Llama Violeta

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YESHUA

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YESHUA – Parte 6

 
 Profecía
Siempre estuvo la posibilidad de que los eventos pudieran haberse desarrollado en forma diferente de lo que lo hicieron. Ni Yo, ni los grandes más allá de mi, pueden predecir absolutamente lo que sucederá en el futuro. Si, en la Mente de Dios todas las cosas son conocidas, todos los resultados ya están realizados.. Aún existe un infinito número de variaciones y colores para un evento. Cada ser viviente en el Universo de Universos tiene una mano en la evolución del Todo. Cada elección afecta a los otros en formas inimaginables para ustedes. Así que una profecía es solamente verdadera en el momento en que es pronunciada. Sin embargo, existen patrones de comportamiento que son conocidos, tal como el que ustedes conocen que si continúan jugando con fósforos en algún punto existe una muy buena posibilidad de que se quemarán a ustedes mismos. Así que los entendimientos generales del futuro con ciertamente posibles y a menudo exactos.
 
Así fue, que en un cierto punto, yo supe a dónde me llevarían mis acciones, Y de que mi mensaje solamente tendría el impacto deseado con la liberación de mi vida física. Que así sea. Yo supe, tal como todos deberían saber: que no existe la muerte, solamente la transición. Y así fue que, a pesar de las súplicas de aquellos cercanos a mi, yo seguiría con mis enseñanzas, llevándolos dentro del mismísimo corazón de los poderes alineándose contra mi. Y así fue que yo comencé mi último viaje a Jerusalén.
 
Juicio
 
Ella era una mujer casada con un hombre de Nazaret. Yo lo conocí. El aún no había llegado, deberíamos decir, a su potencial más alto. El estaba entre los miembros del Sanhendrin y ellos estaban arrastrando a esta mujer detrás de ellos para ser apedreada por adulterio. La multitud usual, la cual disfrutaba tales espectáculos, se había reunido. Qué escena triste, el patético resultado final del juicio se apiló sobre el juicio, la crítica sobre la crítica, el miedo sobre el miedo. Tal como dije, Yo conocía al hombre. El no estaba en posición de juzgar a nadie, menos de todo a la mujer que había luchado tanto por vivir con él a expensas de su propia felicidad. Yo intercedí en su nombre: “Quién entre ustedes está libre de pecado? Dejen que él arroje la primer piedra.” Pero también expresé privadamente para información de los hombres que yo estaba bien conciente con respecto a sus propios estilos de vida. Cada hombre, sucesivamente, se fue, las piedras cayeron en su rapidez. Levanté sobre sus pies a la estropeada, mujer herida emocionalmente: “Yo también sé de ti. Yo se de tu vida y de las elecciones que has hecho. No los juzgo. No es mi lugar. Solamente tu puedes, verdaderamente, juzgarte a ti misma. Ni siquiera el padre en el cielo te juzga. El meramente te ofrece otras elecciones. Ve ahora, mi hermana. Vive tu vida en lo más elevado.”
 
No juzgues a menos que quieras ser juzgado. Esa usual línea citada, simplemente, significa que vendrá un tiempo cuando se nos permitirá el gran regalo de rever la vida entera. Y nosotros seremos testigos de los juicios que hemos hecho de otros, y veremos la verdad sin mancha de nuestras propias elecciones en la vida. Y yo les prometo esto, mis hermanos y hermanas: Energía similar atrae a energía similar. Lo que no nos gusta y criticamos y juzgamos ásperamente en otro es exacta y absolutamente eso que nos disgusta y que aún no hemos enfrentado en nosotros mismos. El juzgamiento es un acto del ego. Somos todos como magnetos atraídos los unos a los otros en la vida para reflejarnos los unos a los otros: todas nuestras relaciones exponen aquellos maravillosos potenciales que aún tenemos que alcanzar, aquellas muy humanas debilidades que aún debemos encarar. ¿Significa esto que no podemos criticar nada en la vida? Nosotros podemos hacer cualquier cosa que nos guste, solamente sepan que la energía de la crítica retornará, y a menudo en formas dolorosas. Uno puede discernir algo como no apropiado para uno mismo, sin juzgarlo como bueno o malo, y simplemente alejarse de esto. Porque, mis hermanos y hermanas, también puedo prometerles que ustedes, simplemente, no tienen suficiente información para juzgar las elecciones de otros como buenas o malas. Podría pararme aquí y listar durante todo el día eventos que fueron primero juzgados como “malos”, aún en retrospectiva fueron encontrados que habían creado un bien mucho más elevado. Por favor, no se juzguen los unos a los otros, mis amados, nada bueno saldrá de esto.
 
Vamos también a apuntar brevemente otro dicho que debí pronunciar, el cual yace en el reino del juicio también, y ese tiene que ver con las posibilidades de una persona rica de entrar al cielo y del camello pasando a través del ojos de una aguja.
 
 
Cuando hablé del reino de Dios dentro de ustedes, quise decir eso literalmente. Así es cuando hablo de cielo. Esta dentro de ustedes. ¿Existe como un lugar físico también? De forma que ustedes puedan entender, si. Pero ustedes también acceden a él a través de su corazón. El cielo, como un lugar existe en un plano altamente vibracional e interdimensional. Está, literalmente, tal como lo digo, todo alrededor nuestro y dentro nuestro. Pero la energía de la vibración del cuerpo de uno debe resonar con la vibración de esa dimensión. Es por eso que no existen paredes o cercas en el cielo. Luego de que dejan el cuerpo, ustedes van, como un magneto, a donde su vibración los guíe. Así que el mundo en el que habitan confortablemente ahora, podría ser diferente al mundo hacia el cual viajen. Déjenme ser claros acerca de esto: Si aún hay trabajo para ser hecho, ustedes continuarán. Ustedes retendrán la personalidad y la vida emocional y mental con la que se fueron. ¿Va a ser más placentero? Si, aún es el cielo, después de todo.
 
Todo lo que desean es manifestado – de acuerdo a tu tasa vibratoria. ¿Cómo hace uno para aumentar la tasa vibratoria de uno? Amándose a si mismos y a otros. No siendo crítico. Siendo compasivo, ustedes ya saben que cuando ustedes están experimentando el sentir amor y la alegría ustedes se sienten más livianos. Eso es porque ustedes están, bastante literalmente, más livianos.
 
¿Qué tiene todo esto que ver con ser una persona rica entrando en el cielo? Significa que no importa si ustedes son ricos o no. Es lo que ustedes hacen con su vida – su dinero, sus talentos, sus posesiones, sus regalos, sus pensamientos, su tiempo – lo que determina su vibración. La Fuente no tiene nada en contra de la riqueza. El Universo es infinito. No conoce límites. El hecho de que vivan abundantemente no le quita a otro. Tener una vida linda – y compartirla con otros – es un acto de amor a uno mismo y el amor a uno mismo es el amor de Dios. Pero la clave está en compartir. Mis compañeros viajeros, dar y recibir son exactamente la misma energía. Recibir en la vida, dar. El dar es recibir de vuelta en calidad. De hecho, lo que ustedes dan desinteresadamente lo reciben de vuelta multiplicado, porque el Universo evoluciona en un espiral. La energía del miedo y del enojo vuelve a ustedes en cantidades iguales a las cuales ustedes pusieron hacia fuera. Sin embargo, la energía de dar y de la compasión y del amor vuelve a ustedes expandidas.
 
Conocí a Lázaro cuando era un hombre joven. Lázaro falleció en Betania cuando yo estaba enseñando en Filadelfia. Sus hermanas, Marta y María me enviaron un mensaje diciendo que el estaba muriendo. Ellas también creyeron que yo podría salvarlo. No lo iba a hacer.
 
Lázaro conoció mis enseñanzas. Y a pesar de que él no lo recordaba en ese momento, él había acordado antes que encarnaría para asistirme en un tema de importancia. Nadie tiene el poder sobre el libre albedrío de otro dado por Dios. Ni siquiera yo. Todos los que curé habían acordado eso como parte de mi misión. No podría hacer ningún milagro sin el previo consentimiento de aquellos involucrados. Mi propósito no fue salvar a Lázaro de su enfermedad, tal como había hecho con otros, sino hacer una demostración más grande concerniente a la misma naturaleza de la muerte, la cual causó – y causa – tanto miedo y dolor en el mundo. Entonces Lázaro sucumbió. Y partí a Betania.
 
Cuando llegué, Lázaro había estado enterrado tres días. Me encontré con ambas, María y Marta, llorando. Traté de consolarlas, entonces ellas me siguieron a la tumba y les pedí que la piedra fuera removida de la apertura. Comprensivamente, aquellos reunidos estaban aterrorizados y afectados por mi pedido. Les pedí que tuvieran fe en el trabajo del Uno a través de mi. De mala gana, la tumba fue abierta, el olor de la corrupta muerte llenó el aire. Entré orando, agradeciendo a la Madre/Padre de antemano por la resurrección que tomaría lugar. Entonces, infundido con el poder divino, dije la Palabra y la Palabra se hizo manifiesta: “Lázaro, ven hacia delante!”
 
La oración es la intención divina puesta en acción a través de la vibración, ya sea a través del pensamiento o a través de la palabra hablada. Ambas son poderosas en su propia forma. Ahora les ofreceré el “secreto” de la oración: No pidan nada. Nunca. Den gracias de que su pedido ya ha sido respondido. El poder manifestado de la oración sucede solamente en el Santo Instante, el Ahora. Si ustedes oran por algo en el futuro, sucederá en el futuro. Y pedir algo ahora, aún está operando desde un lugar de impotencia, desde un lugar de falta de conocimiento. Pedir algo significa que no lo tienen. Y les digo, hermanos y hermanas, ustedes también son Dios. Ustedes poseen todo lo que necesitan para manifestar sus oraciones en su vida. Y el fertilizante, si ustedes quieren, de la oración está en la fe, la absoluta confianza de que su oración ya ha sido respondida. Recuerden, en un Universo donde el pasado y el futuro existen simultáneamente, ya existe en futuro ustedes quien ya ha manifestado todos los deseos de su corazón. Todo lo que ustedes hacen es llamar a lo que ya existe en vuestra realidad presente.
 
Oren, no desde la mente, y nunca desde el ego, sino siempre desde el corazón. Sientan su oración. Huélanla, saboréenla, tóquenla, escúchenla – háganla real. Y finalmente, una vez que hayan dado gracias por la manifestación de su oración, y la hayan hecho real, entonces libérenla sin agregado, de regreso al Universo para que se ocupe de los detalles. Denle su oración al águila bien alta en el bosque la cual ve más de lo posiblemente pueden ustedes. Y siempre oren desde un lugar de gratitud y humildad, porque aún a pesar de que el poder reside dentro de ustedes, también reside fuera de ustedes, y sus acciones y oraciones afectarán a otros. Den gracias de que su oración es respondida para el bien más elevado, no sólo para ustedes mismos.’ Ustedes, entonces, se abastecen de una más profunda reserva de poder.
 
Y con el poder de mi oración para Lázaro, los espíritus escondidos del Universo trabajaron juntos, más allá del tiempo y del espacio, y reconstruyeron su cuerpo. Y el alma de Lázaro, la cual estaba esperando del otro lado del velo, regresó a la forma física. Y Lázaro, el hombre, salió de la caverna hacia el callado asombro, y la sentida alegría de aquellos reunidos.
 
Y les dije a ellos: “Sean agradecidos por el poder y el amor de Dios que da el regalo de la vida. Porque les digo que la vida es eterna. Y la muerte no es el final, sino un comienzo. Créanme cuando les digo que la muerte solamente tiene el poder sobre ustedes que ustedes le den a ella. La muerte no es una creación del padre, sino de la humanidad. Se supone que ustedes vivan y disfruten los frutos de la vida.”
 
Y les digo lo mismo. La muerte es la creación del ego y el ego es la creación del miedo. Dejen ir el miedo y abracen la vida y la muerte, verdaderamente, no tendrá dominio.
 
Y qué fue de Lázaro? El acordó un rol difícil en mi misión, y fue el centro de mucha atención indeseada después. Luego de mi muerte, autorizaciones de detención fueron publicadas para él ya que se había convertido en un ejemplo viviente de mi enseñanza. No se le permitía caminar libremente. El huyó a la seguridad con su familia y murió siendo un hombre viejo.
 
Ya que las fuerzas predominantes habían escuchado que yo estaba planeando ir a Jerusalén a pesar de las autorizaciones de arresto, ellos decidieron esperar por mi. Para la preocupación y miedo de mis apóstoles y compañía, entré por las puertas de la ciudad.
 
Una gran multitud siguiéndome – aún esperando que me proclamara a mi mismo como el Mesías – Yo entré en la corte del templo para comenzar a hablar del amor de Dios. Pronto fui preguntado: “ ¿Es justo para nosotros que le rindamos tributo a César, el que nos mantiene en esclavitud?” A lo cual respondí: “Denle al César lo que es del César, denle a Dios lo que es de Dios” ¿Qué quise decir con eso? Que todos ustedes viven dentro de un mundo material. Es la gran escuela que ustedes han creado para ustedes mismos. Les sirve. Hónrenla. Honren y amen al planeta y a aquellas cosas que ustedes crean con sus manos y con sus mentes. Honren sus cuerpos los cuales son tales vehículos magníficos para su espíritu Celebren su humanidad y sus luchas y su sexualidad y sus grandes ideas y sus pasos errados. Pero entonces, el séptimo día, tal como fue, dejen ir todo. Vuélvanse al interior. Nutran y celebren al espíritu. Refuercen su conexión con lo Divino. Honren también quienes ustedes son fuera de este plano material. Den gracias de que ustedes también son Dios.
 
Continué hablando, pero pronto me estremecí por la escena ante mi. La corte se había convertido un poco más que en un rudo y bullicioso mercado donde la moneda judía era intercambiada por la moneda del templo donde los peregrinos pudieran entonces comprar las ovejas para el sacrificio. Pero también había vendedores de pájaros y comerciantes ofreciendo sus mercancías y todas formas de comercio humano, y todo dentro de la codiciosa distancia de los templos sagrados construidos para honrar al Padre/Madre/Dios. Traté de hablar, pero se volvió demasiado, y yo estaba bajo las mismas presiones humanas de los difíciles meses que precedieron a este día. Y me precipité sobre los vendedores de moneda y tumbé sus mesas, lo cual, sucesivamente, animó a otros de mis seguidores a hacer lo mismo, después de poco tiempo, una escena de cercano alboroto estaba ocurriendo.
 
Me arrepiento de este incidente. Desde entonces, ha sido utilizado para justificar cualquier número de actos de violencia. No fue una respuesta apropiada a la situación. Pero fue una respuesta humana, y tal como ustedes, yo fui humano también. Esto también sirvió para convencer más a los poderes que eran de que yo era un revolucionario y que debía ser detenido.
 
Vengo aquí esta noche para afirmar otra Verdad Universal: La violencia solamente produce violencia. ¿Significa esto que ustedes no deberían defenderse a sí mismos, o a aquellos que ustedes aman? No diré que no existan momentos cuando se deban tomar decisiones difíciles. Y como siempre, no hay juicio. Y, a veces, la violencia debe ser experimentada para abrirse uno mismo, y a la nación de uno, a otras posibilidades. Pero no me pararé aquí y diré que la violencia alguna vez sea una respuesta apropiada a una situación. Podría servir para un fin de corto plazo, pero es una energía que ha sido liberada y que debe ser traída de regreso al equilibrio, y ese equilibrio podría llegar en una generación o más tarde, pero vendrá. Y también les prometo que si miramos atrás en nuestra historia sobre este planeta, objetivamente, pronto encontraremos que la violencia siempre fue la primera opción y nunca la última.
 
La violencia en su mundo fue, y aún es, un gran negocio. Ha sido hecha aceptable. Ha sido justificada. Ha sido glorificada. Ha sido convertida en entretenimiento. No estoy regañando, solamente declarando lo obvio. Es vuestra elección. Y es honrada.
 
También les informo de otra Verdad Universal, y esta es que la violencia que ustedes ven en el mundo exterior no va a cesar hasta que la violencia en el corazón humano cese. La guerra y el odio y la injusticia de las que ustedes son testigos sobre el planeta es muy simple la manifestación exterior de la guerra y del odio y la injusticia rabiando en los corazones de la humanidad. Una de las grandes verdades escritas sobre este planeta es el dicho hebreo “Salvar una persona es salvar al mundo.” Es absolutamente cierto. Sanen sus corazones. Ámense a sí mismos, y los unos a los otros, y con ese mismo acto, ustedes envían hacia afuera una más grande ola de amor de lo que ustedes pueden saber, la cual, instantáneamente, alcanza a cada uno y a cada lugar sobre la Tierra. Incluso irradia hasta el mismo fin del Universo. Eso es cuán poderoso vuestro amor es.

por Bradley - De: Brian Murphy – Agosto 23, 2004
Descargado del Boletín del Círculo Carmesí el 23 de Agosto, 2004
Por Bradley – enlakeach@yahoo.com
Traducción: Paola Damnotti
Anita Manasse – estrellam@sion.com

 

 
 
 
 
 
 
 
         
         
       
       
       

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