Llama Violeta

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DECLARACIONES DE S.S. EL DALAI LAMA EN EL CUADRAGÉSIMO SEGUNDO ANIVERSARIO DEL DIA DEL LEVANTAMIENTO NACIONAL 10 DE MARZ0 DEL 2001

 
Durante cincuenta años Tibet ha sido ocupado por China. Hace también más de cuarenta años desde el 1959, miles de tibetanos empezaron a vivir en el exilio. Tres generaciones de Tibetanos han vivido esta época, la más oscura de nuestra historia, soportando grandes dificultades y sufrimientos. Pero hoy en día todavía la respuesta tibetana está llena de vida. Aunque el gobierno chino lo reconozca o no, el mundo es muy consciente de los graves problemas que hay dentro del Tibet, no sálo en la regián Autonámica de Tibet sino también en otras áreas tibetanas. La peticián de 70.000 palabras que el último Panchen Lama presentá a las autoridades de Pekin en el 1962 muestra lo terrible que era la situacián en Tibet. Desde entonces aunque ha habido mejoras en algunos campos, básicamente la situacián sigue siendo muy grave. Además de ser una causa constante de bochorno internacional para China, el problema tibetano es dañino y perjudica a la unidad de la República Popular China.

El gobierno chino sigue disimulando esta triste situacián en el Tibet a través de la propaganda. Si las condiciones dentro del Tibet fueran tal y como las retratan las autoridades, ¿ Por qué entonces no tienen el valor de permitir las entradas de visitantes a Tibet sin restriccián alguna? En lugar de intentar ocultar las cosas detrás de un "secreto de estado" ¿ Por qué no tienen el coraje de mostrar la verdad al mundo exterior? ¿ Y por qué hay tantas fuerzas de seguridad y prisiones en el Tibet? Siempre he dicho que si la mayoría de los Tibetanos estuvieran satisfechos de verdad con el estado de cosas en Tíbet yo no tendría razones, ni justificaciones ni deseo de alzar mi voz contra lo que está pasando en Tibet. Tristemente, cada vez que los tibetanos levantan la voz, en lugar de ser escuchados, son arrestados, encarcelados y señalados como contra-revolucionarios. No tienen ni la oportunidad, ni la libertad de contar la verdad.

Si los tibetanos se sintieran verdaderamente felices las autoridades no tendrían ningún problema en convocar un plebiscito en Tibet. Algunas organizaciones tibetanas no gubernamentales están pidiendo ya un referéndum en Tíbet. Argumentan que la mejor manera de resolver este asunto de una vez por todas es permitir que los tibetanos de dentro del Tíbet escojan su propio destino a través de un referéndum establecido en libertad. Piden que se permita a los tibetanos levantar la voz y decidir por ellos mismos. Siempre he defendido que los tibetanos deben de tener la capacidad de decidir sobre el futuro del Tíbet. Desde luego apoyaría de todo corazán los resultados de tal referéndum.

   

La lucha tibetana no es sobre mi posicián personal o mi bienestar, sino sobre la libertad, los derechos básicos y la preservacián de la cultura de seis millones de tibetanos, y también la proteccián del medio ambiente en el Tíbet. Ya en el año 1969 dejé claro que es asunto de la gente del Tibet el decidir que si la mismísima institucián del Dalai Lama que tiene tres siglos de antigŸedad debe continuar o no. Más recientemente en unas declaraciones políticas en público en 1992 en relacián a la política de futuro para Tíbet expresé muy claramente que cuando volvamos a Tíbet con un cierto nivel de libertad no tendré ningún puesto dentro del gobierno tibetano. He creído siempre que, en el futuro, Tibet debe tener un sistema de gobierno secular y democrático. Tengo la certeza de que ningún tibetano, sea en el exilio o en el Tíbet, tiene el menor deseo de volver a restaurar el orden social del antiguo Tibet.

Siempre fui consciente de que Tíbet necesitaba cambios sociales y había iniciado reformas mientras vivía en Tibet dentro de situaciones políticas muy difíciles. Después de salir al exilio he seguido animando siempre a los tibetanos exilados para que sigan procedimientos democráticos. Hoy en día, los refugiados tibetanos serán de las pocas comunidades en el exilio que han establecido lo que son las tres bases de la democracia ö legislativa, judicial y ejecutiva . Este año este proceso se fortalecerá más aún con los cambios en torno a la eleccián del presidente de la Cámara Tibetana, el Kashag. Empezaré a hacer la transferencia de las responsabilidades del día a día sobre la gestián de los asuntos tibetanos en el exilio al presidente electo del Kashag y al parlamento en el exilio elegido. Sin embargo siento que es mi obligacián moral hacia los seis millones de tibetanos el seguir ocupándome de la causa tibetana frente a las autoridades chinas y actuar como voz libre del pueblo tibetano hasta que se consiga una solucián. La confianza gigantesca que me otorga el pueblo tibetano aumenta mi fuerte sentido de la responsabilidad.

La relacián histárica entre Tíbet (bod) y China (gya) es , por lo menos, mucho más compleja y y complicada que la simple versián oficial que mantiene Pekín. Tíbet había existido como una entidad distinta y separada por más de dos mil años. No puede negarse este hecho. La historia es la historia y nadie puede negar los hechos sino que tiene que aceptarlos. Yo creo que lo mejor es que los historiadores y expertos deluciden el estatus de Tibet en la historia.

Sucesivos dirigentes de la República del Pueblo Chino, desde Mao Zedong y Chu Enlai hasta Deng Xiaoping y Hu Yaobang han reconocido repetidamente la "naturaleza única" y el "caso especial" del status del Tíbet. El Acuerdo de 17 Puntos del 1951 entre los tibetanos y los chinos, que encarnaba el espíritu original y el concepto de "un país y dos sistemas", es la mejor prueba de este reconocimiento. Ninguna otra provincia de la República de los Pueblos de China tuvo jamás un acuerdo semejante con Pekín. El gobierno chino prometiá respetar la "naturaleza única" del Tibet. A pesar de estas promesas, tristemente a lo largo de la mayor parte de su gobierno, las políticas Chinas de opresián a Tíbet, han sido errores cometidos debido a un profundo sentimiento de inseguridad, desconfianza, sospecha y arrogancia y por una flagrante falta de comprensián, de apreciacián y respeto hacia la cultura diferente del Tíbet, su identidad y su historia. Lo que queda de "único" hoy en día en Tíbet es que es el área más pobre y más oprimida donde una política intensificada por elementos de ultra izquierda está aún en activo a pesar de que sus influencias estén amainándose hace tiempo en otras zonas de China.

Como firme creyente en la no violencia y el espíritu de reconciliacián y de cooperacián, desde el principio he querido se muy cuidadoso para evitar derramamientos de sangre y para llegar a una solucián pacífica. Admiro también a China y a sus gentes con su larga historia y rica cultura. Por eso creo que con valor, visián y sabiduría es posible establecer una relacián entre Tíbet y China que sea de mutuo beneficio y que esté basada en el respeto y en la amistad. Por ello, mi postura en relacián a la lucha por la libertad Tibetana ha sido la de encontrar una autonomía genuina para el pueblo Tibetano. A pesar de las críticas en aumento contra mí y del empeoramiento de la situacián en el Tíbet, mantengo mi compromiso con la política de mi "Acercamiento al Camino Medio". Creo de verdad que una resolucián sobre la causa Tibetana tomada en acuerdo a las líneas de mi propuesta traerá satisfaccián al pueblo tibetano y contribuirá mucho a la estabilidad y a la unidad de la República Popular China. A lo largo de los 20 últimos años nuestros contactos con el gobierno chino ha tenido muchas inflexiones y revueltas, a veces han sido esperanzadoras y otras veces no.

El pasado mes de Julio mi hermano mayor, Gyalo Thondup, una vez más hizo una visita personal a Pekín y trajo un mensaje del United Front Department reiterando la ya conocida postura de los mandos de Pekín en su relacián a mí. En Septiembre del mismo año comunicamos a través de la Embajada de China de Nueva Delhi nuestro deseo de enviar una delegacián a Pekin para entregar un estudio detallado exponiiendo mis ideas sobre la causa del Tibet que sirviera punto de partida de explicaciones y discusiones de puntos que pudieran surgir del documento. Esperaba de verdad que ese planteamiento pudiera llevar a una apertura hacia una aproximacián realista a la causa tibetana. Razoné con los dirigentes chinos sobre cámo a través de un encuentro cara a cara tendríamos éxito a la hora de aclarar malentendidos y superar las desconfianzas. Expresé mi gran fé en que una vez logrado eso se pueden, entonces, encontrar, sin demasiada dificultad, soluciones mutuamente aceptables para los problemas. Hasta la fecha el gobierno Chino ha rechazado aceptar esta delegacián mía a pesar de que entre los años 1979 y 1985 el gobierno Chino ha aceptado 6 delegaciones Tibetanas del exilio. Sin embargo ahora están obstaculizando la aceptacián de una delegacián Tibetana. Esto es un indicativo claro del endurecimiento de la actitud de Pekin y de la falta de voluntad política para resolver el problema Tibetano.

La corriente de política dura de Pekín no nos hará abandonar nuestra búsqueda de la libertad y de la paz a través de la no violencia. Paciencia, valor y determinacián son esenciales para nosotros los Tibetanos en una situacián de tal desafío y de importancia fundamental. Creo verdaderamente que habrá en el futuro una ocasián para discutir sobre la causa Tibetana y encarar la realidad ya que no hay otra salida ni para China ni para nosotros.

Cuando se mira la situacián dentro de Tíbet parece un caso sin esperanza vista la represián que aumenta, la destruccián del medio ambiente, y los crecimientos alarmantes que minan la identidad y cultura del Tibet como resultado de traslados masivos de chinos a áreas tibetanas. Sin embargo la causa tibetana está íntimamente ligada con lo que está pasando en de China. Y no importa lo poderosa que sea China, sigue siendo una parte del mundo. La tendencia global de hoy se dirige hacia una accesibilidad mayor, más apertura, libertad, democracia y respeto por los derechos humanos. China está de hecho en proceso de cambio. No hay manera para que a largo plazo China pueda escapar de la verdad, la justicia y la libertad. Es muy alentador que haya un número creciente de chinos bien informados, incluidos intelectuales y pensadores de grandes miras, que no sálo muestran su interés sino su solidaridad con la causa tibetana.

Debido a que la situacián interna del Tíbet sigue siendo grave, como lo he explicado ya, y también porque las autoridades chinas rechazan discutir sobre la causa Tibetana, la crítica hacia mi política de "Acercamiento al Camino Medio" va en aumento. Siempre he dado la bienvenida al derecho a tener posturas políticas diferentes. Están los que se mantienen firmemente en el objetivo de la independencia del Tíbet. Hay también la critica de que mi postura está causando divisián y confusián entre nuestra gente. Puedo entender el aumento de las críticas porque China rechaza responder de manera constructiva a mi "Propuesta del Camino Medio". Es más, una abrumadora mayoría del pueblo Tibetano no duda en su corazán y en su mente que la independencia es su derecho histárico y legítimo. En tanto que rechazo con firmeza el uso de la violencia como medio para luchar por la libertad, respeto el derecho de cada tibetano a discutir y explorar todas las opciones políticas.

Me gustaría aprovechar esta oportunidad para agradecer a muchos indivíduos, gobiernos, miembros de parlamentos, organizaciones no gubernamentales y diferentes árdenes religiosas por su apoyo. Me gustaría también mostrar mi gratitud a muchos chinos sin doblez que está apoyando nuestra causa justa. Sobre todo quisiera expresar en nombre de los Tibetanos nuestra gratitud al Gobierno de India por su generosidad inigualable y su apoyo durante las cuatro últimas décadas.

Para concluir, rindo homenaje a los valientes hombres y mujeres del Tíbet que han y siguen sacrificando sus vidas por la causa de nuestra libertad y rezo por un final rápido para los sufrimientos de nuestro pueblo. Aprovecho también la oportunidad para rendir homenaje a nuestros valientes hermanos y hermanas chinas que han hecho también enormes sacrificios por la libertad y la democracia en China.

EL DALAI LAMA

 

 
 
 
 
 

 

     
         
         
       
       
       

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