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LA ACTITUD MENTAL POSITIVA

Segunda  Parte

Cinco "bombas mentales" para enfrentarse al exito

Capitulo 6

¿Tiene un problema? ¡ Estupendo !

Napoleon Hill - Clement Stone  

 
 

¿TIENE USTED UN PROBLEMA? ¡ESTUPENDO!

  ¿Tiene usted un problema? ¡Estupendo! ¿Por qué? Porque las repetidas victorias sobre sus problemas constituyen los peldaños de la escalera que le conducirá al éxito. A cada victoria aumenta su sabiduría, su situación y su experiencia. Como persona, se sentirá usted mejor, más madura y más afortunada cada vez que tropieza con un problema, lo aborda y lo supera con una AMP.

  Deténgase a pensar en ello un instante. ¿Conoce usted un solo ejemplo en que un verdadero logro de su vida personal o de la vida de algún personaje histórico no se haya debido a un problema con el que tuvo que enfrentarse?

  Todos tenemos problemas. Ello se debe a que usted Y todo lo que existe en el universo se hallan en un constante proceso de cambio. El cambio es una ley natural inexorable. Lo importante para usted es que el éxito o el fracaso que puedan producirse al afrontar los desafíos del cambio dependen de su actitud mental.

  Puede usted dirigir sus pensamientos y controlar sus emociones, regulando de este modo su actitud. Puede elegir entre una actitud positiva o negativa.

  Puede adoptar la decisión de influir, utilizar, controlar o bien establecer relaciones armoniosas con los cambios que se produzcan en sí mismo y en su ambiente. Puede encauzar su destino. Si afronta los desafíos del cambio con una AMP, podrá resolver con inteligencia todos los problemas que se le planteen.

  ¿Cómo se afronta un problema con una AMP? Si usted conoce y cree en el primer y principal elemento de una Actitud Mental Positiva: «es siempre un Dios bueno», entonces podrá utilizar con eficacia la fórmula siguiente y afrontar sus problemas

  Cuando se enfrente con un problema que requiera una solución, con independencia de lo complejo que pueda ser, haga lo siguiente:

  1. Pida la Guía Divina. Busque ayuda para poder encontrar la solución adecuada.

  2. Dedique tiempo a reflexionar sobre la solución de sus problemas. Recuerde que toda adversidad lleva la semilla de un beneficio equivalente o todavía mayor para aquellos que tienen una AMP.

  3. Exponga el problema. Analícelo y defínalo.

  4. Dígase a sí mismo con entusiasmo: «¡Estupendo! ».

  5. Hágase a sí mismo preguntas concretas tales como

    (a) ¿Qué tiene de bueno?

    (b) ¿Cómo puedo convertir esta adversidad en la semilla de un beneficio equivalente o aún mayor?, cómo puedo convertir esta desventaja en una ventaja aún mayor?

  6. Siga buscando respuestas a dichas preguntas hasta que encuentre por lo menos una respuesta que pueda dar resultado.

 

   Ahora bien, hablando en general, los problemas que tendrá usted que afrontar serán de tres clases: pro- lemas personales (emocionales, económicos, mentales, morales, físicos) ; problemas familiares; y proble mas comerciales o profesionales. Puesto que los problemas personales son los que con carácter más inme- diato experimentamos todos nosotros, nos gustaría contarle la historia de un hombre que se enfrentó con los más graves problemas que un ser humano pueda tener. Mientras lea la historia, observe de qué manera aplicó la AMP a la solución de cada una de las dificultades hasta alcanzar la victoria definitiva.

   Afrontó el desafío de cambiar con una AMP en la penitenciaría de Leavenworth. Aquel hombre había nacido en la pobreza. Mientras cursaba estudios primarios, vendía periódicos y hacía de limpiabotas en los bares de la zona portuaria de Seattle para ayudar a su madre en los gastos de la casa. Más tarde se convirtió en grumete de un carguero de Alaska durante los mes de verano. Al finalizar los estudios superiores a los diecisiete años, se fue de casa. Se convirtió en uno de aquellos vagabundos que se desplazaban en tren de un lugar a otro de los Estados Unidos.

   Sus compañeros eran hombres curtidos. Empezó jugar y se asoció con gentuza... con los hombres de la llamada Legión de la Frontera. Los soldados de fortuna, los fugitivos, los contrabandistas, los cuatreros Y gentes por el estilo eran sus compañeros. En México se incorporó a las fuerzas de Pancho Villa. «Uno no puede estar cerca de estas actividades ilegales sin conocerlas, aunque no tengas nada que ver con ellas –dijo Charlie Ward-. Mi error fueron los malas compañías. Mi mayor pecado fue asociarme con gente mala.»

   De vez en cuando ganaba elevadas sumas en el juego, pero después las perdía. Al final fue detenido por contrabando de narcóticos, procesado y declarado culpable. Y, sin embargo, a lo largo de toda su vida, Charlie Ward sostuvo su inocencia de la acusación por la que había sido condenado. Tenía treinta y cuatro años cuando ingresó en Leavenworth. Jamás había estado en la cárcel, a pesar de las malas compañías. Y se sintió

amargado. Juró que ninguna prisión iba a ser lo suficientemente fuerte como para retenerle y aguardó la oportunidad de escapar.

   ¡Pero entonces ocurrió algo! Charlie decidió cambiar su actitud de negativa a positiva. Afrontó el desafío de cambiar con una AMP. Algo en su interior le dijo que dejara de ser hostil y que se convirtiera en el mejor recluso de la prisión. A partir de aquel momento, toda la corriente de su vida empezó a fluir en la dirección que le era más favorable. Gracias al simple cambio de una Actitud Mental Negativa a una Actitud Mental Positiva, Charlie Ward empezó a ser dueño de sí mismo.

   Cambió el sentido de su agresiva personalidad. Perdonó a los agentes federales causantes de su situación. Dejó de odiar al juez que le había sentenciado.

   Echó una mirada objetiva al Charlie Ward del pasado. Y decidió evitar en el futuro el menor asomo de mal. Intentó por todos los medios que su permanencia en la prisión resultara lo más agradable posible.

   En primer lugar, se hizo unas cuantas preguntas. Y por primera vez en su vida de adulto halló la respuesta en los libros y, sobre todo, en la Biblia. En su celda de la prisión empezó a leer la Biblia. La leyó y volvió a leerla. A partir de entonces, y hasta la fecha de su muerte, acaecida a los setenta y cuatro años, siguió leyéndola todos los días, buscando en ella inspiración, guía y ayuda.

   Gracias a este cambio que se había producido en su actitud y, por consiguiente, en su comportamiento, empezó a llamar favorablemente la atención de los funcionarios de la penitenciaría. Y un día, un recluso que trabajaba en las oficinas le dijo que otro recluso que trabajaba en la central eléctrica iba a ser liberado dentro de tres meses. Charlie Ward apenas sabía nada de electricidad, pero en la biblioteca de la prisión había libros sobre electricidad. Y estudió, aprendiendo todo lo que aquellos libros podían enseñarle.

   Al término de los tres meses, Charlie ya estaba preparado y solicitó el puesto. Algo en sus modales y en su tono de voz impresionó al director adjunto. Este algo era la seriedad y la sinceridad de la Actitud Mentaln Positiva de Charlie Ward. ¡Obtuvo el puesto!

   Gracias a sus continuos estudios y a su trabajo con una AMP, Charlie Ward se convirtió en superintendente de la central eléctrica de la prisión con cien to cincuenta hombres bajo sus órdenes. A cada uno de ellos trataba nde alentarlo con el fin de que sacara el mejor partido de su situación.

   Cuando Herbert Hughes Bigelow, director de la Brown & Bigelow de St. Paul, Minnesota, ingresó en Leavenworth por un delito de evasión de impuestos, Charlie Ward hizo también amistad con él. Es más, se tomó toda clase de molestias para animar a Bigelow a adaptarse al ambiente. El señor Bigelow tuvo en tanta estima la amistad y la ayuda de Charlie que, cuando estaba a punto de finalizar su período de condena en la prisión, le dijo: «Has sido muy bueno conmigo. Cuando salgas, ven a St. Paul. Tendremos un empleo para ti».

   Cinco semanas más tarde, Charlie salió de la prisión y se dirigió a St. Paul. Cumpliendo lo prometido, el señor Bigelow le dio a Charlie un empleo de obrero con un salario de 25 dólares semanales. Gracias a su AMP, Charlie ascendió a capataz en dos meses. Al cabo de un año fue nombrado superintendente. Al final se convirtió en vicepresidente y director general. Y, a la muerte del señor Bigelow, Charlie fue nombrado pre- sidente de la Brown & Bigelow y siguió ocupando este cargo hasta su muerte acaecida muchos años más tarde. Bajo la dirección de Charlie, las ventas aumentaron de menos de tres millones de dólares a más de cincuenta millones anuales. Brown & Bigelow se convirtió en la empresa más importante del sector.

   Gracias a su Actitud Mental Positiva y a su deseo de ayudar a los menos afortunados, Ward alcanzó por su parte la paz de espíritu, la felicidad, el amor y las mejores cosas de la vida. Por decreto presidencial, recuperó sus derechos de ciudadano en reconocimiento a su vida ejemplar. Quienes le conocían le apre- ciaban sobremanera y se sentían inspirados a ayudar también a los demás.

   Tal vez una de sus más insólitas y elogiosas activi dades fue la de proporcionar trabajo a más de qui- nientos hombres y mujeres salidos de las prisiones. Éstos siguieron rehabilitándose bajo su atenta y com- prensiva guía e inspiración. Jamás olvidó que él también había sido un recluso. Llevaba un brazal con una etiqueta en la que figuraba su viejo número de recluso como símbolo.

   Charlie Ward había sido condenado a una pena de prisión. i Fue estupendo! ¿Por qué? Quién sabe lo que hubiera podido ser de Charlie Ward de haber seguido por el camino que había emprendido. En cambio, en la cárcel se enfrentó con el reto del cambio. Y allí aprendió a utilizar la AMP para resolver sus problemas personales. Hizo que su mundo fuera un mundo mejor en el que poder vivir. Se convirtió en un hombre mejor y más maduro. Nadie sabrá jamás exactamente el número de necesitados que han rezado pidiendo bendiciones para Charlie Ward en respuesta a sus más íntimos pensamientos.

   «Estuve desnudo y me vestisteis; estuve enfermo y me visitasteis. Estuve en la cárcel y vinisteis a verme»

   Afortunadamente, no todo el mundo se enfrenta con problemas tan graves como los que Charlie Ward tuvo que afrontar y resolver. Sin embargo, su historia encierra una lección, aparte de haber cambiado su actitud de negativa a positiva. Como usted recordará, el propio Charlie dijo: «Mi mayor error fueron las malas compañías». Las actitudes negativas son, a menudo, contagiosas, y las malas costumbres también.

Examine sus compañías y procure que éstas sean lo más recomendables posible. Uno de los mayores servicios que puede prestar a los niños es inducirles a que seleccionen a amigos y compañero  adecuados. Recuerde:

   El vicio es un monstruo de tan horrible semblante, que basta con verlo para que lo aborrezcamos. Pero, viéndolo a menudo y familiarizándonos con su rostro, primero lo toleramos, después lo compadecemos y finalmente lo abrazamos. Otra fuerza contra la que el ser humano tiene que combatir y que, si no se

afronta con una AMP, puede provocar la destrucción física, moral y mental es el poder de la sexualidad.

¡La sexualidad es el factor que plantea el mayor desafío de cambio! Todo ser humano tiene capacidad para decidir si utilizará la tremenda uerza de la sexualidad para el bien o para el mal. Cada ser humanof tiene que luchar con los problemas que surgirán en su vida a causa de la sexualidad.

   Puede usted cambiar la sexualidad en virtud o en vicio. Uno de los dones más grandes de Dios a la humanidad es el poder de procrear un ser humano.

   La sexualidad es el medio de la procreación. ¡Es un poder! Y, como todo poder, puede utilizarse para bien o para mal.

   La sexualidad es una función física del cuerpo controlada por el subconciente y por la conciencia. Los órganos físicos de la sexualidad, obra de Dios, son buenos como toda su creación. La pequeña diferencia -que constituye una gran diferencia- entre el hecho de que el poder de la sexualidad sea un vicio o una virtud es la actitud mental.

   La emoción inherente a la sexualidad es una de las fuerzas más poderosas del subconsciente. Los efectos de su fuerza motivadora pueden ser observados mucho antes de la adolescencia. Este poder se mezcla con el impulso de todas las demás emociones y lo intensifica.

   

   Cuando se halla en conflicto con la voluntad de la conciencia, el poder de la imaginación, al afectar al aspecto emotivo de la sexualidad, tiene tendencia a salir triunfante, a menos que la conciencia utilice su poder para influir, utilizar, controlar y establecer unas armoniosas relaciones con los poderes del subconsciente.

Tiene usted la capacidad de elegir. Elija sabiamente... con una AMP. ¡Transforme la sexualidad en una virtud!

De este modo, vencerá uno de los mayores problemas con que jamás haya tenido que enfrentarse en su vida personal. Y se sentirá física, mental y moralmente mejor.

   ¿Y cuáles son las siete virtudes? La virtud es práctica o acción moral, excelencia moral; rectitud,. valor, castidad. Las siete virtudes son: prudencia, fortaleza, templanza, justicia, fe, esperanza y caridad.

   1. Prudencia. Capacidad de gobernar y disciplinar el propio yo mediante el ejercicio de la razón.

   2. Fortaleza. Fuerza mental que permite a una persona afrontar el peligro o soportar el dolor o la adversidad con valentía. Es la posesión del valor necesario para afrontar aquello que repugna o asusta, o

       bien para afrontar el esfuerzo de una tarea que nos haya sido impuesta. Sus sinónimos son el coraje, la firmeza, el ánimo y la determinación.

   3. Templanza. Habitual moderación en la satisfacción de los apetitos y pasiones.

   4. Justicia. El principio o ideal de la justa actuación o de la adecuada acción; también la conformidad a este principio o ideal; integridad.

   5. Fe. Confianza en Dios.

   6. Esperanza. El deseo, ansiando obtener lo que se desea, o la creencia de que ello puede conseguirse.

   7. Caridad.El acto de amar a todos los hombres como hermanos porque son hijos de Dios. Acentúa la benevolencia en la entrega y en la am plia comprensión de los demás con generosa tolerancia.

   8. ¿Cómo puede usted cambiar el poder de la sexualidad en lo bueno y lo bello? Podrá usted hallar una clara respuesta si la busca a medida que vaya leyendo y estudiando este libro. Logrará resultados positivos cuando usted establezca relación con los principios y los asimile en su propia vida.

  Sin embargo, es necesario que uno se conozca a sí mismo. Las siguientes sugerencias le serán útiles en la búsqueda de la respuesta a medida que vaya leyendo:

 

Mantenga su mente centrada en las cosas que quiere y apartada de las que no quiere. Ello significa que hay que centrar la mente en los objetivos deseables inmediatos, intermedios y distantes. El instinto de la sexualidad en el subconciente se mostrará paciente en caso de que tenga la esperanza de que usted cumplirá su misión en la vida. El muchacho o la mucha. cha que esté auténticamente enamorado y tenga previsto casarse no tendrá los problemas sexuales que, de otro modo, podría tener.

Si hubiera más y más frecuentes matrimonios tempranos, habría menos problemas sexuales. La misión de procrear se cumple en el matrimonio; no obstante, hay que casarse por amor, independientemente del instinto sexual.

 

Lleve una vida equilibrada y ordenada.

Dedique largas horas a alguna tarea agradable. Ello le mantendrá activo, ocupará sus pensa- mientos y consumirá su energía sobrante.

Desarrolle una Magnífica Obsesión. Estudie el significado en el capítulo quince.

Establezca relación y asimile en su vida los conceptos del capítulo dos; «¡Usted puede cambiar su mundo!», y del capítulo siete: «¡Aprenda a ver!».

Elija un ambiente capaz de encauzarle hacia sus objetivos.

Elija los factores de automotivación que, a su juicio, puedan serle útiles en la autosugestión.

Apréndaselos de memoria. Conviértalos en parte de sí mismo de tal manera que, en momentos de necesidad, pasen de su subconsciente a su conciencia en calidad de elementos de autosugestión.


 

  Sin embargo, no todos los problemas de la vida personal son de carácter tan profundo y penetrante.

Muchas veces, lo único que hace falta para afrontar un problema inmediato es rapidez de pensamiento, capacidad de adaptación y echar un vistazo suplementario a la situación que está provocando el problema.

   A menudo basta una idea, seguida de la acción, para convertir el fracaso en éxito.

   Basta una idea, seguida de la acción, para alcanzar el éxito allí donde otros han fracasado. En 1939, en la North Michigan Avenue de Chicago, en un sector conocido como «La Milla Magnífica» el alquiler de oficinas atravesaba un mal momento. Un edificio tras otro tenían las plantas vacías: el que conseguía nalquilar la mitad de los locales se consideraba afortunado. Era un mal año para los negocios y la AMN se cernía sobre el sector inmobiliario de Chicago como una nube. Se oían comentarios tales como: «De nada sirve poner anuncios, no hay dinero», o «¿Qué podemos hacer? No se puede luchar contra los tiempos».

En medio de aquella sombría atmósfera, apareció un administrador de fincas con una AMP. Tenía una idea. ¡Y entró en acción!

   Aquel hombre fue contratado por la compañía de seguros Northwestern Mutual Life Insurance con el fin de que administrara un gran edificio de la North Michigan Avenue que había adquirido gracias a un juicio hipotecario. Cuando el hombre se hizo cargo del mismo, el edificio estaba ocupado tan sólo en un diez por ciento. Al cabo de un año, la ocupación era del cien por cien, con una larga lista de espera. ¿Cuál fue el secreto? El nuevo administrador aceptó el problema de la falta de demanda de despachos como un reto y no ya como una desgracia. He aquí lo que hizo, según él mismo explicó en el transcurso de una entrevista.

   Sabía exactamente lo que quería. Quería tener ocupado el edificio al cien por cien con arrendatarios de categoría selecta. Sabía que, dadas las circunstancias imperantes, era probable que los despachos tardaran varios años en alquilarse. Por lo tanto, llegué a la conclusión de que teníamos todo que ganar y nada que perder, haciendo lo siguiente

   1. Buscaría a posibles arrendatarios adecuados, elegidos por mí.

   2. Estimularía la imaginación de cada potencial arrendatario. Le ofrecería los despachos más preciosos de la ciudad de Chicago.

   3. Le ofrecería aquellos despachos de calidad superior por un alquiler no más elevado que el que en aquellos momentos estuviera pagando.

   4. Además, asumiría la responsabilidad de su actual arriendo, siempre que nos pagara el mismo alquiler mensual durante un año.

   5. Además de todo eso, me ofrecería a redecorar de nuevo el despacho sin coste alguno para él. Utilizaría a arquitectos y decoradores con mentalidad creativa y remodelaría los despachos de mi edificio de acuerdo con el gusto personal de cada nuevo arrendatario.

 

Me hice las siguientes reflexiones

1. Si un despacho no se alquilaba durante los próximos años, no percibiríamos ningún ingreso por él.

Por consiguiente, no teníamos nada que perder siguiendo los planes arriba descritos. Era posible que al acabar aquel año no hubiéramos obtenido ninguna ganancia, pero no estaríamos en peore condiciones que si no hubiéramos actuado. Y nuestra situación sería mejor, porque habríamoscomplacido a unos inquilinos que en los años futuros nos proporcionarían unos alquileres seguros.

2. Además, es una costumbre establecida alquilar despachos tan sólo por un año. En la mayoría de los casos, quedarían por pagar tan sólo unos cuantos meses del antiguo arriendo de mi nuevo inquilino. El hecho de hacernos cargo de estos alquileres no supondría por tanto un riesgo demasiado grande.

3. En caso de que un arrendatario se fuera al término de aquel año, sería relativamente fácil volver a alquilar el despacho en un edificio bien ocupado. La decoración del despacho no sería dinero perdido porque aumentaría el valor de todo el edificio.

4. El resultado fue maravilloso. Cada nuevo despacho decorado parecía más bonito que el anterior. Los inquilinos se mostraron tan entusiasmados que muchos se gastaron sumas adicionales. En un caso, un arrendatario se gastó otros 2.000 dólares en reformas. Y así, al término de aquel año, el edificio que había empezado con sólo un diez por ciento de ocupación terminó ocupado al cien por cien. Ninguno de los inquilinos quiso marcharse tras expirar el contrato de un año. Se mostraban contentos con sus nuevos despachos ultramodernos. Y nos ganamos su aprecio al no aumentar los alquileres cuando venció su primer contrato de un año.

   Nos gustaría que reflexionara usted acerca de esta historia. Era un hombre que se enfrentaba con un grave problema. Tenía en sus manos un gigantesco edificio que tenía nueve despachos vacíos por cada uno ocupado. Y, sin embargo, el edificio estaba ocupado en un cien por cien al finalizar el año. En el edi- ficio de al lado, y a lo largo de «La Milla Magnífica», había docenas de edificios comerciales inactivos y prácticamente vacíos.

   La diferencia era, como es lógico, la actitud mental de cada administrador en relación con el problema. Uno dijo: «Tengo un problema. Es horrible». El otro dijo, en cambio: «Tengo un problema. ¡Estupendo!». El hombre que considera sus problemas como oportunidades en potencia y que los examina en busca del elemento positivo que sin duda contienen es el hombre que comprende la esencia de la AMP. El hombre que desarrolla una idea que puede dar resultado y la acompaña de la acción convertirá el fracaso en éxito. La

norma se repite una y otra vez: los problemas y las dificultades se convierten en lo mejor que nos hubiera podido ocurrir... siempre y cuando los transformemos en ventajas.

   Como usted ve, el problema con el que se enfrentó el administrador de la finca ocurrió durante los años de la Depresión. La situación era todavía muy grave en el año 1939 en que resolvió su problema. Pero había sido mucho peor.

   Los problemas económicos de la nación y del mundo surgieron como resultado de la Depresión. Estas depresiones se deben a los ciclos de la vida económica de una o de varias naciones. Sin embargo, no hay por qué permanecer ociosos. No hay necesidad de dejarse zarandear de un lado para otro por los ciclos de la vida.

Es posible afrontar el problema de los ciclos y superarlo con inteligencia. Al hacerlo a a menudo se hacesí, fortuna.

   Haga fortuna o alcance sus objetivos por medio de la comprensión de los ciclos y las tendencias. Hace muchos años, Paul Raymond, vicepresidente encargado de los préstamos del American National Bank y de la Trust Company de Chicago, prestó un servicio a los clientes de su banco. Les envió el libro de Dewey y Dakin titulado Ciclos. Posteriormente, muchos de aquellos clientes hicieron grandes fortunas. Aprendieron y comprendieron la teoría de los ciclos y tendencias comerciales. Algunos pertenecerán al grupo de personas que no perderán las fortunas que amasaron, con independencia de los cambios económicos.

   Edward R. Dewey, que ha sido durante muchos años director de la Fundación para el Estudio de los Ciclos, señala que todo organismo viviente, sea éste un individuo, un negocio o una nación, crece hasta alcanzar la madurez, se estanca y muere. E indica -lo que no es menos importante- una solución por medio de la cual, aparte de la tendencia o el ciclo, usted, como individuo, puede hacer algo al respecto. Puede afrontar con éxito el desafío del cambio. Puede desafiar la tendencia en relación con usted mismo y con sus propios intereses, independientemente de la tendencia general, con nueva vida, nuevo brío nuevas ideas y nueva actividad.

   Se anticipó a un ciclo descendente y se preparó para ascender. Antes de que los periódicos empezaran a comentar la recesión que se inició en la segunda mitad de 1957, uno de los clientes del banco entró en acción. Su organización emprendió agresivas actividades comerciales con una Actitud Mental Positiva. En 1958, su empresa registró un incremento de más de un 30 por ciento, en comparación con el del año anterior que había sido tan sólo de un 25 por ciento. Sin embargo, se registraba en todo el sector una tendencia descendente.

   A veces, el ciclo que plantea un problema no es un ciclo que afecta a una industria o a toda una nación.

Puede ser un ciclo dentro de un sector determinado. Este problema también se puede prever y abordar de antemano. Piense en el constante desarrollo de muchas empresas norteamericanas que, siguiendo el curso normal de los acontecimientos hubieran tenido que crecer hasta alcanzar la madurez, estancarse y morir. E. I. du Pont de Nemours & Co. constituye un destacado ejemplo al respecto.

   Afrontaron el desafío con nueva vida, nuevo brío, nuevas ideas, nueva actividad. Es ocioso señalar que la E. I. du Pont de Nemours & Co., Inc., ha seguido creciendo. Pero, ¿cuál es la causa de su éxito? ¿Por qué no ha seguido el ciclo natural del desarrollo hasta alcanzar la madurez, el estancamiento y la muerte?

   La Du Pont ha afrontado el desafío del cambio con nueva vida, nuevo brío, nuevas ideas, nueva actividad. Sus ejecutivos han abordado el problema con una AMP y con voluntad de superarlo. Han seguido realizando investigaciones y están haciendo constantemente nuevos descubrimientos, desarrollando nuevos productos y perfeccionando los anteriores. Inyectan nuevos ímpetus en su gestión y analizan y mejoran sus métodos de venta.

   ¡Aprenda de su éxito!

   El propietario de un pequeño negocio, o bien usted como individuo, puede hacer estudios y realizar experimentos. Puede usted establecer relación y asimilar los principios utilizados en esta gran empresa.

Usted también puede seguir desarrollándose con vigorizantes inyecciones de nuevas ideas, nueva vida, nuevo brío, nueva actividad. Puede usted cambiar una tendencia descendente y convertirla en ascendente.

¡ Puede usted ser distinto! ¡ Cuando otros flotan corriente abajo, usted puede moverse corriente arriba!

   Por consiguiente, muchos de los ejemplos que se han ofrecido y se ofrecerán en este libro vienen a de- cirle que «si tiene un problema... ¡estupendo! » Estupendo si usted aprende a ver cómo convertir la adver- sidad en la semilla de un beneficio equivalente o todavía mayor. Es posible que no haya usted captado todavía el principio; el siguiente capítulo, titulado «Aprenda a ver», puede ayudarle.

GUÍA Nº 6

    Ideas a seguir

 

1-Por consiguiente, ¿tiene usted un problema? ¡Estupendo! ¿Por qué? Porque cada vez que afronta un problema y lo aborda y conquista con una AMP, se convierte en una persona mejor, más madura y más próspera.

2-Todo el mundo tiene problemas. Los que poseen una AMP convierten sus adversidades en semillas de beneficios equivalentes o todavía mayores.

3-Su éxito o su fracaso al afrontar los problemas planteados por los desafíos del cambio estarán determinados por su actitud mental.

4-Puede usted dirigir sus pensamientos, controlar sus emociones y encauzar su destino reconociendo,  estableciendo relación, asimilan do y aplicando los principios que sean aplicables a su caso y que encontrará en este libro.

5-Dios es siempre un Dios bueno.

6- Cuando tenga un problema: (a) pida la Guía Divina; (b) piense; (c) exponga el problema y (ch) analícelo; (d) adopte la AMP del «¡Estupendo!» y después (e) convierta la adversidad en semilla de un mayor beneficio.

7. Charlie Ward constituye un destacado ejemplo de un hombre que afrontó con éxito los desafíos del cambio mediante el desarrollo de una AMP.

8. La sexualidad es el mayor desafío al cambio. Cambie el aspecto emocional de la sexualidad en virtud.

9. Las siete virtudes son: prudencia, fortaleza, templanza, justicia, fe, esperanza y caridad. La actitud mental positiva: un camino hacia el éxito le indica de qué manera puede establecer relación con estas cualidades, incorporándolas a su vida.

10. Una buena idea seguida de la acción puede transformar el fracaso en éxito.

¿TIENE UN PROBLEMA? ¡ESTUPENDO! PORQUE SERÁ LA SEMILLA DE MAYORES BENEFICIOS

PARA LOS QUE TIENEN UNA AMP 

 

 
 
 
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