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LAS NUEVAS

 REVELACIONES

 

Capitulo 5

 

 Neale Donald Walsch

 



Capitulo 5

Entonces, las Cinco Falacias Sobre Dios crean crisis, violencia, asesinato y guerra.
Sí. Es observable.
También dijiste que había creencias sobre la Vida que nos extraviaban.
Sí.

 
   

¿Cuáles son?
Las Cinco Falacias Sobre la Vida que crean crisis, violencia, asesinato y guerra son:

1. Los seres humanos están separados unos de otros. 2.No hay suficiente de lo que los seres humanos necesitan para ser felices.
3. Para obtener aquello de lo que no hay suficiente, los seres humanos deben competir entre sí.
4. Algunos seres humanos son mejores que otros.
5. Está bien que los seres humanos resuelvan discrepancias graves creadas por las demás falacias matándose unos a otros.

Esas Cinco Falacias Sobre la Vida, combinadas con las Cinco Falacias Sobre Dios, contribuyen a una letanía de errores que ha creado, y sigue creando hasta hoy, un mundo de profunda ira, brutal violencia, terrible pérdida, inexorable dolor e incesante terror.


Ustedes creen que otra gente los aterroriza, pero la verdad es que son sus creencias las que los aterrorizan.
Ellas son lo que deben cambiar si desean realizar su sueño de un mundo que viva en paz, armonía
y felicidad.
Lo repito una y otra vez, no pueden cambiar las condiciones de ira, violencia, pérdida, dolor y terror Por medios Políticos o económicos. Pueden afectar estas condiciones -es decir, de algún modo pueden alterarlas por un corto periodo, o pueden interrumpir- pero no pueden eliminarlas sin un cambio
en sus creencias.
Porque “las creencias crean conductas”.
Correcto.
Bueno, como dije antes, quiero discutir estas falsas creencias, todas, después.
Bien, pues es el propósito de este diálogo.
Pero primero, al principio de esta conversación, dijiste que había cinco cosas que podemos hacer ahora si lo que queremos lograr es cambiar nuestro mundo, y la dirección autodestructiva hacia la cual está avanzando. Las llamaste los “Cinco Pasos hacia la Paz”, aunque ninguno de ellos me sonó mucho a
un plan de acción. Parecían intrincados caminos más bien filosóficos. Perdóname, no lo digo despectivamente. Sólo quisiera saber si esta información es del tipo que ayudará a la gente y servirá al mundo en este momento.
La finalidad del diálogo es despertar a la gente y sanar al mundo. Esta intención ayuda y sirve. Ahora bien, lo que dije fue que hay cinco cosas que ustedes pueden elegir. No dije nada sobre
cinco cosas que pueden hacer.
Repito que la paz en su planeta sólo se logrará cuando modifiquen sus creencias, porque a menos que “capten” esto, no lograrán sanarlo.
Lo que intentan sanar son las heridas creadas por sus creencias.
Sus creencias más profundas han creado las conductas que han producido las heridas.
El avasallador deseo de la humanidad es la paz, y les estoy mostrando que sus creencias actuales
no los hacen muy pacíficos que digamos.
Ser “pacífico” no es algo que hagan. Ser “pacífico” es algo que se es.
No se dice, “hago pacifico”, sino 'soy pacifico”. Y el 'ser” es una expresión del alma y la mente.
¿Lo repites, por favor?
El ser” es una expresión del alma y la mente. “El hacer” es una expresión del cuerpo. Todas las experiencias del cuerpo proceden de experiencias del alma y la mente. Tienen que elegir cuál Prefieren.
Si eligen la mente, como se sienta su mente, se sentirá su cuerpo. Si eligen su alma, como se sienta su alma, se sentirá su cuerpo.
El alma siempre siente alegría, porque el alma es alegría. El alma siempre siente amor, porque el alma es amor. El alma siempre se siente conectada con la maravilla de la vida, porque el alma es la maravilla de la vida, expresada.
Para sentir esto siempre, tienen que estar fuera de su mente. Tienen que “salirse de su cabeza” y entrar en su corazón.
Pensé que dirías en su alma.
El corazón es el puente entre la mente y el alma. Primero sálganse de su mente y métanse en el espacio de su corazón. Desde allí el salto a su alma es rápido.
Cuando están en el espacio de su corazón con otra persona, es cuando pueden sostener una real plática del alma. Cuando están en el espacio de su corazón con ustedes mismos, es cuando pueden experimentar el conectarse con su alma a un nivel muy profundo. Es cuando pueden experimentar la comunión con Dios.
Si se quedan en su mente, influirán en ustedes las construcciones de su mente. Si la mente es obstaculizada o debilitada, el cuerpo funcionará de manera que refleje eso. Si la mente es elevada, fortalecida o renovada, el cuerpo funcionará de manera que refleje eso.
Si a la mente se le desalienta, disminuye, restringe, frustra, enfurece, hiere o agita, el cuerpo lo mostrará. Si a la mente se la excita, amplía, se le quitan limitaciones, y es exuberante, alegre, sana y está
en paz, el cuerpo se comportará de manera totalmente distinta.
Pero, ¿no es así como la “religión de los viejos tiempos” hace sentir a la gente? ¿Acaso no habla sobre la “renovación de tu mente”? ¿No hace sentir a la gente excitada, ampliada, sin límites, exuberante, alegre, sana, victoriosa? ¿No es precisamente ése su atractivo? ¿No es ésa su promesa explícita?
Por supuesto. Sin embargo, ésa es una promesa que las antiguas religiones no han podido mantener para la humanidad como un todo.
¿Por qué pasa eso? Si la religión puede exaltar a los individuos, ¿por qué no puede sanar al mundo?


Porque la religión organizada tal como actualmente la crean es en mucho una experiencia exclusiva. Es exclusiva para el individuo o el grupo que la experimenta. No han encontrado la manera de incluir a todos en la misma experiencia -es decir, a la sociedad como un todo porque no han encontrado
la manera de que todos estén de acuerdo en cómo debe vivirse la experiencia.
Desde luego, el desacuerdo sobre esta cuestión es tan grande que han interrumpido su propio éxtasis para expresar su desaprobación al otro por no experimentar su éxtasis de la misma manera.
Han discutido, se han peleado y se han matado por su enojo respecto a este éxtasis.
¿Por qué? ¿Por qué lo hemos hecho? ¿Y por qué las religiones no pueden sanar esto?
Por su naturaleza, /as religiones organizadas excluyen a tantos como los que incluyen. Esto no representaría un problema si las religiones fueran tolerantes con aquellos a quienes excluyen, sin embargo, muy a menudo no sucede así.
Las religiones, en las cuales confían para enseñar tolerancia, no han aprendido a practicarla. Por el/o enseñan justo lo contrario.
Me da tanta tristeza. Y no habría creído que el problema fuera tan grave -y lo es, hasta hoy día- si
no hubiera tenido la evidencia ante mis propios ojos. La demostración más reciente, y para mí la más impactante, de lo que se comenta aquí salió en un artículo del Arizona Republic, escrito por Stephanie Simon que apareció originalmente en Los Angeles Times, el primero de diciembre del 2001. Quiero reproducir aquí ese artículo, completo, porque deseo que todo el mundo sepa lo insidioso -y grave- que es este problema.
La mayoría de las personas a quienes mostré este artículo se horrorizaron. Se quedaron boquiabiertas. Aquí está:
Pastor luterano atacado
Al participar en un evento entre personas de distintas religiones al que llamaron herejía
St. Louis. Para el reverendo David Benke, la ceremonia en el Estadio de los Yanquis era una bendición, una oportunidad para reunirse con otros líderes religiosos y civiles a fin de ofrecer consuelo
por la herida en carne viva infligida a la nación a causa del ataque terrorista al World Trade Center y el Pentágono. Se unió a las celebridades y los políticos en el escenario para cantar canciones patrióticas y orar.
Pensó que era su deber como pastor.
Sin embargo, algunos colegas pastores adoptaron un punto de vista muy diferente. Consideraron herejía su participación en un evento entre personas de diferentes religiones.
Seis pastores del Sínodo de la Iglesia Luterana de Missouri presentaron la semana pasada cargos formales contra él pidiendo que sea expulsado de la iglesia.
Otros han solicitado que se expulse a Gerald Kieschnick, el presidente de la iglesia, por tolerar que Benke participara en el evento y por rezar él mismo con capellanes de otras sectas luteranas después de un recorrido por los escombros del World Trade Center en octubre.
Uno de los disidentes, el reverendo David Oberdieck, dijo al St. Louis Post-Dispatch que Benke
“participó en idolatría al concurrir con no cristianos” en el servicio del 23 de septiembre. Oberdieck no haría más comentarios el viernes, al afirmar que la disputa era un “problema familiar” que no debía ventilarse en los “medios seculares”.
Sin embargo, sostuvo su interpretación de que Benke era un “adorador de ídolos”.
Él Y otros miembros del clero también acusaron a Benke de “sincretismo”, que significa promover
la idea de que todas las religiones son iguales. La instancia de diez páginas contra Benke calificaba su participación en la ceremonia de Nueva York de “egregia ofensa contra el amor de Cristo, que dio la impresión de que la fe cristiana es sólo una entre varias a través de las cuales la gente puede implorar a Dios”.
Según estas críticas, al orar junto a “herejes” como musulmanes, judíos, hindúes y cristianos de otras sectas, Benke respaldó implícitamente la fe de esas religiones, dando la impresión de que todas ofrecen un camino igual a la salvación.
Los líderes eclesiásticos sostienen que no deben orar en público con nadie de otra fe, ni siquiera con luteranos de otras sectas. Creen en rendir culto sólo con quienes interpretan las Escrituras y entienden
a Dios exactamente como ellos lo hacen.
“No podemos ir en el carril de la eucaristía con alguien que tiene una idea completamente diferente
de ella”, explicó el reverendo David Strand, un vocero de la iglesia, cuya base está en las afueras de St. Louis.
La secta protestante más grande de la nación, la Convención Bautista del Sur, integrada por 16 millones de miembros, sigue una tradición similar. “No tengo un sólo hueso ecuménico en mi cuerpo”, ha dicho con frecuencia el reverendo Paige Patterson, expresidente de la iglesia. Y, desde luego, varios pastores bautistas sureños insistieron en mantenerse alejados de los servicios con gente de otras religiones después de los ataques del 11 de septiembre.
Sin embargo, Benke y Kieschnick insisten en que la ceremonia del Estadio de los Yanquis no era
un servicio de culto formal, de modo que no estaba fuera de los límites de los miembros del Sínodo de
Missouri.
Lo consideraron un evento secular, organizado por el alcalde Rudolph Giuliani y dirigido por el actor James Earl Jones, que incluía algunas oraciones.
Cuando tocó el turno a Benke en el micrófono, éste pronunció una breve plegaria que comenzó y terminó con referencias a Cristo. Aunque se mantuvo en respetuoso silencio mientras otros líderes religiosos hablaron, sus defensores insisten en que no estaba rindiendo culto con ellos. Tampoco estaba aprobando sus puntos de vista.

“Sugerir que cuando el imán oraba a Alá, el Dr. Benke oraba con él... es un insulto, ya lo es tan sólo insinuar que lo estaba haciendo”, afirmó Strand.
Strand señaló que la misma justificación aplicaba en el caso de la improvisada sesión de plegarias
de Kieschnick con sacerdotes de otras sectas.

Ahora leo este artículo y pienso que he de ser muy ingenuo. Quiero decir, creí que yo era un tipo con bastante sentido común que entendía lo que sucedía en el mundo, pero aquí veo que no tengo la menor idea de lo que ocurre a mí alrededor.
Este artículo me causó una conmoción. Me quedé profundamente escandalizado, triste y enfermo cuando lo leí por primera vez. No tenía idea... Creí que tenía que mirar hacia otra parte del mundo para hallar este nivel de histeria y radicalismo, de intolerancia religiosa.


Era tiempo de que reconocieras una verdad humana que nadie quiere ver. Uno de los mayores problemas del mundo de hoy es la religión organizada. Las religiones organizadas son un problema.
No son una solución, son un problema.
No todas las religiones, pero sí la mayoría. Y sin duda la mayoría de las más grandes.
Lo que tienen en el caso de la mayoría de sus religiones organizadas más grandes e influyentes es
a los ciegos dirigiendo a los ciegos.
Efectivamente. Quiero decir, he aquí a una nación en medio de un dolor increíble, buscando apoyo espiritual en un momento de necesidad, intentando experimentar su unidad e igualdad en tiempos de confusión, sólo para que sus propias religiones lo decepcionen.
He aquí a personas que sólo desean unir brazos y caminar al mismo paso, llamando cada una al
Dios de su interpretación, sabiendo cada una que la sanación comienza con la expresión de tolerancia para los modos de interpretar la religión de los demás, sólo para encontrarse con que la religión organizada lo prohíbe.
Las religiones prohíben la tolerancia. ¿Te imaginas? Los bautistas se niegan a rezar con los judíos
o los católicos. Los luteranos se niegan a orar con otros luteranos. Como si hubiera un tiempo equivocado,
o un lugar equivocado, o una persona equivocada con quien orar.
¿Es extraño que los seres humanos del mundo pregunten, “¿Qué tiene de malo esta situación?”.
¿Es extraño que hayan comenzado a aparecer calcomanías en las defensas y anuncios que dicen: “DIOS, SÁLVAME DE TU GENTE?”. ¿Quién en el mundo querría creer en un Dios que es menos caritativo y menos tolerante de lo que es el mismo?
¿Cómo podemos pedirle al mundo que se sane a sí mismo cuando la religión organizada -la institución misma cuyo objetivo era proporcionar esa sanación- lo único que hace es infligir más y más daño, abrir cada vez más la herida, difundir más y más lejos su virtuosa indignación, su no aceptación, su completa decoloración, su total intolerancia?
¿Sin embargo, cómo puedes culpar a la religión si las religiones creen en un Dios que hace exactamente lo mismo?
Su interpretación de Dios es el mayor problema.
Lo diré de nuevo, para que no se les escape. .. El problema que la humanidad enfrenta hoy es espiritual.
No entienden quiénes son. No entienden quién es Dios. No entienden cómo funciona el mundo. No
entienden que el amor es la base de todo en la vida, tampoco logran comprender un amor que es incondicional.
Imaginan que Dios es una deidad pequeña, insignificante, celosa, que dice a la gente que está inclinada orando: “Disculpen, pero es a mi modo o se friegan. Escucho tu plegaria. No escucho la tuya porque no la hiciste correctamente. No me complaciste”. Al hacer esto me convierten en una réplica de lo peor de la humanidad.
Alegan que se esfuerzan por ser como Dios en sus vidas... y si éste es el Dios al cual se están esforzando en ser, lo han logrado brillantemente.
Pueden agradecer a la religión organizada el enseñarles cómo hacerlo.
No todas las religiones organizadas están en esta categoría. Algunas enseñan tolerancia y de verdad la practican. Algunas enseñan sobre un Dios inclusivo, y viven realmente de acuerdo con esta enseñanza. La Iglesia de la Unión es una de las que me viene a la mente. La Iglesia Unida de la Ciencia Religiosa es otra. Y hay más, como la Iglesia de la Comunidad Metropolitana, y muchas otras. Así es que
no todas las religiones organizadas quedan en esta categoría.
Tu afirmación es correcta. Sin embargo, la mayoría de ellas sí entran en ella. Cuando digo
“religión organizada” o “religión” en general, en el contexto del diálogo que estamos sosteniendo, quiero que sepan que estoy hablando de aquellas religiones que enseñan una doctrina de exclusividad. En otras palabras: “nuestra religión es la única religión verdadera”.
Este tipo de religión es el problema.
No toda la religión, sino la de este tipo. El tipo de religión que enseña filosofía separatista y teología exclusivista.
Y, como dijiste, por desgracia la mayoría de las principales religiones del mundo caen en esta categoría.
Podría ser peor aún de lo que entienden, pues estas religiones apoyan su interpretación en creencias espirituales que simplemente no son ciertas, pero eso tiene una repercusión enorme sobre la sociedad en general -creyentes en Dios y no creyentes por igual como mostraremos conforme este diálogo continúe.
Sí, hay otros problemas que enfrenta la humanidad. Hay problemas de hambre, pobreza, crimen, corrupción, de agitación política, abuso gubernamental, codicia corporativa y muchos otros problemas sociales también. Pero en la base de todos -de todos hay problemas espirituales.
Ésa es la cuestión. Éste es el centro de esta discusión. Pues si sus interpretaciones espirituales estuvieran completas, no existiría ninguno de estos problemas.
No permitirían que existieran.
Sin embargo, muchas de sus religiones organizadas más grandes, poderosas e influyentes, no les permitirán que sus interpretaciones espirituales estén completas, pues no proporcionan un espacio para ello. No permiten que las meditaciones de ustedes se aventuren seriamente más allá de los límites de las doctrinas de ellas.
Así, aunque su planeta enfrenta un problema espiritual de proporciones gigantescas, ustedes tratan de resolverlo por medios temporales.
Corren por todas partes curando los síntomas, en vez de la causa, de su enfermedad mundial.
Intentan producir, para la humanidad como un todo, excitación, expansión, supresión de límites, exuberancia, alegría, salud y paz. Pero tratan de lograrlo con política, economía, educación, programas sociales, hasta con bombas.
No puede hacerse así.
Tratan de arreglarlo todo, menos lo que hay que arreglar. Tratan de cambiarlo todo, excepto lo que hay que cambiar.

Se ocupan de todo, menos de sus creencias básicas. Sin embargo, son sus creencias básicas las que crean el problema.
Ésa es la razón por la que los Cinco Pasos para la Paz tienen que ver con Dios y con el espíritu,
no con el cuerpo.

 

 
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