Llama Violeta

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Diálogos con el Absoluto
La raza de infantes

SESIÓN DEL 9/9/03

Médium: Jorge Olguín.

Interlocutor: Horacio Velmont.

Entidad que se presentó a dialogar:

Eón, el Absoluto.

 

 

Interlocutor: ¿Eón?

Eón: Aquí estoy nuevamente comunicándome por uno de mis hijos…

Interlocutor: ¿Algún mensaje primero?

Eón: El mensaje es que en cada mundo hay distintos grados de evoluciones. En este planeta donde están habitando ahora hay muchas cosas que podrían hacer para estar mejor pero no las hacen. El ser humano encarnado en este mundo tiene una tremenda dosis de egoísmo, y a su vez en muchos casos está tan poseído por esos roles tan materialistas, que a veces no se da cuenta de lo vano que es todo: luchas, peleas, discusiones sin fin…

Una de las primeras veces que me he comunicado con este receptáculo dije que eran como vuestros pequeños en un jardín de infantes y lo vuelvo a reiterar.

Hay miles y miles de planetas donde existe también la forma homo sapiens sapiens, porque habiendo las mismas condiciones de vida también puede surgir lo que vosotros llamáis seres humanos.

Pero a pesar de que todos los espíritus son medianamente iguales, ustedes tienen algo en especial, pues poseen un pensamiento abstracto y una rama de filosofía tan importante que es superada por muy pocos mundos, a pesar de que no se especializan en el tema como sí lo hacen los habitantes de Antares 4, no obstante ser un pueblo pastoril.

En realidad quiero aclarar que ningún espíritu es igual al otro, pero al decir medianamente iguales quiero significar que en el fondo tienen la misma capacidad de síntesis, de concepto, de lógica, de coherencia.

Esta superioridad de pensamiento que tienen ustedes se contradice con vuestra conducta.

El contrasentido es que teniendo esa capacidad tan grande de pensamiento abstracto, de pensamiento científico, a través del cual pudieron descubrir tantas cosas, a pesar de ello han seguido atados a lo largo de la historia −que para mí no es nada pero para vosotros es mucho tiempo−, a sus miedos irracionales, a sus temores infantiles.

Y han llegado al colmo de que tanto los hombres como las mujeres tienen problemas de comunicación y se miran entre ustedes como si fueran seres de distinta especie.

Esta falta de comunicación casi nula no sucede en otros mundos donde no tienen la capacidad de pensamiento de ustedes, y aquí está la paradoja.

Por eso digo que este mundo es atípico, no sólo por lo manifestado sino porque es uno de los pocos mundos de esta galaxia −en la que hay 300.000 millones de estrellas− donde se hablan tantos idiomas, donde hay tantos dialectos, donde tienen tantas religiones y donde hasta tienen límites territoriales… ¡Es absurdo!

Interlocutor: ¿Esta forma peculiar de ser que tenemos los humanos es algo a propósito o salió por azar?

Eón: En realidad, nada es azar. Tendría que dar un ejemplo muy sencillo para que me entiendas… Es como cuando tú preparas una ensalada en el plano físico y le pones los condimentos adecuados y te salió bien. Al día siguiente, como te ha gustado como salió, la preparas de la misma manera y ahora quizás falta un pizca más de algo o tiene una pizca más de otra cosa y entonces te salió distinta.

Interlocutor: ¿Estamos hablando del punto de vista del Absoluto o el de los elohim?

Eón: Estamos hablando desde el punto de vista del Absoluto.

Interlocutor: ¿O sea que de alguna manera hay algo impredecible para el Absoluto?

Eón: Quiero dejarlo bien en claro para evitar malos entendidos: No hay impredecibles para el Absoluto. Hay un Todo dentro de mi amplísimo concepto…Es muy difícil traducirlo…El receptáculo está haciendo un esfuerzo sobrehumano para decodificar mi idea y traducirla al lenguaje de ustedes… Lo que quiero decir es que no hay nada impredecible, pero de alguna manera se ponen los ingredientes y después, volviendo a recurrir a tu lenguaje, se prende el “on” de la licuadora y se deja que bata. Y es la licuadora la que bate. Y yo ya me desentiendo, aunque en realidad no es así, porque yo también soy la licuadora.

Interlocutor: ¿La idea que me quiere transmitir es que de alguna manera deja algo como al azar?

Eón: Claro… Dejo algo como al azar, aunque ese azar esté previsto. No es impredecible.

Interlocutor: Ahora capté la idea… El resultado está dentro de lo previsto que puede suceder.

Eón: Así es. Y es más, el resultado yo ya lo sé. Entonces, volviendo a la cuestión anterior, ese ser humano de ese planeta sale de una manera distinta a otro ser humano que quizás tiene el mismo tipo de genes, la misma cadena de ácido ribonucleico, y sin embargo es distinto, como son distintos dos hermanos en este plano físico.

Y ésta es la razón de que ustedes hayan salido con un pensamiento abstracto muy superior al de otros mundos.

Interlocutor: Entendí perfectamente… Ahora quisiera preguntar, a ver si lo puedo entender, cómo es ese “siempre presente” del Absoluto. O sea, por ejemplo, yo hago este movimiento con el brazo, de un lado al otro, que obviamente usted percibe. Yo lo veo como un traslado del brazo en el tiempo y en el espacio, y cualquier otro ser humano que lo viera también lo percibe así. Pero la pregunta es cómo lo percibe Eón, ya que para él este movimiento es todo un presente. Obviamente, Eón lo percibe como también lo percibo yo, pero me refiero con exclusividad al punto de vista de él.

Eón: Si tú te lo imaginas como que yo lo percibo de todas las maneras posibles, todavía te quedarías corto. Lo percibo así y mucho más. Pero vamos a tratar de que razones lo que quiero explicarte.

No es que sea todo un presente. Al momento en que existe el universo físico, existe el universo físico con sus cuatro dimensiones, es decir las conocidas, las no enrolladas. Estamos hablando del ancho, largo, alto y el tiempo.

Entonces, sí que el tiempo existe. Claro, lo que ocurre es que como yo no tengo límites, estoy dentro del espacio y fuera del espacio, y estoy dentro del tiempo y fuera del tiempo.

Pero para tí, sea que estés encarnado o que no estés encarnado, no hay un eterno presente.

Si tú pudieras de alguna manera hacer que tu decodificador salga de ese espacio tiempo y perciba las cosas desde afuera, quizás las verías rodar más rápido, como esas viejas películas que se pasan en las antiguas máquinas de cine…

 Interlocutor: ¿No las vería entonces como algo inmóvil?

Eón: No, como algo inmóvil, no. Pero hasta ahí alcanzaría tu percepción, porque como tu percepción nació dentro del espacio tiempo, no puede imaginarse otra cosa, porque no alcanza tu concepto para captarlo. Ni siquiera como espíritu 100 % te alcanzaría el concepto para comprenderlo.

Interlocutor: Pero sí alcanzaría cuando nos sumerjamos en el Absoluto al llegar el Big Crunch…

Eón: Sí, por supuesto, pero en este caso ya no serías espíritu sino que serías parte del Absoluto.

Interlocutor: Desde ya que es una forma de decir que nos vamos a sumergir en el Absoluto y ser parte de él, porque ya somos parte de él… ¿Es correcto?

Eón: Sí, es correcto.

Interlocutor: Después de todas estas explicaciones me pregunto si realmente hubo una creación, es decir, si hubo un momento en que todo comenzó… ¿o tanto el Absoluto como la Creación siempre existieron, con todos los Big Bang-Big Crunch?

Eón: El universo es una manifestación de lo creado y de lo increado. Lo increado significa que sí, como que en un momento determinado algo se creó.

Interlocutor: ¿Pero entonces qué había antes? ¡Éste es el quid!

 Eón: No, no… Vamos a esperar que el decodificador de este receptáculo trabaje, porque está haciendo un esfuerzo tremendo para traducir mi concepto… Y no es por elogiarlo, pero este concepto que estoy dando es la única persona en este planeta y en este momento que puede traducirlo… Lo increado puedo ser yo, pero también puede ser la manifestación física, el universo.

Pero en realidad no es así. Yo existía, en un momento determinado, como una manifestación de energía, una energía muy pero muy sutil… Era todo un plano energético y no había plano físico y ni siquiera había planos espirituales.

Y así como las estrellas tienen el don, no digamos el poder, de calentar hasta que consumen su reacción nuclear y luego se enfrían, mi don, entre otras cosas, es crear, y digo entre otras cosas porque también doy amor, misericordia, etc.

   

 

Pero digamos que uno de mis roles es crear. Entonces, en un momento determinado creé un universo físico dividido en 22 universos, con los universos múltiples que empezaban y terminaban, y también creé los suprauniversos, llamados también mundos espirituales.

Entonces está excelente lo que escribió este receptáculo al comienzo del libro El Cielo responde I: “Al principio era la Nada y era el Todo”. Por eso elogio tanto a ese hermoso libro, esa obra que no toda la gente entiende. Para muchos resulta muy difícil la primera parte, especialmente el párrafo “al principio era la Nada y era el Todo”.

¿Por qué era la Nada? Era la Nada, primero porque Eón no podía ser percibido por nadie... porque no había nadie. Pero a su vez era el Todo, porque dentro de mí está el Todo.

Interlocutor: ¿Es decir que había algo potencial?

Eón: Había algo latente, potencial al infinito. Entonces, cuando yo digo la Nada, es que la Nada no ocupaba ni siquiera un punto físico. Era todo energía, energía no tangible.

Interlocutor: ¿Y era lo único que existía?

Eón: Así es, era lo único que existía.

Interlocutor: ¿No había nada más que eso?

Eón: Así es, no había nada más que eso. Y de repente, solamente con intencionarlo, porque ahí está el don de la creación, se origina todo el universo conocido a través del primer Big Bang, con sus 22 universos paralelos, y con los suprauniversos, es decir los universos suprafísicos o espirituales, desde la Octava esfera hacia arriba.

Interlocutor: Está perfectamente claro.

Eón: A partir de allí se forma la estructura, pero la estructura estaba vacía, después había que rellenarla. Entonces creo a los Aes, a las Esencias, a los elohim a las Energías divinas, y a todas las otras Energías, y les doy potestad a los elohim para que creen a los espíritus, a los ángeles, a los devas…

Lo explico de esta manera para hacerlo entendible… Quizás lo que estoy explicando bien puede ser la continuación de El Cielo responde I. Esto es algo que ni los físicos cuánticos lo entenderían…

Interlocutor: Obviamente los elohim crean bajo su supervisión…

Eón: Por supuesto… Fuera de la perfección, todo lo demás es imperfecto hasta que evolucionen hasta la perfección… Digamos como que los espíritus son seres en evolución, pero sabemos que la mente reactiva ha alcanzado incluso a algunos elohim…

Interlocutor: Si, ya tenemos ese dato…

Eón: Puede haber una pizca de imperfección hasta en una Esencia, hasta en los Aes, que son los que en este momento “manejan” la estructura físico-atómica de los universos con el propósito de que no se colapsen hasta que no sea el momento preciso…

Interlocutor: Es decir al llegar el Big Crunch…

Eón: Así es… Ésa es la función que cumplen los Aes, mantener la estructura física y espiritual del universo. Y cuando hablo del universo me refiero a los 22 universos paralelos y también a los universos suprafísicos.

Interlocutor: Esta claro… ¿Qué función cumplen las Esencias?

Eón: Las esencias cumplen la función de supervisar que todo marche bien, pero no ya al nivel de los Aes, es decir, de la estructura del universo, sino de la estructura de los seres vivos. Y pueden de alguna manera intencionar y pasarme parte a mí sobre algo que percibieran anormal. De todas maneras son muy pocas las veces que intervengo por el hecho de no vulnerar el libre albedrío.

Interlocutor: ¿Y los elohim?

Eón: Los elohim siguen cumpliendo la función de ser creadores… Hay elohim que han sido trasladados de este sector a otros sectores… En este sector quedan solamente siete. 

Interlocutor: Quisiera hacer una pregunta… ¿Y los sucesivos Big Bang?

Eón: Van a ser iguales, sólo que una octava más alta.

Interlocutor: ¿Van a ser? ¿No es que ya son?

Eón: Digo van a ser desde tu punto de vista y desde el punto de vista de las personas que lean esto.

Interlocutor: Entiendo… Ahora bien, ¿todos los Big Bang anteriores y todos los Big Bang posteriores es por toda la Eternidad? Me refiero a si es todo lo que hay y no hay más creación porque ya está todo creado.

Eón: El don del Absoluto es crear, pero yo no descarto en el día de mañana la improvisación. En este momento no va a haber cambios, está previsto que haya continuaciones de Big Bang y Big Crunch. Pero si el día de mañana…

Interlocutor: ¿Qué tenemos que interpretar concretamente cuándo usted dice “el día de mañana”?

Eón: El día de mañana puede ser miles y miles de millones de años en el futuro. Y a lo mejor decenas de Big Bang y Big Crunch.

Interlocutor: Entiendo…

Eón: Y de repente, cuando viene un Big Crunch, en lugar de hacer un nuevo Big Bang detengo en ese momento esa nueva explosión y digo, bueno, veamos ahora qué puede ocurrir si en lugar de los elohim yo directamente creo a los espíritus… Siempre las creaciones tienen que ser coherentes, tiene que haber universos equilibrados, no puede haber universos pentadimensionales, con doble tiempo…

Interlocutor: Eso está claro, pero lo que a mí me confunde es que para el Absoluto todo es un presente. Si todo es un presente, ya tendría que estar diseñadas o mejor dicho hechas todas las Creaciones que puedan existir.

Eón: Hay dos maneras de describirlo, y quizás una te sea más fácil de entender que la otra. Está bien lo que tú dices, que para mí todo es un eterno presente, pero también lo puedes entender como una sucesión de presentes. Aparte, si bien para mí no existen límites, igualmente vamos a poner un número concreto −no digamos eternidad−, por ejemplo que hay 1000 Big Bang y Big Crunch más. Yo ya sé lo que va a pasar con el último…

Interlocutor: Usted dice “lo que va a pasar”, pero sin embargo ya sabe lo que pasó…

Eón: Así es, yo ya sé lo que ya pasó. Y estamos hablando de 40.000 millones de años multiplicados por 1000.

Interlocutor: Pero si para el Absoluto es todo un presente, también tiene que existir ya la Creación 1001, sea cual fuere ésta.

Eón: Voy a tratar de simplificarlo para que lo puedas entender… Recién hablamos de cambios futuros... imagínate que el día de mañana, a partir del Big Crunch número 1000, cambio de idea y creo algo distinto, un universo sin soles, con nebulosas, donde los seres puedan vivir a 300 grados bajo cero,  y evolucionen en lugar de con decodificadores cerebrales con decodificadores de energías que se comuniquen con rayos o no…

Interlocutor: Pero usted ya sabe si lo hizo o no…

Eón: ¡Por supuesto que ya lo sé! Lo que ocurre es que yo entro en el continuum espacio temporal para ser entendido por ustedes. Entonces hablo por medio de este receptáculo como si yo estuviera dentro del tiempo también.

Interlocutor: Ahora comprendo… Es el conocimiento del Absoluto sumado o mejor dicho visto desde nuestro punto de vista….

Eón: ¡Claro! Por eso dije que quizás el día del mañana cambie de parecer, pero en el fondo yo ya sé si cambié o no. Y tengo infinidad de revelaciones para hacer de lo que puede haber pasado −y que tú dirías “de lo que ya pasó”−, o de lo que está pasando o de lo que pasará o de lo que fue o de lo que es. Porque si es un eterno presente puede ser “fue, es o será”. ¡Es todo a la vez! Y yo lo puedo ver de esa manera.

Interlocutor: A ver si entiendo…¿Siendo ya, para el Absoluto, todo un presente, desde el punto de vista del Absoluto, no hay nada que crear porque todo está ya creado? ¿Es así?

Eón: Correcto.

Interlocutor: Y ni siquiera ha habido realmente una creación, un principio. Todo siempre fue un Es.

Eón: Viéndolo desde ese punto de vista absoluto, ¡claro que es así! Aun antes de crear el primer Big Bang, cuando mi ente, mi ser, era una energía intangible y yo en ese momento discurría si iba a crear el primer universo, yo ya tenía el conocimiento del último.

Interlocutor: ¿Pero siendo todo un eterno presente para el Absoluto no es que ya estaba hecho?

Eón: Claro, a su vez estaba hecho y por eso tenía el conocimiento, porque no se puede tener el conocimiento de lo que no está hecho.

Interlocutor: Pero en nuestro caso sí…

Eón: Por supuesto. Ustedes sí pueden tener ese conocimiento al imaginar lo que van a hacer el día de mañana y quizás no lo hacen porque decidieron hacer otra cosa. Pero en mi caso, tener el conocimiento significa “ya hecho”.

Interlocutor: Lo entendí perfectamente… Desde el punto de vista del Absoluto es un círculo, mejor dicho una circunferencia que siempre existió y que no tiene un principio… ¿Es algo así?

Eón: Y la circunferencia tanto la puedes considerar como un todo o como una sucesión de puntos sin fin…

Interlocutor: Ahora entiendo…

Eón: Lo que ocurre es que si yo digo mucho más de lo que estoy diciendo puedo llegar a aturdirte… Si te animas, sigo…

Interlocutor: Sí, por supuesto que me animo…

Eón: Bueno, como dirían ustedes, te estás metiendo en “camisa de once varas”…

Interlocutor: No me queda otra… Estoy en el baile y no tengo más remedio que bailar…

Eón: Hoy −me refiero a tu hoy y no al mío− puedo cambiar de idea y decidir que éste sea el último Big Crunch, es decir que no haya 1000 Big Bang-Big Crunch más. ¿Y entonces todo lo que estaba trazado dejó de serlo? ¡Si ya estaba todo trazado hasta el último Big Bang! Pero yo, de repente, como dicen ustedes en el plano físico, tengo un dejo de improvisación y digo no, me aburrí… La expresión “aburrí”, obviamente, la digo desde el punto de vista de ustedes que tienen la posibilidad de aburrirse…

Interlocutor: ¿Pero lo que ya está hecho no es que está hecho y no puede modificarse?

Eón: Si, es así, lo hecho no se puede modificar, pero yo tengo el don, o el poder, si quieres llamarlo así, de improvisar con lo que yo quiero…

Interlocutor: ¿Pero qué sucede con lo ya ocurrido? Vamos a suponer que yo tiro este cenicero al piso…

Eón: Yo crearía, pero desde el punto de vista de Eón, no desde tu punto de vista de tu decisión, un universo alterno… ¿Te acuerdas cuando en sesiones anteriores tú decías: “Si en lugar de tomar ese transporte no lo tomo, estoy creando un universo alterno y después ese universo alterno se reacomoda y vuelve a su cauce normal y ese universo alterno desaparece”…

Interlocutor: Sí, lo recuerdo…

Eón: Pues bien, Eón, con su decisión, puede crear universos alternos. Éste es quid de la cuestión. Por eso te decía que te metes en camisa de once varas…

Interlocutor: Bueno, pero hasta ahora lo entiendo perfectamente… Lo hecho hecho está… Nerón incendió Roma y punto. ¿Cómo puede hacerse para que desaparezca eso que ya está hecho?

Eón: No pasa por desaparecer, sino por crear alternativas.

Interlocutor: Bueno, pero lo de Nerón…

Eón: Así como yo ya sé, porque para mí todo es un eterno presente, que por lo menos va a haber 1000 Big Bang y Big Crunch más, también de repente puedo esperar que termine este Big Crunch y hacer otra cosa.

Pero por otro lado ya están creados los 1000 Big Bang-Big Crunch más. ¿Qué pasa entonces con esto?

Pues yo crearía una línea alternativa perfectamente válida. En un lado estarían los 22 universos paralelos con sus universos suprafísicos, con espíritus que sigan evolucionando y elevando más octavas el universo, que es lo que está sucediendo hasta ahora, y por el otro lado habría universos de nebulosas, sin estrellas, con seres de energías tipo nube y que no podrían entender cómo sería posible la existencia de otros universos con formas físicas…

Interlocutor: Eso está clarísimo… Pero esos Big Bang alternativos, desde el punto de vista del Absoluto ya existen…

Eón: Correcto.

Interlocutor: ¿Entonces todo, desde el punto de vista del Absoluto existió, existe y existirá, como la circunferencia, que no tiene comienzo ni final? ¿Es así?

Eón: Es así, tal cual… El esfuerzo que ha hecho este receptáculo para traducir mis conceptos, que eran muy difíciles de interpretar a pesar de que en el papel se vean tan simples, es tan tremendo que yo le he absorbido casi toda la energía… En estos momentos está agotadísimo…Su mente ha trabajado mucho…

Interlocutor: ¿Resiste como para hacerle un par de preguntas más?

Eón: Puedes hacer unas pocas más…

Interlocutor: La primera es algo que muchos me preguntan, y es sobre los sueños premonitorios, que nosotros sabemos que no existen. La segunda es por qué son necesarios los viajeros del tiempo.

Eón: Veamos primero la pregunta sobre los sueños premonitorios. Los sueños categóricamente nunca son premonitorios. Lo que ocurre es que, entre las varias cosas que son los sueños, también son expresiones de deseos, y muchas veces el Thetán puede intencionar para que se cumplan.

Por otra parte, y esto ya se ha dicho, los sueños a veces se mezclan con situaciones de vidas pasadas. Por eso se ve de pronto una persona al soñar en un hábitat que lo reconoce como propio pero que después al despertar se da cuenta que no tiene nada que ver con él.

Interlocutor: Concretamente, entonces, el hecho de que a alguna persona se le cumpla lo que soñó es por pura coincidencia o porque el Thetán de alguna manera sin darse cuenta intencionó para que tal cosa suceda. ¿Es así?

Eón: Es exactamente así.

Interlocutor: ¿Y con respecto a los viajeros del tiempo?

Eón: Los viajeros del tiempo no son imprescindibles. Simplemente ustedes han creado una técnica para poder viajar en el tiempo a través de la física cuántica y eso es todo.

Interlocutor: ¿Pero no es para reparar alteraciones en la línea del tiempo? Lo digo porque Kronbus me dijo que la misión de los viajeros del tiempo era reparar aquellos hechos ya sucedidos que se hubieren de alguna manera modificado. Es decir, en concreto, que la misión de los viajeros del tiempo era hacer que el pasado siga siendo tal cual sucedió, sin alteraciones.

Eón: Hay planetas donde no hay viajes en el tiempo y por lo tanto no reparan nada y la historia sigue su curso. Lo que están reparando es físico. Lo físico no tiene importancia. Ya hemos dicho que el planeta Tierra puede desaparecer y la raza terrestre acabarse y sin embargo los espíritus continuar su evolución encarnando en otro planeta.

Interlocutor: Según lo que usted me dice parece no tener sentido que los viajeros del tiempo arreglen nada…

Eón: Así es, eso es lo que estoy diciendo. Lo físico es provisorio.

Interlocutor: Perdón por insistir, pero Kronbus, que usted sabe que soy yo mismo del futuro, me dijo concretamente que ellos viajan al pasado a reparar hechos históricos que se alteraron.

Eón: Me parece bien, porque es como un juguete para los encarnados, pero si lo vemos desde “el lado de afuera”, todo lo que están arreglando es provisorio. Reitero que la verdadera vida está en el espíritu y aunque mañana se acabe la vida en el plano físico de este planeta, los espíritus seguirán encarnando y evolucionando en otros mundos.

Interlocutor: Pero vamos a suponer que un viajero del tiempo quiera salvar a Kennedy del asesinato… Tengo entendido que no puede…

Eón: No, no puede porque ya está hecho, ya sucedió.

Interlocutor: ¿Pero y si lo hicieran? ¿Otro viajero del tiempo tendrá que trasladarse al pasado a arreglarlo?

Eón: Así es, tiene que viajar a arreglarlo.

Interlocutor: ¿Y si no lo hicieran?

Eón: Entonces la historia cambiaría. Cambiarían todos los hechos, todos tus recuerdos…

Interlocutor: Me dejó pensando… Supongamos que en la historia original a Kennedy no lo asesinaron y viajara una persona del futuro a asesinarlo, porque quiere cambiar la historia, y ningún viajero del tiempo lo pudiera impedir.

Eón: Entonces cambiaría la memoria de todos los seres humanos posteriores a esa época y la historia quedaría como que lo asesinaron.

Interlocutor: Pero en nuestra historia Kennedy fue asesinado. Ahora bien, ¿qué sucedería si un viajero del tiempo viaja momentos antes e impide el asesinato? ¿Se forma un universo alterno?

Eón: No, no se forma un universo alterno. Simplemente la historia del asesinato no sucedió y todo el mundo recordaría a Kennedy vivo y como que el asesinato fue conjurado.

Interlocutor: ¿Entonces Kronbus se equivocó al decirme que los viajeros del tiempo son importantes?

Eón: Kronbus lo vio desde el punto de vista de humano encarnado.

Interlocutor: ¡Pero yo me comuniqué telepáticamente con su Thetán!

Eón: Es lo mismo. El Thetán de Kronbus es un espíritu y tiene las limitaciones del espíritu. También está “dentro” del tiempo.

Interlocutor: Ahora entendí… Le hago la última pregunta: ¿Kronbus encarnado tuvo curiosidad y me fue a buscar cuando vino a este presente?

Eón: Sí, lo hizo. Te vio, pero no se comunicó. Y su pensamiento fue que no se reconocía en tí como alguien del pasado. Es lo mismo que te sucedería a tí si viajaras a la Roma de los Césares y vieras a Nerón… No te reconocerías como que fuiste tú en una encarnación anterior.

Interlocutor: ¿Yo de alguna manera lo vi aunque sin saber que era Kronbus?

Eón: No, no lo has visto, ya que él no se dejó ver por tí.

Interlocutor: Entiendo… Por supuesto que Kronbus encarnado no supo ni por un instante que su Thetán se comunicaba telepáticamente conmigo.

Eón: No, porque el encarnado no sabe lo que hace su Thetán… Les mando toda mi Luz blanco azulada.

Interlocutor: Hasta la próxima y gracias.

 

 

 

 
 
 
 
 
 
         
         
       
       
       

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