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LAS NUEVAS

 REVELACIONES

 

Capitulo 18

 

 Neale Donald Walsch

 

Capitulo 19

Estoy fascinado con esta Cuarta Falacia respecto a la Vida... “Algunos seres humanos son mejores que

otros”. Me parece que cuando añadimos ésta a las otras tres falacias de la vida, cuadruplicamos las

oportunidades a favor del desastre.

 
   

        Tu percepción es correcta.

   La idea humana de “mejor” es el concepto más dañino jamás concebido en la mente de cualquier ser sensible en cualquier lugar.

Es lo que les ha permitido racionalizar y justificar la mayoría de sus conductas primitivas.

        Algunos de ustedes tienen la idea de que los cristianos son “mejores” que los judíos, o que los

judíos son “mejores” que los cristianos. Que los blancos son “mejores” que los negros, o que los negros

son “mejores” que los blancos. Que los estadounidenses son “mejores” que los árabes o que los árabes

son mejores que los estadounidenses.

        ¡Y que los franceses son mejores que nadie!

        (Es una broma).

        Lo sé.

        Creen que los católicos son “mejores” que los protestantes, que los protestantes son “mejores”

que los católicos; que los republicanos son “mejores” que los demócratas, que los demócratas son

“mejores” que los republicanos; que los luteranos del Sínodo de Missouri son “mejores” que los

luteranos de la Iglesia Evangélica Luterana, y que los luteranos de la Iglesia Evangélica Luterana son

“mejores” que los luteranos del Sínodo de Missouri.

        Creen que los heterosexuales son “mejores” que los homosexuales, que los capitalistas son

“mejores” que los comunistas, que los ecologistas son “mejores” que los industrialistas y finalmente, que

los creyentes en Dios -cualquier clase de Dios- son “mejores” que los ateos.

        Creo que estoy en lo correcto al decir que los maestros religiosos musulmanes dividen el pecado en dos categorías, los grandes y los pequeños pecados, tal y como los católicos hablan de pecados mortales y pecados veniales. Pero para los musulmanes, ser incrédulos es el mayor de los 17 pecados mayores. Es considerado un pecado más grande que el robo, más grande .que el adulterio, más grande incluso que el asesinato. Tan es mejor ser creyentes que “no creyentes”, que a los incrédulos se les puede castigar con la muerte, y los que terminan con su propia vida en el proceso de “matar a los infieles” ¡se van derechito al cielo!

        En la sociedad humana, esta idea de “ser mejor” se da hasta el infinito.

        Sin embargo, seguramente no estás diciendo que no está bien preferir una cosa sobre la otra. Si todo fuera “exactamente igual”, lloraríamos de aburrimiento. Las diferencias son buenas. La variedad es el condimento de la vida.

        De acuerdo. Pero las diferencias no tienen que traducirse en divisiones, y en tu mundo a menudo lo hacen. Han permitido que sus diferencias los debiliten en lugar de que los fortalezcan.

        Algunos han afirmado que son más que simplemente “diferentes”. Han sostenido que son “mejores”. Mejorados. Superiores. Adelantados. Perfeccionados. Más Grandes. Más Finos. Preferidos.

Escogidos. Seleccionados. Elevados.

        Creen eso porque son “esto” más que “aquello': que son “más”. Más apropiados, más deseables, más adecuados, más satisfactorios, más útiles, más valiosos, más atractivos, más competentes, más preferidos.

        En algunos casos han añadido la frase “a los ojos de Dios” a estas descripciones, así que piensan que son “más preferidos” a los ojos de Dios, o más adecuados a los ojos de Dios, para ser sacerdotes, o ser llamados “santos” o “ir al cielo”.

        Algunas religiones organizadas dicen que sólo si tienes un pene puedes ser sacerdote o clérigo religioso. Si no lo tienes, no puedes serio. Algunas religiones dicen que sólo si crees en Jesús puedes ir al cielo. Si no crees en él, no puedes ir. Algunas religiones dicen que sólo si sigues las enseñanzas de Mahoma puedes conocer a Dios. Si no las sigues, no puedes conocerlo.

         Éstas y otras de sus nociones han creado un sistema de castas en sus experiencias religiosas -el último lugar donde tal sistema podría tener un lugar en absoluto.

         ¿Qué podemos hacer respecto a esto? Esta idea nuestra de ser “mejores” que el vecino está profundamente arraigado. No sé si podamos deshacemos de ella.

         De hecho, la ilusión de superioridad es fácil de hacer a un lado. Una simple mirada a sus conductas cuando creen que son superiores les revelará que han estado actuando inferiormente. Cuanto más grande crees que eres, más pequeño te vuelves. Cuanto mejor pienses que eres, peor actúas. La evidencia ante tus propios ojos te guiará hacia esta verdad.

         Más debes abrir los ojos. No puedes caminar por ahí ofuscado, como sonámbulo. Y eso es lo que la mayoría de los humanos están haciendo. “Sonambulear”. Vivir en un sueño y ver cómo éste se convierte en pesadilla.

         Esta pesadilla conduce lógicamente a, y produce, la Quinta Falacia acerca de la Vida: Es correcto que los seres humanos resuelvan las graves diferencias creadas por las primeras cuatro falacias, matándose entre sí.

         Y como lo has señalado aquí una y otra vez. Muchas organizaciones religiosas sólo ayudan a promover y a perpetuar esta idea.

         Oh, sí. Muy obvia y definitivamente.

         Son sus religiones organizadas las que han explicado a través de sus más sagradas escrituras que la crueldad y el crimen son una respuesta aceptable a la fragilidad humana y las diferencias humanas.

         Esto va en contra de cada instinto humano, pero la religión organizada ha reorganizado el pensamiento humano.

         Algunos humanos hasta se han vuelto en contra de su propio instinto de conservación. Y así la

gente anda por ahí lesionando y matándose entre sí, porque les han dicho muy directamente que esto es lo

que Dios les hace a ellos-y lo que Dios quiere que se hagan entre sí.

         Eso al parecer es ir demasiado lejos. Ninguna religión enseña eso.

         ¿Estás seguro? ¿Has leído el Corán últimamente? ¿O el Bhagavad-Gita? ¿O el Libro de Mormón?

¿O la Biblia?

         ¿Recuerdas lo que les pasó a los israelitas que adoraron al becerro de oro? ¿No fueron

sacrificados tres mil de ellos por los levitas bajo mi mandato? ¿No les instruí en Éxodo 32:27 “Cíñase

cada uno su espada sobre su muslo, pasad y repasad el campamento de la una a la otra puerta y mate

cada uno a su hermano, a su amigo, a su vecino”?

         ¿Y qué me dices de los 24 000 israelitas que adoraron a Baal? ¿No le dije a Moisés, según está

registrado en Números 22:4-9: “Reúne a todas las autoridades del pueblo y cuélgalos ante el Señor...”?

         Tú sabes, yo diría que estás tomando sólo unos cuantos ejemplos aislados y no estás siendo justo,

pero se han escrito muchos libros acerca de la historia de masacres y matanzas en el Santo Nombre de

Dios tan extensamente registrado en muchas partes de la Biblia. En estos libros nos han dicho cómo la

Biblia cuenta que 12 000 hombres, mujeres y niños de Hai fueron muertos en una emboscada que Dios

Mismo inspiró y supervisó (Josué 8: 1-30), y que los ejércitos de los amorritas fueron destruidos cuando

“... el Señor... los mató en una gran matanza” (Josué 10: 10-11).

         Estos críticos de la Biblia nos dicen que una lectura a los libros de Éxodo, Levítico, Deuteronomio,

Josué, Jueces, Samuel, Números, Amós, Reyes, Crónicas, Ester y Job, por nombrar unos cuantos,

producirán un recuento de nada menos que un millón de personas sólo en la historia del Antiguo

Testamento que fueron castigados por la mano de Dios, incluyendo a todos aquellos que murieron 'durante

la hambruna de los siete años en Samaria enviada por el Señor (II Reyes 8:1), o los 185 000 asirios

muertos de la noche a la mañana por un ángel (II Reyes 19:35) -o por la gente que obedecía los mandatos

de Dios- tales como los 100000 soldados asirios muertos en un solo día por los hijos de Israel (I Reyes

20:28,29,30), o los profetas de Baal, en total 450, asesinados por Elías (I Reyes 18:40,46), o el medio

millón de hombres de Israel muertos por el ejército del rey Abijah de Judá, a quienes, nos dijeron, “Dios

castigó” (II Crónicas 13:16,17.20).

        Tal vez te parezca interesante la lectura del Libro de Mormón. Les da a los humanos un retrato

muy interesante de Dios. Por ejemplo, dice:

        “¡Aúllen!, pues el día del Señor está a la vista; vendrá como una destrucción del Todopoderoso...

Mirad, que el día del Señor vendrá, cruel tanto en cólera como en feroz ira, para dejar la tierra desolada;

y él destruirá a los pecadores de ahí en fuera... y yo castigaré al mundo por su maldad ya los perversos

por su iniquidad... cada uno que esté orgulloso será lanzado de un lado a otro; sí, y cada uno que se una

a los malvados caerá por la espada...”

        Asombroso. Eso seguramente nos dice qué tan perverso puedes ser cuando has sido ofendido.

        Espera, hay más. No satisfecho aún con castigar a los hombres malvados, el Señor Dios

Todopoderoso, Creador del Cielo y de la Tierra, va también tras de inocentes vástagos y cónyuges.

        “Y sus hijos serán destrozados en pedazos ante sus ojos; sus casas se destruirán y sus esposas

serán violadas'.

        ¿Eso dice el Libro de Mormón?

        Mira en 2 Nephi 23:6-16

        Hombre, esto es increíble.

        Así es. Lo que debes ahora admitir y reconocer es que ustedes mismos se han dicho en muchas de

sus sagradas escrituras que Dios Mismo mata a la gente que Lo ofende, y también que Dios quiere que

salgas y mates por Él.

        Quizá éste es el momento -mientras todavía tengamos tiempo para que todos nos preguntemos

algunas cuestiones muy importantes.

        ¿Es posible que La Palabra de Dios, tal como fue escrita por los humanos en sus libros sagrados

tenga algunos errores? ¿Es posible que haya algo que no sabemos acerca de Dios y sobre la Vida, que

podría cambiar todo si lo supiéramos?

        ¡Si tan sólo hubiera un Nuevo Evangelio!

        Puede haberlo. Ya fue propuesto antes, en el libro Amistad con Dios. Quince palabras que podrían

cambiar el mundo. Un evangelio de dos frases que podría poner de cabeza a este planeta.

        Sí. Ya recuerdo. Dos frases que podrían alterar todo.

        Hay frases que no podrían ser pronunciadas desde muchos púlpitos o atriles, por muchos líderes

religiosos o políticos. Puedes retarlos a decirlas, pero no lo harán. Puedes rogarles que lo repitan, pero

no deberán. Puedes gritarles que lo declaren, pero no podrán.

        ¿Por qué? ¿Por qué no lo pueden decir?

        Porque pronunciar este Nuevo Evangelio sería invalidar todo lo que les han enseñado, todo

aquello de lo que han buscado convencerlos, todo aquello en lo que basan sus acciones.

        Tienes razón. Es un Nuevo Evangelio que podría salvar al mundo, pero el mundo no puede

predicar estas dos frases. El mundo no las puede proclamar. Son demasiado poderosas. Son demasiado

subversivas.

        Aún así, puede que esté equivocado. Tal vez haya algunos líderes religiosos o políticos valientes

que podrían tomar este Nuevo Evangelio propuesto y repetirlo. ¡Proclamémoslo aquí!

        “Todos somos Uno”

        “La nuestra no es una mejor manera, la nuestra es solamente otra manera.”

        ¡Qué mensaje podría ser éste viniendo de los púlpitos del mundo! ¡Qué declaración sería si partiera

de los podium de todas las naciones!

        ¡Qué poderosas podrían ser esas palabras pronunciadas por el Papa o el arzobispo de Canterbury,

o los líderes clericales en la Iglesia Bautista o las voces del mundo Islámico o del presidente de la

Iglesia Mormona o de la cabeza de la Iglesia Luterana -El Sínodo de Missouri!

        Los invito ahora -aquí mismo, ahora mismo- a decirlas, a declararlas como su verdad, a incluirlas

en su próximo sermón público.

        Imagina al Papa diciendo, “Dios ama a todos los hijos de Dios, y todos somos uno. Hay muchos

caminos hacia Dios y Dios no le niega a nadie tomar un camino con humildad y sinceridad. La nuestra no

es la mejor manera, la nuestra es solamente otra manera”.

        El mundo temblaría. Los cimientos de todas las grandes religiones del mundo -El Estar separados y

el Ser Mejores- ¡se vendrían abajo!

        Reto a cada vocero político de partido, a cada jefe de Estado Internacional, a colocar esto en sus

plataformas de partido y a anunciar esto en sus discursos.

        Imagina a los candidatos en las próximas elecciones presidenciales de E.U. diciendo, “Éste es un

tiempo complejo, y hay muchas formas de atacar los retos que enfrentamos. Tengo mis propias ideas y mi

oponente tiene las suyas. Mi oponente no es un villano. No es una mala persona. Sólo tiene ideas que son

diferentes a las mías. Escuchen nuestras ideas cuidadosamente, y entonces vean con cuál de nosotros está

de acuerdo. Pero al final, quiero que todos sepan esto: Éstos son los Estados Unidos y todos somos uno.

La nuestra no es una manera mejor, la nuestra es solamente otra manera”.

        El proceso político ya nunca sería igual. Adiós a las satanizaciones. Adiós a los cuestionamientos

de carácter, a las impugnaciones de los motivos y a las equivocaciones y las desacreditaciones. Parados en

cada elección estarían dos candidatos de los que se supondría son personas buenas cuyas aspiraciones son

servir al interés público, quienes por su propia admisión están buscando el poder porque hay cosas que les

gustaría que se hicieran, y quienes simplemente están en desacuerdo en la manera en que hay que

hacerlas.

        Es maravilloso el cuadro que pintas. Es el cuadro de un mundo transformado.

        Pero ningún líder de ningún partido político importante podría decirlo. Ningún líder religioso

importante podría nunca declararlo. Todo su mensaje, su propia credibilidad, está basado precisamente en

la premisa opuesta. Toda la estructura de la humanidad está construida sobre la idea de estar separados

y ser mejores.

        Ésta es la situación en tu mundo, precisamente. Éste es el punto del que se está hablando en esta

conversación.

        Hay muchos humanos que no pueden soportar el pensamiento de vivir con tales ideas nuevas, y en

vez de eso mueren aferrados a la Quinta Falacia acerca de la Vida como su verdad.

Ellos declaran:

        “Es correcto que los seres humanos resuelvan sus graves diferencias creadas por todas las otras falacias matándose entre sí”.

 

 
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