Llama Violeta

Llama Violeta


 

 
 
 
 
 
 
 

El juego de la prosperidad 

 

Proceso 4
La realidad virtual

Cuándo debes utilizar este proceso

• Cuando te sientas bien y desees practicar la vibración de «permitir».

• Cuando recuerdes una experiencia grata y desees prolongar esa sensación o hacer que genere una sensación aún más placentera.

• Cuando dispongas de tiempo y desees emplearlo en hacer algo agradable.

Tu actual Punto Fijo Emocional

 El proceso denominado «Realidad virtual» te será muy útil si tu Punto Fijo Emocional oscila actualmente entre:

(1) Alegría/Conocimiento/Poder Personal/Libertad/Amor /Apreciación y (8) Aburrimiento

 (Si no estás seguro de dónde está situado actualmente tu Punto Fijo Emocional, regresa al capítulo 22 del tomo 1 y consulta las 22 categorías indicadas en la Guía Emocional.

 
 

 Recuerda que vives en un Universo Vibratorio y que todo está gobernado por la Ley de Atracción. Y que obtienes aquello en lo que piensas, te guste o no, porque cada vez que alcanzas una armonía vibratoria con algo debido a la atención que le prestas, su esencia vibratoria comienza a manifestarse de algún modo en tu experiencia vital.

 

Por consiguiente, cabe decir que el Universo responde a las vibraciones que ofreces, a tu punto de atracción, a los pensamientos en los que te centras y en cómo te sientes. El Universo no responde a lo que ya se ha manifestado en tu experiencia, sino a la vibración que ofreces en estos momentos. El Universo no hace ningún distingo entre el hecho de que poseas un millón de dólares o pienses en conseguir un millón de dólares. Tu punto de atracción se encuentra en tus pensamientos, no en tus manifestaciones.

El proceso de «Realidad virtual» no consiste en recomponer algo que se ha roto. Consiste en activar deliberadamente una escena en tu mente que haga que ofrezcas una vibración que se corresponda con la escena que has activado. A medida que sigas visualizando escenas agradables en tu mente, esas vibraciones placenteras pueden convertirse en tu nuevo punto fijo vibra-torio.

 Por regla general las personas presentan la mayoría de sus vibraciones en respuesta a las cosas, las personas y las circunstancias que observan. Así, la vida de la mayoría de las personas se desarrolla sin que se produzcan grandes novedades ni se registre una mejoría notable. Esto se debe a que no ofrecen pensamientos muy distintos a los que ya han experimentado. Ahora bien, el juego de la «Realidad virtual» modifica esta situación, porque cuando apliques este proceso, en cualquier cuestión que elijas, tu vibración se elevará muy por encima de tu punto fijo actual. Puesto que el Universo responde a tu vibración y no a lo que vives en estos momentos, comenzarán a fluir hacia tu experiencia cosas asombrosas que jamás habías presenciado.

Hemos observado que el obstáculo con que las personas tropiezan con más frecuencia es que en el contraste —que es necesario y útil para ayudarte a generar un cohete de deseo— se activa a menudo una mezcolanza de Energía. Por lo general, para saber que deseas algo, tienes que haber analizado exhaustivamente los detalles o los acontecimientos que han contribuido a que sepas lo que no deseas. Dicho de otro modo, ¿cuándo te expresas con mayor claridad sobre tu deseo de estar bien? Generalmente cuando no te sientes bien, ¿no es así? ¿Cuándo sientes un deseo acuciante de tener más dinero? Sin duda cuando andas escaso de fondos. Deseas más claridad cuando te sientes confundido. Deseas más serenidad cuando te sientes agobiado. Y deseas más estímulos cuando estás aburrido.

 Recuerda que el proceso de «El taller creativo» comprende tres pasos:

(1) Pedir (eso es fácil, pues lo haces constantemente).

(2) Atender la petición (eso no te corresponde a ti, sino a la Fuente de Energía).

(3) Permitir (estar predispuesto a recibir lo que has pedido).

 Es importante que comprendas que los pasos 1 y 3 son distintos. Cuando estás concentrado en algo, o ruegas que se te conceda algo que deseas o necesitas, a menudo tus vibraciones no coinciden con lo que deseas, sino con la ausencia de ello.

 Cuando llegan las facturas y no tienes dinero para pagarlas y te sientes temeroso y angustiado y dices «necesito más dinero», o utilizas unas palabras más positivas como «deseo tener más dinero» estás llevando a cabo el paso 1. Expresas tu deseo. Pero no has llegado al paso 3, de modo que te mantienes alejado de lo que has pedido.

 Pides continuamente. No puedes dejar de pedir; el contraste evoca en ti ese deseo. Tu tarea consiste en hallar el medio de estar predispuesto a recibir. Es como desear recibir una señal de un satélite o una radio. Para recibirla, tienes que ajustar tu receptor a la misma longitud de onda que el transmisor, de lo contrario en lugar de recibir una señal clara recibirás ruidos parásitos electrostáticos. Asimismo, reconoces la alineación de tus señales (transmitidas y recibidas) al sentir la alineación de tus emociones. Dicho de otro modo, cuando estás en una situación en que te sientes agobiado o frustrado, o furioso y dolido, es porque, de hecho, no estás alineado.

Deseamos que te relajes y no seas tan duro contigo mismo cuando sientas una emoción negativa. La emoción negativa tiene su lado positivo, puesto que te indica que debes hacer un ajuste para estar en armonía con quien eres.

 Si estás totalmente fuera de sincronía, es decir, si eres consciente de que te encuentras en una situación en que te sientes fa-tal, te recomendamos que practiques un proceso que te aporte un mayor alivio, como la meditación. Porque cuando aplacas tu mente, frenas tus pensamientos, y cuando frenas tus pensamientos, tu vibración se eleva automáticamente.

Por supuesto, si logras dar con algo en lo que concentrarte, algo que suscita fácilmente tu apreciación, te conviene más practicar el proceso de «El torrente de apreciación», al margen de la situación en la que te encuentres. Pero el proceso de «Realidad virtual» te ayudará de dos formas específicas: te acostumbrarás a no experimentar resistencia, y cuando te centres en un pensamiento resistente te percatarás enseguida y así te será posible abandonarlo con mayor facilidad. Y cada vez que te halles en un estado de no resistencia, la Ley de Atracción te responderá de forma positiva.

   

 Abraham, contadme más cosas sobre la «Realidad virtual»

 La «Realidad virtual» es un proceso en el que tienes que elegir los detalles para el momento presente en tiempo real, como haría el director de una película. Para practicar este proceso debes decidir en primer lugar dónde quieres que se desarrolle esta escena. Elige un lugar en el que te sientas a gusto. Puede ser un lugar que hayas visitado, del que hayas oído hablar, que hayas visto en una película o incluso que hayas imaginado.

¿Está en el interior de un edificio o en el exterior? ¿Qué hora es? ¿Es por la mañana, por la tarde o por la noche? ¿El sol sale o se pone? ¿La luz es diurna? ¿El aire es fresco o cálido? ¿Qué temperatura hace? ¿Cómo vas vestido? ¿Hay alguien junto a ti? Elige un escenario que haga que te sientas bien.

Da lo mismo que estés solo o con otra persona, pero si decides compartir tu «Realidad virtual» con otras personas es imprescindible que te sientas a gusto en su compañía.

¿En qué estado anímico te encuentras? ¿Te estás riendo? ¿Estás sentado en silencio, meditando? Cuando hayas elegido el escenario, imagina lo que le dirás a la otra persona u otras personas.

 El propósito de la «Realidad virtual» es que actives las vibraciones que permiten que tu Bienestar fluya a través de ti. Por con-siguiente, no puedes crear una «Realidad virtual» en la que construirías una casa nueva con un tejado con goteras y luego llevarías otras personas a tu «Realidad virtual» para que repararan el teja-do. Como no colocarías un papel feo en tus paredes y luego le pe-dirías a alguien que lo sustituyera. Debes crear tu «Realidad virtual» exactamente como deseas que sea.

No utilices este proceso para mejorar una situación ya existente, porque si intentas reparar algo, atraerás esas vibraciones existentes a tu «Realidad virtual» y desperdiciarás el poder que te ofrece el proceso de la «Realidad virtual».

 No hay nada más importante que sentirse bien

 No hay motivo para que el Bienestar no fluya a través de tu experiencia con preciso detalle en respuesta a los deseos que has identificado, aparte del hecho de que estés de mal humor, enojado o preocupado por algo.

 El ejercicio de la «Realidad virtual» te ayudará a esforzarte en sentirte bien la mayor parte del tiempo. Y, al igual que cuan-do ejercitas un músculo, cuanto más lo practiques, mejor te sentirás.

En cierta ocasión Esther practicó el juego de la «Realidad virtual» mientras conducía la gran autocaravana en la que ella y Jerry suelen viajar. Comprobó que el sistema que mejor se adaptaba a ella era introducirse rápidamente en la escena, situarse en un punto en que se sintiera realmente bien y luego abandonarlo. Si permanecía demasiado tiempo en ese punto, adquiría un talante demasiado práctico y trataba de cambiar a la gente o arreglar determinadas cosas. Pero si decidía el punto en que se sentía bien al elegir algo que le produjera alegría, al decidir con quién iba a compartir esa experiencia, al identificar el estado de ánimo que asumirían, al mantener un breve diálogo y luego abandonaba ese punto, todo salía a pedir de boca.

 Te recomendamos que practiques este juego cuando conduzcas, cuando hagas cola o cuanto estés acostado en la cama, o bien que dediques unos momentos para practicarlo. Mientras creas esos escenarios que te hacen sentir bien, activas la vibración que te produce una sensación agradable y la Ley de Atracción activa otra vibración que coincide con la tuya. No hay nada más importante que sentirse bien y no hay nada mejor que crear imágenes que te hagan sentir bien.

 Mientras conducía, Esther pensó en la sensación que le producía el aire, al que a veces dotaba de un poco de humedad, otras era tan seco que le complacía sentirlo sobre su piel, o a veces la temperatura alcanzaba los 33 grados y no contenía la menor hu-medad. Esther pensó en una combinación agradable de tempera-tura, humedad y el momento del día en que se le ocurría.

Luego invitaba a sus buenos amigos a practicar con ella este juego. Todos gozaban de unas experiencias maravillosas. Esther llegó a dominar el juego de la «Realidad virtual» hasta el extremo de que deseaba permanecer más tiempo, porque cuando lo practicaba lograba controlar cada aspecto del mismo.

 Todo pensamiento que te produzca una sensación negativa es negativo

 El Universo no sabe (ni le importa) por qué emites determinadas vibraciones en un momento dado. Dicho de otro modo, quizá los médicos te diagnosticaran ayer una grave enfermedad, y conduces por una autopista (como Esther), inmerso en una fantasía de la «Realidad virtual». En esos momentos, en tu cuerpo no hay ninguna representación de la enfermedad. Y si eres capaz de mantener esa vibración durante más tiempo que la vibración de tu conocimiento de la enfermedad, ésta no puede permanecer en tu cuerpo. Está allí, sin que tú seas consciente de ello, porque has elegido unos pensamientos que coinciden a nivel vibratorio con la esencia de la enfermedad.

 Cualquier pensamiento que elijas a nivel vibratorio con enfermedades te producirá una sensación desagradable cuando te centres en ellos. Sentirás ira, frustración, resentimiento, culpa, remordimientos o temor... Esos pensamientos son nocivos para ti, y sabes que son nocivos para ti porque cuando te centras en ellos te producen una sensación desagradable. Al igual que te quemas si tocas una estufa caliente, las emociones negativas también te lastiman.

Algo que hayas vivido hace tiempo y no esté activo en tu vibración, o algo que hayas vivido ayer y no estés pensando en ello ahora mismo, no tiene ningún peso vibratorio en tu punto de atracción. Por consiguiente, no tienes que despojarte de todos los pensamientos negativos. 

A veces, cuando interactúas con otros, oyes, ves o hueles algo que desencadena en ti una vibración que al activarse te produce una sensación desagradable. En esos momentos debes decirte: «Mi Guía Emocional está funcionando. Siento que se ha activado algo en mí que no me conviene. Porque, al activarse esta vibración, se ha producido en mi interior una resistencia que impide que fluya a través de mí el Bienestar».

En esos momentos debes elegir un pensamiento que te produzca una sensación placentera.

 Si has practicado la «Realidad virtual» te será muy fácil hallar un pensamiento más agradable. Pero si no has practicado ese juego, cuando te halles inmerso en un pensamiento negativo no sabrás cómo desplazarte a otro positivo. De modo que tendrás que esperar a que el pensamiento se disipe.

 Otro ejemplo del proceso de «Realidad virtual»

 Cuanto más practiques la «Realidad virtual», más practicarás la vibración de no resistencia, mejor te sentirás y, por supuesto, más fácilmente fluirán hacia tu experiencia las cosas que deseas. Por ejemplo, imagina el siguiente escenario:

Lugar: Una magnífica playa de arena blanca.

«Es invierno, pero hace un tiempo espléndido. La temperatura es de unos 20 grados, hay pocas nubes en el cielo y me encanta sentir el aire acariciándome la piel.

»Voy descalza y me encanta sentir la arena fresca limpia bajo mis pies. Llevo ropa cómoda y holgada, y me siento bien dentro de mi cuerpo. Paseo tranquilamente por la playa, sintiéndome fuerte, feliz y segura.

»Me acompaña mi nietecita de cinco años, que disfruta de este espléndido día tanto como yo. Se alegra de haber venido conmigo, y parece que no necesita que yo la divierta. Yo disfruto observando lo contenta y segura que se siente al corretear por la playa, excavar en la arena y gozar de este maravilloso paraje. Me alegro mucho de que hayamos venido aquí. Ha sido una excelente elección.

 »Mi nieta echa a correr hacia mí para mostrarme una concha que ha hallado, y con su dulce y alegre vocecita y sus chispeantes ojos azules me dice: "Me encanta estar aquí, abuela. Gracias por traerme". Y yo respondo: "De nada, cariño. Me alegro de que hayas venido conmigo".»

Éste es un buen momento para marcharte.

 Se satisfarán tus visualizaciones, ya sean inquietantes o alegres

 Una buena amiga de Esther, que vive en Tucson, le regaló un kit para reparar el parabrisas. «Me pregunto cómo funcionará —pensó Esther. Después de leer las instrucciones, se dijo—: Qué instrumento tan útil.» Y cada vez que lo cogía, pensaba. «Qué invento tan ingenioso.»

Jerry y ella partieron en su autocaravana y al cabo de unos diez minutos un camión los adelantó a gran velocidad, haciendo que una piedra se estrellara contra el parabrisas del vehículo. Casi de inmediato, Esther obtuvo la experiencia que había visualizado y que necesitaba para reparar el parabrisas.

Al margen de que tu «Realidad virtual» te produzca preocupación o alegría, activas una vibración a la que la Ley de Atracción responde de modo infalible.

Una persona nos dijo en cierta ocasión: «Abraham, me cuesta mucho visualizar algo. Cuando pienso en sumergirme en una "Realidad virtual" veo un lugar en blanco. No sé cómo hacerlo».

Nosotros respondimos: « ¿Recuerdas algún acontecimiento que haya ocurrido? Si consigues recordarlo, puedes practicar el juego de la «Realidad virtual», porque ese acontecimiento no está presente en estos momento y, al recordarlo, lo estás recreando a partir de algo».

El hecho de visualizar, o practicar la «Realidad virtual», viene a ser lo mismo. Se trata de invocar algo, pero con la expresa in-tención de que te complazca.

 Al practicar este proceso y estimular más tu imaginación, no sólo comprobarás que es un juego muy divertido que te hace sen-tir bien, también descubrirás que tu vibración dominante con respecto a multitud de temas cambia y tu experiencia vital empezará a reflejar esas espléndidas mejoras.

Proceso 5
El juego de la prosperidad

Cuándo utilizar este proceso

• Cuando desees ampliar tu capacidad de imaginar.

• Cuando desees conferir más claridad y precisión a tus de-seos.

• Cuando desees incrementar la cantidad de dinero que fluye hacia tu experiencia.

• Cuando desees incrementar el torrente de abundancia con respecto a diversas cosas.

 Tu actual Punto Fijo Emocional

 El proceso denominado «El juego de la prosperidad» te será muy útil si tu Punto Fijo Emocional oscila actualmente entre:

(1) Alegría/Conocimiento/Poder Personal/Libertad/Amor /Apreciación Y (16) Desánimo

(Si no estás seguro de dónde está situado actualmente tu Punto Fijo Emocional, regresa al capítulo 22 del tomo 1 y consulta las 22 categorías indicadas en la escala de la Guía Emocional.)

Para poner en práctica este proceso empieza por establecer una cuenta corriente imaginaria. En otras palabras, no se trata de abrir una cuenta en un banco auténtico, sino de realizar depósitos y retirar dinero de la cuenta como si fuera real. Puedes utilizar un viejo talonario que ya no te sirva o un bloc de notas como si fuera un talonario y unas hojas de papel a modo de comprobantes del dinero que ingresas o retiras. Conviene que todo el proceso resulte lo más auténtico posible.

 El primer día deposita 1.000 dólares en tu cuenta. Y gástalos. Es decir, anota un ingreso de 1.000 dólares en la matriz de tu talonario y extiende uno o varios cheques hasta gastar esa suma. Puedes utilizar el dinero en un solo lugar, utilizando un solo che-que, o comprando diversas cosas y con varios cheques. El propósito de este juego es que te diviertas pensando en lo que te gusta-ría adquirir y goces extendiendo los correspondientes cheques.

Describe con detalle tus compras en la matriz del cheque. Por ejemplo: «Para una preciosa pluma estilográfica», o «unas estupendas zapatillas deportivas», o «unos días en Gordons Health Spa». Puedes gastar todo el dinero hoy o reservar una parte para gastarlo otro día. Pero nosotros te aconsejamos que procures gastarlo todo hoy, porque mañana harás otro cuantioso ingreso en tu cuenta.

 

 El segundo día, deposita 2.000 dólares.

El tercero, 3.000.

El cuarto, 4.000.

 Cuando llegues al día 50, deposita 50.000. Cuando llegues al día 300, deposita 300.000. Si practicas este juego todos los días durante un año, habrás depositado y gastado más de 66 millones.

El beneficio de este proceso es que aumenta tu capacidad de imaginar. Es decir, cuando lleves unas semanas practicando este juego comprobarás que gastar esa cantidad de dinero requiere un esfuerzo de concentración. De este modo, tu capacidad de imaginar aumentará notablemente.

La mayoría de nuestros amigos físicos no necesitan esforzarse en ejercitar su imaginación. La mayoría de la gente emite unas vibraciones casi única y exclusivamente en respuesta a lo que observa, pero al practicar este juego tendrás que buscar ideas nuevas, y al cabo del tiempo comprobarás que tus deseos y expectativas se expanden. Así, te beneficiarás al modificar tu punto de atracción.

El Universo responde a las vibraciones que emites, no a tu estado de ánimo actual. De modo que si prestas atención sólo a tu estado de ánimo actual, tu futuro se desarrollará sin grandes novedades. Pero si prestas atención a las maravillosas ideas que se expanden y que este juego evoca en ti, el Universo responderá a las vibraciones de esos pensamientos.

El Universo no hace ninguna distinción entre la vibración que emites en respuesta a lo que vives y la vibración que emites en res-puesta a lo que imaginas, por lo que el «Juego de la prosperidad» constituye una potente herramienta para modificar tu punto de atracción.

Puedes practicar este juego durante un breve espacio de tiempo o durante más de un año. Elige lo que más te convenga. Quizá te cueste un poco al principio, pero cuanto más practiques este juego, más se expandirá tu imaginación. Y a medida que tu imaginación se expanda y te concentres en esa expansión y en lo que te diviertes, tu punto de atracción se modificará.

Al extender los cheques, utilizar tu imaginación, anotar tus compras, concentrarte en lo que escribes y no sentir ninguna resistencia al extender los cheques porque no temes gastar demasiado dinero, conseguirás lo que necesites para obtener lo que sea: Habrás expresado tu deseo en un estado de no resistencia, es decir, en un estado de «permitir».

Por consiguiente, no sólo te beneficiarás al expandirse tu imaginación, sino que tu punto de atracción cambiará, haciendo que tu experiencia vital cambie también. No sólo mejorará tu situación económica, sino que todas las cosas en las que te has deleita-do al centrarte en ellas empezarán a fluir hacia tu experiencia.

 Puedes comenzar el juego y detenerlo cuando quieras, y puedes practicarlo como quieras. No hay reglas; no hay nada que debas hacer o abstenerte de hacer. Dicho de otro modo, puedes hacer lo que desees. Gasta tanto dinero como quieras. Lo importante es que te esfuerces en ejercitar tu imaginación.

Si fueras un escultor y éste fuera el primer día que tratabas de modelar una figura, no arrojarías un puñado de arcilla sobre la mesa exclamando: «¡No me sale!» Tratarías de perfeccionar tu técnica. Conseguirías más arcilla. Utilizarías una arcilla diferente. Hallarías el medio de seguir esforzándote en crear tu obra. Sin embargo, cuando se trata de la creación que moldeáis con la Energía que crea mundos, la mayoría de vosotros no os esforzáis en dirigir vuestros pensamientos. Dicho de otro modo, parece como si otra persona arrojara un puñado de arcilla sobre la mesa y vosotros pasarais el resto de vuestra vida lamentándoos del nefasto resultado.

 «¡Esto no ha salido bien! Mis padres deberían haber hecho algo al respecto», «la economía no va por buen camino», «qué in-justo es todo» o «me disgusta la forma en que esa persona ha re-suelto el tema». Nosotros respondemos: «¡Utiliza tu propia arcilla! Invoca la Energía a través del poder de tu deseo y moldéala a través del poder de tu imaginación».

 Una amiga nos dijo recientemente: «Abraham, tengo la sensación de que no os importa que mi pareja vuelva conmigo o no. Creo que queréis que me esfuerce tanto en imaginarlo para que no repare en su ausencia». Nosotros respondimos: «Tienes razón, porque cuando imaginas que está presente, en esos momentos te sientes feliz y emites vibraciones que permiten que la Fuerza DIOS, la Fuerza de la Vida, fluya a través de tí. Y no existe nada más maravilloso que eso».

Luego le dijimos: «A propósito, cuando alcanzas ese punto, tu pareja no puede por menos de regresar contigo. Pero mientras tu deseo de que regrese se base más en el hecho de su ausencia, no sólo no regresará, sino que la tristeza que sientes en ese momento muestra que has elegido una vibración que no permite que fluya la Energía que deseas».

Si practicas con entusiasmo el «Juego de la prosperidad», no sólo conseguirás que mejore tu situación económica, sino todos los aspectos de tu vida. No sólo contribuirá a que actives más vibraciones en torno a las cosas que deseas, sino que te ayudará a concentrarte más intensamente, permitiendo que lo que deseas fluya hacia tu experiencia.

Al practicar este juego emitirás vibraciones más expansivas y expectantes. Y te prometemos solemnemente que no tardarán en producirse manifestaciones en respuesta al cambio registrado en tus vibraciones

Proceso 6
El proceso de meditación

Cuándo utilizar este proceso

• Cuando desees aliviar tu resistencia.

• Cuando desees utilizar un medio más sencillo de elevar de inmediato tu vibración.

• Cuando desees elevar tu nivel general de vibración.

• Cuando desees tomar conciencia de tu Ser Interior.

Tú actual Punto Fijo Emocional

 El proceso de «Meditación» te será muy útil si tu Punto Fijo Emocional oscila actualmente entre:

(1) Alegría/Conocimiento/Poder Personal/Libertad/Amor /Apreciación y (22) Temor /Desconsuelo /Depresión /Desesperación /Impotencia

 (Si no estás seguro de dónde está situado actualmente tu Punto Fijo Emocional, regresa al capítulo 22 del tomo 1 y consulta las 22 categorías indicadas en la escala de la Guía Emocional.)

Cualquier pensamiento en el que te centras de forma persisten-te constituye una «creencia». Muchas de tus creencias te son muy útiles: los pensamientos que armonizan con el conocimiento de tu Fuente y los pensamientos que coinciden con tus deseos... Pero algunas de tus creencias no te son útiles: los pensamientos sobre tu falta de méritos personales o tu indignidad son claros ejemplos.

Ahora bien, si comprendes las leyes del Universo y te esfuerzas en elegir deliberadamente tus pensamientos, al cabo del tiempo podrás sustituir las creencias que te perjudican por creencias que te den vida; existe un proceso que te proporcionará un beneficio inmediato al modificar tus creencias en un plazo de tiempo mucho menor. Este proceso se denomina «Meditación».

Nosotros solemos decir a nuestros amigos físicos, en tono de broma, que enseñamos este ejercicio de «Meditación» porque a la mayoría de vosotros os resulta más fácil eliminar todo pensamiento de vuestras mentes, que concentraros en pensamientos puros y positivos.

 Pues cuando aplacáis vuestra mente no ofrecéis ningún pensamiento y, al no ofrecer ningún pensamiento, no ofrecéis ninguna resistencia, y cuando no activáis ninguna resistencia, la vibración de vuestro Ser se eleva y es rápida y pura.

Imagina un corcho que flota en el agua. (Esto representa el lugar en el que se produce la vibración elevada, rápida y pura que te es natural.) Ahora imagina que mantienes el corcho sumergido en el agua. (Esto equivale a resistencia.) Por último imagina que sueltas el corcho y éste asciende de nuevo a la superficie del agua.

Al igual que el corcho, que flota de manera natural en la superficie del agua, es normal que experimentes una vibración elevada, rápida y pura, desprovista de toda resistencia. Y, al igual que el corcho, si no haces nada que te mantenga debajo del agua, ascenderás de nuevo a la superficie, donde te corresponde estar.

Dicho de otro modo, no tienes que esforzarte en alcanzar la elevada vibración que te es natural, precisamente porque te es natural. Pero tienes que dejar de centrarte en pensamientos que hagan que disminuya tu vibración. Es preciso que dejes de prestar atención a las cosas que no permiten que tu corcho flote o que vibres en armonía con quien eres. Si no te centras en cosas indeseadas que se oponen a tu deseo puro, no activarás una vibración de resistencia y experimentarás tu estado natural de prosperidad y

Bienestar.

Una decisión propicia la vibración de un deseo, y el punto de decisión se produce cuando el deseo es lo suficientemente intenso.

La única disciplina que deseamos que ejercites es tomar la decisión de que nada es más importante que el hecho de que te sientas bien, y que buscarás pensamientos que hagan que te sientas mejor.

La única disciplina que debes practicar es esforzarte en que tu corcho flote de manera natural en el agua.

 

Cabe decir que el proceso de «Meditación» constituye un atajo para cambiar tus creencias, pues en ausencia de pensamiento no hay resistencia en ti y tu corcho, por así decirlo, flota de manera natural en la superficie.

Para practicar el proceso de «Meditación» siéntate en un lugar tranquilo donde nadie te interrumpa. Ponte ropa cómoda. No importa que te sientes en una silla o en el suelo o que te tiendas en la cama (a menos que suelas quedarte dormido cuando lo haces).

Lo importante es que tu cuerpo esté relajado.

Ahora cierra los ojos, relájate y respira. Inspira lentamente y recréate en el acto de expeler el aire (en este ejercicio tu comodidad personal es muy importante).

Cuando tu mente comience a divagar, libérate suavemente de cualquier pensamiento o al menos no lo fomentes dándole vueltas, y concéntrate en tu respiración.

Tiendes, por naturaleza, a centrarte en tus pensamientos, por lo que al comienzo de practicar la «Meditación» no te parecerá natural, y tu mente se pondrá a divagar con el fin de centrarse en las cosas que habías pensado anteriormente. Cuando eso ocurra, relájate, respira de nuevo y trata de liberar ese pensamiento.

Te resultará más sencillo sosegar tu mente si eliges pequeños pensamientos que no tengan el potencial de expandirse y convertirse en pensamientos interesantes. Puedes concentrarte en tu respiración; cuenta mentalmente las veces que inspiras y expeles el aire. Puedes escuchar el goteo de un grifo... Al elegir un pensamiento suave y amable, dejarás atrás todos los pensamientos de resistencia y tu vibración se elevará de forma natural, como el corcho de nuestra analogía.

Este proceso no requiere que pienses en tus deseos, sino que tu mente se sosiegue. Cuando lo consigas, toda resistencia se disipará y tu estado de vibración se elevará a su estado natural y puro.

Cuando tu mente se sosiegue, es posible que sientas una sensación de desapego físico. Por ejemplo, quizá no sientas ninguna diferencia real entre el dedo gordo del pie y la nariz. En ocasiones sentirás una sensación de hormigueo debajo de la piel. Y con fre-cuencia, cuando te hayas liberado de tu resistencia y te eleves en tus vibraciones altas, puras y naturales, sentirás un movimiento involuntario de tu cuerpo. Quizá tu cuerpo se balancee ligeramente de un lado a otro, o hacia delante y hacia atrás, o tu cabeza oscile de un lado a otro. O quizás experimentes la sensación de movimiento o un bostezo. Pero cualquiera de esas sensaciones o movimientos indican que has alcanzado un estado de «meditación».

Tu punto de atracción habrá cambiado y habrás alcanzado tu estado de «permitir». Las cosas que has pedido —que te han sido concedidas— flotan ahora suavemente hacia tu experiencia.

Cuando salgas de tu estado de meditación, el estado de «permitir» persistirá hasta que te concentres en algo que modifique tu frecuencia vibratoria. Pero cuando hayas practicado este ejercicio varias veces, esas frecuencias altas te resultarán tan familiares que podrás reclamarlas cada vez que lo desees.

Con el tiempo, si practicas la meditación regularmente, percibirás enseguida la sensación que te producen esas frecuencias altas en tu cuerpo. Dicho de otro modo, cuando te concentres en algo que haga que tu vibración descienda, te percatarás enseguida, antes de que el descenso sea significativo, y podrás cambiar con facilidad tu pensamiento resistente para mantener tu equilibrio.

Abraham, contadme más cosas sobre la «Meditación»

Muchos maestros, entre los cuales nos contamos, enseñan a meditar porque es un excelente proceso para elevar la vibración. Una «Meditación» eficaz consiste en alejarte de tu conciencia física, que causa una resistencia en tu vibración, pues cuando desvías tu atención de lo que hace que tu vibración sea baja, tu vibración se eleva de forma natural. Es como si perdieras el conocimiento, pero manteniéndote despierto. Cuando duermes, también pierdes el conocimiento, pero cuando estas adormilado no eres consciente de hallarte en esa vibración más alta. Cuando estás despierto y en estado de meditación, reconoces conscientemente lo que se siente al hallarse en esa vibración más alta. Con el tiempo, adquirirás una sensibilidad especial con respecto a tu vibración, de forma que enseguida sabrás si te estás concentrando en algo que provoca una resistencia en tí.

A veces la gente nos pregunta: «Abraham, ¿es normal que mi vida sufra una fuerte sacudida cuando comienzo a practicar el proceso de "Meditación"?» Nosotros respondemos afirmativamente, porque alcanzas una sensibilidad superior y los antiguos esquemas que provocaban en tí una vibración baja te resultan ahora incómodos.

Otras formas de elevar tu vibración

Existen otras formas de elevar tus vibraciones aparte de la «Meditación», como escuchar música que te infunda alegría, hacer jog-gingen un hermoso paraje, acariciar a tu gato o sacar a pasear a tu perro. Estas son algunas de las numerosas y agradables actividades que puedes hacer para liberarte de tu resistencia y elevar tus vibraciones. Con frecuencia, cuando conduces un vehículo te hallas en un estado de máxima conexión con tu Fuente de Energía.

Por esta razón se producen relativamente pocos accidentes de tráfico. A menudo el ritmo que imprime la carretera, el hecho de olvidarte de lo que te preocupa y la idea de dirigirte hace que dejes de pensar en los problemas que te preocupan.

Tu objetivo es liberarte de cualquier pensamiento que provoque en ti resistencia, a fin de alcanzar pensamientos puros y positivos. No te inquietes si no logras sosegar tu mente por completo, a menos que ésta se centre en cosas negativas. Si durante el ejercicio de «Meditación» piensas suavemente en cosas agradables, te será muy útil.

Por ejemplo, después de pasar un día con una familia a la que adoran, Jerry y Esther dedicaron muchas horas agradables a pensar y comentar esa maravillosa jornada. Cada vez que deseaban centrarse en pensamientos que les producían una sensación placente-ra, no tenían más que recordar algún detalle sobre ese día: algo que uno de ellos dijo, algo que hizo uno de los niños, el magnífico tiempo, la comida deliciosa, el tonificante paseo por el monte...

Dicho de otro modo, es muy fácil hallar algo que sea Energía pura y positiva. Pensar en tus mascotas puede ser una buena mente de pensamientos positivos debido a que los animales ofrecen un cariño incondicional. Busca cualquier pensamiento que te produzca una sensación placentera cuando te centres en él, y practícalo hasta que empieces a sentirte bien. Luego se producirán otros pensamientos agradables

.

 Otro ejemplo del ejercicio de «Meditación»

 Si nosotros estuviéramos en tus zapatos físicos, utilizaríamos este proceso cada día, durante 10 o 15 minutos, no mucho más. Nos sentaríamos en un lugar tranquilo y agradable, solos, donde nadie nos interrumpiera, quizá debajo de un árbol, en nuestro co-che, en el baño o en el garaje... Procuraríamos desactivar nuestros sentidos físicos. Dicho de otro modo, correríamos las cortinas si la luz fuera demasiado intensa, cerraríamos los ojos, elegiríamos un lugar silencioso.

Nos concentraríamos en el hecho de inspirar aire y de expeler-lo. Nos concentraríamos en respirar de forma lenta y pausada. Inspiraríamos el aire, y cuando sintiéramos que nuestros pulmones estaban llenos, inspiraríamos suavemente otra pequeña bocanada.

Luego, tras haber alcanzado la plena expansión de nuestros pulmones, nos recrearíamos durante un prolongado y delicioso momento en expeler el aire. Nuestra única intención en esos instantes sería gozar de ese momento y ser conscientes de nuestra respira-ción sin hacer más que respirar; nada de preparar el desayuno, de peinarnos, de preguntarnos qué estará haciendo otra persona, de pensar en ayer, de preocuparnos sobre mañana ni centrarnos en otra cosa salvo en inspirar y expeler el aire.

Te sumirás en el estado de «permitir» en el que, durante unos momentos, dejarás de controlarlo todo, dejarás de tomar la iniciativa.

 En esos momentos dirás a tu Fuente de Energía, a tu Ser Interior, a tu DIOS (o como quieras llamarlo): «Aquí me tienes, en un estado de "permitir". Permito que mi Fuente de Energía fluya puramente a través de mí».

Quince minutos de ese esfuerzo te cambiará la vida porque permitirá que tu Energía natural fluya a través de tí. En esos momentos te sentirás mejor, y cuando salgas del estado de meditación te sentirás pictórico de energía.

¿Es posible que 15 minutos cambien mi vida?

Uno de los grandes beneficios que observarás de inmediato es que las cosas que has deseado empezarán a manifestarse.

 ¿Cómo es posible? «Pero, Abraham —dirás—, no me he sentado a meditar para marcarme unas metas. Ni me he sentado a meditar para clarificar lo que deseaba. No le he expresado al Universo lo que deseaba. ¿Cómo es posible que el hecho de haber meditado durante 15 minutos lo haya propiciado?» «Porque has formulado tus peticiones y durante el rato que has dedicado a practicar la

"Meditación" tu resistencia, que impedía que estas cosas se manifestaran en tu experiencia, ha cesado. Al practicar la meditación has permitido que tus deseos fluyan hacia tu experiencia.»

No puedes formar parte de este medio físico sin que se generen constantemente en tí deseos. A medida que se forman en ti esos deseos, el Universo responde a ellos. Y ahora, debido a que duran-te 15 minutos te has sumido en el estado de «permitir», independientemente de si acariciabas a tu gato, practicabas tu respiración, escuchabas el rumor de una cascada o una música envolvente, o experimentabas «Un torrente de apreciación», has establecido una vibración que ya no provoca una resistencia a las cosas que has pedido.

«Durante cincuenta años he sido muy negativo, Abraham, ¿significa eso que me llevará otros cincuenta años cambiar?» No, basta con quince minutos.

«¿En quince minutos podré neutralizar toda la resistencia que he adquirido?» En quince minutos alcanzarás el estado de «permitir», no tendrás que neutralizar nada.

«¿Y si he adquirido unos hábitos negativos muy marcados? ¿Podré modificarlos en quince minutos?» Probablemente no. Pero la próxima vez que te centres en uno de esos pensamientos negativos te percatarás enseguida.

 Tu Guía Emocional estará tan estimulada que te darás cuenta —probablemente por primera vez en tu vida— de lo que haces con tu Energía No Física.

 Esto es muy importante, porque todo lo que te ocurre a ti y a todas las personas que conoces, ocurre debido a la Energía que invocas y que permites que fluya o no a través de ti. Todo se basa en esta relación con la Energía.

 Todas las personas que conoces, las cuales viven todas las experiencias que conoces, las viven debido al deseo, fruto de la concentración de su pensamiento, que su vida les ha aportado y al estado de «permitir» o de resistencia en que se encuentran en un momento dado.

 

 ¿Qué puedo conseguir en treinta días?

 ¿Sabías que en este mismo momento podrías padecer todas las enfermedades mortales habidas y por haber (y otras que ni siquiera conocemos) y mañana todas podrían desaparecer de la noche a la mañana si aprendieras a dejar que la Energía fluyera a través de ti?

No te proponemos unos saltos cualitativos tan tremendos, pues son un tanto incómodos. Lo que te proponemos es que cada día seas lo suficientemente egoísta para decir: «No hay nada más importante que el que yo me sienta bien. Y hoy voy a hallar la forma,        de conseguirlo.

Voy a empezar a meditar y a alinearme con mi Fuente de Energía. A lo largo de la jornada, buscaré oportunidades para apreciar cosas, de modo que durante todo el día procuraré recuperar mi Fuente de Energía. Si se presenta una oportunidad para elogiar algo, lo haré, si se presenta una oportunidad para criticar algo, mantendré la boca cerrada y trataré de meditar. Si siento deseos de criticar, diré: «"Acércate, gatito" y acariciaré a mi gato hasta que ese deseo desaparezca».

Al cabo de treinta días de realizar un pequeño esfuerzo, pasarás de ser una de las personas más resistentes del planeta a una de las personas menos resistentes del planeta. Quienes te observen se quedarán asombrados al presenciar la cantidad de manifestaciones que comenzarán a producirse en tu experiencia física.

Nosotros os contemplamos desde una vista aérea, por así decirlo, y os vemos como si estuvierais junto a una puerta cerrada, al otro lado de la cual se hallaran todas las cosas que deseáis, a la espera de que abráis esa puerta.

Están ahí desde el momento en que las pedisteis: vuestros amantes, vuestros cuerpos perfectos, vuestros trabajos ideales, todo el dinero que podáis imaginar, to-das las cosas que siempre habéis deseado. Cosas grandes y pequeñas, cosas que podríamos llamar extraordinarias y significativas y cosas insignificantes; al otro lado de esa puerta está todo cuanto habéis identificado como objetos de vuestros deseos.

Y en el preciso momento en que abráis esa puerta, todas las cosas que deseáis fluirán hacia vosotros. Luego organizaremos un seminario sobre «Cómo enfocar las manifestaciones de todo lo que fluye hacia vuestra experiencia».

 
 
 
 
 

 

     
         
         
       
       
       

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