Llama Violeta

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Usted Puede Sanar su Vida

Reconozca la Prosperidad

Louise L. Hay

 

Reconozca la prosperidad

Empiece a reconocer la prosperidad allí donde la vea, y a alegrarse de ella. Un conocido predicador evangelista de la ciudad de Nueva York recuerda que en su época de pobreza solía pasar, a pie, junto a buenos restaurantes, casas y automóviles lujosos y tiendas elegantes, diciendo en voz alta:

«Todo esto es para mí, todo esto es para mí». Permítase sacar placer de toda clase de mansiones suntuosas, bancos, grandes almacenes, establecimientos de lujo... y, ¿por qué no?, también yates. Reconozca que todo eso es parte de su abundancia, y recuerde que usted está incrementando su conciencia para poder participar de esas cosas si así lo desea. Si ve gente bien vestida, dígase: «¡Qué maravilla que tenga semejante abundancia! Realmente, hay de sobra para todos».

No queremos solamente el bien de los demás. Queremos también nuestro propio bien.

Sin embargo, no somos dueños de nada. Sólo usamos nuestra posesiones durante cierto tiempo,

hasta que pasan a otra persona. Hay posesiones que pueden quedar en una familia durante varias

generaciones, pero eso también tiene su final. En la vida hay un ritmo y una fluencia naturales. Las

cosas vienen y se van. Y creo que cuando algo se va, es sólo para dejar lugar a algo nuevo y mejor.

     

Acepte los cumplidos

Muchísimas personas quieren ser ricas, y, sin embargo, no quieren aceptar un cumplido. Conozco a actores y actrices que quieren llegar al «estrellato» y, sin embargo, no saben aceptar un cumplido sin encogerse.

Los cumplidos son donaciones de prosperidad y hay que aprender a aceptarlos con naturalidad y gracia. Cuando era niña, mi madre me enseñó a sonreír y dar las gracias cuando me hacían un cumplido o un regalo, y esa costumbre me ha beneficiado durante toda la vida.

Mejor aún es aceptar el cumplido y devolverlo, para que la

otra persona se sienta también

como si le hubieran hecho un

regalo. Es una manera de

mantener en marcha el intercambio

de bienes.

En la infinitud de la. vida, donde estoy,

todo es perfecto, completo y entero.

Formo parte del Poder que me ha creado,

y me abro totalmente para recibir la abundante comente

de prosperidad que me ofrece el Universo.

Mis necesidades y deseos me satisfacen todos

Regocíjese de la abundancia

que representa despertarse cada

mañana frente a la experiencia de

un nuevo día. Alégrese de vivir,

de estar sano, de tener amigos,

Con la guía y la protección de lo Divino,

sin haberlo pedido siquiera.

elijo siempre aquello que me beneficia.

Constantemente aumento mi conciencia de la abundancia

Me regocijan los éxitos ajenos,

porque sé que hay de sobra para todos.

y esto se refleja en ingresos cada vez mayores.

de ser creativo, de ser un ejemplo viviente de la alegría de vivir.

Mi bien proviene de todos y de todas partes.

Todo está bien en mi mundo

transformación.

 

 
 
 
 
 
 
         
         
       
       
       

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