoluto?

Eón: La Creación es un presente solamente para mí…

Interlocutor: ¿Entonces el viajero del tiempo está en ese presente del Absoluto?

Eón: No, no es así. El tiempo forma parte de las dimensiones. Cuando nosotros hablamos de que las dimensiones son físicas, no hablamos de las dimensiones de los Comics, que muchos delirantes confunden con los planos espirituales. Cuando hablamos del tiempo hablamos de una dimensión, y así como tú puedes recorrer las tres dimensiones espaciales, ¿por qué no vas a poder recorrer la dimensión espacio-temporal?

Interlocutor: Voy entendiendo…

Eón: El tiempo es una dimensión más y las dimensiones pueden ser recorridas. Dimensión implica tamaño, dimensión implica longitud. El tiempo no deja de ser una longitud y puede ser recorrida perfectamente, dependiendo, claro está, de encontrar las coordenadas adecuadas.

Interlocutor: El punto está aclarado… Ahora bien, el viajero del tiempo viaja al pasado para reparar los sucesos que se han alterado. Ya sabemos que no es necesario reparar nada en el plano físico, pero los viajeros del tiempo creen que sí… ¿Y para qué viajan hacia el futuro?

Eón: Por curiosidad.

Interlocutor: ¿Curiosidad? ¿Nada más que curiosidad?

Eón: Así es, simplemente por curiosidad, por ejemplo para conocer los adelantos, porque en el futuro no van a reparar nada porque todavía no sucedió… Me refiero que no sucedió para el viajero del tiempo.

Interlocutor: ¿Y ese viajero del tiempo, en ese tiempo futuro, podría intervenir para modificar algo?

Eón: En ese futuro no, pero sí podría modificar el presente para que el futuro cambie. 

Interlocutor: No entiendo…

Eón: Si de repente en ese futuro hay una noticia impresionante, por ejemplo que ha sido derrotada tal enfermedad o que tal país se apoderó del mundo… Hablemos de cuarenta años más… De repente en Medio Oriente encuentran la fórmula para derrotar a Occidente. Entonces, ese viajero del presente viaja al 2043 y cuando vuelve le dice al presidente norteamericano que en el 2028 han descubierto una fórmula para producir, a través de la destilación del petróleo con determinado producto, un arma tan letal como para diezmar a un país entero. Y trae esa información del 2043, respecto del descubrimiento del 2028, al 2003 y esto llega al presidente norteamericano. Si Estados Unidos tomara recaudos, directamente hace una invasión a ese país de Medio Oriente, lo destruye por completo, no importándole el concepto que tengan de él después, y la historia cambia.

O directamente le pide a ese viajero del tiempo que vuelva al futuro, al 2043, para traer la fórmula de cómo destilar ese petróleo para producir un arma letal y la produce en el 2004 ó en el 2005.

Es decir que yendo al futuro se puede cambiar la historia del presente y por lo tanto también de ese futuro.

Interlocutor: ¿Estos ejemplos son hipótesis muy teóricas que en la práctica no ocurren o están ocurriendo en algunos planetas?

Eón: No son hipótesis teóricas solamente, pues hechos similares están ocurriendo en algunos mundos.

Interlocutor: ¿Hay algún planeta avanzado donde todos los habitantes llevan un aparatito “translator”, con el cual quien lo desee puede viajar al pasado o al futuro? Lo pregunto porque, por ejemplo, aquí nosotros tenemos un aparatito celular portátil con el cual nos podemos comunicarnos telefónicamente sin necesidad de ir a nuestros hogares o a una cabina especial.

Eón: Sí, eso sucede en algunos mundos, pero no todos poseen ese aparato, de la misma forma que no todo el mundo posee esos teléfonos portátiles, ya que hay gente de escasos recursos económicos que ni siquiera sabe lo que es.

Interlocutor: Me refería a que si de alguna forma es un aparatito que está a disposición de todos los que puedan acceder a él. ¿Sucede algo así en algún planeta con el “Translator”?

Eón: Sí, así es. Y el que está en condiciones puede acceder a él con toda facilidad y viajar por el tiempo.

Interlocutor: ¿Y esos viajeros no producen algún caos alterando los hechos sucedidos?

Eón: Hay reglas que tienen que ser respetadas.

Interlocutor: ¿Y cómo hacen para que esas reglas se respeten?

Eón: Existen lo que ustedes llamarían “policías del tiempo” que vigilan para que esas reglas no sean violadas.

Interlocutor: Era casi obvio suponer algo así… ¿Vienen naves espaciales del futuro? Me refiero a los llamados Ovnis.

Eón: Sí, por supuesto.

Interlocutor: ¿Estamos hablando de que vienen Ovnis del futuro con turistas o solamente con tripulantes?

Eón: Con turistas… ¿Por qué no iba a haber algo así?

Interlocutor: ¿Tanto hacia el pasado como hacia el futuro?

Eón: Así es.

Interlocutor: Confieso que estoy completamente asombrado…

Eón: Incluso podrías viajar con una filmadora hasta el Jurásico y filmar a los dinosaurios en vivo.

Interlocutor: Realmente nunca pensé que algo así podría ser posible… Aunque pienso que sería más interesante ir hacia el futuro… En definitiva, ¿en algunos planetas hacen viajes turísticos hacia el pasado o hacia el futuro como nosotros podemos hacer turismo a las Cataratas del Iguazú?

Eón: Así es, pero ten en cuenta que estos adelantos tecnológicos no significan necesariamente que también estén avanzados espiritualmente.

Interlocutor: Eso lo doy por descontado.

Eón: Es como aquellos millonarios que están en su yate sin hacer nada, disfrutando del sol y sin ayudar a nadie.

Interlocutor: ¿Tengo diez minutos más de sesión?

Eón: Mi receptáculo está muy agotado porque la mía es demasiada energía para su decodificador.

Interlocutor: Quiero preguntar algo sobre mi encarnación como Nerón… Existió un universo alternativo donde Nerón no incendió Roma, ni asesinó a su madre ni tampoco a Popea?

Eón: Así es.

Interlocutor: ¿Cómo percibe usted, como Absoluto, para quien todo es un presente, a todos los Horacio Velmont de todos los instantes de este Big Bang? Me refiero a si los percibe en forma individual según cada instante o en una totalidad.

Eón: Los percibo de las dos maneras, en forma individual y como un continuum. Es algo similar a esos espejos de los parques de diversiones donde la imagen de la persona se ve reflejada repetidamente.

Interlocutor: Ya se habló de que existen 22 universos paralelos como un factor de equilibrio de la Creación. ¿Es también un factor de equilibrio el que tenga que haber en cada uno de los 22 universos paralelos la misma cantidad de elohim, de Energías Divinas, de ángeles, de espíritus, de elementales, etc.?

Eón: Así es. De la misma forma que por la gravedad los planetas son casi esféricos.

Interlocutor: En una sesión yo le pregunté si Kronbus me había visitado como una curiosidad de su parte y la respuesta fue que sí, aunque no se dio a conocer. Pero la pregunta que me hago es cómo supo Kronbus encarnado, no teniendo memoria reencarnativa, quién era su encarnación anterior.

Eón: La respuesta es muy fácil. Se comunicó telepáticamente con su Yo Superior, ya que su comunicación con su 90 % es fluida, y éste se lo dijo.

Interlocutor: El punto está aclarado. En realidad pensé que había algo más complicado de por medio, quizás algún tipo de tecnología… ¿El Absoluto se ocupa de cosas menores, por así decirlo? Hoy, por ejemplo, iba a suspender la sesión porque llovía torrencialmente, pero de pronto el tiempo mejoró y hasta salió el sol…  ¿Fue simple casualidad?

Eón: No, no fue casualidad. Fue programado por mí porque era sumamente importante que este mensaje lo tuvieran hoy mismo, especialmente en lo que respecta a los distintos tipos de espíritus conceptuales, superiores o inferiores. Utilizo las palabras superiores o inferiores solamente en cuanto a comprensión, es decir, sin ninguna connotación valorativa. 

Interlocutor: Está claro… Le comento que el viernes me sucedió algo bastante extraño. Trataba de remontarle un barrilete a mi nieto y no había forma de hacerlo porque el viento hacía como remolinos. Entonces le pedí al Absoluto que me mandara un viento propicio para remontarlo, sintiéndome bastante… ¿cómo diría? entre tonto y avergonzando, pero el asunto es que empezó a soplar un viento hermoso y hasta pude utilizar todo el piolín que tenía enrollado, más de doscientos metros, obviamente ante la alegría de mi nieto. Naturalmente que me quedó la espina de saber si fue casualidad o estuvo presente la mano de Eón…

Eón: Son pequeñas intervenciones que hago cuando no violo ningún libre albedrío o no afecto ningún karma o ningún servicio…

Interlocutor: ¿Fue usted, entonces?

Eón: Así es. Con las condiciones restrictivas mencionadas tanto puedo intervenir para levantar un viento que haga volar un barrilete como para ocuparme de un mundo completo donde haya un  sismo. Si no pudiera hacerlo implicaría que estoy limitado y yo no tengo límites.

Interlocutor: ¿Se puede decir, entonces, que hay más intervenciones del Absoluto que las que uno podría imaginar?

Eón: Correcto. Pero nunca podría con mi intervención ir en contra del albedrío por mí creado… Haz una pregunta más, porque el decodificador de mi receptáculo está muy cargado…

Interlocutor: Haría dos… La primera es cómo se definiría a sí mismo el Absoluto, más allá de la conocida como “principio y fin de todas las cosas”. Y la segunda es si es posible pasar de un universo paralelo a otro y eso se ha logrado en otros planetas. Y por supuesto qué sucedería si yo paso a un universo paralelo… ¿por ejemplo puedo encontrarme conmigo mismo?

Eón: Respondo esta última pregunta primero. Sí, es posible pasar de un universo paralelo a otro y en otros mundos ya se ha hecho. Si tú pasas a un universo paralelo te podrías encontrar con una persona de tu mismo ADN…

Interlocutor: ¿Pero no podría haber algún problema en ese encuentro?

Eón: No, no habría ningún problema. No es como sucede en las películas de ficción de clase B donde el encuentro consigo mismo produce una especie de explosión temporal.

Interlocutor: ¿Si en un universo paralelo mi espíritu “doble”, para llamarlo de alguna manera, encarnó como mujer incluso podría formar pareja?

Eón: Por supuesto. Nada lo impide.

Interlocutor: ¿En algún planeta se ha dado una situación así?

Eón: No, no se ha dado.

Interlocutor: ¿Pero se han encontrado por lo menos?

Eón: Sí, se han encontrado pero no lo han sabido. A veces no es igual el ADN y no siempre son gemelos.

Interlocutor: Entiendo… ¿La forma de pasar a los universos es con máquinas o simplemente caminando y pasando por los nadis o aberturas dimensionales?

Eón: De las dos maneras.

Interlocutor: ¿Y en cuanto a su autodefinición?

Eón: La dijo Johnakan al comienzo de El Cielo responde I, un espíritu al que respeto tanto, pero tanto, y que está más elevado que sus propios Maestros por su creación, obviamente sin desmerecer a nadie: “Al principio era la Nada y el Todo”.

Interlocutor: ¿Ésta es, entonces, la mejor definición del Absoluto?

Eón: Así es. Estúdiala y comprenderás... Les doy un abrazo enorme…

Interlocutor: Gracias y “hasta pronto”… Vuelvo a bromear…

 

Bueno, hasta aquí llegaron los diálogos, que he transcripto en su parte pertinente. La sesión completa se encuentra agregada al libro El Cielo responde II, que está a tu disposición, siempre gratuitamente.

Bienvenido al Club. Un fuerte abrazo.

Horacio Velmont.

 

 

EL CASO DE ADOLF HITLER

 

Ratificando el refrán que dice que la verdad es muchas veces más extraña que la ficción, los viajes en el tiempo también tuvieron influencia en la historia de Hitler.

Se transcribe la parte de la sesión del 9/12/03 que se refiere a la verdad sobre su nacimiento. 

Ron Hubbard: Antes de proseguir voy a relatarte algo que parece más de ciencia ficción que real y sin embargo sucedió

Interlocutor: Lo escucho…

Ron Hubbard: Una viajera del tiempo se trasladó a fines de lo ustedes llaman Siglo XIX…

Interlocutor: ¿Viajera terrestre o extraterrestre?

Ron Hubbard: Viajera terrestre, provenía del 2550 aproximadamente.

Interlocutor: ¿Cuál era la finalidad del viaje?

Ron Hubbard: Quería cambiar la historia eliminando a Hitler bebé.

Interlocutor: Apenas lo puedo creer…

Ron Hubbard: Creélo porque es así. En este momento tengo varios espíritus que me están dictando los hechos históricos tal como sucedieron en la realidad.

Los padres de Hitler tenían lo que ustedes llaman una niñera, que era también ama de llaves, porque la esposa no estaba bien de salud. Esta niñera cuidaba muy celosamente al bebé Hitler.

La viajera del tiempo era una muchacha de unos 28 años, que en su época, es decir en el 2550, era una profesional que trabajaba en los laboratorios del tiempo en varias ramas técnicas, biogenética, criogenética, técnica temporal cuántica, etc.

Esta persona sustrae una de las máquinas del tiempo y antes de viajar al pasado bloquea el sistema para que no puedan rastrear la fecha y el lugar hacia donde se iba a dirigir.  

Luego se traslada a la época en que Adolf Hitler era un bebé y se anota como segunda niñera para trabajar en la casa de los padres y finalmente lo logra. Pero algo peculiar debía tener porque la primera niñera sospechaba de ella.

En un momento dado hay un incendio en la cocina donde estaba casualmente el bebé y la viajera del tiempo lo salva, ganándose de esa forma la confianza del matrimonio Hitler.

Interlocutor: ¿Este hecho también le ganó la confianza de la primera niñera?

Ron Hubbard: No, la primera niñera siguió sospechando y en consecuencia la vigilaba. Pero a pesar de ello, cuando los padres de Hitler fueron a un concierto, la viajera del tiempo, que ya hacía un mes que trabajaba allí como segunda niñera, en un descuido de la primera niñera sustrajo a la criatura y con ella en brazos se dirigió hacia un puente cercano para desde allí tirarla al río y matarla.

Pero la primera niñera percibió la maniobra y la siguió. Cuando estaba por alcanzarla e increparla apareció una patrulla policial y entonces optó por denunciarla por rapto del bebé. La patrulla se dirigió rápidamente al puente, al cual ya había llegado la segunda niñera con el bebé, y la cercó por ambos extremos. La viajera del tiempo, viendo que no tenía salida, se tiró del puente junto con el bebé.

Interlocutor: ¿Se inmola?

Ron Hubbard: Así es. Sacrifica su vida para matar al bebé.

Interlocutor: Obviamente muere la viajera pero el bebé se salva…

Ron Hubbard: No, porque mueren ambos.

Interlocutor: Maestro, ahora sí que no entiendo nada… ¿Cómo que el bebé no se salva?

Ron Hubbard: Reitero lo que dije, el bebé no se salva. Pero la historia no termina aquí. La primera niñera, desesperada porque, además de tener que enfrentarse al matrimonio Hitler con un hecho de esta naturaleza, podía ser echada de su trabajo y quizás acusada de negligencia en el cuidado del bebé, en un rapto de locura va a uno de los barrios bajos y, sin darse a conocer ni mencionar para quien trabajaba, compra a una mendiga su bebé, que era aproximadamente de la misma edad y muy similar al bebé muerto, por unas monedas.

Interlocutor: ¿Lo compra así nomás, como si fuera un kilo de pan?

Ron Hubbard: Sí, porque la mendiga estaba en una pobreza extrema y no podía alimentar al bebé ni tampoco alimentarse ella, de modo que estuvo contenta con sacárselo de encima. La niñera, cuando llega a la casa de los Hitler, asea al bebé y le pone la ropa que usaba la criatura muerta.

Interlocutor: ¿Y los padres no notan la diferencia?

Ron Hubbard: Los padres nunca llegaron a sospechar nada porque el bebé era muy parecido y además muy pequeño como para que se notaran tanto las diferencias. Además fueron influenciados por los espíritus del Error.

Interlocutor: Bien dicen que la realidad es muchas veces más extraña que la ficción…

Ron Hubbard: Y ese bebé es quien más tarde fue conocido como Adolf Hitler.

Interlocutor: ¡Increíble!.. ¿Tienen algo que ver en esto los universos alternos?

Ron Hubbard: No, en absoluto, porque la historia no cambió. Si esta viajera del tiempo no hubiera asesinado al bebé de los Hitler, este bebé no iba a ser el delirante que fue Adolf Hitler, porque el que fue Adolf Hitler fue precisamente el hijo de la mendiga.

Interlocutor: Es verdaderamente asombroso…

Ron Hubbard: El matrimonio Hitler era una verdadera maravilla, y nunca podía dar lugar a que su hijo se desviara a tal extremo, pero el hijo de la mendiga traía los genes de la mezcla de un alcohólico con una proxeneta.

Interlocutor: Es decir, en definitiva, que el Hitler que conoce la historia no es en realidad el hijo de ese matrimonio sino el sustituido…

Ron Hubbard: Así es… En conclusión, esta viajera del tiempo, por querer hacer las cosas bien terminó haciendo las cosas mal y favoreció a la historia.

Interlocutor: ¿En qué sentido favoreció a la historia?

Ron Hubbard: En el sentido de que fue su conducta la que precisamente hizo que la historia fuera la que conocemos.

Interlocutor: Ahora entendí. Está todo perfectamente claro, pero sigue pareciéndome una historia sorprendente…

 

 

EL VIAJERO DEL TIEMPO Y LOS HECHOS

FUTUROS YA OCURRIDOS

 

¿Un viajero del tiempo puede modificar un hecho futuro?

Estimado profesor Velmont: He leído Enigmas develados IV y me ha surgido la siguiente pregunta: En un caso hipotético, si podríamos viajar a nuestro futuro y nos viéramos vivos o nos enteramos que hicimos algo perjudicial, sea para nosotros o para el resto, en qué forma afectaría nuestro libre albedrío en el presente? De antemano les agradezco la respuesta.

Alexis M.

 

RESPUESTA

Apreciado Alexis: Un viajero del tiempo que se traslade al futuro y sepa que cometió un hecho perjudicial puede hacer que no suceda. Pero es preferible que te transcriba la sesión del 27/1/04 donde el propio Eón da la respuesta porque la explicación es un poco compleja.

 

Interlocutor: Bien, la primera pregunta es concretamente ésta: si un viajero del tiempo se traslada al futuro y ve que él, en su futuro, mata a alguien, ¿qué sucede con él cuando regresa a su tiempo, es decir, ¿cómo vive sabiendo que en el futuro matará a alguien?

Eón: Voy a hacer que el decodificador de este receptáculo responda como si fuera una persona común. En principio, esa persona se genera un karma, porque desde mi punto de vista mató en un presente continuo.

Voy a redirigir la respuesta con otra pregunta. ¿Qué sucedería si tú vas a otro poblado, matas a alguien y después vuelves a tu pueblo?

Interlocutor: Me genero un karma.

Eón: Por supuesto. Y automáticamente desciendes de nivel, porque provocar que alguien desencarne es como el propio suicidio. En este caso es exactamente lo mismo. Viajes al futuro o viajes al pasado o viajes en el presente a otro lugar, si matas a alguien te generas karma y desciendes de nivel. Y de acuerdo a la intensidad o crueldad del acto, puedes incluso descender hasta la Octava esfera.

Interlocutor: Lo del karma me quedó claro, pero no tengo en claro qué sucede con el viajero del tiempo que al viajar al futuro y regresar a su tiempo sabe que él en el futuro mató a alguien.

Eón: Aclara si te refieres a esta encarnación o a otra encarnación. Aunque yo ya sé a qué te refieres, es conveniente aclararlo para evitarle confusión a quien lea este texto.

Interlocutor: Me refiero a la misma encarnación.

Eón: Bien. Está explicado claramente con lo que dije recién. Veámoslo con un ejemplo: De pronto, yo me transformo en un ser humano. A este ser humano le vamos a llamar Equis. Este ser humano Equis viaja diez años en el futuro y ve que este ser humano Equis, que en este momento tiene 50 años, a los 60 años biológicos mata a alguien en determinado lugar. Regresa a la época actual, por ejemplo 2004, y él automáticamente va a saber que dentro de 10 años, es decir cuando tenga 60 años, va a matar a alguien. Esto no se lo va a olvidar. Y lo recordará también 10 años más tarde. Y por supuesto va a intentar evitar el hecho.

Interlocutor: Es lógica su intención de evitarlo…

Eón: Lo voy a expresar de otra manera para que quede bien clara la idea. Yo soy Equis y estoy en el 2014. Es decir, yo soy tú pero del futuro. Tú eres Equis2 del 2004 y viajas en una máquina del tiempo hacia el futuro, hasta el 2014. Tú, 10 años más joven que yo, me quieres detener, pero resulta que tú ignoras lo que pasó… Tal vez Equis en el 2013 sufrió una estafa, o le violaron a la esposa y a la hija, y tú me quieres detener y en ese momento lo logras. Dejemos de lado la forma en que lo haces porque en este momento no tiene importancia. Simplemente lo logras. Luego regresas al pasado, pero como no sabes lo que a mí me pasó en realidad y en qué tremendas circunstancias ocurrió, yo quedo todavía mortificado y al día siguiente vuelvo otra vez a intentar el homicidio y mato de nuevo. Entonces, en realidad no me has detenido sino que simplemente has postergado el hecho.

Interlocutor: La idea está clara… ¿Al regresar al pasado pierdo, como viajero del tiempo, el recuerdo del futuro?

Eón: No, no lo pierdes. Lo que quiero significar es que tú, como viajero del tiempo, no puedes detenerme a mí −que en este ejemplo soy tú del futuro− porque aunque me quieras detener por la fuerza, mi apasionamiento −ego mediante− va a seguir estando y al día siguiente voy a intentar de nuevo el homicidio porque lo veo, desde mi punto de vista, claro está, como algo justificado. 

Interlocutor: ¿Y qué se puede hacer ante una circunstancia así?

Eón: Lo que se debe hacer es que ese Equis2, que eres tú, viajero del tiempo, cuando regresas al pasado tienes que pensar que dentro de diez años va a suceder algo por lo que te verás impulsado a matar a alguien y que tendrás que utilizar todos los medios para evitarlo.

También tienes la alternativa, en el caso de que te puedas conectar con esa otra persona, Equis, que eres tú 10 años más viejo, de preguntarle qué ha sucedido, por qué ha matado a esa persona. Y ese Equis del futuro te dirá que porque su hija sufrió una violación en la casa de tal persona, en la localidad tal, el día 2 de febrero del 2013. Perfecto. Cuando llegue ese momento tú ya vas a estar preparado y vas a evitar esa violación y por lo tanto también el asesinato posterior.

Interlocutor: ¿Es decir que yo, al saber todo eso como viajero del tiempo puedo evitar la violación de mi hija y que me convierta en asesino?

Eón: Correcto.

Interlocutor: ¿Y si en lugar de una violación y un asesinato simplemente se tratara de que Equis mató a alguien por accidente?

Eón: Es más fácil aún, porque directamente lo evitarías. Averiguarías cuándo sucedió y eso lo recordarías porque te quedaría registrado en tu memoria. Si tú te acuerdas de episodios de 60 años atrás, cuando eras pequeño, también te puedes “acordar” lo que te ocurrirá dentro de 10 años si te lo cuentan.

Interlocutor: ¿Entonces, esos hechos negativos un viajero del tiempo los puede evitar perfectamente?

Eón: Así es.

Interlocutor: ¿Se forma un universo alterno?

Eón: Sí, se forma un universo alterno que va a ser el real.

Interlocutor: ¿Y el otro?

Eón: El otro va a durar hasta que se seque.

Interlocutor: ¿Todos estos sucesos forman parte de la historia, entonces?

Eón: Así es. En realidad todo es muy sencillo.

 

Aquí concluyeron los diálogos concernientes al tema que propusiste en tu email. Espero que tu pregunta haya quedado debidamente contestada a pesar de la complejidad de la respuesta.

Bienvenido al Club. Un fuerte abrazo.

Horacio Velmont.

 

 

el viajero del tiempo

y los hechos del pasado

 

¿Un viajero del tiempo puede modificar un hecho ya ocurrido?

Estimado profesor Velmont: De todos los enigmas y misterios que nos rodean (ciertamente como usted dice, por falta de información) el que siempre me ha interesado más es el relativo al viaje en el tiempo y la posibilidad de ver otras épocas pasadas y además modificarlas (lo cual su artículo nos dice que dichos cambios son imposibles porque obviamente la línea del tiempo sería un caos con permanentes distorsiones.

Ahora bien: lo que no termino de entender de la comunicación con hombres del año 2550 es que si la línea del tiempo no debe ser trastocada, ¿cuál es la necesidad de que dichos viajeros vayan al pasado? Si la línea ya está escrita y es inmodificable, ¿para qué el viaje? Reitero: si la línea del tiempo esta escrita y es inmodificable, ¿cómo se puede dar lo que enunciaban de que un brazo del río se transforme en el principal cambiando la secuencia del tiempo? Al contrario, se me ocurriría que el viaje para atrás de alguien del futuro traería consigo el riesgo del cambio.

Quisiera saber si se podría explicar mejor este tema, porque yo diría que si viajamos para atrás sería perjudicial para lo inamovible de la secuencia del tiempo. Muchas gracias.

Daniel M.

 

RESPUESTA

Apreciado Daniel: El tiempo pasado no puede modificarse, salvo para los viajeros del tiempo que sí lo pueden hacer. Esto ha sucedido muchas veces. Cuando un viajero del tiempo modifica un suceso ya acaecido se forma un universo alterno que pasa a ser el real y el que era real pasa a ser alterno de vida efímera.

Como el tema es algo complejo, te transcribo parte de la sesión que tuve con Eón el 27/1/04 donde aclara tu pregunta.

 

Interlocutor: Esto lo entendí perfectamente. Veamos ahora las cosas para el otro lado… ¿Cuál es la razón de que Kronbus, viajero del tiempo, vaya al pasado a reparar la alteración de la historia? Concretamente, mis dudas principales son: ¿Por qué se alteran los hechos del pasado, no son acaso inamovibles? ¿Los hechos del pasado únicamente los pueden alterar los viajeros del tiempo o pueden alterarse solos?

Eón: Los hechos del pasado los puede alterar únicamente un viajero del tiempo. Si hay una historia escrita y esa historia ya sucedió, ¿quién del futuro puede saber lo que hubiera sucedido si Colón no hubiera llegado a América, si Arquímedes no se hubiera sumergido en la bañero −algo que por otra parte en la realidad no fue así−, si a quien descubrió la ley de gravedad no se le hubiera caído la manzana, si a quien descubrió los agujeros negros no hubiera hecho los cálculos astronómicos correctos, si a quien descubrió el teorema de Fermat no lo hubiera programado, etc.

No podemos decir “qué hubiera pasado si”, porque directamente pasó. Entonces tenemos que tomar esta historia como la historia real.

Distinto es el caso de que un viajero del tiempo quiera modificar algo porque supone que sería mejor, porque si lo hace, automáticamente crearía un universo alterno.

Puede haber un universo donde John Kennedy −lo pongo como ejemplo porque es alguien muy conocido− no fue asesinado porque no ordenaron su muerte, siguió viviendo, le dio preponderancia a la carrera espacial y puso colonias en la Luna en 1984, había menos guerras porque hubiera sido reelecto y como no se lo podía reelegir por tercera vez hubiera habido otra persona electa, pero él hubiera vuelto en el siguiente período, es decir, cuatro años más tarde, a ser elegido presidente de los Estados Unidos por tercera vez.

Interlocutor: ¿Usted está relatando los sucesos de un universo alterno que realmente se produjo o es meramente hipotético?

Eón: Estoy relatando el universo real que debió haber sido.

Interlocutor: ¿Pero entonces este universo no es el real sino uno alternativo que pronto se secará?

Eón: No, estoy diciendo que ése era el universo real que debió haber sido, pero un viajero del tiempo entendió que no debía ser así y lo alteró creando este universo alterno, que ahora se transformó en el real.

Interlocutor: La idea está clara…

Eón: Recordemos que Kennedy, a pesar de tener ideas magnánimas −se fijaba mucho en países emergentes y les prestaba mucha ayuda−, estaba muy comprometido con personajes mafiosos. Hay un cantor de la época que fue el que lo hizo ganar en el Sur…

Interlocutor: ¿Frank Sinatra?

Eón: Correcto… En el Sur prácticamente a Kennedy no lo quería nadie.

Interlocutor: Concretamente, entonces, y para que no quede ninguna duda, solamente los viajeros del tiempo pueden modificar el pasado, y en realidad no lo modifican sino que crean un universo alterno. ¿Es así?

Eón: Es así. Hay que acotar que ese universo alterno que crea el viajero del tiempo después se vuelve real.

Interlocutor: ¿Es decir que éste es un universo alterno creado por un viajero del tiempo que hizo que a Kennedy lo asesinaran y que finalmente se transformó en real?

Eón: Correcto. Éste universo que tú estás viviendo ahora es el real y es aquél en el que Kennedy fue asesinado.

Interlocutor: ¿Cómo se puede saber si el universo en el que uno está viviendo es el real o uno alterno? ¿Por qué no podría ser éste un universo alterno que terminara secándose?

Eón: Este universo podría transformarse en el futuro en alterno si un viajero del tiempo traza otra cosa. Pero, mientras tú lo vivas, es el universo real.

Interlocutor: ¿Cuándo se seca un universo alterno?

Eón: Cuando la otra idea no prospera. Si directamente deciden −como en realidad decidieron− que en el planeta Tierra Kennedy tenía que morir y muere en el año 63 del Siglo XX, automáticamente ése universo pasa a ser el universo real y los otros se secan.

Interlocutor: Por lo que veo es un constante universo real-universo alterno-universo real-universo alterno…

Eón: En realidad no hay universos alternos, sino solamente universos reales. 

Interlocutor: ¿Por qué dice usted que no hay universos alternos?

Eón: Porque no pueden tenerse en consideración en virtud de que tienen muy poca vida.

Interlocutor: ¿Por qué se secan los universos alternos?

Eón: Se secan porque ya no tienen más importancia y entonces desaparecen de la existencia, simplemente dejan de existir.

Interlocutor: ¿De qué forma dejan de existir? ¿Acaso se disuelven en el aire?

Eón: Sí, es algo así.

Interlocutor: ¿Cómo se disolvió el universo alterno donde Jesús no fue crucificado sino que murió en Cachemira de muerte natural?

Eón: Te voy a dar un ejemplo…Tú tienes una película, esa película ya la viste, la rebobinas y vuelves a grabar encima de ella otra película. Al grabar encima, desapareció la película anterior. Es algo similar.

.

Interlocutor: Ahora entiendo…

Eón: El mismo ejemplo puedes ponerlo con los CDs, donde puedes regrabar encima haciendo desaparecer la grabación anterior.

Interlocutor: Está claro… Obviamente todo queda en la “memoria” del Absoluto. Digo memoria entre comillas porque no sé cual sería el término correcto.

Eón: En mí están latentes todas las posibilidades.

 

Bueno, aquí terminan los diálogos. Espero que tu pregunta, dentro de la complejidad del tema, haya quedado respondida.

Bienvenido al Club. Un fuerte abrazo.

Horacio Velmont

[1] Nota de Horacio Velmont: En una sesión posterior celebrada con Eón, el 13/5/04 (figura incluida en El Cielo responde II), se aclaró que coexisten ambos universos, el original y el alterno. Naturalmente, el universo “original” es siempre el universo en el que uno está.  

 


 
 
 
 
 

 

     
         
         
       
       
       

Conferencias Místicas