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El Secreto

Prologo y Agradecimiento

Rhonda Byrne

 
 

Como es arriba, es abajo.

Como es dentro es afuera.

 — La Tabla de Esmeralda, cerca de 3.000 a.C.

 

Dedicado a Ti

 Que El Secreto te aporte amor y

felicidad durante toda tu existencia.

 Esta es mi intención para ti

y para el mundo

 

 

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Prologo

Hace un año mi vida se había desmoronado. Estaba exhausta, mi padre murió repentinamente y mis relaciones con mis compañeros de trabajo y mis seres queridos eran desastrosas. Poco podía imaginarme por aquel entonces que de toda esa desesperación llegaría el más grande de los regalos...

Tuve una fugaz revelación de un Gran Secreto: El Secreto de la vida. Esa fugaz revelación me llegó gracias a un libro centenario que me regaló mi hija Hayley. Empecé a buscar los orígenes de El Secrete en la historia. No podía creer que hubiera tantas personas que lo conocieran. Eran algunos de los personajes más grandes de la humanidad: Platón, Shakespeare, Newton, Víctor Hugo, Beethoven, Lincoln, Emerson, Edison, Einstein...

Todavía incrédula pregunté: « ¿Por qué no es de dominio publico?» Me consumía un ardiente deseo de compartir El Secreto con el mundo y empecé a buscar personas que lo conocieran.

Entonces, empezaron a aparecer una tras una. Yo era como un imán: cuando empecé a buscar, los grandes maestros vivos fueron apareciendo sucesivamente. Cuando descubría a un  maestro, éste me conducía al siguiente, en un encadenamiento perfecto. Si en algún momento me desviaba del camino, siempre había algo que captaba mi atención  y gracias a esa desviación aparecía el siguiente gran maestro. Si «accidentalmente» clicqueaba el link incorrecto en una búsqueda en Internet, eso me conducía a una información vital. En unas pocas semanas había seguido la pista de El Secreto retrocediendo varios siglos en la línea del tiempo y había descubierto a sus practicantes actuales.

La idea de desvelar El Secreto al mundo por medio de un film documental se había afianzado en mi mente y en los dos meses siguientes mi equipo de producción y realización aprendió El Secreto. Era imprescindible que todos los miembros lo conocieran, porque sin conocerlo, lo que pretendíamos era imposible.

No teníamos garantizada la participación en el film de ninguno de los maestros, pero conocíamos El Secreto y con una gran fe viajé de Australia a Estados Unidos donde residían la mayoría. A las siete semanas de nuestra llegada habíamos filmado a cincuenta y cinco grandes maestros de todo el país y teníamos más de ciento veinte horas de documental. En cada paso que dábamos, en cada respiración, utilizamos El Secreto para crear El Secreto. Literalmente atrajimos a todas las cosas y personas hacia nosotros. Ocho meses después se estrenó El Secreto.

Mientras el documental arrastraba por el mundo, empezaron a surgir historias de milagros: la gente nos escribía contándonos casos de sanación de dolores crónicos, de depresión y de otras enfermedades; de volver a caminar después de un accidente e incluso de recuperarse después de haber estado en el umbral de la muerte. Nos han llegado cientos de relatos de personas que han utilizado El Secreto para amasar grandes fortunas y que han recibido cheques inesperados por correo. La gente ha aplicado el conocimiento de El Secreto para manifestar sus deseos sobre hogares perfectos, parejas, coches, trabajos y ascensos. También hay muchos casos de negocios que han sufrido transformaciones en cuestión de días tras haberlo aplicado. Se sabe de conmovedores casos de relaciones conflictivas ―con niños implicados― en los que se ha restaurado la armonía.

Algunas de las historias más espléndidas que hemos recopilado son de niños que han utilizado El Secreto para atraer lo que deseaban, incluyendo buenas notas y amigos. El Secreto ha inspirado a algunos médicos a compartir su conocimiento con sus pacientes; a que universidades y escuelas hicieran lo mismo con sus alumnos, a que iglesias y centros espirituales de todos los credos lo compartieran con sus seguidores. Ahora se celebran reuniones de v en hogares de todo el mundo, a medida que las personas van compartiendo este conocimiento con sus seres queridos y familiares. El Secreto se ha utilizado para atraer todo tipo de cosas, desde un estado de humor específico hasta diez millones de dólares. Todo esto ha tenido lugar en unos pocos meses desde que se estrenó el documental.

Mi intención al crear El Secreto era ―y es― aportar felicidad a millones de personas en todo el mundo. El equipo de El Secreto experimenta el fruto de esa intención todos los días, puesto que recibimos antes y miles de cartas de personas del mundo entero, de todas las edades, razas y nacionalidades, expresando gratitud por la dicha que les ha aportado El Secreto. No hay nada que no puedas hacer con este conocimiento. No importa quién seas o lo que hagas, El Secreto puede darte todo lo que quieras.

Veinticuatro maestros asombrosos protagonizan este libro. Grabamos sus palabras en Estados Unidos, en diferentes lugares y momentos, sin embargo, todos hablan como una sola voz. Este libro contiene las palabras de los maestros de El Secreto y también las milagrosas historias de El Secreto en acción. Comparto contigo todos los caminos sencillos, consejos y atajos que he aprendido para que puedas vivir la vida de tus sueños.

A lo largo del libro observarás que algunas veces las palabras «Tú» y «Ti» están escritas con mayúsculas. La razón es porque quiero que tú, el lector, sientas y sepas que he creado este libro para ti. Cuando digo «Tú», te estoy hablando personalmente. Lo que quiero es que te sientas personalmente conectado con estas páginas, porque El Secreto ha sido creado para Ti.

Conforme vayas leyendo y aprendas El Secreto, descubrirás cómo puedes tener, ser o hacer todo lo que quieras. Sabrás quién eres realmente. Conocerás el verdadero esplendor que te espera.

Agradecimientos

Me siento profundamente agradecida a todas las personas que se han cruzado en mi vida y que me han inspirado, conmovido e iluminado con su presencia.

También quisiera expresar mi reconocimiento y mi gratitud a las siguientes personas por su extraordinario apoyo y sus contribuciones en mi viaje y en la creación de este libro:

Por compartir generosamente su sabiduría, amor y divinidad rindo homenaje a los coautores de The SecretEl Secreto: John Assaraf, Michael Bernard Beckwith, Lee Brower, Jack Canfield, dr. John Demartini, Marie Diamond, Mike Dooley, Bob Doyle, Hale Dwoskin, Morris Goodman, dr. John Gray, dr. John Hagelin, Bill Harris, dr. Ben Johnson, Loral Lange-meier, Lisa Nichols, Bob Proctor, James Ray, David Schirmer, Marci Shimoff, dr. Joe Vitale, dr. Denis Waitley, Neale Donald Walsch e dr. Fred Alan Wolf.

 A los extraordinarios seres humanos que forman el equipo de producción de The Secret El Secreto: Paul Harrington, Glenda Bell, Skye Byrne y Nic George. También a Drew Heriot, Daniel Kerr, Damian Corboy y a todos aquellos que nos acompañaron en la creación de la película The SecretEl Secreto.

A James Armstrong, Shamus Hoare y Andy Lewis de Gozer Media, por la creación de las soberbias imágenes y por conseguir impregnarlas de la esencia de El Secreto.

Al diretor ejecutivo de El Secreto, Bob Rainone, que nos llegó caído del cielo.

A Michael Gardiner y al gabinete de asesoramiento financiero y legal en Austrália y en Estados Unidos.

Al equipo de la página web de El Secreto: Dan Hollings, John Herren, y a todos los miembros de Powerful Intentions que dirigen el Foro de El Secreto y a todas las personas maravillosas que participan en él.

A los grandes avatares y grandes maestros del pasado, cuyos escritos encendieron el poderoso fuego del deseo en mi interior. He caminado a la sombra de su grandeza y honro a cada uno de ellos. Mi más especial agradecimiento a Robert Collier e Robert Collier Publications, Wallace Wattles, Charles Haanel, Joseph Campbell y Joseph Campbell Foundation, Prentice Mulford, Genevieve Behrend y Charles Fillmore.

A Richard Cohn y Cynthia Black, de Beyond Words, y a Judith Curr, de Simon & Schuster, por abrirme sus corazones y acoger El Secreto. A Henry Covi y Julie Steigerwaldt por su trabajo de corrección del texto.

A Cathy Goodman; Susan y Colin Sloate; Susan Morrice, directora de Belize Natural Energy; Jeannie MacKay; y Joe Sugarman.

 Al doctor Robert Anthony, Jerry y Esther Hicks y a las enseñanzas de Abraham, David Cameron Gikandi, John Harricharan, Catherine Ponder, Gay y Katie Hen-dricks, Stephen MR Covey, Eckhart Tolle y Debbie Ford, por sus inspiradoras enseñanzas. A Chris y Janet Attwood, Mareia Martin, miembros del Transformational Leaders Council, al Spiritual Cinema Circle, al personal de Agape Spiritual Center, y a los ayudantes de todos los maestros que aparecen en The Secret — El Secreto, por su generosa ayuda.

A mis queridos amigos, por su amor y apoyo: Marcy Koltun-Crilley, Margaret Rainone, Athena Golianis y John Walker, Elaine Bate, Andréa Keir, y Michael e Kendra Abay. Y a mi sorprendente familia: Peter Byrne; mis queridísimas hermanas: Jan Child, por su valiosa ayuda en la creación de este libro; Pauline Vernon, Kaye Izon (fallecida) y Glenda Bell, que siempre ha estado a mi lado y cuyo amor y apoyo no tienen límites. A mi valiente y hermosa madre Irene Izon, y a la memoria de mi padre, Ronald Izon, cuya luz y amor siguen iluminando nuestras vidas.

Por último, a mis hijas, Hayley y Skye Byrne. A Hayley, a quien debo el comienzo de mi vida y de este viaje, y a Skye, que siguió mis pasos en la creación de este libro y que corrigió y transformó brillantemente mis palabras. Mis hijas son las joyas más valiosas de mi vida y con su mera existencia me impregnan de luz cada vez que respiro.

 

 

 
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