Liderazgo - Daniel Goleman

Victor

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Apr 25, 2020
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Todos conocen la historia de una persona altamente inteligente, con muchas habilidades, que fue ascendido a una posición de liderazgo sólo para fallar en ella. También conocemos alguna persona que no posee las mejores habilidades técnicas pero que pero que fue ascendido a una posición similar donde literalmente, la rompió con su liderazgo. Entonces veamos, qué hace a un lider según este renombrado autor.


Goleman propone en este ensayo que los líderes más efectivos son similares en una forma crucial: todos poseen un alto componente de inteligencia emocional. No es su coeficiente intelectual, ni su conocimiento técnico, más que eso, este nuevo concepto de inteligencia es una habilidad sine qua non entre los líderes exitosos de todo tipo de organizaciones.


Goleman al entrevistar a diferentes individuos que trabajan en diferentes compañías, demostró que la inteligencia emocional es dos veces más importante que el coeficiente intelectual y las habilidades técnicas, para trabajos de cualquier nivel, tomando más importancia conforme se es más importante en la empresa.


Goleman distingue 5 características que los líderes con un alto nivel de inteligencia emocional poseen:


  1. Conciencia de sí mismos.
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    • Conciencia de sí mismos.
    • Autorregulación
    • Motivación.
    • Empatía.
    • Habilidades Sociales.

Goleman caracteriza esto como conocer las reacciones emocionales, las destrezas y debilidades de uno además de como afectan a los que me rodean. Las personas con alta conciencia de sí mismos saben que los motiva, cuales son sus valores y metas en la vida, también pueden hablar de ellos abiertamente, sus miedos y en aquello que son fuertes.


Buscan constantemente crítica constructiva de sus pares y subordinados en busca de hacer mejor las cosas, tienen la capacidad de reírse y sacar provecho de sus propios defectos. Son personas honestas con ellas mismas y con otras personas.


  1. Autorregulación

Los líderes controlan y redirigen sus emociones fuertes e impulsos y las canalizan como energía de trabajo. Los impulsos biológicos llevan nuestras emociones, los líderes son maestros en manejar sus emociones. No son prisioneros de sus emociones. No son impulsivos en sus decisiones, se toman un tiempo para pensar detenidamente. Son personas integras.


Saben controlar su enojo y crean un ambiente de personas que controlan sus emociones a su alrededor, pues ellos parecen no enojarse por nada. Esto aumenta su productividad. Se aproximan con calma a sus subordinados entregando crítica constructiva ante cualquier fracaso, de una manera amable, explicando claramente su punto de vista, en vez de gritando.


Se adaptan con facilidad a los cambios y no se alteran por ellos. Trabajan por adaptarse a las nuevas tecnologías que surgen con el avance de la sociedad.


  1. Motivación.

Son personas que quieren lograr cosas sólo por lograrlas. Tienen pasión por el trabajo que hacen y por nuevos desafíos en este, buscan lograr alcanzar sus metas e ir más allá de lo que se espera de ellos. Siempre buscan formas de hacer mejor las cosas. Rastrean constantemente su progreso personal y el de su equipo de trabajo.


Son apasionados por el trabajo, buscan desafíos creativos, les encanta aprender cosas nuevas, no buscan premios (mejor paga, ascender, status) sino más bien buscan lograr sus metas. Son orgullosos del trabajo bien hecho.


Se mantienen optimistas aún cuando las cosas van en su contra. Combinada con la autorregulación les permite superar la frustración y remontar situaciones adversas. Son altamente comprometidos con su organización. Establecen altos estándares de rendimiento para ellos mismos y trae como consecuencia que su equipo también trabaja bajo altos estándares. Lideran a través de la acción más que a través de las palabras. Contagian a su equipo de sus ganas de superar las metas y de realización de un trabajo excelente.


  1. Empatía.

De todas las destrezas de liderazgo, la empatía es la más fácil de reconocer. Sin embargo, la palabra empatía no parece tener mucha relación con los negocios. Pero no hay que tomar la empatía en el sentido de que “yo estoy bien, tú estás bien”. Para un líder esta característica no significa adoptar las emociones de otras personas como suyas propias, sino que más bien implica la considerar las emociones de las personas que están a su cargo para la toma de decisiones inteligentes.


Goleman considera la empatía importante por tres razones, en primer lugar cada vez más se trabaja en equipo, con esto surge la necesidad del líder del equipo de tener muy en cuenta la estabilidad emocional de sus empleados y subordinados en su toma de decisiones. En segundo lugar por el rápido avance de las relaciones internacionales comerciales, aumentando las relaciones multiculturales, donde la empatía es una habilidad clave para la correcta comunicación entre dos personas totalmente distintas, en virtud del fenómeno de la globalización. En tercer lugar por la necesidad de las empresas de retener a las personas talentosas, cuando esas personas las dejan, se llevan el conocimiento de la empresa con ellos.


  1. Habilidades Sociales.

Junto con la empatía son las habilidades para manejar las relaciones con otras de la inteligencia emocional, mientras que las tres primeras son habilidades para manejarse a uno mismo. Las habilidades sociales no son tan simple como suenan. No sólo implica ser amigable, sino que significa ser amigable con un propósito: Mover a la gente en la dirección que uno desea, ser persuasivo, lograr contagiar el entusiasmo por un nuevo proyecto o bien, lograr un acuerdo transversal respecto de una estrategia de marketing.


La gente con buenas habilidades sociales tienen facilidad para encontrar terreno en común con otras personas de todos lados, ellos saben que no pueden sacar el trabajo importante solos, por lo que tienen una red de contactos listas cuando necesitan tomar acción.


Las habilidades sociales suelen ser la vorágine de las otras habilidades de la inteligencia emocional. Generalmente se presenta cuando la persona ya es consciente de sí misma, se autorregulan, son motivadas y pueden empatizar con otros individuos.


Aquellos que tienen habilidades sociales desarrolladas son generalmente quienes manejan los equipos, son excelentes persuadiendo a otras personas, con buenas razones de por qué la forma que ellos proponen para trabajar es mejor. Su pasión por el trabajo se contagia y están enfocados en buscar soluciones. Generalmente se llevan bien con personas de todas partes de la compañía independientemente de su sección, por lo que ante cualquier adversidad pueden recurrir a cualquiera de estas personas en busca de ayuda. En definitiva, manejan sus relaciones efectivamente, no hablan mal de otras personas y constantemente motivan a otros a realizar un mejor trabajo.