Llama Violeta

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Mi Taller Creativo

Libro la ley de atracción - Eshter y Jerry Hicks

 

Ahora estoy en mi Taller Creativo

 Ahora sois felices y estáis en vuestro Taller. Éste es un ejemplo del trabajo que podéis realizar en vuestro Taller Creativo:

Me gusta estar aquí; reconozco el valor y el poder de este momento. Me siento muy bien Me veo como una especie de conjunto indivisible, conjunto que sé que yo mismo he creado y que estoy seguro de que he elegido. Estoy lleno de energía en esta imagen de mí mismo, soy incansable y me muevo por la experiencia de la vida sin oponer resistencia. Cuando me veo moviéndome por ahí, entrando y saliendo de mi coche, de los edificios, de las habitaciones, de las conversaciones y de las experiencias de la vida, fluyo sin esfuerzo, con comodidad y felizmente.

Me veo atrayendo sólo a aquellas personas que están en armonía con mi intención actual. Cada vez tengo más claro lo que quiero. Cuando entro en mi coche y voy a algún lugar, llego sano y salvo, puntual y preparado para lo que quiera que tenga que hacer allí. Me veo bien vestido de la forma que he elegido para mí. Es estupendo saber que no me importa lo que elijan los demás o lo que piensen los otros de lo que estoy eligiendo.

Lo que me importa es que estoy bien conmigo, y cuando me veo, no me cabe la menor duda de ello.

Reconozco que soy ilimitado en todas las facetas de mi vida... Tengo una cuenta bancaria ilimitada y me veo avanzando a través de las experiencias de mi vida, es extraordinario saber que nada de lo que elijo está limitado por el dinero. Tomo mis decisiones basándome en que quiero esa experiencia, no en si puedo permitírmela. Pues soy un imán que atrae, en cualquier momento, la prosperidad, la salud y las relaciones que elijo.

 

Escojo la abundancia absoluta y continuada, pues entiendo que no hay límite en la abundancia del Universo y que al atraer abundancia hacia mí no estoy limitando la de otro... Hay suficiente para todos. El secreto está en que todos lo entendamos y lo deseemos, y así cada uno atraerá lo que le pertenece. Soy «ilimitado», no por tener unos buenos ahorros en el banco, sino porque entiendo que tengo el poder de atraer lo que quiero para lo que quiera hacer con ello. Y cuando pienso en otra cosa que deseo, el dinero me fluye con facilidad, por lo tanto tengo un sumi-nistro ilimitado de abundancia y prosperidad.

Hay aspectos de abundancia en todas las áreas de mi vida... Me veo rodeado de otros, que al igual que yo, quieren crecer, y que son atraídos hacia mí por mi voluntad de dejarles ser, hacer o tener cualquier cosa que deseen, mientras que no necesito atraer a mi experiencia lo que no me gusta. Me veo relacionándome con los demás, hablando, riendo y disfrutando de lo que es perfecto en ellos, a la vez que ellos disfrutan de lo que es perfecto en mí. Todos nos apreciamos mutuamente y nadie critica a nadie, ni ve lo que no le gusta del otro.

Me veo en un perfecto estado de salud. Con prosperidad absoluta, lleno de vida, de nuevo apreciando esta experiencia de vida física que tanto quería cuando decidí adoptar este Ser físico. Es extraordinario estar aquí como un Ser físico, tomando decisiones con mi cerebro físico, pero accediendo al poder del Universo mediante el poder de la Ley de la Atracción. Y desde este maravilloso estado de Ser ahora atraigo más de lo mismo. Es bueno. Es divertido. Me gusta mucho.

Abandono este Taller y me propongo —durante lo que queda de día— buscar más cosas que me gusten. Es estupendo saber que, si veo a alguien que goza de prosperidad pero que está enfermo, no tengo por qué atraer a mi Taller todo lo que es esa persona, sino sólo la parte que me gusta. Atraeré ese ejemplo de prosperidad y eliminaré la enfermedad. Por hoy ya he hecho mi trabajo.

 ¿No son Universales todas las Leyes?

 Jerry: Abraham, nos habéis hablado de tres Leyes Universales principales. ¿No son Universales todas las Leyes7.

 Abraham: Hay muchas cosas que se pueden llamar Leyes. Reservamos nuestra definición de Ley para las cosas que son Universales. En otras palabras, cuando entráis en la dimensión fí-sica, tenéis el acuerdo del tiempo, de la gravedad y de la percepción del espacio; pero esos acuerdos no son Universales, pues existen otras dimensiones que no comparten esas experiencias. En muchos casos, cuando utilizáis la palabra Ley, nosotros usaríamos acuerdo. No hay otras Leyes Universales que os vayamos a revelar más adelante.

 ¿Cómo puedo hacer el mejor uso de la Ley de la Atracción?.

 Jerry: ¿Existen muchas formas distintas en las que podemos consciente o deliberadamente utilizar esta Ley de la Atracción?

 Abraham: Empezaremos por deciros que siempre la estáis utilizando, tanto si sois conscientes como si no. No podéis dejar de usarla, pues es inherente a todas las cosas que hacéis. Pero apreciamos tu pregunta, pues lo que quieres es saber cómo utilizarla deliberadamente para conseguir lo que deseas intencionadamente.

Ser consciente de la Ley de la Atracción es esencial para utilizarla de forma deliberada. Puesto que la Ley de la Atracción siempre responde a tus pensamientos, es importante que te concentres deliberadamente en ellos.

Elige los objetos que te interesen y piensa en ellos de forma que te beneficie. En otras palabras, busca los aspectos positivos de los objetos que son importantes para tí. Cuando eliges un pensamiento, la Ley de la Atracción actúa sobre el mismo, atrayendo más pensamientos similares y haciendo que ese pensamiento sea más poderoso.

Al permanecer enfocado en un objeto que has elegido, tu punto de atracción sobre ese tema será mucho más poderoso que si tu mente va de un objeto a otro. Generas mucha fuerza cuando centras tu atención en una cosa.

Cuando eliges deliberadamente tus pensamientos, las cosas que haces, e incluso las personas con las que pasas tu tiempo, sientes el beneficio de la Ley de la Atracción. Cuando pasas tiempo con otras personas que te aprecian, eso estimula tus pensamientos de aprecio. Cuando pasas tiempo con personas que ven tus defectos, su percepción de tus fallos suele convertirse en tu punto de atracción.

Cuando te das cuenta de que sea lo que sea a lo que le estés prestando tu atención se va haciendo más grande (porque la Ley de la Atracción dice que ha de ser así), puedes ser más se-lectivo respecto a esas cosas a las que prestas atención en un principio. Es mucho más fácil cambiar la dirección de tus pensamientos en las primeras etapas, antes de que adquieran demasiada fuerza. No obstante, puedes cambiar la dirección de tus pensamientos en cualquier momento.

¿Puedo invertir al momento mi impulso creativo?

Jerry: Veamos el ejemplo de algunas personas a las que ya les está pasando algo, debido a sus pensamientos anteriores, y que ahora deciden que quieren cambiar de pronto la dirección de su creación. ¿Existe un factor impulso? ¿No tienen primero que aminorar la fuerza de lo que ya está en proceso de ser creado o pueden crear instantáneamente en otra dirección?

Abraham: Hay un factor impulso provocado por la Ley de la Atracción. La Ley de la Atracción dice: todo objeto atrae aquello que se asemeja a sí mismo. Cualquier pensamiento que hayas activado con tu atención se va agrandando. Pero queremos que te des cuenta de que el impulso es gradual. Por eso, en lugar de intentar darle la vuelta a ese pensamiento, procura enfocarte en otro.

Por ejemplo, has estado pensando en algo que no quieres y lo has hecho durante bastante tiempo, así que ha adquirido una inercia bastante negativa. No puedes de pronto empezar a pensar justo lo contrario. De hecho, desde el lugar donde te encuentras, ni siquiera tienes acceso a ese tipo de pensamientos, pero puedes elegir un pensamiento que te haga sentirte algo mejor que antes, y luego otro, y otro, hasta que poco a poco cambies la dirección de tus pensamientos.

Otro proceso eficaz para cambiar la dirección de tu pensamiento es cambiar de objeto, buscando deliberadamente el aspecto positivo de algo. Si puedes hacerlo, si estás dispuesto a centrar tu atención en un pensamiento que te haga sentirte mejor aunque sólo sea durante un rato, como la Ley de la Atracción responderá a ese pensamiento, el equilibrio de tus pensamientos mejorará. Ahora cuando vuelvas a revisar tu anterior pensamiento negativo, como te encontrarás en una fre-cuencia vibratoria distinta, ese pensamiento se verá ligeramente afectado por tu mejoría en la escala vibratoria. Poco a poco mejorará el contenido vibratorio del objeto que has elegido, y a medida que eso sucede, todo en tu vida empezará a cambiar en una dirección más positiva.

¿Cómo podemos superar la decepción?

Jerry: Para la persona que está intentando hacer un gran cambio en la dirección positiva de la prosperidad o de su salud, si ya tiene un factor inercia en acción, ¿cuánta fe o creencia necesita para superar su decepción y decir: «Bueno, sé que esto me va a funcionar», aunque todavía no haya funcionado?

Abraham: Desde tu punto de decepción, atraes más decepción... Comprender el proceso de la creación es la mejor forma. Ése es el valor del Taller Creativo, conseguir ser feliz y luego ir a un lugar donde puedas ver las cosas como quieres que sean, verlas hasta que lo creas con tanta claridad que despiertes su emoción correspondiente, y desde ese estado de Ser, atraerás las cosas como quieres que sean.

La decepción es un mensaje de tu Ser Interior en el que te comunica que aquello en lo que te has enfocado no es lo que quieres. Si eres sensible a cómo te sientes, la propia decepción te hará saber que lo que estás pensando no es lo que quieres experimentar.

¿Qué es lo que provoca la oleada de acontecimientos indeseados en el mundo?

Jerry: Con los años he observado que cuando en las noticias de la televisión o de otros medios hablan de secuestros de aviones, actos terroristas, abusos graves a menores, matanzas o co-sas negativas, se produce una oleada mundial de esos acontecimientos. ¿Se producen por ese mismo proceso?

Abraham: Siempre que prestas atención a cualquier tema lo amplificas porque activas su vibración y la Ley de la Atracción responde a esa activación.

Los que están planeando secuestrar un avión fortalecen su pensamiento, pero los que temen ser víctimas de un secuestro también están dando fuerza a ese pensamiento de lo que no quieren, pues también atraes lo que no quieres cuando le prestas atención. Las personas que tienen claro que no quieren atraer ningún tipo de experiencia negativa probablemente no miren las noticias.

Existen infinitas intenciones diferentes y combinaciones de las mismas, por eso, en general, es muy difícil saber cómo vas a atraer una de ellas... No cabe duda de que las noticias fomentan esas situaciones. Pues cuantas más personas están enfocadas en lo que no quieren, más fomentan la creación de lo que intentan evitar. Su poder emocional aporta mucha influencia a los acontecimientos que tienen lugar en el mundo. Ésa es la conciencia de masa.

¿Puede la atención a las operaciones quirúrgicas atraer más operaciones?

Jerry: Actualmente hay muchos programas de televisión en los que se ven operaciones quirúrgicas. ¿Consideráis que ver este tipo de cosas puede aumentar el número de operaciones per capita.? Es decir, cuando las personas ven operaciones por la televisión, ¿activan en ellas una vibración más afín con la esencia de lo que las ha provocado?

Abraham: Cuando prestas tu atención a algo, tu potencial para atraerlo aumenta. Cuanto más vividos son los detalles, más atención le prestas y más fácil es que lo atraigas a tu experiencia. Cualquier emoción negativa que sientes mientras ves algo así indica que estás atrayendo negativamente.

Pero como el resultado no se produce inmediatamente, no sueles relacionarlo con los pensamientos, las emociones negativas y la consecuente enfermedad, pero están totalmente vin-culados. Tu atención atrae aquello en lo que se enfoca.

Afortunadamente, gracias a la memoria temporal, tus pensamientos no se hacen realidad al instante, por lo que tienes muchas oportunidades de evaluar la dirección de tus pensamientos (observando cómo te sientes) y cambiar la dirección de los mismos siempre que te des cuenta de que tienes una emoción negativa.

El hecho de ofrecer constantemente detalles sobre una enfermedad influye mucho en el incremento de su incidencia en la sociedad. Centrar tu atención en el aluvión incesante de es-tadísticas desagradables respecto al infinito número de posibles enfermedades influye en tu punto de atracción.

Por el contrario, puedes encontrar un modo de enfocar tu atención en las cosas que sí quieres atraer a tu experiencia, pues atraes aquello en lo que piensas constantemente... Cuan-to más piensas en la enfermedad y te preocupas por ella, más la estás atrayendo.

¿He de buscar la causa de mis emociones negativas?

Jerry: Supongamos que estás en medio de un Taller del Proceso Creativo sobre las cosas que deseas, pero luego, cuando ya has terminado, sientes una emoción negativa, ¿sería aconsejable intentar averiguar su causa o sería preferible pensar en alguna de las cosas en las que has estado pensando durante el Taller.

Abraham: El poder del Taller del Proceso Creativo es que cuan-ta más atención le prestas a un tema, más poderoso se vuelve, más fácil resulta pensar en él y más empieza a manifestarse en nuestra experiencia. Siempre que eres consciente de que estás sintiendo una emoción negativa, es importante comprender que, aunque no te hayas dado cuenta, puede que hayas estado haciendo un Taller negativo.

Siempre que te des cuenta de que tienes una emoción negativa, te sugerimos que intentes pensar en algo que deseas experimentar y que vayas cambiando paulatinamente tu costumbre de centrar tu atención en lo que no debes. Siempre que identificas algo que no quieres, también puedes identificar lo que sí quieres. Al hacerlo repetidas veces, cambias tu patrón de pensamiento —en todos los temas que son importantes para tí— en dirección hacia lo que quieres. En otras palabras, construirás puentes que te ayudarán a cruzar cualquier creencia actual sobre las cosas que no quieres para llegar a las creencias sobre las cosas que sí quieres.

Un ejemplo de puentear una creencia no deseada

Jerry: ¿Podéis poner un ejemplo de «puentear una creencia»?

Abraham: Tu Sistema de Guía Emocional funciona mejor cuando expones intenciones deliberadas y continuas de lo que deseas. Por ejemplo, en tu Taller has pensado intencionada-mente en la salud perfecta; te has visualizado sano y vital. Ahora, en el transcurso del día, te vas a comer con una amiga que te habla de su enfermedad. Mientras habla, te sientes muy incómodo... Lo que sucede es que tu Sistema de Guía Emocional te indica que lo que estás escuchando y lo que estás pensando —lo que te está diciendo tu amiga— no está en armonía con tu intención. Entonces tomas la clara decisión de interrumpir la conversación para no seguir hablando de la enfermedad. Pero como tu amiga está muy afectada emocionalmente con el tema, vuelve a hablar de su enfermedad. De nuevo, tu Sistema de Guía Emocional activa la alarma.

La razón por la que sientes una emoción negativa no es sólo porque tu amiga esté hablando de algo que no quieres. Tu emoción negativa es un indicativo de que tienes creencias que van en contra de tu deseo. La conversación de tu amiga no ha hecho más que activar creencias que tú ya tenías y que desafían tu deseo de bienestar, por lo que alejarte de tu amiga y de su conversación no las cambiará. Es importante que empieces justo donde te encuentras, en medio de esa creencia y que vayas avanzando gradualmente, construyendo un puente, por así decirlo, hasta alcanzar otra creencia que esté más en armonía con tu deseo de bienestar.

Siempre que se tiene una emoción negativa, es útil detener-se un momento y observar en qué estás pensando. Una emoción negativa te indica que lo que piensas es importante y que estás pensando en lo contrario de lo que deseas. Entonces, debes hacerte preguntas como «¿En qué estaba pensando cuando surgió esta emoción negativa?» y «¿Qué es lo que quiero respecto a esto?», que te ayudarán a darte cuenta de que en este momento te estás enfocando en la dirección contraria a lo que realmente quieres experimentar.

Por ejemplo: « ¿En qué estaba pensando cuando surgió esta emoción negativa? Pensaba en que estamos en la temporada de gripe y recordaba lo mal que estuve el año pasado. No sólo no pude ir a trabajar y tuve que dejar de hacer muchas cosas, sino que me encontré fatal durante muchos días. ¿Qué es lo que quiero? Este año quiero estar sano».

Normalmente no basta con decir «Quiero estar sano» bajo esas condiciones porque tu recuerdo de la gripe y tu creencia de la probabilidad de contraerla son mucho más fuertes que tu deseo de estar sano.

Puedes intentar puentear tu creencia de este modo:

· Ésta es la época del año en que cojo la gripe.

· Este año no quiero caer enfermo.

· Espero no coger la gripe este año.

· Parece que todo el mundo enferma.

· Eso es una exageración. No todo el mundo tiene la gripe.

· De hecho, ha habido muchas temporadas de gripe en las que yo he estado bien.

· No siempre tengo la gripe.

· Puede que esta temporada la gripe venga y se vaya sin fijarse en mí.

· Me gusta la idea de estar sano.

· Mis experiencias del pasado con la enfermedad sucedieron antes de que supiera controlar mi experiencia.

· Ahora que entiendo el poder de mis pensamientos, las cosas han cambiado.

· Ahora que entiendo el poder de la Ley de la Atracción, las cosas han cambiado.

· Este año no es necesario para mí experimentar la gripe.

· Este año no necesito experimentar nada que no desee.

· Ahora puedo dirigir mis pensamientos hacia las cosas que quiero experimentar.

· Me gusta la idea de guiar mi vida hacia cosas que quiero experimentar.

Ahora que has puenteado la creencia. Si vuelve el pensamiento negativo —y es posible que así sea durante un tiempo—, simplemente guía tus pensamientos de forma más deliberada, hasta que no vuelvan a aparecer.

¿Crean mis pensamientos cuando sueño?

Jerry: Me gustaría entender el mundo de los sueños. ¿Creamos cuando soñamos? ¿Atraemos cosas a través de los pensamientos o experiencias de nuestros sueños?

Abraham: No. Cuando duermes retiras tu conciencia de tu realidad física del tiempo-espacio, y temporalmente no atraes nada.

Lo que quiera que estés pensando (y por lo tanto sin-tiendo) es lo que atraes. Por ende, lo que piensas y sientes en el estado de sueño y lo que se manifiesta en tu vida también se corresponde. Tus sueños te dan una visión de lo que has creado o lo que estás en proceso de crear, pero no creas mientras duermes.

Con frecuencia no eres consciente del patrón de tus pensamientos hasta que se manifiestan en tu experiencia porque has desarrollado tu hábito de pensamiento en un largo período de tiempo. Y aunque cuando ya se ha manifestado algo no deseado sea posible enfocarse y cambiarlo por algo que se desea, siempre es más difícil. Comprender lo que es el estado de sueño puede ayudarte a reconocer la dirección de tus pensamientos, incluso antes de que se materialicen en tu experiencia. Es mucho más fácil corregir la dirección de tus pensamientos cuando el indicativo son tus sueños, no la manifestación en la vida real.

¿He de aceptar lo bueno y lo malo de los demás?

Jerry: ¿En qué medida formamos parte de lo que ha atraído (lo deseado y lo no deseado) una persona relacionada con uno? En otras palabras, ¿hasta qué punto las personas con las que nos relacionamos pueden atraer a nuestra vida las cosas que deseamos o que no deseamos?

Abraham: A tu vida no puede llegar nada a lo que tú no le hayas prestado atención. Sin embargo, la mayoría de las personas no son muy selectivas respecto a qué aspectos de los demás prestan su atención. Es decir, si observas todo en una persona estarás atrayendo todos esos aspectos a tu experiencia. Si prestas atención sólo a las cosas que más te gustan, invitarás a tu experiencia sólo a esas cosas.

Si hay alguien en tu vida es porque lo has atraído. Y aunque a veces sea un poco difícil de creer, también atraes todo lo relativo a tu experiencia con esa persona, pues sólo puedes experimen-tar aquello que has atraído personalmente.

¿Debo «oponerme al mal»?

Jerry: ¿No es necesario que rechacemos las cosas negativas? ¿Basta con atraer lo que queremos?

Abraham: No es posible apartar las cosas que no quieres, por-que al intentar hacerlo estás activando su vibración y por lo tanto las estás atrayendo. En este Universo todo se basa en la atracción. No existe la exclusión. Cuando gritas « ¡No!» a todas las cosas que no quieres, las estás invitando a tu experiencia.Cuando gritas « ¡Sí!» a las cosas que quieres, estás invitando las cosas que realmente quieres a tu experiencia.

Jerry: Probablemente, de ahí viene la frase de «No os resistáis al mal».

Abraham: Cuando te resistes a algo, estás centrando tu atención en ello, al ir en su contra estás activando su vibración y, por lo tanto, lo estás atrayendo. De modo que no es una buena idea hacer eso con algo que no deseas. «No os resistáis al mal» también lo puede decir alguien que tenga la suficiente sabiduría como para comprender que lo que los seres humanos denominan «mal» no existe.

Jerry: Abraham, ¿cómo definiríais el «mal»?

Abraham: No habría razón alguna para que esa palabra estuviera incluida en nuestro vocabulario porque no conocemos nada que pueda etiquetarse de ese modo. Cuando los seres humanos la utilizáis, generalmente lo hacéis en el sentido de «lo que se opone a lo bueno». Hemos observado que cuando los humanos usan la palabra mal quieren decir algo que se opone a su idea de lo que es bueno o de lo que es Dios. El mal es aquello que uno considera que no está en armonía con lo que quiere.

Jerry: ¿Y el bien?

Abraham: El bien es aquello que uno cree que es lo que quiere. Como ves, el bien y el mal no son más que formas de definir lo deseado y lo indeseado. Resulta problemático que los humanos se involucren en lo que quieren otros, sobre todo cuando intentan controlar los deseos de los demás. ¿Cómo puedo saber lo que quiero realmente?

Jerry: Me he dado cuenta, con el paso de los años, que una de las preocupaciones más habituales es que la gente no sabe lo que quiere. ¿Cómo podemos saber lo que queremos?

Abraham: Habéis venido a esta experiencia física con la intención de experimentar la variedad y el contraste, con el mero fin de determinar vuestras preferencias y deseos personales.

Jerry: ¿Podríais indicarnos qué proceso debemos utilizar para descubrir lo que queremos?

Abraham: La experiencia de la vida os está ayudando constantemente a identificar lo que queréis. Aunque seáis muy conscientes de algo que no queréis, en ese momento tenéis las ideas más claras respecto a lo que sí queréis. También ayuda declarar «Quiero saber lo que quiero», porque al ser consciente de esa intención, se intensifica el proceso de atracción.

Jerry: Entonces, ¿cuando una persona me dice «Quiero saber lo que quiero» en ese momento está empezando a descubrirlo?

Abraham: En el proceso de la vida es inevitable identificar, desde tu perspectiva, tus opiniones y preferencias personales: «Prefiero esto a aquello, me gusta esto más que lo otro, quiero experimentar esto y no quiero experimentar esto otro». No puedes evitar llegar a tus propias conclusiones a medida que evalúas los detalles de tu experiencia.

No creemos que las personas tengan tantos problemas en saber qué es lo que quieren, sino en creer que van a recibirlo... Como no han entendido la Ley de la Atracción y no han sido conscientes de la emisión de su propia vibración, no han experimentado ningún control consciente sobre las cosas que han atraído. Muchas han experimentado el malestar de desear algo realmente y haberse esforzado mucho por conseguirlo, y no haberlo logrado porque estaban emitiendo carencia en lugar de pensamientos de recepción. Con el tiempo empiezan a asociar que las cosas que se desean se consiguen a través de mucho trabajo, esfuerzo y decepciones.

Entonces cuando dicen: «No sé lo que quiero», lo que realmente quieren decir es: «No sé cómo conseguir lo que quiero» o «No estoy dispuesto a hacer lo que creo que he de hacer para conseguir lo que quiero» y «No quiero esforzarme tanto para volver a sentir la decepción de no conseguir lo que quiero».

Declarar « ¡Quiero saber lo que quiero!» es un primer paso y muy poderoso en la Creación Deliberada. Pero luego has de dirigir intencionadamente la atención hacia las cosas que quieres atraer a tu experiencia.

La mayoría de las personas no han dirigido deliberadamente sus pensamientos hacia las cosas que de verdad desean, sino que sólo observan lo que sucede a su alrededor. Cuando ven algo que les gusta, sienten una emoción positiva, pero cuando ven algo que les disgusta, sienten una emoción negativa. Pocas personas se dan cuenta de que pueden controlar cómo se sienten e influir de manera positiva en las cosas que aparecen en su vida dirigiendo deliberadamente sus pensamientos. Como no están acostumbradas a hacerlo, necesitan practicar. Ésta es la razón por la que os animamos a realizar el Proceso del Taller Creativo. Al dirigir deliberadamente vuestros pensamientos y crear escenarios placenteros en vuestra propia mente que os induzcan a emociones de bienestar en vuestro interior empezáis a cambiar vuestro punto de atracción. El Universo, que siempre responde a tus pensamientos, no distingue un pensamiento derivado de tu observación de una realidad que has presenciado o un pensamiento surgido de tu imaginación. En cualquier caso, el pensamiento iguala a tu punto de atracción, y si centras tu atención en él el tiempo suficiente, se convertirá en tu realidad.

Quería azul y amarillo, pero me salió verde

Cuando estás seguro de todo lo que quieres, obtienes todos los resultados que deseas. Pero con frecuencia no tenemos las cosas del todo claras. Por ejemplo, dices: «Quiero el color amarillo y el azul». Pero lo que obtienes es verde. Entonces te preguntas: « ¿Cómo es que me ha salido verde? No era ésa mi intención». Pero ha surgido de la mezcla de varias intenciones. (Por supuesto, si combinas el azul y el amarillo siempre sale verde.)

Así, de un modo similar (en un nivel inconsciente), en tu interior siempre hay una mezcolanza de intenciones, pero es tan compleja que tu mecanismo de pensamiento consciente no puede descifrarla. Sin embargo, tu Ser Interior sí y te puede brindar emociones que te sirvan de guía. Lo único que necesitas es prestar atención a cómo te sientes y dejarte atraer hacia esas cosas que te hacen sentir bien o que te parecen correctas a la vez que te alejas de las que te producen el efecto contrario.

Cuando tengas algo más de práctica en aclarar tus intenciones, te darás cuenta, ya en las primeras etapas de relacionarte con los demás, de si lo que te están ofreciendo tiene valor para ti. Sabrás si quieres invitarles a tu experiencia

 

¿Cómo atrae la víctima al ladrón?

 Jerry: Entiendo que los ladrones se sientan atraídos hacia las personas a las que roban, pero me cuesta más comprender que las víctimas inocentes (tal como se las llama) atraigan el robo, o que una persona sea discriminada porque ha atraído el prejuicio.

 Abraham: Pero así es, es lo mismo. Tanto el atracador como la víctima son cocreadores del acto.

 Jerry: Entonces, uno de ellos está pensando en lo que no quiere y eso es justamente lo que obtiene, y el otro está pensando en lo que quiere y también lo consigue (su esencia vibratoria). En otras palabras, ¿son lo que denomináis un homólogo vibratorio?

 Abraham: No importa si quieres los detalles o no, es la esencia vibratoria del objeto de tu atención lo que atraes. Consigues aquello que realmente, realmente deseas y aquello que realmente, realmente no deseas.

La única forma de no desarrollar una emoción fuerte respecto a algo es evitando el primer pensamiento, que al principio no tiene mucha fuerza porque todavía no ha empezado a actuar la Ley de la Atracción.

Por ejemplo, lees en un titular que han atracado a alguien. A menos que leas con mucha atención todo el artículo y se despierte en ti una emoción, leer la noticia no necesariamente activará la Ley de la atracción. Pero si la lees, la ves por la televisión o la comentas con alguien, empiezas a sentir una respuesta emocional y a atraer una experiencia similar.

Cuando oyes las estadísticas sobre el porcentaje de personas que han sido atracadas, has de entender que las cifras son tan elevadas porque hay mucha gente que ha sido estimulada por ese pensamiento. Esas advertencias no te protegen de los atracos, sino que los atraen. Hacen un gran trabajo logrando que seas consciente del índice de la criminalidad, consiguen que le prestes tu atención una y otra vez, que no sólo pienses en ello y te emociones, sino que lo esperes. -No es de extrañar que consigáis tantas cosas que no deseáis, prestáis demasiada atención a lo que no queréis...

Os recomendamos que cuando oigáis hablar de que se ha producido algún atraco, penséis: «Ésa es su experiencia. Yo no elijo eso». Luego liberad el pensamiento de lo que no queréis y centraros en lo que sí queréis, porque consigues aquello en lo que piensas, tanto si lo deseas como si no.

Habéis venido a este entorno junto con muchas otras personas porque queríais vivir la maravillosa experiencia de la cocreación. Entre esas personas puedes atraer a aquellas con las que te gustaría crear de manera positiva y también puedes atraer de ellas las experiencias que te gustaría crear. No es necesario, ni posible, ocultarse o evitar a personas o experiencias in-deseadas, pero sí es posible atraer sólo a las personas y las experiencias que te agraden.

 

He decidido mejorar mi vida

 Jerry: Recuerdo que cuando era niño tenía muy mala salud y era muy débil; de adolescente decidí fortalecer mi cuerpo, y lo hice aprendiendo a defenderme. Practiqué artes marciales y me hice un experto en autodefensa.

Desde que era adolescente hasta los 33 años, apenas hubo una semana en la que no practicara lo que solíamos llamar una «pelea», o sea darle un guantazo a alguien. Pero cuando cumplí los 33, después de leer (en la Antología del Talmud) lo contraproducente que era la venganza, tomé algunas decisiones muy importantes, y una de ellas fue que no iba a vengarme más y desde entonces no he vuelto a golpear a nadie. Resumiendo, todas aquellas personas provocadoras que creía que se estaban metiendo con los demás y que empezaban a luchar contra mí (física o mentalmente) dejaron de aparecer en mi experiencia.

 Abraham: Al cumplir los 33 años cambiaste la dirección de tu atracción. A través del proceso de vivir y de tener esas peleas, semana sí, semana no, llegaste a muchas conclusiones respecto a lo que querías y lo que no querías. Y aunque no fueras del todo consciente, en cada una de tus reyertas tenías más claro que no querías esa experiencia.

No te gustaba que te hicieran daño, ni hacerlo a los demás, sin embargo, tu reacción de luchar siempre te parecía perfectamente justificada, en tu interior se estaban forjando tus preferencias. La atracción del libro que has mencionado llegó por esas intenciones. Cuando lo leíste, respondió a las preguntas que te habías estado formulando internamente en muchos ni-veles de tu Ser. Y cuando esas respuestas llegaron, se aclaró una nueva intención y nació en tí un nuevo punto de atracción.

 ¿Qué hay tras nuestros prejuicios religiosos y raciales?

 Jerry: ¿Por qué hay prejuicios?

 Abraham: A menudo notamos que hay personas a las que no les gustan ciertas características de otros Seres, y en su rechazo de las mismas, son responsables de su prejuicio. Queremos señalar que no es sólo la acción del que acusamos de tener prejuicios. Generalmente, el que se siente discriminado es el creador más fuerte de esa experiencia.

El Ser que siente que no agrada a los demás —por la razón que sea—, ya sea por su religión, raza, sexo o clase social..., no importa cuál sea la razón, es porque su atención al objeto de su prejuicio ha atraído el problema.

 

¿Se atrae «lo semejante» o se atraen «los opuestos»?

 Jerry: Abraham, hay una afirmación que me parece que no coincide con lo que vosotros decís. Y es la de que «los opuestos se atraen». Eso parece contradecir vuestras enseñanzas, en cuanto a que «lo semejante atrae a lo semejante». Por ejemplo, los opuestos parecen atraerse, como un hombre extrovertido que se casa con una mujer tímida, o viceversa.

 Abraham: Todo lo que ves y todas las personas que conoces emiten señales vibratorias que deben sintonizarse antes de que se produzca la atracción. De modo que, incluso en una situación en la que las personas parecen ser distintas, ha de existir una base de similitud vibratoria para que puedan estar juntas. Es la Ley. En el interior de todas las personas hay vibraciones de lo que desean y de lo que no desean, y todo lo que llega a sus experiencias siempre se acopla a las vibraciones dominantes. Sin excepción.

Introduzcamos la palabra armonía. Cuando dos seres son idénticos, sus intenciones no se pueden cumplir. Es decir, alguien que pretende vender no puede atraer a otro vendedor. Sin embargo, atraer a un comprador trae consigo la armonía. El hombre tímido atrae a una mujer extrovertida porque su intención es ser más extrovertido, de modo que en realidad está atrayendo al objeto de su intención.

Una sartén magnetizada, cuya esencia es hierro, atraerá a otro objeto cuya esencia sea el hierro (es decir, un tornillo, un clavo u otra sartén de hierro), pero no atraerá una sartén que esté hecha de cobre o aluminio.

Cuando pones el dial de la radio en la frecuencia 98,7 FM no podrás captar la señal 630 AM. Es necesario que las frecuencias sean idénticas.

No hay prueba vibratoria, en ninguna parte del Universo, que apoye la idea de que los opuestos se atraen. No es así. 

 

 

 

 

 

 

 

¿Qué pasa con lo que antes te parecía bien y ahora ya no?

 Jerry: ¿Por qué algunas personas, cuando han atraído algo que realmente deseaban, sienten entonces que es una situación negativa? Les produce dolor.

 Abraham: Muchas veces, desde una posición muy lejana a lo que desean, las personas deciden qué es lo que quieren. Pero en vez de enfocarse en ello y de practicar su vibración hasta alcanzar una sintonización vibratoria con su verdadero deseo y permitir que la Ley de la Atracción se propague por el Universo y les aporte los resultados adecuados, se impacientan e intentan hacer que suceda pasando a la acción. Pero cuando actúan antes de haber mejorado el contenido de su vibración, lo que obtienen es un homólogo de su vibración actual en lugar de su deseo.

Hasta que no practicas tu vibración, suele haber un gran abismo entre la vibración de lo que realmente deseas y la que estás emitiendo. Sin embargo, lo que llega a tu vida siempre se acopla a la vibración que estás emitiendo.

Por ejemplo, una mujer acaba de tener una mala relación con su pareja que la maltrataba física y verbalmente. No quería esa situación ni le gustaba. De hecho, no soportaba el tipo de vida que tenía junto a esa persona. Así que, desde su lugar de saber lo que no quiere, hace una clara afirmación de lo que quiere. Desea una pareja que la quiera y la trate con amabilidad y respeto. Pero no se siente segura sin pareja y desea encontrar a alguien enseguida. Va a algún lugar de los que solía ir y conoce a una persona que parece bastante agradable. Pero puede que no se dé cuenta de que la Ley de la Atracción todavía la está emparejando con la vibración que domina en ella. Y en esos momentos lo que domina en ella es la vibración de lo que no quiere, porque las partes no deseadas de su última relación están mucho más activas en sus pensamientos que las nuevas inten-ciones que ha creado. En su afán de calmar sus sentimientos de inseguridad, pasa a la acción y se lanza a esa nueva relación y consigue más de lo que domina en su vibración.

Nosotros la animaríamos a que se tomara las cosas con más calma y dedicara más tiempo a pensar en lo que quiere hasta que esos pensamientos sean su vibración predominante. Luego podrá dejar que la Ley de la Atracción le traiga a ese maravilloso nuevo compañero que busca.

 Jerry: Vale, eso tiene lógica. Es como el dicho de «Ir a por lana y salir trasquilado».

 Abraham: Ése es el poder del Proceso del Taller Creativo. Cuan-do entras en tu Taller, visualizas todas las maravillosas posibilidades que tienes, dejas que se manifieste tu emoción al pensar en lo que realmente deseas y luego permaneces enfocado en ese bienestar, eso no te pasa con tanta frecuencia. Descubres cómo hacer que lo que quieres sea tu vibración dominante y luego la Ley de la Atracción se encarga de buscar homólogos para esos pensamientos que has estado practicando, y entonces ya no te sorprenderá. De hecho, empezarás a reconocer (la manifestación de) las cosas maravillosas que has practicado en tu mente.

 

¿Todo está compuesto de pensamiento?

 Jerry: ¿Todo está compuesto de pensamiento o por el pensamiento o ninguna de las dos cosas?

 Abraham: Ambas cosas. El pensamiento puede ser atraído por otros pensamientos a través del poder de la Ley de la Atracción. El pensamiento es la vibración sobre la que actúa esta Ley. El pensamiento es la esencia o la manifestación y también el vehículo a través del cual se atraen o se crean las cosas.

Tu mundo es como una gran cocina con una buena despensa en la que se encuentran en número ilimitado todos los ingredientes que hayas podido imaginar, pensar y desear, y tú, el chef, coges de sus estantes los ingredientes que has elegido, en la cantidad que deseas, y los combinas para hacer el pastel que te apetece en estos momentos.

 
 
 
 
 

 

     
         
         
       
       
       

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