Llama Violeta

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"TODO ES Y NO ES AL MISMO TIEMPO"

SESIÓN DEL 10/11/06

 Médium: Jorge Olguín.

Interlocutor: Horacio Velmont.

Entidad que se presentó a dialogar: Eón, el Absoluto.

 

1a. parte en MP3 (5.005 KB)

2a. parte en MP3 (3.962 KB)

Sesión en YouTube

 

PRIMERA PARTE

 

Interlocutor: ¿Eón?

Eón: ¿Cómo estás tú?

Interlocutor: Bien, con mucho entusiasmo por esta sesión…

Eón: Quiero aclarar a mis consultantes, a todos aquellos que os escuchan, que cuando yo digo: “¿cómo estás tú?”, o cuando pregunto: “¿qué está sucediendo?”, es obvio que lo sé.

Todas las preguntas que se hacen en una sesión de parte mía son simplemente en función de que el diálogo se haga más entendible. Es como que adopto un “rol”, de ser como vosotros. Y entonces hago preguntas como si ignorara las respuestas.

Interlocutor: Está claro… ¿Va a dar antes algún mensaje o comenzamos directamente con las preguntas?

Eón: Vamos directamente a las preguntas, y en determinado momento, sobre el final, voy a hacer un pequeño comentario sobre esta entidad tan polémica para ustedes llamada Luzbel.

Interlocutor: Bien, vamos a hacer las sesiones en dos partes, de modo que Jorge pueda descansar y prolongar un poco la sesión. Cuando usted lo considere conveniente, entonces, suspendemos y luego la retomamos.

Eón: Correcto.

Interlocutor: La primera pregunta proviene de un señor llamado Nelson, que dice:

Convencido de que el diseño del Proyecto Zurich (Latinoamérica-Asia-África) cuyo propósito es “erradicar la pobreza y rescatar la dignidad humana millones de seres humanos” fue inspirado por altas entidades espirituales, deseamos saber si vamos por el camino correcto”.

Eón: Todo proyecto que tiende a igualar hacia arriba es correcto. Voy a extenderme un poquito más sobre el tema. La mayoría de los seres encarnados en este mundo que denominan Sol 3 ignora que hay un 2.8 % de agua potable en todo el planeta. Ignora que muchísimas especies desaparecen. Ignora que ha subido dos grados centígrados la temperatura mundial en el último siglo.
 

 Muchos leen noticias con alertas de futuro, se preocupan momentáneamente y luego vuelven a sus tareas cotidianas. La mayoría no tiene idea de lo mal repartida que está la economía en el mundo y, por culpa o por responsabilidad, de la falta de agua potable y de la falta de cloacas en el mundo entero… Es un tema que seguramente corresponde tocar a seres encarnados, pero mi receptáculo le debía esta respuesta al joven Nelson.

Diariamente pueden morir 1800 niños en determinados lugares simplemente por falta de higiene, simplemente por eso, a lo que hay que agregar el efecto colateral de infecciones, enfermedades…

Es válido todo lo que tienda a erradicar, no solamente la pobreza sino la subcultura, las costumbres ancestrales mal aprehendidas, como cortar clítoris a niñas, porque según la cultura machista ellas no tienen que gozar durante una relación.

Es válido todo lo que tienda erradicar la cultura donde se deforma boca, lengua, nariz, orejas, párpados, con objetos. Y eso obviamente vosotros sabéis que es por engramas.

Los jóvenes de las ciudades se aplican lo que vosotros llamáis “pearcing”. En las culturas de los países tropicales se ponen desde corchos hasta latas, objetos oxidados, en cavidades de la parte baja de las orejas, se atraviesan con objetos que portan infinidad de bacterias…

Interlocutor: Obviamente todo lo que usted dice es a causa de engramas…

Eón: Es a causa de engramas y también a causa de las costumbres de cada población…

Interlocutor: ¿Qué probabilidades tiene este proyecto de tener éxito? Pregunto sobre probabilidades porque sé que usted por obvias razones lógicas no nos debe  adelantar el futuro.

Eón: Como dije al comienzo, en este momento personifico el rol de ser como ustedes, y aun sabiendo todo lo que va a suceder voy a dar un panorama como si yo también estuviera subido en el tren del tiempo. Lo hago como para facilitar la sesión.

Interlocutor: De acuerdo…

Eón: Tengo muchas esperanzas en el proyecto, y sé que mucha gente está tomando conciencia de él. Hay grandes grupos que incluso el día de mañana van a invertir dinero en lograr la igualdad hacia arriba, en ese tipo de desigualdades tan perversas, por así llamarlas.

Hay que luchar, no solamente por aquellos niños que mueren por desnutrición, sino también por falta de higiene. Siempre se ha tocado el tema de la desnutrición, pero nunca el de la higiene. Muy pocas veces se ha tocado este tema. Mueren miles de niños por falta de higiene, y algunos no llegan siquiera al mes de vida.

Interlocutor: ¿Qué le podría usted decir como conclusión a esta persona, que gentilmente nos ha escrito, sobre su proyecto?

Eón: El proyecto Zurich es un proyecto de Luz. Las trabas que va a tener es porque en algunos países que están en vías de desarrollo hay  culturas políticas, por así llamarlas, que no les conviene la intervención de gente externa que trate de modificarlas, aunque sea para bien. Porque a esos gobernantes con determinadas ideas totalitarias, más que por maldad por ignorancia, les conviene seguir en ese status, no les conviene un cambio radical.

De todas maneras, y como aliento al grupo, les digo, y no como especulación –porque todo Servicio tiene que ser dado con gozo, como lo dice el querido hijo Johnakan–, que esto lo hacéis con verdadero regocijo, lo hacéis con una idea absolutamente altruista, sin pedir nada a cambio más que la recompensa de haber llevado a cabo cada día un objetivo.

Recordad que es muy difícil que en esta encarnación la gente que se encarga de todo esto llegue a una conclusión, pero habrá muchos ladrillos apuntalando la base, muchas fuertes columnas creciendo hacia arriba. Esto es lo importante.

Interlocutor: Bien… ¿Puedo continuar, entonces, con las preguntas?

Eón: De acuerdo.

Interlocutor: ¿Actualmente cuántas personas canalizan a Eón, a los elohim y a la Energía Crística?

Eón: En Sol 3, es decir en el planeta que vosotros llamáis Tierra, hay solamente tres personas que me canalizan.

Interlocutor: ¿Y a los elohim?

Eón: Uno es este receptáculo, otro es un escritor y el tercero es una joven  adolescente, nacida en la región que llamáis Rusia.

Interlocutor: ¿En qué país está el escritor?

Eón: Es una persona que viaja. Normalmente puede estar en América, puede estar en Europa…

Interlocutor: Está bien…

Eón: A la Esencia, que está en el plano 9, la única persona que la ha canalizado hasta ahora es mi receptáculo.

Interlocutor: ¿Y a la Energía Crística?

Eón: Siguiendo el orden alternativo, a los elohim hay en este momento dos personas que los han canalizado puntualmente. Digo en este momento porque llegó a haber hasta diez personas que los canalizaban, principalmente a uno muy conocido por vosotros, que incluso lo han confundido conmigo, cuyo nombre es Adonai. En este momento, reitero, lo canaliza la joven rusa antes mencionada y también este receptáculo, Jorge Olguín.

Interlocutor: ¿Y a la Energía Crística?

Eón: En este momento la canalizan solamente dos personas, este receptáculo y la joven rusa.

Interlocutor: ¿Qué es en realidad la Energía Crística?

Eón: Voy a dar un pequeño panorama de ella. La Energía Crística es una Energía pensante, al igual que la Energía Búdhica y otra Energías. Es una Energía conceptual, y lo aclaro porque cuando nosotros hablamos de Energía podemos llegar a pensar –me incluyo, porque insisto en que estoy interpretando un rol, ya que de lo contrario le dificulto al médium el lenguaje–  como que es una energía sin vida. No, nada que ver.

La Energía Crística es una Energía pensante, una Energía conceptual como lo puede ser una entidad espiritual o una entidad angélica.

Interlocutor: ¿Y cuál sería la diferencia?

Eón: La diferencia es que la Energía Crística, la Energía Búdhica y otras Energías divinas, no dan en absoluto ningún paso a rol de ego porque no encarnan. Su vibración es tan elevada que no da, por su característica, paso al ego. Es como si tuviera, para que me entendáis, como anticuerpos ante el ego, algo que los elohim, que están un escalón más arriba, no tienen. Por eso a esta entidad tan querida por mí y tan polémica llamada Jehová o Jahvé lo tomó un gigantesco rol del ego cuando estuvo como Logos.

Interlocutor: Esta claro…

Eón: La Energía Crística, que en Sol 3 se la ha denominado como el Cristo, es una Energía pensante que puede enviar un pequeño seudópodo a algún ser encarnado como para mejorar su misión, como lo ha hecho con el Maestro Jesús cuando estuvo encarnado.

La Energía Crística visualízala como vuestro Sol, como si tuviera rayos de luz, pero que en lugar de rayos de luz tuviera rayos sanadores. Esos rayos sanadores están en una vibración específica, y lo que hacen determinados médium al canalizar esa Energía, como lo hace este receptáculo, es concentrarla como si fuera un rayo láser y enviarla a la persona que tiene problemas de vibraciones negativas, o tiene su aura marcada con distintos influjos negativos.

Interlocutor: ¿Qué alcance tiene esa Energía sanadora desde el médium a la persona enferma? ¿O no tiene límites?

Eón: En el planeta Tierra no tiene límites, en absoluto. El planeta Tierra tiene un diámetro de 40.000 km., que es irrisorio para la Energía Crística.

Interlocutor: Entiendo…

Eón: El riesgo está en que aquel que quiera canalizar la Energía Crística debe tener un entrenamiento adecuado para hacerlo, pues de lo contrario puede ser engañado por las entidades negativas haciéndole creer que la canaliza.

Interlocutor: ¿Un mal médium podría canalizar a la Energía Crística y distorsionarla? ¿O directamente no la podría canalizar?

Eón: Podría canalizarla…

Interlocutor: Y distorsionarla…

Eón: Distorsionarla no, porque en realidad la Energía Crística no se distorsiona, ya que la pureza no se puede distorsionar. Lo que sí puede hacer, para mal, es poner parte de su propio rol de ego…

Interlocutor: Dentro de esa energía…

Eón: No, dentro no, porque la Energía es inmutable, sino acompañándola. Es como si tú tuvieras una vacuna contra determinada enfermedad y le agregaras otro producto. Esa vacuna, entonces, en lugar de crear una coraza contra esa enfermedad y hacer al cuerpo inmune, lo altera tanto que al final lo deja más desprotegido que antes.

Interlocutor: ¿El médium que canalizara la Energía Crística sin estar preparado se crearía karma?

Eón: Por supuesto que sí. Al supuesto sanado le crearía un efecto placebo y al cabo de un tiempo volvería a estar como antes o peor. Hay que tener mucho cuidado con las promesas de sanación.

Fíjate que este receptáculo, a quien quiero tanto como a todos vosotros, porque todos ustedes son mis hijos, tiene mucho cuidado cuando le piden sanación. Lo primero que hace, porque él tiene una ética integrada en su espíritu, es enviar a la persona al profesional adecuado. Una vez que la persona va al profesional adecuado, como complemento recién envía la Energía Crística.

Interlocutor: Está claro…

Eón: Pero aun sabiendo él que la Energía Crística es la Energía divina más importante, no la da como terapia única, sino siempre como terapia complementaria de la terapia física.

Interlocutor: El punto está aclarado. Paso ahora a otro tema que muchos lo preguntan… En la primera sesión en la que se presentó con este receptáculo, usted dijo que era la primera vez que lo canalizaba un médium. La polémica se armó porque hubo otros que lo canalizaron antes, como por ejemplo el Maestro Jesús.

Eón: La respuesta es la siguiente: en el caso del Maestro tan amado Jeshua, no me canalizó en forma de mediumnidad parlante, como dando un mensaje de la manera como lo hace este receptáculo ahora. Me canalizaba de manera distinta. No hay una sola manera de canalizarme, y esto es lo importante destacar, porque la variedad, si es una variedad que suma, es algo positivo.

Cuando el receptáculo dijo que era la primera vez que me canalizaba se refería a que era la primera vez que un médium mostraba cosas tan importantes. Por ejemplo, he llevado a su espíritu de mi mano –estoy hablando en un lenguaje físico–, a hacerle recorrer las distintas galaxias, incluso llevarlo al Big Bang de este universo…

Interlocutor: ¿Podríamos decir, entonces, que es la primera vez que alguien canalizaba a Eón con esa categoría, con esa magnitud?

Eón: Exacto… En esa canalización lo hice subir a un plano tan alto que llegó a ver a la Esencia, que está en el plano 9, como una neblina gris oscura. Y llegó incluso a superar el plano de los Aes, el plano 10.

Interlocutor: ¿Johnakan tuvo lo que se llama Percepción unitaria?

Eón: No, está más allá de los títulos. A Johnakan lo he sacado fuera del espacio y del tiempo e incluso de los planos…

Interlocutor: ¿Johnakan recuerda todo perfectamente? Lo pregunto como para convocarlo para que nos relate la experiencia.

Eón: No, no lo recuerda todo, porque hubo hechos más importantes, hasta lo llevé a un universo anterior, es decir, atrás de este Big Bang, a una octava más baja…

Interlocutor: ¿Pero por qué no recuerda todo?

Eón: Porque aunque el espíritu no pierde la memoria, como hay hechos que teóricamente un espíritu no puede hacer, tampoco puede recordarlos. El espíritu es creado por mí, en este universo, con esas limitaciones.  

Interlocutor: ¿A qué otros lugares lo llevó?

Eón: Lo llevé a un universo paralelo, lo llevé a distintos universos alternos, lo llevé fuera de todos los planos, porque el plano más alto, según vuestra medida, es el plano 10, el plano de los Aes.

Interlocutor: ¿Lo llevó más allá del plano 10?

Eón: Lo llevé, reitero, fuera de todos los planos… Lo llevé al plano más bajo, que es el plano -2, el de la Octava esfera, para que perciba cómo es. Lo llevé, dentro del plano físico, a otra galaxia, que vosotros llamáis Andrómeda… Lo llevé más lejos aún, donde él podía percibir los cúmulos de galaxias, que son las supergalaxias… Lo llevé más lejos, a unos 15 millones de vuestros años luz… Veía los cúmulos de galaxias como pequeños puntos…

Interlocutor: ¿Johnakan llegó a consustanciarse con el Absoluto, como lo haremos todos nosotros al llegar el Big Crunch?

Eón: Hasta ese punto, no. Casi se llegó a consustanciar, porque era la única manera de “poder” transportarlo a otros universos. Sólo no lo hubiera podido hacer.

Interlocutor: Entiendo… Ahora que recuerdo quiero preguntarle sobre qué significa que cada Big Bang es una octava más elevada que el anterior. Me refiero fundamentalmente hasta qué punto se eleva una octava.

Eón: Cada universo es una octava más alta, de la misma forma que la escala musical. La pregunta de ustedes sería “hasta cuando”.

Interlocutor: Como pianista entiendo lo de las octavas, pero sí, la pregunta fundamental es ésa.

Eón: La respuesta es “hasta siempre”. Es como si me preguntaras hasta cuando va a haber Big Bang…

Interlocutor: ¿No hay un límite?

Eón: No, no hay un límite.

Interlocutor: ¿No hay una cantidad?

Eón: No, no hay una cantidad.

Interlocutor: Bueno, aquí, encarnados, no lo podríamos entender.

Eón: No, son fórmulas matemáticas… Yo podría explicarles a vosotros el verdadero sentido de la Singularidad de un agujero negro. Porque hay muchas teorías del siglo XX que dicen –esto es para personas que conocen del tema– que el horizonte de sucesos, a medida que uno va –cuando digo “uno” me estoy refiriendo a un ser físico– acercándose al agujero negro, prácticamente ni siquiera la luz puede escapar. Entonces el objeto sería absolutamente absorbido hasta su centro.

Hay una teoría que dice que el tiempo se va ralentizando, que el tiempo se va deteniendo, entonces es como que teóricamente nunca llegaría al centro. Desde ya digo que eso no es cierto.

El tiempo no se modifica a ese extremo. Y sí existen los agujeros blancos. Digamos que luego de un agujero negro hay un agujero blanco.

Existe la energía oscura y existe la masa oscura. En este momento es una masa elástica que está permitiendo que el universo siga expandiéndose. Y todavía se está acelerando la expansión universal, hasta que llegue un momento en que eso se frene y empiece la contracción. Pero para eso faltan miles de millones de años.

Interlocutor: O sea que tenemos que aceptar que los big Bang son infinitos y que esa infinitud obviamente nosotros no la podemos entender…

Eón: Pero lo importante es que hay algunos de vuestros físicos y astrónomos de este siglo XXI en vuestro planeta que ya están despertando a esa teoría de que hubo otro universo antes de este Big Bang. Y es mérito de de este receptáculo el haberlo dado a conocer hace muchísimos años. 

Interlocutor: Desde nuestro punto de vista, y desde nuestra capacidad de encarnado, entonces, queda claro que no podemos entender cómo cada universo se siga elevando una octava sin que no haya un final para esa elevación.

Si yo le hiciera la pregunta, quizás absurda, sobre cuál es el largo de un piolín o, mejor aún, cuál es el último número, es decir, el número más elevado, ¿cuál sería la respuesta de Eón?

Eón: Querido hijo, te voy a responder de una manera capciosa: si yo te digo que lo más importante en cuanto a extensión es la eternidad, a los pocos segundos te puedo decir que matemáticamente puede haber eternidad2 o eternidad3

En este sentido, algunos matemáticos especularon un infinito de hileras de camas y al lado otro número infinito de hileras de camas. ¿Qué significa entonces esto? Significa que “infinito” no es una medida, porque si fuera una medida tendría límite. Es una paradoja verbal, que en forma conceptual se entendería más.

“Infinito” y “eternidad” no son compatibles con “límites”. Por eso se puede hacer la jugarreta de decir infinito2 o eternidad2, infinito3 o eternidad3. O multiplicar infinito por infinito o infinito2 por infinito2

Interlocutor: En concreto, entonces, hacia atrás los universos disminuyen octava por octava, y hacia adelante aumentan octava por octava indefinidamente…

Eón: Si quieres jugar más a la paradoja, tú me dirías que llegarña un momento hacia el pasado en que las octavas sean cada vez más densas hasta el punto en que tendrían que dejar de ser…

Interlocutor: Eso, por ejemplo…

Eón: Y también me dirías que en un momento en el futuro las octavas serían tan agudas que tendrían  también que dejar de ser…

Interlocutor: Claro…

Eón: Pero poniéndome yo en el rol de ser que no entiendo –y esto reitero que lo hago para facilitar la sesión– ¿qué sabemos nosotros dónde termina la densidad y qué sabemos nosotros hasta donde termina la vibración sutil?

Lo que para ti puede ser lo más denso, quizás no lo sea para mí…

Interlocutor: ¿Entonces tenía razón con su paradoja el filósofo Zenón, cuando dijo que en una carrera, si la liebre le da un metro de ventaja a la tortuga, la tortuga nunca alcanzaría a la liebre?

Eón: Matemáticamente nunca la puede alcanzar, porque todo el recorrido que hace la liebre hasta llegar a la tortuga, en ese lapso la tortuga avanzó... Empecemos nuevamente de cero... De vuelta la liebre llega hasta donde está la tortuga, pero como la tortuga avanzó, otra vez no la puede alcanzar.

Es decir que con esta demostración, matemáticamente la liebre nunca podría superar a la tortuga. Sin embargo la liebre en los hechos la pasa a la tortuga…

Interlocutor: ¿El universo es matemático, entonces?

Eón: El universo, para vosotros obviamente, es impredecible. Mi receptáculo tiene razón cuando a veces dice “no intentemos entender todo, entendamos lo que está a nuestro alcance para poder ser fructíferos”

Interlocutor: Bien, yo quisiera dejar esto en suspenso para darnos tiempo de madurarlo y pasar a un tema que considero bastante complejo, y es la cuestión del movimiento. Eón, desde el punto de vista lógico, no puede moverse, porque ¿a dónde va a ir si Eón es todo. Esto me lleva a suponer que Eón está en una quietud total y que ni siquiera vibra, por lo que los Big Bang tampoco ocurrirían en el tiempo.

 La pregunta consecuente es cómo se podría entender entonces el movimiento que nosotros percibimos como real. ¿Es una ilusión acaso? Si yo muevo mi brazo, ¿este movimiento existe desde la eternidad misma?

Eón: No, no es así… Querido hijo, voy a responder con una paradoja, explicado como si yo fuera un ser similar a vosotros… Es como si yo pudiera desdoblarme. Por un lado, si yo soy el universo manifestado y estoy en todo el universo, es como si yo estuviera en un receptáculo de un metro cúbico y mi cuerpo físico tuviera un metro cúbico de volumen. No podría moverme porque estaría absolutamente contenido en ese envase… ¿Hasta ahí me sigues?

Interlocutor: Sí, perfectamente…

Eón: Bien, ésa sería tu teoría con respecto a mí y al universo.

Interlocutor: Exacto…

Eón: Y es real, es así. Pero hay una segunda parte. La segunda parte es que dentro de ese Eón tengo una libertad conceptual para moverme, ¿porque si no cómo hago para trasladar a Johnakan a universos alternos, a universos paralelos, a universos anteriores, a otras galaxias?

Si yo fuera fijo e inmutable ni siquiera podría estar en este momento comunicándome.

Interlocutor: Pero entonces cómo…

Eón: Continúo con la respuesta… Nunca tengas un criterio tan estrecho como para verme, y esto te lo digo con todo amor, desde un sólo punto de vista. Tú has formulado la teoría de que para mí el tiempo no existe porque soy un Eterno Presente.

Interlocutor: Cierto…

Eón: Pero yo tengo la capacidad para subirme también al tren del tiempo, y puedo ver las cosas pasar, porque puedo hacer todo. Puedo trasladarme al presente, puedo trasladarme al pasado…

En este mismo momento, con mi concepto estoy comunicándome con vosotros, en este mismo momento con mi concepto estoy viendo al Maestro Jesús en Getsemaní, en este momento con mi concepto estoy viendo mil años en el futuro, en este momento con mi concepto estoy en un  planeta de la Galaxia de Andrómeda, en este momento con mi concepto estoy en infinitos lugares… Puedo trasladarme conceptualmente a todos ellos…

     

Interlocutor: Pero pienso que no habría necesidad de trasladarse porque usted ya está en todos esos lugares…

Eón: Es una especie de trasladarse conceptual…

Interlocutor: ¿Sin movimiento?

Eón: No, con movimiento, porque el movimiento lo tengo que hacer, y retomo el tema por tercera vez: cuando yo tomo a Johnakan y lo traslado a otros universos, claro que tengo que “moverme”. Me muevo conceptualmente, pero me muevo…

Interlocutor: Entonces, ahora viene la segunda pregunta: si hay un movimiento es porque empezó en algún momento. Y aquí está la paradoja: ¿Cuándo empezó ese movimiento? La pregunta viene al caso porque ¿cómo puede haber un movimiento que nunca haya empezado?

Eón: Ya he dado en otra oportunidad el ejemplo de la Cinta de Moebius, que no tiene comienzo y no tiene fin… Ya se ha dado muchas veces el ejemplo hipotético de que tú viajes al pasado con una supuesta máquina que pudiera acelerar, no miles de años sino hasta pasar los Big Bang y Big Crunch cada segundo: Big Bang-Big Crunch-Big Bang-Big Crunch-Big Bang… Llegaría un momento en que te encontrarías en el futuro.

Entonces tú me dirías capciosamente y con mucha seguridad: “No, nunca podría enlazarse el pasado con el futuro porque el universo en el superfuturo tendría una octava tan elevada en vibración, tan aguda, que jamás podría enlazarse con el superpasado, donde estaría la octava más densa.

Y mi pregunta es, poniéndome en el lugar de ustedes, ¿qué sabemos nosotros si esa superdensidad y esa superagudeza no son compatibles como para encastrarse?

¿Lo entiendes?

Interlocutor: Lo estoy elaborando…

Eón: En el futuro –pueden ser cientos de universos más adelante–, el universo va a tener una escala tonal elevadísima. Mil universos atrás –digo mil como pueden ser un millón o diez millones o más–, la escala tonal era absolutamente densa. Y como yo hablé de la Cinta de Moebius, la mayoría va a interpretar que el universo pasado se va a encastrar con el universo futuro y por lo tanto va a ser una rueda eterna. Entonces la pregunta que tú me harías es: ¿cómo va a encastrar una escala tonal tan densa con una escala tan aguda y sutil.

Y mi respuesta es: encajan perfectamente. Y punto.

Interlocutor: Volviendo al principio de la pregunta, no sé si cabe preguntar, por una parte, ya que Eón se mueve, aunque sea conceptualmente, cuándo comenzó ese movimiento. Y por otra parte, si Eón únicamente encarna, para decirlo de alguna manera, con sólo un 10 % –me refiero al mundo físico y al espiritual en su conjunto– ¿qué hace el 90 %? ¿No se aburre soberanamente teniéndolo todo y sabiéndolo todo?

Eón: La respuesta a la primera pregunta es: yo le dicté al 10 % de Johnakan, a este receptáculo, Jorge Olguín, el comienzo de El Cielo responde: “Al principio era la Nada y el Todo”.

La Nada y el Todo significan que se encuentran el primer universo con el último universo. Entonces nunca hubo un comienzo. Ese principio es un principio virtual, y esto lo digo para que lo entiendan aquellos que saben computación o física… Es un principio en realidad inexistente. Ese enlace no significa realmente un final y un comienzo. Todo es un continuo girar.

Interlocutor: Que nunca comenzó, siempre existió…

Eón: Claro… Y el movimiento no tiene por qué dejar de ser. Y con respecto a que si hay un 10 %, que es la parte manifestada, y otro 90 %, ya voy a explicarlo, así como también lo que sucede con ese 90 % restante y otros universos que están por encima, los superuniversos.

Ésta es una teoría que doy a conocer ahora, y que luego, cuando los matemáticos la desarrollen, van a creer tener la primicia, pero la primicia la estoy dando yo en este momento, que en vuestra fecha y en vuestras medidas es el 10 de noviembre de 2006.

Reitero, entonces, que hay otros superuniversos que contienen a este universo donde estoy absolutamente manifestado en un 100 %. Se llaman “universos burbujas”. Me abstengo de darles más información porque podría marearlos en vuestra comprensión.

Interlocutor: Aunque esto ya se ha dicho, quisiera ratificarlo: no existe más que Eón, es decir, no hay otro Eón. ¿Es así, concretamente?

Eón: Eón es amor, Eón es humor… Y voy a terminar en broma esta parte de la sesión: ¿Seré realmente todo? ¡Me voy a asomar al último universo burbuja a ver qué hay más allá! Te amo, hijo, y continuamos esta sesión en la segunda parte.

Interlocutor: Hasta luego entonces...

 

 
 
 
 
 

 

     
         
         
       
       
       

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